• Los estilistas decidieron que hoy serían trenzas, creo que fue buena elección hoy el entrenamiento de baile fue agotador.
    ¿Están listos para el álbum debut?
    Los estilistas decidieron que hoy serían trenzas, creo que fue buena elección hoy el entrenamiento de baile fue agotador. ¿Están listos para el álbum debut?
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    4
    1 turno 0 maullidos
  • *mientras preparo mi mochila para ver que equipamento llevaré a la aventura en "Brujaluz" en búsqueda de los cultistas fanáticos del lyche que iremos a enfrentar. Entre un montón de calcetines apilados encuentro mi última adquisión que había estado extraviada en mi desorden* ¡¡¡Oh cierto!!! Compré esta maravilla en la tienda de armas de la teniente Carther. Fufu. Hora de probar este nuevo bebé. Esos cultistas no sabrán lo que les golpeo cuando los fría con mi nueva pistola laser extraterrestre en la que gasté casi todo mi sueldo... O puede que sea una copia echa en china que sólo reproduzca música de dudoso copyrigth y lanze burbujas de jabón. Sólo hay una forma de averiguarlo. *sonrío ampliamente mientras hago una pose a lo "agente secreto*

    Rihanna Carther
    *mientras preparo mi mochila para ver que equipamento llevaré a la aventura en "Brujaluz" en búsqueda de los cultistas fanáticos del lyche que iremos a enfrentar. Entre un montón de calcetines apilados encuentro mi última adquisión que había estado extraviada en mi desorden* ¡¡¡Oh cierto!!! Compré esta maravilla en la tienda de armas de la teniente Carther. Fufu. Hora de probar este nuevo bebé. Esos cultistas no sabrán lo que les golpeo cuando los fría con mi nueva pistola laser extraterrestre en la que gasté casi todo mi sueldo... O puede que sea una copia echa en china que sólo reproduzca música de dudoso copyrigth y lanze burbujas de jabón. Sólo hay una forma de averiguarlo. *sonrío ampliamente mientras hago una pose a lo "agente secreto* [storm_lavender_shark_168]
    Me shockea
    Me gusta
    Me enjaja
    5
    16 turnos 0 maullidos
  • ¡Eh Idiota!, ¡puedo soportarlo solo!
    ¡Eh Idiota!, ¡puedo soportarlo solo!
    Me gusta
    1
    15 turnos 0 maullidos
  • Muy buen día a todos los presentes, espero tengan un provechoso día donde tengan la oportunidad de ayudar al prójimo.

    "Cuando te des cuenta de que lo que haces a otro, te lo haces a ti, habrás entendido una gran verdad".
    Muy buen día a todos los presentes, espero tengan un provechoso día donde tengan la oportunidad de ayudar al prójimo. "Cuando te des cuenta de que lo que haces a otro, te lo haces a ti, habrás entendido una gran verdad".
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ───── STARTER CALL .ᐟ
    ᅠᅠ ♡ Jason Elaris

    El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente.
    Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde.
    Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia.
    Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical.
    ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario.

    Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio.
    Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.

     ❛ ¿Quién eres? ❜


    ───── STARTER CALL .ᐟ ᅠᅠ ♡ [jay.elaris] El año diecisiete de la era Genji no trajo ninguna promesa de esperanza, sino más bien una profunda sensación de desdicha. Para quienes vivían en las calles de Kyoto, solo encontraban el hambre que no cesaba y en el miedo constante a que una disputa política terminara en un charco de sangre frente a su puerta. El shogunato se desmoronaba a la vista de todos, incapaz de sostener un país que ya no entendía sus propias reglas, la caída era inminente. Sin embargo, esa tarde de 1865, Hijikata no buscaba pelea ni estaba persiguiendo a ningún rebelde. Caminaba solo por la orilla del río Kamo mientras el sol comenzaba a bajar, pintando el agua de un rojo apagado que recordaba demasiado a las heridas que vio en sus compañeros. Se sentía demasiado cansado, la patrulla del día se había alargado demasiado y sus pies acusaban el esfuerzo de tantas horas de vigilancia. Se había separado de Okita y Saitō después de un intento desastroso de socializar en una taberna cercana. Todo empezó cuando, bajo los efectos del sake y la insistencia de sus compañeros, Hijikata accedió a recitar unos versos con un tono que pretendía ser solemne. El silencio que siguió fue incómodo y los pocos aplausos que recibió sonaron más a lástima que a respeto. Okita, que no soportaba que nadie ignorara el "talento" de su subcomandante, se puso en pie de un salto, gritando que todos en el local eran unos bárbaros sin oído musical. ​Mientras Okita empezaba a volcar mesas y a amenazar con moler a palos a medio bar por su falta de cultura, y Saitō se preparaba para la inevitable trifulca, Hijikata aprovechó el caos para escabullirse. Se ajustó el uniforme y salió a la calle con paso rápido, mirando hacia otro lado y fingiendo estar muy interesado en una pared cercana para que nadie lo asociara con los dos locos que estaban destrozando el mobiliario. Se detuvo un momento junto a un puente de madera y apoyó las manos en la baranda. El roce de la madera vieja le hizo notar que todavía tenía restos de tinta en los dedos por los documentos que había estado firmando esa mañana. Era un detalle pequeño, pero le recordó lo lejos que estaba de ser el simple campesino que alguna vez fue. Debajo del puente, un par de mujeres trabajaban con sus redes de pesca en un bote pequeño. Se reían por algo que él no alcanzaba a escuchar, compartiendo una complicidad sencilla y cotidiana, Hijikata solo se limitaba a mirar, dejando escapar un suspiro de cansancio. Al levantar la vista, el resplandor del atardecer lo obligó a entrecerrar los ojos. En el otro extremo del puente, una silueta se recortaba contra la luz naranja del cielo. Por instinto, enderezó la espalda y ajustó el peso de su katana en la cadera. Su mano derecha bajó unos centímetros, situándose cerca de la empuñadura por pura costumbre.  ❛ ¿Quién eres? ❜
    0 turnos 0 maullidos
  • Sigues con la misma cara de perro. ¿Todavía molesta? 𝕹𝐞𝐬𝐭𝐚 𝕬𝐫𝐜𝐡𝐞𝐫𝐨𝐧
    Sigues con la misma cara de perro. ¿Todavía molesta? [THE_VALKYRIE]
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • "Where the Devil cannot go, he sends a bouquet of roses in his stead".
    "Where the Devil cannot go, he sends a bouquet of roses in his stead".
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • No hay nada que me guste más que el viajar; ver lugares únicos es un placer.
    No hay nada que me guste más que el viajar; ver lugares únicos es un placer.
    Me gusta
    Me shockea
    5
    1 turno 0 maullidos
  • Second hunt
    Fandom Freerol
    Categoría Acción
    En el siguiente starter contiene los siguientes avisos : violencia gráfica, lenguaje fuerte y tortura. Además de que hay una escena que tiene que ver con un pequeño roedor. Si eres una persona sensible no lo leas.


    Había pasado varios días de que hicimos nuestra primera caza, hemos tardado en volver a tomar las riendas a por nuestro siguiente objetivo. Debido a que Unrich me confesó algo que me dejó impactada, pero el tiempo corre y con ello no nos debemos parar.

    Estamos en Boston según el diario de Unrich aquí Jonás sigue haciendo cosas por y para el proyecto... Va siendo hora de hacerle una visita, mientras en el coche voy mirando el GPS en silencio.

    𝐆𝐑𝐀𝐘𝐒𝐎𝐍 𝐀𝐑𝐆𝐄𝐍𝐓
    Markus De Lioncourt au de Jonás
    ⚠️ En el siguiente starter contiene los siguientes avisos : violencia gráfica, lenguaje fuerte y tortura. Además de que hay una escena que tiene que ver con un pequeño roedor. Si eres una persona sensible no lo leas. Había pasado varios días de que hicimos nuestra primera caza, hemos tardado en volver a tomar las riendas a por nuestro siguiente objetivo. Debido a que Unrich me confesó algo que me dejó impactada, pero el tiempo corre y con ello no nos debemos parar. Estamos en Boston según el diario de Unrich aquí Jonás sigue haciendo cosas por y para el proyecto... Va siendo hora de hacerle una visita, mientras en el coche voy mirando el GPS en silencio. [ThxArgent] [Thxpocionboy] au de Jonás
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
    48 turnos 0 maullidos
  • El triunfo de la matriarca
    La mañana siguiente en la residencia Romanov transcurrió bajo una luz pálida y fría que se filtraba por los ventanales del comedor. El aroma a café fuerte y pan tostado llenaba el aire, pero la atmósfera seguía cargada con los restos de la tempestad de la noche anterior. Sasha y Mikhail ya estaban sentados a la mesa. Él leía los...
    Me gusta
    2
    0 comentarios 0 compartidos
Patrocinados