• ──── ¿No lo entiendes, verdad? Si mueres ahora, ya no tendré con quien divertirme más tarde. ────
    ──── ¿No lo entiendes, verdad? Si mueres ahora, ya no tendré con quien divertirme más tarde. ────
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  • La habitación para los servicios de maid VIP casi está lista, miren que echar colado y levantar paredes ni era tan difícil ya tomándole práctica. (?) No pregunten cómo entrar ahí porque hay una lista de requisitos muy específicos.
    La habitación para los servicios de maid VIP casi está lista, miren que echar colado y levantar paredes ni era tan difícil ya tomándole práctica. (?) No pregunten cómo entrar ahí porque hay una lista de requisitos muy específicos.
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  • No creo que jamas alcansare aquello , pero no me forsare mucho .... ademas ya se como sera despues de todo
    No creo que jamas alcansare aquello , pero no me forsare mucho .... ademas ya se como sera despues de todo
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  • Vivir en una casa de campo no está tan mal después de todo. Puedo respirar la paz del silencio!

    -casi inmediatamente esa paz se ve interrumpida por los toques insistentes en la puerta principal, lo que me obliga a salir a revisar-
    Vivir en una casa de campo no está tan mal después de todo. Puedo respirar la paz del silencio! -casi inmediatamente esa paz se ve interrumpida por los toques insistentes en la puerta principal, lo que me obliga a salir a revisar-
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  • Sera verdad que no meresco aquello que tanto , quiero simpre mente sere la sombra del rey
    Sera verdad que no meresco aquello que tanto , quiero simpre mente sere la sombra del rey
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  • Sobran las palabras

    Cuando un sencillo gesto basta,
    La tenue caricia inspira
    Sigue el suspiro que arrastra
    El ardor de la caliente pira

    Que ilumina, guía, luce
    Encendida en lo más profundo
    De dos seres que encontraron cruce
    En este nuestro amplio mundo

    Aquí, ambos engalanados
    Rodeados de pura energía
    Prestan votos de enamorado
    Envueltos en absoluta alegría

    No se pide ningún permiso,
    Para que se produzca el embrace
    Pues no hay mayor compromiso
    Qué obra humana alcance

    Caprichoso el destino quiso
    Henchido de orgullo se complace
    Hoy, en este día preciso
    Todos celebramos su enlace

    Atrás queda lo dudado
    Fuera desdicha y apatía
    Todo está bien posicionado
    Suene deseada sinfonía

    Ecos de voces que se produce
    Cuando el sí suena rotundo
    Hecho que finalmente conduce
    Al matrimonio que queda conjunto

    Brindemos por esta pareja
    Toda gloria, fuera oprobio
    Gritemos con fuerza festeja
    ¡Qué vivan por siempre los novios!

    Sobran las palabras Cuando un sencillo gesto basta, La tenue caricia inspira Sigue el suspiro que arrastra El ardor de la caliente pira Que ilumina, guía, luce Encendida en lo más profundo De dos seres que encontraron cruce En este nuestro amplio mundo Aquí, ambos engalanados Rodeados de pura energía Prestan votos de enamorado Envueltos en absoluta alegría No se pide ningún permiso, Para que se produzca el embrace Pues no hay mayor compromiso Qué obra humana alcance Caprichoso el destino quiso Henchido de orgullo se complace Hoy, en este día preciso Todos celebramos su enlace Atrás queda lo dudado Fuera desdicha y apatía Todo está bien posicionado Suene deseada sinfonía Ecos de voces que se produce Cuando el sí suena rotundo Hecho que finalmente conduce Al matrimonio que queda conjunto Brindemos por esta pareja Toda gloria, fuera oprobio Gritemos con fuerza festeja ¡Qué vivan por siempre los novios!
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  • Ya te alcanzo, solo deja que me acomode los zapatos.
    Ya te alcanzo, solo deja que me acomode los zapatos.
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  • Admito que hoy no me pasé por aquí porque los libros me absorbieron
    Admito que hoy no me pasé por aquí porque los libros me absorbieron
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  • — Mira que bien me sienta el rosa
    — Mira que bien me sienta el rosa
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  • El sendero apareció donde antes solo había bosque.

    Las raíces de los árboles se apartaban lentamente bajo mis pasos, como si reconocieran algo en mí… o en nosotras. La noche estaba extrañamente silenciosa, sin grillos, sin viento… solo el leve crujir de hojas húmedas bajo nuestros pies.

    Y tu mano.

    Tu mano cálida entrelazada con la mía.

    —No la sueltes… —murmuré en voz baja, sin mirarte aún—. Pase lo que pase al otro lado… no la sueltes, lobita.

    Fue entonces cuando las vimos.

    Una a una…
    las linternas comenzaron a encenderse a lo largo del sendero, flotando en el aire sin cadenas ni postes, como pequeñas lunas cautivas que despertaban a nuestro paso.

    El aroma llegó después.

    Dulce… cálido… imposible de ignorar.
    Como comida recién hecha en un lugar que no debería existir.

    El bosque terminó de golpe.

    Frente a nosotras se alzaba un puente rojo antiguo, largo y silencioso, suspendido sobre un río negro que no reflejaba ni estrellas ni luna. Al otro lado… un santuario imposible respiraba vida.

    Sombras moviéndose entre faroles.
    Criaturas que reían en voz baja.
    Vapor elevándose desde edificios antiguos de madera.

    Un mundo que no era el nuestro.

    Apreté un poco más tu mano.

    —Ryu… —susurré ahora, girando apenas el rostro hacia ti—… creo que acabamos de perdernos.

    Una sonrisa pequeña, nerviosa… pero curiosa.

    —Y creo que me alegro de no haberme perdido sola.

    Di el primer paso hacia el puente.

    La madera crujió bajo mi peso… y durante un instante, el aire se volvió pesado, antiguo… como si el propio lugar nos estuviera observando.

    —Ven… lobita —susurré, tirando suavemente de tu mano—. Vamos a ver qué nos está esperando al otro lado.
    El sendero apareció donde antes solo había bosque. Las raíces de los árboles se apartaban lentamente bajo mis pasos, como si reconocieran algo en mí… o en nosotras. La noche estaba extrañamente silenciosa, sin grillos, sin viento… solo el leve crujir de hojas húmedas bajo nuestros pies. Y tu mano. Tu mano cálida entrelazada con la mía. —No la sueltes… —murmuré en voz baja, sin mirarte aún—. Pase lo que pase al otro lado… no la sueltes, lobita. Fue entonces cuando las vimos. Una a una… las linternas comenzaron a encenderse a lo largo del sendero, flotando en el aire sin cadenas ni postes, como pequeñas lunas cautivas que despertaban a nuestro paso. El aroma llegó después. Dulce… cálido… imposible de ignorar. Como comida recién hecha en un lugar que no debería existir. El bosque terminó de golpe. Frente a nosotras se alzaba un puente rojo antiguo, largo y silencioso, suspendido sobre un río negro que no reflejaba ni estrellas ni luna. Al otro lado… un santuario imposible respiraba vida. Sombras moviéndose entre faroles. Criaturas que reían en voz baja. Vapor elevándose desde edificios antiguos de madera. Un mundo que no era el nuestro. Apreté un poco más tu mano. —Ryu… —susurré ahora, girando apenas el rostro hacia ti—… creo que acabamos de perdernos. Una sonrisa pequeña, nerviosa… pero curiosa. —Y creo que me alegro de no haberme perdido sola. Di el primer paso hacia el puente. La madera crujió bajo mi peso… y durante un instante, el aire se volvió pesado, antiguo… como si el propio lugar nos estuviera observando. —Ven… lobita —susurré, tirando suavemente de tu mano—. Vamos a ver qué nos está esperando al otro lado.
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