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    Reencuentro con Koldun
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  • Regreso a Makyora
    Fandom OC
    Categoría Aventura
    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido.

    Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda.

    Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones.

    Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba.

    Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta?

    Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia.

    Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé.

    El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser.
    El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control.

    El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre.

    Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes.

    El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones.

    Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, Elina Drakon

    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido. Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda. Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones. Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba. Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta? Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia. Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé. El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser. El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control. El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre. Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes. El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones. Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, [Elina_Drakon]
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  • ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ ⌘ 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐎…
    ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ Estamos en un bar y hablamos.
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀
    1. 𝐂𝐄𝐑𝐕𝐄𝐙𝐀 › Para recordar viejos tiempos.
    2. 𝐖𝐇𝐈𝐒𝐊𝐘› Para una profunda conversación de medianoche.
    3. 𝐀𝐏𝐏𝐄𝐑𝐎𝐋 › Para contar una historia.
    4. 𝐌𝐀𝐑𝐓𝐈𝐍𝐈 › Para coquetear sin compromiso.
    5. 𝐕𝐈𝐍𝐎 › Para acompañar una cena y conocernos mejor.
    6. 𝐒𝐀𝐊𝐄 › Para negociar un plan.
    7. 𝐂𝐇𝐀𝐌𝐏𝐀́𝐍 › Para celebrar un reencuentro inesperado.
    8. 𝐑𝐄𝐅𝐑𝐄𝐒𝐂𝐎 › Para organizar un viaje.
    ⠀ ⠀⠀⠀
    ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ ⌘ 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐃𝐈𝐂𝐎… ㅤㅤㅤㅤ  ㅤㅤㅤㅤ Estamos en un bar y hablamos. ⠀ ⠀⠀⠀⠀ 1. 🍺 𝐂𝐄𝐑𝐕𝐄𝐙𝐀 › Para recordar viejos tiempos. 2. 🥃 𝐖𝐇𝐈𝐒𝐊𝐘› Para una profunda conversación de medianoche. 3. 🍹𝐀𝐏𝐏𝐄𝐑𝐎𝐋 › Para contar una historia. 4. 🍸𝐌𝐀𝐑𝐓𝐈𝐍𝐈 › Para coquetear sin compromiso. 5. 🍷 𝐕𝐈𝐍𝐎 › Para acompañar una cena y conocernos mejor. 6. 🍶 𝐒𝐀𝐊𝐄 › Para negociar un plan. 7. 🍾𝐂𝐇𝐀𝐌𝐏𝐀́𝐍 › Para celebrar un reencuentro inesperado. 8. 🥤𝐑𝐄𝐅𝐑𝐄𝐒𝐂𝐎 › Para organizar un viaje. ⠀ ⠀⠀⠀
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  • "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente.
    Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-"

    —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal —
    susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia
    —. Por fin he vuelto a casa.—

    "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio.
    Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-"

    —Oh, mi viejo amigo… —
    murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera.
    — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?—

    "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-"

    https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
    "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente. Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-" —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal — susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia —. Por fin he vuelto a casa.— "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio. Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-" —Oh, mi viejo amigo… — murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera. — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?— "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-" https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
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  • Aquel año no había tenido que ocultar sus maquinaciones para el regalo de Hope. La idea le había asaltado de forma completamente inesperada mientras hacia aquel viaje con Jack.
    Ver al chaval conduciendo el Impala, sorprendentemente le había llenado de orgullo, y no de desesperación por no ser él quien llevara el volante. Quizás se estuviera haciendo viejo.

    A ver no nos engañemos, Baby seguía siendo su chica, pero ahora ya no le horrorizaba la idea de que cualquier otra persona de su confianza la condujera. Mientras él estuviera en el asiento de al lado vigilando, claro.
    El problema era que en aquella ocasión Hope Mikaelson no estaba en el bunker. Y la visita a su familia no era mero reencuentro. ¿Debería a pesar de todo mandarle el regalo?
    Que coño, ¿Qué mas daba que ellos se enfrentaran a un arcángel y los Mikaelson a zombies supernaturales? Seguía siendo su cumpleaños, de modo que lo prepara todo para que ese día dos de mayo llegue el paquete hasta el complejo.

    En la tapa de la caja va pegada una nota.

    "Feliz cumpleaños niña. Se que quizás esto esté fuera de lugar, pero no quería dejar pasar el día. El aparato gigante es un radiocasete, seguro que tus tíos te pueden explicar como funciona, es para que grabes en las cintas tus canciones favoritas... he pensado que te gustaría tener tu propia selección de música en el Impala.
    Espero que te guste
    D.W"
    Aquel año no había tenido que ocultar sus maquinaciones para el regalo de Hope. La idea le había asaltado de forma completamente inesperada mientras hacia aquel viaje con Jack. Ver al chaval conduciendo el Impala, sorprendentemente le había llenado de orgullo, y no de desesperación por no ser él quien llevara el volante. Quizás se estuviera haciendo viejo. A ver no nos engañemos, Baby seguía siendo su chica, pero ahora ya no le horrorizaba la idea de que cualquier otra persona de su confianza la condujera. Mientras él estuviera en el asiento de al lado vigilando, claro. El problema era que en aquella ocasión [thetribrid] no estaba en el bunker. Y la visita a su familia no era mero reencuentro. ¿Debería a pesar de todo mandarle el regalo? Que coño, ¿Qué mas daba que ellos se enfrentaran a un arcángel y los Mikaelson a zombies supernaturales? Seguía siendo su cumpleaños, de modo que lo prepara todo para que ese día dos de mayo llegue el paquete hasta el complejo. En la tapa de la caja va pegada una nota. "Feliz cumpleaños niña. Se que quizás esto esté fuera de lugar, pero no quería dejar pasar el día. El aparato gigante es un radiocasete, seguro que tus tíos te pueden explicar como funciona, es para que grabes en las cintas tus canciones favoritas... he pensado que te gustaría tener tu propia selección de música en el Impala. Espero que te guste D.W"
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  • Miralos sois unos monstruos... Mírate en el espejo
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    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a , mi Karen personal y Dublín va por vosotras..

    En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce.
    Si eres sensible no lo leas .

    Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida.

    Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final.

    Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert.

    Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar.

    Mαrkus De Lıoncourt au de Richard
    Mia Argent
    Alexander Skorobogatov au de Gerard
    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a 🅰️, mi Karen personal y Dublín va por vosotras.. ⚠️ En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce. Si eres sensible no lo leas . Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida. Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final. Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert. Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar. [Thxpocionboy] au de Richard [Thxhacker13] [Thxrussianman95] au de Gerard
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  • ((Escena cerrada. Referencia a https://ficrol.com/posts/366870 ))

    No fue una despedida fácil, pero ambos lo tenían claro: no era un adiós, no aún.

    La promesa de volver, de esperar el reencuentro, pasara el tiempo que pasara. El hilo que los unía no sucumbiría al desgaste.

    Kazuo volvería al bosque, atravesando ese umbral que lo devolvería a su templo, a cumplir con aquello para lo que había sido creado como zorro mensajero.

    Su mayor miedo era que, al intentar volver a Brattvåg a través del bosque, este le cerrase el camino; que considerase que aún no era el momento de regresar, o que nunca más debía hacerlo.

    Sucumbir a un amor con un futuro incierto, a uno que lo mantendría atado a las sombras, era algo que posiblemente no complacería a los dioses para una de sus creaciones más valiosas.

    Pero Kazuo no cedería. Su corazón había sido reclamado, y su dueña tenía cabellos y ojos que ardían como el mismo fuego. 𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉
    ((Escena cerrada. Referencia a ➡️ https://ficrol.com/posts/366870 )) No fue una despedida fácil, pero ambos lo tenían claro: no era un adiós, no aún. La promesa de volver, de esperar el reencuentro, pasara el tiempo que pasara. El hilo que los unía no sucumbiría al desgaste. Kazuo volvería al bosque, atravesando ese umbral que lo devolvería a su templo, a cumplir con aquello para lo que había sido creado como zorro mensajero. Su mayor miedo era que, al intentar volver a Brattvåg a través del bosque, este le cerrase el camino; que considerase que aún no era el momento de regresar, o que nunca más debía hacerlo. Sucumbir a un amor con un futuro incierto, a uno que lo mantendría atado a las sombras, era algo que posiblemente no complacería a los dioses para una de sus creaciones más valiosas. Pero Kazuo no cedería. Su corazón había sido reclamado, y su dueña tenía cabellos y ojos que ardían como el mismo fuego. [Liz_bloodFlame]
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  • https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio

    Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte.

    Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad.

    ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar.

    ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario.

    Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos.

    Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible.

    Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora.

    Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo.

    Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido.

    Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más.

    Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes.

    Tenía una vida qué retomar.
    https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte. Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad. ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar. ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario. Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos. Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible. Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora. Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo. Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido. Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más. Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes. Tenía una vida qué retomar.
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  • Daozhang Xiao Xingchen
    — Es un placer encontrarnos nuevamente mi amigo, he traído conmigo el Guqin por si quieres inspecciónarlo...

    -Encontrarse en una alegre posada a orillas del lago fue el sitio que escogió para su reencuentro con ese joven caballero, dias y meses habían ya pasado y estaba contento y ansioso de contarle lo que habia sucedido en su ausencia en el Valle-

    — Mucho tiempo ha pasado.. venga, sientese tenemos licor y masas frescas para conversar tranquilos
    [Daozhang_XiaoXingchen] — Es un placer encontrarnos nuevamente mi amigo, he traído conmigo el Guqin por si quieres inspecciónarlo... -Encontrarse en una alegre posada a orillas del lago fue el sitio que escogió para su reencuentro con ese joven caballero, dias y meses habían ya pasado y estaba contento y ansioso de contarle lo que habia sucedido en su ausencia en el Valle- — Mucho tiempo ha pasado.. venga, sientese tenemos licor y masas frescas para conversar tranquilos
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  • “𝐿𝑎𝑠 𝑔𝑟𝑖𝑒𝑡𝑎𝑠 𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑠𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎”
    Fandom Stranger Things
    Categoría Acción
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰.
    𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰.

    La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa.

    Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas.

    El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado.

    Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo.

    El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración.

    Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara.

    El temblor había llegado sin aviso.

    Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies.

    De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio.

    Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación.

    Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso.

    El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido.

    Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido.

    Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros.

    Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto.

    Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
    𝘛𝘰𝘥𝘰 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘻𝘰́ 𝘢𝘭 𝘳𝘦𝘨𝘳𝘦𝘴𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘌𝘷𝘢𝘯𝘴𝘷𝘪𝘭𝘭𝘦. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰 𝘴𝘦 𝘵𝘰𝘳𝘯𝘢𝘳𝘢 𝘳𝘰𝘫𝘰. 𝘈𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘮𝘪𝘭𝘪𝘵𝘢𝘳𝘦𝘴 𝘴𝘦 𝘢𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦𝘯 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘶𝘦𝘣𝘭𝘰. La experiencia Evansville había sido un infierno silencioso: intentos fracasados, noches sin doque punzaban su cabeza sin pedir permiso, una mala experiencia con marcas invisibles pero profundas. Los dedos temblando al llamar a su madre, suplicándole volver de nuevo a casa. Hawkins apareció en el horizonte con la misma forma de siempre, pero no con el mismo significado ni la misma apariencia. Ni las mismas personas. El reencuentro con su familia fue frío, doloroso, lleno de indiferencia y gritos. Silencios de su madre. Miradas de su padre en las que no quería profundizar. Ni siquiera se molestaron en preguntar lo que había pasado. Había vuelto a un lugar que ya no sabía cómo sostenerla… o quizá nunca había sabido hacerlo. El día en que todo cambió salió de su casa, no aguantaba más la opresión de la cárcel familiar. El pueblo estaba inquietantemente tranquilo, como si contuviera la respiración. Y de pronto, el suelo vibró apenas un segundo antes de que todo se desatara. El temblor había llegado sin aviso. Hawkins y ella estaban acostumbradas a cosas raras, pero aquello no fue “raro”. Fue violento, definitivo. El suelo se abrió como si algo desde abajo reclamara el mundo de arriba, y ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que el asfalto cediera bajo sus pies. De pronto, cuando quiso darse cuenta de lo sucedido, encontró la oscuridad y el silencio. Y después… sin saber siquiera cuanto tiempo había pasado, llegaron las voces. Sus voces. O las de su imaginación. Voces guturales, rasgadas, en las que escuchaba cada error, cada pérdida, cada secreto enterrado, repitiéndose una y otra vez entre las paredes húmedas de aquella grieta y su cabeza. Quizás fuese la cadena de factores y el repentino momento de fin del mundo, pero tenía la sensación de notar de algo más, como una respiración o pulso. El ambiente helado. El sentido perdido del tiempo. La desorientación. Quizás se estaba volviendo loca, y no conseguía recolocarse como era debido. Antes del temblor había pensado que lo peor ya había pasado en Evansville. Que había sobrevivido a lo impensable. Pero atrapada entre tierra rota y su propia cabeza, comprendió que Hawkins no era un refugio. Nunca lo había sido. Se estaba rompiendo por momentos, porque cada segundo que pasaba no lograba dar con la salida. No sabía si daba vueltas, si estaba quieta. Sus propias emociones la estaban consumiendo, el terror de no saber como salir de aquel lugar. Los susurros. Y justo en el instante en que su estabilidad mental comenzó a resquebrajarse, lo malo se hizo más intenso. El dolor dio paso a los gritos. Los gritos, al llanto. Y el llanto, en confusión espacio-temporal.
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