• No hay nada como beber del dulce y concentrado néctar de la vida.

    Lo mejor del día es cuando llega a mí, tan apetecible como siempre.

    Poder sentir ese cálido líquido vital con su especial sabor recorrer mi garganta, es algo que siempre disfruto, algo que poca gente sabe.

    Sentir la calidez del recipiente, antes de finalmente beber de él, hace que espere pacientemente, todo a su tiempo y con calma, para poder disfrutar del placer de hacerlo parte de mí.

    Definitivamente, empezar el día con un buen café siempre revitaliza.
    No hay nada como beber del dulce y concentrado néctar de la vida. Lo mejor del día es cuando llega a mí, tan apetecible como siempre. Poder sentir ese cálido líquido vital con su especial sabor recorrer mi garganta, es algo que siempre disfruto, algo que poca gente sabe. Sentir la calidez del recipiente, antes de finalmente beber de él, hace que espere pacientemente, todo a su tiempo y con calma, para poder disfrutar del placer de hacerlo parte de mí. Definitivamente, empezar el día con un buen café siempre revitaliza.
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  • El rugido del motor se apagó lentamente, devorado por el silencio del atardecer. Sniffles bajó una pierna, deteniendo su motocicleta al borde de un acantilado. La brisa suave le agitaba el pelaje y las luces doradas del horizonte pintaban su rostro con tonos cálidos, haciendo brillar con fuerza sus ojos azabache.

    Se quitó los guantes sin dedos y apoyó ambos brazos sobre el manillar. Frente a él, el sol se rendía al final del día, derramando su luz como si el cielo se estuviera incendiando con suavidad. El mundo parecía más quieto, más limpio desde ese lugar elevado.

    Sniffles soltó una breve risa nasal, como si aquel espectáculo fuera irónico, casi cruel.

    Había algo en el resplandor que lo hacía recordar que la vida aún podía ser más que niebla o cicatrices. Algo que hacía doler el pecho, pero de una forma suave… parecida a la nostalgia.

    Con el casco apoyado en la motocicleta, simplemente observó.

    Y por un instante, solo uno, creyó que aún no era tarde para decidir hacia dónde seguir conduciendo.
    El rugido del motor se apagó lentamente, devorado por el silencio del atardecer. Sniffles bajó una pierna, deteniendo su motocicleta al borde de un acantilado. La brisa suave le agitaba el pelaje y las luces doradas del horizonte pintaban su rostro con tonos cálidos, haciendo brillar con fuerza sus ojos azabache. Se quitó los guantes sin dedos y apoyó ambos brazos sobre el manillar. Frente a él, el sol se rendía al final del día, derramando su luz como si el cielo se estuviera incendiando con suavidad. El mundo parecía más quieto, más limpio desde ese lugar elevado. Sniffles soltó una breve risa nasal, como si aquel espectáculo fuera irónico, casi cruel. Había algo en el resplandor que lo hacía recordar que la vida aún podía ser más que niebla o cicatrices. Algo que hacía doler el pecho, pero de una forma suave… parecida a la nostalgia. Con el casco apoyado en la motocicleta, simplemente observó. Y por un instante, solo uno, creyó que aún no era tarde para decidir hacia dónde seguir conduciendo.
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  • Feliz cumpleaños señorita
    Feliz cumpleaños señorita 🎂🥳🎉 :STK-11:
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  • ─── Every Rose has some thorns... Me? Bitch you better be ready to bleed ~ ♡
    ─── Every Rose has some thorns... Me? Bitch you better be ready to bleed ~ ♡
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  • En un mundo que a menudo exige dureza, ambas habían aprendido a construir sus propias fortalezas para protegerse. Una se resguardaba tras la frialdad astuta y oscura de la máscara de loba, envuelta en un grueso pelaje que alejaba a los curiosos. La otra adoptaba la sonrisa feroz y eterna de la máscara oni, una barrera carmesí y blanca contra su propia vulnerabilidad.

    Pasaban los días presentando esas fachadas impenetrables ante el resto del mundo, ocultando sus miedos y sus anhelos más profundos. Sin embargo, en la intimidad de la penumbra de la antigua biblioteca, rodeadas de libros y bajo la luz vacilante de las velas, sus armaduras perdían su propósito.

    Se encontraron frente a frente. No hubo necesidad de palabras, ni siquiera de quitarse físicamente los disfraces para entenderse. Cuando sus manos se alzaron con delicadeza para acariciar el contorno de la máscara de su amada, el gesto fue un acto de reconocimiento puro. Sus miradas conectaron a través de las cuencas oscuras del otro lado y, en ese instante, el artificio se desvaneció entre ellas.

    Comprendieron entonces la verdad más simple: podían intentar engañar al mundo entero con sus disfraces, pero eran absolutamente transparentes la una para la otra. El verdadero amor tiene una visión especial; no se detiene en la superficie pintada, sino que tiene la capacidad de atravesar cualquier máscara para ver el corazón que late, temeroso pero vibrante, justo detrás de ella.
    En un mundo que a menudo exige dureza, ambas habían aprendido a construir sus propias fortalezas para protegerse. Una se resguardaba tras la frialdad astuta y oscura de la máscara de loba, envuelta en un grueso pelaje que alejaba a los curiosos. La otra adoptaba la sonrisa feroz y eterna de la máscara oni, una barrera carmesí y blanca contra su propia vulnerabilidad. Pasaban los días presentando esas fachadas impenetrables ante el resto del mundo, ocultando sus miedos y sus anhelos más profundos. Sin embargo, en la intimidad de la penumbra de la antigua biblioteca, rodeadas de libros y bajo la luz vacilante de las velas, sus armaduras perdían su propósito. Se encontraron frente a frente. No hubo necesidad de palabras, ni siquiera de quitarse físicamente los disfraces para entenderse. Cuando sus manos se alzaron con delicadeza para acariciar el contorno de la máscara de su amada, el gesto fue un acto de reconocimiento puro. Sus miradas conectaron a través de las cuencas oscuras del otro lado y, en ese instante, el artificio se desvaneció entre ellas. Comprendieron entonces la verdad más simple: podían intentar engañar al mundo entero con sus disfraces, pero eran absolutamente transparentes la una para la otra. El verdadero amor tiene una visión especial; no se detiene en la superficie pintada, sino que tiene la capacidad de atravesar cualquier máscara para ver el corazón que late, temeroso pero vibrante, justo detrás de ella.
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  • Bueno, yo creo que sigo bien.

    *el trabajo no fue muy amable ese día, pero lo cierto es que no es de los que muere.: Facil*
    Bueno, yo creo que sigo bien. *el trabajo no fue muy amable ese día, pero lo cierto es que no es de los que muere.: Facil*
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  • "Vivir es la cosa más rara del mundo. La mayoría de las personas solo existen".
    "Vivir es la cosa más rara del mundo. La mayoría de las personas solo existen".
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  • No paro de oír comentarios de las demás chicas de ballet,sobre lo maravilloso que es tener el cuerpo perfecto y sinceramente ningún cuerpo es así, todos son imperfectos....
    No paro de oír comentarios de las demás chicas de ballet,sobre lo maravilloso que es tener el cuerpo perfecto y sinceramente ningún cuerpo es así, todos son imperfectos....
    Me entristece
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  • Waah ~ buenos días, ¿cuánto tiempo pasó desde mi última siesta? Tendré que volver a visitar personas y, ordenar mis pedidos.
    Waah ~ buenos días, ¿cuánto tiempo pasó desde mi última siesta? Tendré que volver a visitar personas y, ordenar mis pedidos.
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  • No use photoshop para encogerme la cintura.

    *Obvio lo hizo, esa cintura es imposible. *
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