• Llevo solo dos días inmerso en el mundo humano. Hasta ahora, solo he confirmado que el ejemplar dorado y la fuente carmesí mantienen conversaciones regulares sobre un fenómeno cultural local denominado "Seductive sunday". Descarto que sea un código. Los patrones emocionales asociados al término sugieren ocio trivial. Una perdida de tiempo... Pero aún así lo anoto, la variable podría ser un factor de distracción útil más adelante. [?]
    Llevo solo dos días inmerso en el mundo humano. Hasta ahora, solo he confirmado que el ejemplar dorado y la fuente carmesí mantienen conversaciones regulares sobre un fenómeno cultural local denominado "Seductive sunday". Descarto que sea un código. Los patrones emocionales asociados al término sugieren ocio trivial. Una perdida de tiempo... Pero aún así lo anoto, la variable podría ser un factor de distracción útil más adelante. [?]
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  • - Un año más sabia, si que si - [??]

    De paso colgó una de las fotos que le tomaron por la tarde, por el cual se ganó un auto como recompensa, había sido un buen trueque...
    - Un año más sabia, si que si - [??] De paso colgó una de las fotos que le tomaron por la tarde, por el cual se ganó un auto como recompensa, había sido un buen trueque...
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  • Tal vez en otro mundo pude haber sido algo diferente... Tal vez con buenas decisiones pude haber llegadoas lejos... Tal vez si no hubiera abierto la boca no sería tan criticado... Tal vez si hubiera escuchado no me habrían apartado después... Tal vez solo sea otra estrella muerta en el cielo... Tal vez... Necesito dormir...
    Tal vez en otro mundo pude haber sido algo diferente... Tal vez con buenas decisiones pude haber llegadoas lejos... Tal vez si no hubiera abierto la boca no sería tan criticado... Tal vez si hubiera escuchado no me habrían apartado después... Tal vez solo sea otra estrella muerta en el cielo... Tal vez... Necesito dormir...
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  • ── Y si quisiera... ¿seria malo quererlo? Claro...con protección.
    ── Y si quisiera... ¿seria malo quererlo? Claro...con protección.
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  • 𝑻𝒖 𝒎𝒆 𝒔𝒖𝒆ñ𝒂𝒔 𝒚 𝒎𝒆 𝒑𝒊𝒆𝒏𝒔𝒂𝒔~ 𝒏𝒐 𝒔𝒂𝒍𝒈𝒐 𝒅𝒆 𝒕𝒖 𝒄𝒂𝒃𝒆𝒛𝒂~ ♡
    𝑻𝒖 𝒎𝒆 𝒔𝒖𝒆ñ𝒂𝒔 𝒚 𝒎𝒆 𝒑𝒊𝒆𝒏𝒔𝒂𝒔~ 𝒏𝒐 𝒔𝒂𝒍𝒈𝒐 𝒅𝒆 𝒕𝒖 𝒄𝒂𝒃𝒆𝒛𝒂~ ♡
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  • Las cenas del trabajo don bastsnte aburridas
    Las cenas del trabajo don bastsnte aburridas
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  • —Como mejores amigos, aunque sin ser amigos...Ni los mejores.
    —Como mejores amigos, aunque sin ser amigos...Ni los mejores.
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  • 𝑰𝑵𝑺𝑻𝑨𝑮𝑹𝑨𝑴
    @𝑳𝒖𝒏𝒊𝒆𝒃𝒆𝒍𝒍

    Y después de un largo día... ¡Spa consentidor! Nada como un poco de cuidado personal

    ¿Debería ver una serie o una película?
    𝑰𝑵𝑺𝑻𝑨𝑮𝑹𝑨𝑴 @𝑳𝒖𝒏𝒊𝒆𝒃𝒆𝒍𝒍 Y después de un largo día... ¡Spa consentidor! Nada como un poco de cuidado personal 💕 ¿Debería ver una serie o una película?
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  • Vaya día tan aburrido, no hubo nada que hacer, fue dia bastate lento, supongo que eso es los efectos de volver a la vida nornal.
    Vaya día tan aburrido, no hubo nada que hacer, fue dia bastate lento, supongo que eso es los efectos de volver a la vida nornal.
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  • Aquella tarde, cuando el sol estaba a minutos de desvanecerse tras las vastas montañas cercanas al Gran Santuario Narukami, los vientos fríos comenzaron a descender suavemente. Las hojas danzaban al compás de su paso, los árboles se mecían en armonía y, juntos, creaban una melodía serena que envolvía el lugar. El aire estaba impregnado de un aroma fresco: el murmullo del manantial cercano y la tierra húmeda que reposaba después de la lluvia.
    Resultaba reconfortante saber que el pueblo celebraba la llegada de un nuevo año. Las familias se reunían, compartiendo risas y recuerdos, honrando sin saberlo la labor silenciosa de aquella guardiana de antiguas historias, quien preservaba la memoria del ayer y acompañaba el presente de sus vidas.

    Yae permanecía allí, serena. Vestía su elegante atuendo ceremonial: un kimono corto en tonos rosados y carmesí, adornado con delicados motivos florales y detalles Electro. El obi, finamente decorado en dorado, se ajustaba a su cintura, mientras los ornamentos brillaban suavemente con la luz del ocaso. Cada pliegue de su vestimenta reflejaba la dignidad y el misterio propios de una kitsune ancestral.

    A su lado, la presencia de aquella compañía especial le recordaba el valor de la humanidad: la calidez de una mano amiga, el aprecio sincero y el significado de compartir el momento, más allá del tiempo y de los siglos.

    Finalmente, cuando la última luz del día se extinguió y los faroles comenzaron a encenderse a lo lejos, Yae cerró los ojos por un instante, dejando que la brisa nocturna rozara su piel. Sonrió con calma. El mundo seguía avanzando, y ella, como siempre, permanecería allí… observando, protegiendo y recordando.
    Aquella tarde, cuando el sol estaba a minutos de desvanecerse tras las vastas montañas cercanas al Gran Santuario Narukami, los vientos fríos comenzaron a descender suavemente. Las hojas danzaban al compás de su paso, los árboles se mecían en armonía y, juntos, creaban una melodía serena que envolvía el lugar. El aire estaba impregnado de un aroma fresco: el murmullo del manantial cercano y la tierra húmeda que reposaba después de la lluvia. Resultaba reconfortante saber que el pueblo celebraba la llegada de un nuevo año. Las familias se reunían, compartiendo risas y recuerdos, honrando sin saberlo la labor silenciosa de aquella guardiana de antiguas historias, quien preservaba la memoria del ayer y acompañaba el presente de sus vidas. Yae permanecía allí, serena. Vestía su elegante atuendo ceremonial: un kimono corto en tonos rosados y carmesí, adornado con delicados motivos florales y detalles Electro. El obi, finamente decorado en dorado, se ajustaba a su cintura, mientras los ornamentos brillaban suavemente con la luz del ocaso. Cada pliegue de su vestimenta reflejaba la dignidad y el misterio propios de una kitsune ancestral. A su lado, la presencia de aquella compañía especial le recordaba el valor de la humanidad: la calidez de una mano amiga, el aprecio sincero y el significado de compartir el momento, más allá del tiempo y de los siglos. Finalmente, cuando la última luz del día se extinguió y los faroles comenzaron a encenderse a lo lejos, Yae cerró los ojos por un instante, dejando que la brisa nocturna rozara su piel. Sonrió con calma. El mundo seguía avanzando, y ella, como siempre, permanecería allí… observando, protegiendo y recordando.
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