• Hm... Otra vez se supo a llover~

    •En estos momentos filyn no estaba de buenos ánimos, había visto a su pequeño sobrino ya convertirse en un dragón tanta facilidad y volar aun más fácil, aunque se alegraba mucho por el y le emocionaba que sus padres pudieran estar allí para el y ver el hermoso progreso de su crecimiento•

    Mis alas ya están más desarrolladas al igual que mi cola, pero aún no entiendo... Porque no me puedo transformar y porque aún no puedo volar.

    •De cierta forma le daba envidia que su sobrino progresará tan rápido a sus pocos días de nacer, aunque suponía que también tenía que ver con la sangre que llevaba dentro, después de todo era la sangre de dos grandes dragones fuertes y poderosos.

    filyn se sentía un poco derrotada consigo misma al no ver ningún progreso en ella, más que tener su primera muda, su cuerpo más desarrollado, tanto su forma humana como su forma semi dragona•

    Es-esta bien... Algún día podré ¿No? Si... De seguro así será.
    Hm... Otra vez se supo a llover~ •En estos momentos filyn no estaba de buenos ánimos, había visto a su pequeño sobrino ya convertirse en un dragón tanta facilidad y volar aun más fácil, aunque se alegraba mucho por el y le emocionaba que sus padres pudieran estar allí para el y ver el hermoso progreso de su crecimiento• Mis alas ya están más desarrolladas al igual que mi cola, pero aún no entiendo... Porque no me puedo transformar y porque aún no puedo volar. •De cierta forma le daba envidia que su sobrino progresará tan rápido a sus pocos días de nacer, aunque suponía que también tenía que ver con la sangre que llevaba dentro, después de todo era la sangre de dos grandes dragones fuertes y poderosos. filyn se sentía un poco derrotada consigo misma al no ver ningún progreso en ella, más que tener su primera muda, su cuerpo más desarrollado, tanto su forma humana como su forma semi dragona• Es-esta bien... Algún día podré ¿No? Si... De seguro así será.
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  • Y bien ¿Me vas a explicar por que debo comprarte otro uniforme a ti y tus amigos?
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  • *Entra al interior de la taberna, silencioso y con pies pesados, tomaria un asiento y pediria una bebida*

    - Servidme una cerveza, la mas tostada que tengais, si haceis el favor...

    *saca un pequeño saco con monedas de oro*
    *Entra al interior de la taberna, silencioso y con pies pesados, tomaria un asiento y pediria una bebida* - Servidme una cerveza, la mas tostada que tengais, si haceis el favor... *saca un pequeño saco con monedas de oro*
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  • — No debería haber comido tantos dulces, me duele la barriga
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  • *Ohma se encontraba sentado en las gradas mirando una pelea, aunque en su cara se puede notar aquella expresión de aburrimiento por no poder ser él el que luche.*
    *Ohma se encontraba sentado en las gradas mirando una pelea, aunque en su cara se puede notar aquella expresión de aburrimiento por no poder ser él el que luche.*
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  • Oʜᴍᴀ Tᴏᴋɪᴛᴀ
      Estado: Vivo Edad: 28 Lugar de nacimiento:  Una instalación de clonación de gusanos en Japón Cumpleaños: 2 de mayo (autoproclamado) Altura:  182 cm (6'0") Peso: 84 kg (185 lbs) Género: Masculino Afiliaciones: Asociación Kengan Ocupación: Luchador afiliado Estilo de...
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  • *Siguiendo con el Spin-Off del "Uma-Ficrol" estamos en jornada de entrenamiento con Jera para la siguiente carrera. El Pegasus Stakes.*

    Jero: "Bien Jera, hoy entrenaremos velocidad y poder, así que quiero que tus zancadas en tierra sean mucho más pronunciadas, y debes inclinar tu cuerpo un poco más hacia adelante."

    Jera: "Entendido entrenador, con eso podré pasar entre las demás competidoras para conseguir la victoria."

    Jero: "Hablando de ello, necesitaremos más compañeras para confirmar el equipo.."
    *Siguiendo con el Spin-Off del "Uma-Ficrol" estamos en jornada de entrenamiento con Jera para la siguiente carrera. El Pegasus Stakes.* Jero: "Bien Jera, hoy entrenaremos velocidad y poder, así que quiero que tus zancadas en tierra sean mucho más pronunciadas, y debes inclinar tu cuerpo un poco más hacia adelante." Jera: "Entendido entrenador, con eso podré pasar entre las demás competidoras para conseguir la victoria." Jero: "Hablando de ello, necesitaremos más compañeras para confirmar el equipo.."
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  • Esa maraña burocrática llena de desdicha, muerte y explotación siempre ha significado lo correcto dentro de la delgada línea que existe entre lo inmoralmente incorrecto y el sadismo, pero... ¿Otro nombre tallado en piedra? ¿Otro joven consumido en la desesperación?

    — No será el mismo reconocimiento. ¿Qué pensarán los muchachos si me independizo y regreso de nuevo a la tranquilidad de las oficinas?
    Esa maraña burocrática llena de desdicha, muerte y explotación siempre ha significado lo correcto dentro de la delgada línea que existe entre lo inmoralmente incorrecto y el sadismo, pero... ¿Otro nombre tallado en piedra? ¿Otro joven consumido en la desesperación? — No será el mismo reconocimiento. ¿Qué pensarán los muchachos si me independizo y regreso de nuevo a la tranquilidad de las oficinas?
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  • Rastro de violencia
    Fandom Wind Breaker/OC
    Categoría Acción
    Kiro iba caminando por las calles, llovía, aunque se se molestó en cubrirse con la capucha de la sudadera. Sus brazos descansan a los lados, los puños aún cerrados, aunque sin la misma tensión que antes. Gotas de sangre caían desde sus nudillos hasta el suelo, tiñendo el agua de rojo.

    — Vaya...

    Suspiró al tiempo que un pitidito salía de su bolsillo, Kiro sacó al que originaba aquel sonido, o más bien lo que, ya no era un ser vivo, aunque Kiro lo trataba como tal.

    — Mercury, ¿tienes hambre? Ahora no me puedo poner a cuidar de ti, está lloviendo y si te mojas te estropearas.

    Volvió a guardar al tamagochi en el bolsillo. Era el único recuerdo material que le quedaba de su anterior pandilla, era lo que más le importaba desde que se mudó, cuidando aquel cacharro como si fuera la pandilla en sí.

    — Porque me molestan... Todas las pandillas o delincuentes de pacotilla me atacan sin motivo alguno... Qué cansancio.
    Kiro iba caminando por las calles, llovía, aunque se se molestó en cubrirse con la capucha de la sudadera. Sus brazos descansan a los lados, los puños aún cerrados, aunque sin la misma tensión que antes. Gotas de sangre caían desde sus nudillos hasta el suelo, tiñendo el agua de rojo. — Vaya... Suspiró al tiempo que un pitidito salía de su bolsillo, Kiro sacó al que originaba aquel sonido, o más bien lo que, ya no era un ser vivo, aunque Kiro lo trataba como tal. — Mercury, ¿tienes hambre? Ahora no me puedo poner a cuidar de ti, está lloviendo y si te mojas te estropearas. Volvió a guardar al tamagochi en el bolsillo. Era el único recuerdo material que le quedaba de su anterior pandilla, era lo que más le importaba desde que se mudó, cuidando aquel cacharro como si fuera la pandilla en sí. — Porque me molestan... Todas las pandillas o delincuentes de pacotilla me atacan sin motivo alguno... Qué cansancio.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
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  • ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa.

    En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma.

    Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible.

    Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación.

    Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros.

    Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento.

    Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local.

    La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral.

    Y entonces la volvió a ver...

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    Co: Jane
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa. En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma. Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible. Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación. Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros. Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento. Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local. La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral. Y entonces la volvió a ver... ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Co: [solar_sapphire_turtle_967]
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