Sumergido en los recuerdos del refractario, contempla kubrows, domesticados por los colonos de la luna de hielo y mar, caninos enormes, de torso robusto y pelaje frondoso, muy útiles para trineos, carga y transporte de lo único valioso de esa colonia, agua, un elemento que comienza a escasear en el imperio orokin, aunque sean recuerdos los acaricia aún más de lo que lo hizo en sus recuerdos, sabe del destino de extinción que acabo con esos animales enormes y tranquilos.
Sumergido en los recuerdos del refractario, contempla kubrows, domesticados por los colonos de la luna de hielo y mar, caninos enormes, de torso robusto y pelaje frondoso, muy útiles para trineos, carga y transporte de lo único valioso de esa colonia, agua, un elemento que comienza a escasear en el imperio orokin, aunque sean recuerdos los acaricia aún más de lo que lo hizo en sus recuerdos, sabe del destino de extinción que acabo con esos animales enormes y tranquilos.