—¡Anda, anímate!
Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde.
Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo.
Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer.
—Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención...
Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba.
—Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada?
Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo.
—Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón.
Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra.
𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰.
—Lo pensaré.
Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua.
Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno.
Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación.
Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor.
Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla.
Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro.
La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando.
—Te dije que te iba a gustar.
Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente.
—Jódete.
#𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒
—ℜ. 𝔅.
//Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3
—¡Anda, anímate!
Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde.
Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo.
Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer.
—Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención...
Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba.
—Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada?
Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo.
—Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón.
Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra.
𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰.
—Lo pensaré.
Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua.
Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno.
Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación.
Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor.
Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla.
Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro.
La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando.
—Te dije que te iba a gustar.
Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente.
—Jódete.
#𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒
—ℜ. 𝔅.
//Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3