• No estoy lista para gobenar , solo quiero vivir mi propia aventura
    No estoy lista para gobenar , solo quiero vivir mi propia aventura
    0 turnos 0 maullidos
  • Felicidades mortal, lograste alcanzar mis aposentos... Puedo darte todo lo que tú corazón frágil desee con el costo de tu insignificante alma... Habla mortal, que es lo que deseas?...
    Felicidades mortal, lograste alcanzar mis aposentos... Puedo darte todo lo que tú corazón frágil desee con el costo de tu insignificante alma... Habla mortal, que es lo que deseas?...
    0 turnos 0 maullidos
  • Tic tac tic tac tic tac tic tac….
    Tic tac tic tac tic tac tic tac….
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • "Vitaligrafo del Tenno, No sabía que tenía fecha de cumpleaños, entiendo que en este tramo del tiempo, un pasado lejano antes de la aparición del os orokins, parece ser un día particular, he observado los cumpleañeros y hoy me tocó ser uno de ellos"

    "No sabía, o al menos no recuerdo nada de nada, personalmente ni mi nombre ni mi fecha son exactamente míos, sólo los tome prestados de una lápida cuando salí de Duviri y conoce la real realidad de mi línea de tiempo, sin embargo, aunque quisiera agradecer profundamente el ser considerado para recibir presentes como un delicioso pastel, temo que mi felicidad sea alimento del ser que me maldijo, espero mantenerlo en secreto o posiblemente esos recuerdos se esfumen de mi mente poco a poco, al menos este vitaligrafo que me encontré servirá para recordarme a mi mismo, que tengo derecho a pequeñas alegrías."
    "Vitaligrafo del Tenno, No sabía que tenía fecha de cumpleaños, entiendo que en este tramo del tiempo, un pasado lejano antes de la aparición del os orokins, parece ser un día particular, he observado los cumpleañeros y hoy me tocó ser uno de ellos" "No sabía, o al menos no recuerdo nada de nada, personalmente ni mi nombre ni mi fecha son exactamente míos, sólo los tome prestados de una lápida cuando salí de Duviri y conoce la real realidad de mi línea de tiempo, sin embargo, aunque quisiera agradecer profundamente el ser considerado para recibir presentes como un delicioso pastel, temo que mi felicidad sea alimento del ser que me maldijo, espero mantenerlo en secreto o posiblemente esos recuerdos se esfumen de mi mente poco a poco, al menos este vitaligrafo que me encontré servirá para recordarme a mi mismo, que tengo derecho a pequeñas alegrías."
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Con que aún despierto a estas horas?, ve a dormir ahora, cualquier cosa pendiente será problema para tu "yo" del mañana
    ¿Con que aún despierto a estas horas?, ve a dormir ahora, cualquier cosa pendiente será problema para tu "yo" del mañana
    0 turnos 0 maullidos
  • La lluvia caía con fuerza sobre los adoquines rotos de la fortaleza abandonada. El agua descendía por los muros derruidos como si la propia piedra sangrara siglos de miseria. Entre la niebla y el hedor de carne húmeda, avancé arrastrando las pesadas botas sobre el barro ennegrecido.

    El filo de mi gran hacha descansaba sobre mi hombro, aún goteando una mezcla espesa de sangre y podredumbre. El hierro viejo rechinaba con cada paso, como si el arma misma estuviera cansada de partir cuerpos huecos.

    Entonces los escuché.

    Ese maldito sonido.

    Huesos rozando piedra. Respiraciones inexistentes. Gargantas secas intentando imitar la vida.

    Los huecos comenzaron a emerger desde las
    sombras de las callejuelas; uno arrastraba una pierna
    casi desprendida, otro sostenía una espada oxidada

    que apenas podía levantar. Sus ojos vacíos me observaban con el hambre desesperada de quienes
    olvidaron hasta su propio nombre.

    Solté un gruñido dentro del yelmo.

    Uno de ellos se lanzó primero, chillando como anima herido. Alcé el hacha con ambas manos y dejé caer el filo con brutalidad. El impacto partió al hueco desde el hombro hasta el pecho, estrellándolo contrael suelo empapado.

    No hubo tiempo para respirar.

    Otro intentó abalanzarse sobre mí por el costado. Giré sobre mis pies y el mango del hacha golpeó su mandíbula con un crujido seco. Sentí los dedos huesudos rasgar mi armadura mientras retrocedía.

    Más figuras aparecieron entre la lluvia.

    Demasiados.

    El miedo quiso abrirse paso dentro de mi pecho... pero hacía mucho que aprendí a enterrarlo bajo acero y cerveza.

    Clavé el hacha en el suelo un instante y observé el círculo de monstruos acercándose lentamente.

    La tormenta rugió sobre nosotros. Entonces avancé yo primero para atacar.

    Después de aquella ordalia el último hueco cayó de rodillas frente a mí, atravesado por el filo de mi gran hacha. Permaneció inmóvil unos segundos antes de desplomarse sobre el barro junto a los demás cadáveres.

    La lluvia continuó golpeando mi armadura mientras observaba las ruinas en silencio.

    Solté un suspiro cansado dentro del yelmo y limpié el filo ensangrentado contra el suelo.

    —Sigo vivo… eso basta por esta noche.

    A lo lejos, una pequeña hoguera brillaba entre la niebla. Sin mirar atrás, comencé a caminar hacia ella mientras la tormenta devoraba lentamente el campo de batalla.
    La lluvia caía con fuerza sobre los adoquines rotos de la fortaleza abandonada. El agua descendía por los muros derruidos como si la propia piedra sangrara siglos de miseria. Entre la niebla y el hedor de carne húmeda, avancé arrastrando las pesadas botas sobre el barro ennegrecido. El filo de mi gran hacha descansaba sobre mi hombro, aún goteando una mezcla espesa de sangre y podredumbre. El hierro viejo rechinaba con cada paso, como si el arma misma estuviera cansada de partir cuerpos huecos. Entonces los escuché. Ese maldito sonido. Huesos rozando piedra. Respiraciones inexistentes. Gargantas secas intentando imitar la vida. Los huecos comenzaron a emerger desde las sombras de las callejuelas; uno arrastraba una pierna casi desprendida, otro sostenía una espada oxidada que apenas podía levantar. Sus ojos vacíos me observaban con el hambre desesperada de quienes olvidaron hasta su propio nombre. Solté un gruñido dentro del yelmo. Uno de ellos se lanzó primero, chillando como anima herido. Alcé el hacha con ambas manos y dejé caer el filo con brutalidad. El impacto partió al hueco desde el hombro hasta el pecho, estrellándolo contrael suelo empapado. No hubo tiempo para respirar. Otro intentó abalanzarse sobre mí por el costado. Giré sobre mis pies y el mango del hacha golpeó su mandíbula con un crujido seco. Sentí los dedos huesudos rasgar mi armadura mientras retrocedía. Más figuras aparecieron entre la lluvia. Demasiados. El miedo quiso abrirse paso dentro de mi pecho... pero hacía mucho que aprendí a enterrarlo bajo acero y cerveza. Clavé el hacha en el suelo un instante y observé el círculo de monstruos acercándose lentamente. La tormenta rugió sobre nosotros. Entonces avancé yo primero para atacar. Después de aquella ordalia el último hueco cayó de rodillas frente a mí, atravesado por el filo de mi gran hacha. Permaneció inmóvil unos segundos antes de desplomarse sobre el barro junto a los demás cadáveres. La lluvia continuó golpeando mi armadura mientras observaba las ruinas en silencio. Solté un suspiro cansado dentro del yelmo y limpié el filo ensangrentado contra el suelo. —Sigo vivo… eso basta por esta noche. A lo lejos, una pequeña hoguera brillaba entre la niebla. Sin mirar atrás, comencé a caminar hacia ella mientras la tormenta devoraba lentamente el campo de batalla.
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • H... Hellboy... E..eres terrible con los pies...serás el.idiota que me pagará mi consulta al medico si me fracturas los pies..! Nghhh!!!!

    ...a...además puedo explicarlo...
    H... Hellboy... E..eres terrible con los pies...serás el.idiota que me pagará mi consulta al medico si me fracturas los pies..! Nghhh!!!! ...a...además puedo explicarlo...
    0 turnos 0 maullidos
  • Fu fu~ noche de encontrar pistas que me lleven a casa ¡en una pastelería!
    ¿Que? N-no, ¡¡porsupuesto que no es una escusa para probar los deliciosos postres!!
    Fu fu~ noche de encontrar pistas que me lleven a casa ¡en una pastelería! ¿Que? N-no, ¡¡porsupuesto que no es una escusa para probar los deliciosos postres!!
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — ¿Qué soléis hacer vosotros cuando no podéis dormir? Yo suelo tomar mi guitarra, tumbarme, tocar y cantar hasta que me entra el sueño.
    — ¿Qué soléis hacer vosotros cuando no podéis dormir? Yo suelo tomar mi guitarra, tumbarme, tocar y cantar hasta que me entra el sueño.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    7 turnos 0 maullidos
  • ¡Mi héroe!

    Estoy acostumbrada a estos eventos pero esta noche... fue abrumadora; mucha gente, muchas preguntas, muchos flashes y en medio de todo... ahí estaba mi héroe listo para rescatarme ♡

    ¡Mi héroe! Estoy acostumbrada a estos eventos pero esta noche... fue abrumadora; mucha gente, muchas preguntas, muchos flashes y en medio de todo... ahí estaba mi héroe listo para rescatarme ♡
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados