No se había puesto a pensar en lo difícil que era celebrar un cumpleaños en el nuevo mundo. No podía salir y simplemente ir a algúna tienda a comprar un obsequio o un pastel, ahora debía ingeniarserlas y cuidar de no ser lo suficientemente obvio como para llamar la atención de Maggie, aunque ella no solía preguntarle a donde iba cuando salía; probablemente porque al fin confiaba en él o porque si lo perdía de vista eso la beneficiaria, aun no la conocía del todo como para saber cual era la opción correcta pero se llevaban bastante bien.
De todas maneras se ocupo de buscar lo necesario en los alrededores, cargo en la mochila lo que creyó que podía servirle y regreso al hogar temporal que compartía con Maggie y su hijo. Silbo de una forma particular para hacerles saber que era él quien había entrando y no un intruso, y se dirigió a una habitación que solían usar como cocina. Vacío la mochila en la mesa y separo la fruta madura de la que aun estaba verde; al menos había encontrado un par de árboles de manzanas en el jardín de una casa derrumbada junto a un único naranjo en temporada.
Corto las manzanas en rodajas, las apilo en un recipiente hasta darle la forma de un pastel pequeño y plano. Espolvoreo la base con un poco de azúcar y le colocó una cerilla en el centro a modo de vela.
Luego, exprimio el jugo de las naranjas en una botella. Lo dejo junto a su intento de pastel y acomodo boca abajo tres vasos descartables, tomandose un momento para observar su obra maestra culinaria.
Se acercó hasta la puerta y asomando la cabeza hacia el pasillo, llamó a su nuevo mejor amigo.
──¡Hershel! ¿Puedes venir un momento amiguito? Necesito hablar contigo de hombre a hombre── Alzó la voz y tras esperar un momento lo vio aparecer.
──¿Hablar de que?── Preguntó mientras Dean mantenía la puerta abierta para que pasara, pero al ver lo que el mayor había preparado se olvido de ese asunto de la charla. Feliz levanto la cabeza para ver al cazador con una enorme sonrisa en el rostro y se cubrió la boca con las manos como si temiera hacer algún sonido que arruinara la sorpresa.
──Espera y aun falta algo más── Le enseñó unas flores que había arrancado de un jardín, las deposito en un frasco con un poco de agua de lluvia y le entrego el florero improvisado para cederle al pequeño todo el crédito de la humilde sorpresa de cumpleaños. ──Llama a tu mamá, pero con calma, no queremos asustarla── Río por lo bajo de solo pensar en como llegaría Maggie si percibía un tono diferente en la voz de su hijo.
──¡Mamá, ven! ¡Tienes que ver esto, pero ven con calma!── Grito con inocencia infantil desde la puerta para luego girar hacia Dean, buscando su aprobación, a lo que este le respondió con el pulgar levantado.
No se había puesto a pensar en lo difícil que era celebrar un cumpleaños en el nuevo mundo. No podía salir y simplemente ir a algúna tienda a comprar un obsequio o un pastel, ahora debía ingeniarserlas y cuidar de no ser lo suficientemente obvio como para llamar la atención de Maggie, aunque ella no solía preguntarle a donde iba cuando salía; probablemente porque al fin confiaba en él o porque si lo perdía de vista eso la beneficiaria, aun no la conocía del todo como para saber cual era la opción correcta pero se llevaban bastante bien.
De todas maneras se ocupo de buscar lo necesario en los alrededores, cargo en la mochila lo que creyó que podía servirle y regreso al hogar temporal que compartía con Maggie y su hijo. Silbo de una forma particular para hacerles saber que era él quien había entrando y no un intruso, y se dirigió a una habitación que solían usar como cocina. Vacío la mochila en la mesa y separo la fruta madura de la que aun estaba verde; al menos había encontrado un par de árboles de manzanas en el jardín de una casa derrumbada junto a un único naranjo en temporada.
Corto las manzanas en rodajas, las apilo en un recipiente hasta darle la forma de un pastel pequeño y plano. Espolvoreo la base con un poco de azúcar y le colocó una cerilla en el centro a modo de vela.
Luego, exprimio el jugo de las naranjas en una botella. Lo dejo junto a su intento de pastel y acomodo boca abajo tres vasos descartables, tomandose un momento para observar su obra maestra culinaria.
Se acercó hasta la puerta y asomando la cabeza hacia el pasillo, llamó a su nuevo mejor amigo.
──¡Hershel! ¿Puedes venir un momento amiguito? Necesito hablar contigo de hombre a hombre── Alzó la voz y tras esperar un momento lo vio aparecer.
──¿Hablar de que?── Preguntó mientras Dean mantenía la puerta abierta para que pasara, pero al ver lo que el mayor había preparado se olvido de ese asunto de la charla. Feliz levanto la cabeza para ver al cazador con una enorme sonrisa en el rostro y se cubrió la boca con las manos como si temiera hacer algún sonido que arruinara la sorpresa.
──Espera y aun falta algo más── Le enseñó unas flores que había arrancado de un jardín, las deposito en un frasco con un poco de agua de lluvia y le entrego el florero improvisado para cederle al pequeño todo el crédito de la humilde sorpresa de cumpleaños. ──Llama a tu mamá, pero con calma, no queremos asustarla── Río por lo bajo de solo pensar en como llegaría Maggie si percibía un tono diferente en la voz de su hijo.
──¡Mamá, ven! ¡Tienes que ver esto, pero ven con calma!── Grito con inocencia infantil desde la puerta para luego girar hacia Dean, buscando su aprobación, a lo que este le respondió con el pulgar levantado.