• -las alicias, sip son las famosas flores de Alicia en el país de las maravillas, aunque son mucho menos amigables que en el libro- soltó unas risitas mientras arrancaba una apesar de sus gritos -son fabulosas para las pociones de trance- guardo la flor en su cesto listo para recolectar algunas más
    -las alicias, sip son las famosas flores de Alicia en el país de las maravillas, aunque son mucho menos amigables que en el libro- soltó unas risitas mientras arrancaba una apesar de sus gritos -son fabulosas para las pociones de trance- guardo la flor en su cesto listo para recolectar algunas más
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  • Verá cuando pensé en venir fue para entender un poco más sobre mi pareja yo y los ruts.. Pensé que había algo, que no podíamos pero últimamente me cuesta comer sin devolver... Cómo si estuviese...
    -El albino en su búsqueda de respuestas se encontró con esa "sorpresa"

    Itsuki Seom Yang
    Verá cuando pensé en venir fue para entender un poco más sobre mi pareja yo y los ruts.. Pensé que había algo, que no podíamos pero últimamente me cuesta comer sin devolver... Cómo si estuviese... -El albino en su búsqueda de respuestas se encontró con esa "sorpresa" [ember_magenta_fox_729]
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  • "𝓢𝓲𝓰𝓷𝓼 𝓸𝓯 𝓣𝓻𝓸𝓾𝓫𝓵𝓮"

    Motel "Town House" — Algún lugar entre Kansas y Arkansas | 03:47 AM

    El chillido de un neón maltrecho era el único sonido que se colaba por la ventana abierta. "MOTEL • TV • A/C • NO DEVILS ALLOWED" decía el letrero, parpadeando con más miedo que autoridad. A un costado del edificio, un par de máquinas expendedoras emitían luces verdes y rojas como si fuesen parte de un ritual improvisado. Y encima de todo eso… silencio. Ese tipo de silencio que siempre anticipa el desastre.

    Adentro de la habitación 6, una luz tenue iluminaba la escena.

    Un viejo celular Motorola Razr vibró contra la mesa de noche. Su tono predeterminado, una secuencia digital absurda, rompió el ambiente como una cuchillada en un santuario. El nombre que parpadeaba en pantalla era ilegible, distorsionado. Como si ni siquiera el propio aparato quisiera reconocer quién estaba del otro lado.

    Sentada en el borde de la cama, con las piernas cruzadas y los dedos envueltos en vendas oscuras, Tanya Miller tarareaba algo. Muy bajito. Como si la canción fuese un secreto solo para ella. Era esa misma melodía infantil que solía cantarle a los cadáveres con ojos vacíos que dejaba a su paso. Algo de un saco lleno de serpientes y un hombre al que nadie debería molestar de noche.

    Su chaqueta de cuero colgaba del respaldo de la silla, aún húmeda con lo que claramente no era agua bendita. En la mesa, una bala plateada bailaba al ritmo de sus dedos. Justo al lado, un frasquito con sal roja, cenizas y un mechón de cabello rubio.

    —¿Dónde estás, cariño? —murmuró con voz ronca, la mirada fija en el teléfono como si pudiera matarlo si parpadeaba.

    Los ángeles no se habían vuelto a reportar desde hacía horas.

    Los sueños estaban más agitados de lo normal.

    Y en el cielo, las estrellas parecían moverse.

    Era de esos días. De esos que huelen a sangre, a azufre… y a decisiones que no se pueden deshacer.

    El pitido de la tetera eléctrica anunció que el agua estaba lista. Tanya se levantó con pereza felina, dejando que el silencio volviera a reinar por un instante. Solo por un instante.

    Fuera de la habitación, algo se movía entre las sombras.

    Y el motel... empezaba a respirar.
    "𝓢𝓲𝓰𝓷𝓼 𝓸𝓯 𝓣𝓻𝓸𝓾𝓫𝓵𝓮" 📍 Motel "Town House" — Algún lugar entre Kansas y Arkansas | 03:47 AM El chillido de un neón maltrecho era el único sonido que se colaba por la ventana abierta. "MOTEL • TV • A/C • NO DEVILS ALLOWED" decía el letrero, parpadeando con más miedo que autoridad. A un costado del edificio, un par de máquinas expendedoras emitían luces verdes y rojas como si fuesen parte de un ritual improvisado. Y encima de todo eso… silencio. Ese tipo de silencio que siempre anticipa el desastre. Adentro de la habitación 6, una luz tenue iluminaba la escena. Un viejo celular Motorola Razr vibró contra la mesa de noche. Su tono predeterminado, una secuencia digital absurda, rompió el ambiente como una cuchillada en un santuario. El nombre que parpadeaba en pantalla era ilegible, distorsionado. Como si ni siquiera el propio aparato quisiera reconocer quién estaba del otro lado. Sentada en el borde de la cama, con las piernas cruzadas y los dedos envueltos en vendas oscuras, Tanya Miller tarareaba algo. Muy bajito. Como si la canción fuese un secreto solo para ella. Era esa misma melodía infantil que solía cantarle a los cadáveres con ojos vacíos que dejaba a su paso. Algo de un saco lleno de serpientes y un hombre al que nadie debería molestar de noche. Su chaqueta de cuero colgaba del respaldo de la silla, aún húmeda con lo que claramente no era agua bendita. En la mesa, una bala plateada bailaba al ritmo de sus dedos. Justo al lado, un frasquito con sal roja, cenizas y un mechón de cabello rubio. —¿Dónde estás, cariño? —murmuró con voz ronca, la mirada fija en el teléfono como si pudiera matarlo si parpadeaba. Los ángeles no se habían vuelto a reportar desde hacía horas. Los sueños estaban más agitados de lo normal. Y en el cielo, las estrellas parecían moverse. Era de esos días. De esos que huelen a sangre, a azufre… y a decisiones que no se pueden deshacer. El pitido de la tetera eléctrica anunció que el agua estaba lista. Tanya se levantó con pereza felina, dejando que el silencio volviera a reinar por un instante. Solo por un instante. Fuera de la habitación, algo se movía entre las sombras. Y el motel... empezaba a respirar.
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  • -Se sentía cansado a veces se cansaba de los momentos estresantes, pero estaba esos susurros de los demás que lo llamaban una flor en carne viva, flor de invierno o niño de porcelana apodos que recibía de quienes creían conocerlo o de aquellos que no veían la verdad-
    -Se sentía cansado a veces se cansaba de los momentos estresantes, pero estaba esos susurros de los demás que lo llamaban una flor en carne viva, flor de invierno o niño de porcelana apodos que recibía de quienes creían conocerlo o de aquellos que no veían la verdad-
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  • ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ⸻ Debo estar loco o estúpido para terminar en esta situación con esos dos.
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  • — Bom dia, amor... ¿Dormiste bien? ~ —
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  • Ningún padre está listo para ese momento
    —o tal vez Steve exageraba—. Cuando tu hija prefiere ir con sus amigos, rechazando tu oferta de llevarla.
    Ningún padre está listo para ese momento —o tal vez Steve exageraba—. Cuando tu hija prefiere ir con sus amigos, rechazando tu oferta de llevarla. ㅤ
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  • Gruñe molesto por la presencia de un dron que flota alrededor de la criatura, además de reconoces estos aposentos donde fue traído de una manera poco peculiar.

    "En fin... supongo que más murmuros se han filtrado."
    Gruñe molesto por la presencia de un dron que flota alrededor de la criatura, además de reconoces estos aposentos donde fue traído de una manera poco peculiar. "En fin... supongo que más murmuros se han filtrado."
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  • Así nos ponemos los superheroes cuando debemos trabajar en equipo con un villano(?).
    Así nos ponemos los superheroes cuando debemos trabajar en equipo con un villano(?).
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  • IG:@EveFineVibes


    “I love taking instant photos... They are my favorite memory ”
    IG:@EveFineVibes “I love taking instant photos... They are my favorite memory ”
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