• Tesalia Steel

    La mañana del viernes era terriblemente monótona. Las mismas clases, los mismos pasillos, los mismos profesores recordándonos tareas y responsabilidades desde primera hora. Mientras observaba el techo de nuestra habitación en Absalon, una idea empezó a tomar forma en mi cabeza. Si yo estaba cansada de la rutina, seguramente Tesalia también lo estaría.

    Una sonrisa apareció en mi rostro.

    Me incorporé de golpe de la cama y caminé hasta el baño, donde ya podía escucharse el sonido del agua.

    —Tesa, báñate rápido y vamos.

    Mientras ella terminaba de arreglarse, abrí mi armario y rebusqué entre mi ropa hasta encontrar un conjunto que pensé que le quedaría bien. Lo doblé con cuidado y lo dejé justo delante de la puerta del baño para que lo encontrara al salir.

    Aquello era mucho más divertido que preparar uniformes.

    Hoy no pensaba verla vestida para otra jornada aburrida de clases.

    Cuando finalmente salió, lista y con la ropa que le había dejado, no le di demasiado tiempo para hacer preguntas. Agarré mi bolso, le tomé la mano y prácticamente la arrastré fuera de la habitación entre risas.

    Atravesamos varios pasillos intentando no llamar demasiado la atención. Bajamos escaleras, cruzamos patios y evitamos a algunos profesores hasta llegar a una de las salidas menos vigiladas de la academia.

    La enorme estructura de Absalon quedó poco a poco a nuestras espaldas.

    El aire era fresco, el cielo estaba despejado y las montañas se extendían ante nosotras cubiertas de flores y senderos que parecían no tener fin.

    Me giré hacia Tesalia con una sonrisa traviesa.

    —Hoy no vamos a clase.

    Levanté los brazos como si acabara de anunciar la mejor noticia del mundo.

    —¡Hoy vamos a disfrutar del campo!

    Y sin esperar respuesta, eché a correr por el sendero entre risas, completamente decidida a que aquel día no tendría tareas, ni exámenes, ni responsabilidades.

    Solo el campo, el sol… y nosotras.
    [Vivi.B] La mañana del viernes era terriblemente monótona. Las mismas clases, los mismos pasillos, los mismos profesores recordándonos tareas y responsabilidades desde primera hora. Mientras observaba el techo de nuestra habitación en Absalon, una idea empezó a tomar forma en mi cabeza. Si yo estaba cansada de la rutina, seguramente Tesalia también lo estaría. Una sonrisa apareció en mi rostro. Me incorporé de golpe de la cama y caminé hasta el baño, donde ya podía escucharse el sonido del agua. —Tesa, báñate rápido y vamos. Mientras ella terminaba de arreglarse, abrí mi armario y rebusqué entre mi ropa hasta encontrar un conjunto que pensé que le quedaría bien. Lo doblé con cuidado y lo dejé justo delante de la puerta del baño para que lo encontrara al salir. Aquello era mucho más divertido que preparar uniformes. Hoy no pensaba verla vestida para otra jornada aburrida de clases. Cuando finalmente salió, lista y con la ropa que le había dejado, no le di demasiado tiempo para hacer preguntas. Agarré mi bolso, le tomé la mano y prácticamente la arrastré fuera de la habitación entre risas. Atravesamos varios pasillos intentando no llamar demasiado la atención. Bajamos escaleras, cruzamos patios y evitamos a algunos profesores hasta llegar a una de las salidas menos vigiladas de la academia. La enorme estructura de Absalon quedó poco a poco a nuestras espaldas. El aire era fresco, el cielo estaba despejado y las montañas se extendían ante nosotras cubiertas de flores y senderos que parecían no tener fin. Me giré hacia Tesalia con una sonrisa traviesa. —Hoy no vamos a clase. Levanté los brazos como si acabara de anunciar la mejor noticia del mundo. —¡Hoy vamos a disfrutar del campo! Y sin esperar respuesta, eché a correr por el sendero entre risas, completamente decidida a que aquel día no tendría tareas, ni exámenes, ni responsabilidades. Solo el campo, el sol… y nosotras.
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  • – Tu encuentro con la mujer de ebano es algo que solamente podia calificarse como glorioso, Pero claro. No todo podia ser normal. ¿Verdad?

    – En medio de tu ''tierno'' encuentro, Varias veces la femina cambio su apariencia. Descubriste su secreto, No era del todo una elfa. Si no nada mas que un disfraz.

    ¿Importaba? No.

    – Especialmente cuando seguia mirandote esperando que volvieses con ella.
    – Tu encuentro con la mujer de ebano es algo que solamente podia calificarse como glorioso, Pero claro. No todo podia ser normal. ¿Verdad? – En medio de tu ''tierno'' encuentro, Varias veces la femina cambio su apariencia. Descubriste su secreto, No era del todo una elfa. Si no nada mas que un disfraz. ¿Importaba? No. – Especialmente cuando seguia mirandote esperando que volvieses con ella.
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  • La Dra Luna Steel me ordenó disfrutar de la vida y divertirme.

    No sabía exactamente cómo llevar a cabo ésa tarea, pero paseando por Umbra corp, me topé con unos extraños guanteletes.

    Ubicación: División C

    No debería tocar nada ni hacer nada sin la orden expresa de la Dra Luna... Pero, acaso sus órdenes no eran "divertirse"?

    El caso es que ésos guanteletes llamaban la atención y simplemente me los puse.

    Rápidamente reaccionaron a mi cuerpo, uno se volvió frío cómo la escarcha y el otro ardiente cómo el fuego.

    Cualquier roce con cualquier cosa se destruía sin esfuerzo, las alarmas sonaban sin parar, supongo que era sonido demasiado familiar para mí, debía seguir las órdenes de la Dra, destruir cosas parecía divertido.

    La división H apareció sin previo aviso atacando sin reparos,bun instinto se apoderó de mí, no parecía yo misma.

    La muerte llegó, uno tras otro, montañas de cadáveres de miembros de la división H.

    Finalmente su líder llegó, no es que llegase tarde, es que todo sucedió demasiado rápido.

    No se cómo pasó, pero mi cuerpo cayó al suelo desplomado y lo último que escuché fué al líder de la división H.

    ...: —La maldita alimaña de Steel.

    ...: —Esto es lo que pasa cuando humanizamos a los monstruos.

    Al terminar, escupió con desdén sobre mi cuerpo, mis escamas evaporaron de inmediato la secreción, pero quedaba claro que no era bienvenida.
    La [Luna_I_UMBRA] me ordenó disfrutar de la vida y divertirme. No sabía exactamente cómo llevar a cabo ésa tarea, pero paseando por Umbra corp, me topé con unos extraños guanteletes. Ubicación: División C No debería tocar nada ni hacer nada sin la orden expresa de la Dra Luna... Pero, acaso sus órdenes no eran "divertirse"? El caso es que ésos guanteletes llamaban la atención y simplemente me los puse. Rápidamente reaccionaron a mi cuerpo, uno se volvió frío cómo la escarcha y el otro ardiente cómo el fuego. Cualquier roce con cualquier cosa se destruía sin esfuerzo, las alarmas sonaban sin parar, supongo que era sonido demasiado familiar para mí, debía seguir las órdenes de la Dra, destruir cosas parecía divertido. La división H apareció sin previo aviso atacando sin reparos,bun instinto se apoderó de mí, no parecía yo misma. La muerte llegó, uno tras otro, montañas de cadáveres de miembros de la división H. Finalmente su líder llegó, no es que llegase tarde, es que todo sucedió demasiado rápido. No se cómo pasó, pero mi cuerpo cayó al suelo desplomado y lo último que escuché fué al líder de la división H. ...: —La maldita alimaña de Steel. ...: —Esto es lo que pasa cuando humanizamos a los monstruos. Al terminar, escupió con desdén sobre mi cuerpo, mis escamas evaporaron de inmediato la secreción, pero quedaba claro que no era bienvenida.
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  • Tomando un descanso en la Villa Ferrari.
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  • 𝐇𝐘𝐌𝐍 𝐅𝐎𝐑 𝐓𝐇𝐄 𝐖𝐄𝐄𝐊𝐄𝐍𝐃

    𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-
    𝑮𝒐𝒕 𝒎𝒆 𝒇𝒆𝒆𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒅𝒓𝒖𝒏𝒌 𝒂𝒏𝒅 𝒉𝒊𝒈𝒉
    𝑺𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉, 𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉)
    𝑶𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-
    𝑵𝒐𝒘 𝑰'𝒎 𝒇𝒆𝒆𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒅𝒓𝒖𝒏𝒌 𝒂𝒏𝒅 𝒉𝒊𝒈𝒉
    𝑺𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉), 𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉)

    Después de una recaída venía el arrepentimiento, las cavilaciones y esa lucha interna entre decidir si estaba en lo correcto o no.

    El resultado de tanto desgaste mental y emocional era el insomnio.

    ¿Y cómo podría recuperarse de ello? Con un cigarrillo y una caminata tranquila.

    La noche le daba la bienvenida.
    Apenas comenzaba...

    𝐇𝐘𝐌𝐍 𝐅𝐎𝐑 𝐓𝐇𝐄 𝐖𝐄𝐄𝐊𝐄𝐍𝐃 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰- 𝑮𝒐𝒕 𝒎𝒆 𝒇𝒆𝒆𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒅𝒓𝒖𝒏𝒌 𝒂𝒏𝒅 𝒉𝒊𝒈𝒉 𝑺𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉, 𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉) 𝑶𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰-, 𝒐𝒉 𝑰- 𝑵𝒐𝒘 𝑰'𝒎 𝒇𝒆𝒆𝒍𝒊𝒏𝒈 𝒅𝒓𝒖𝒏𝒌 𝒂𝒏𝒅 𝒉𝒊𝒈𝒉 𝑺𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉), 𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉 (𝒔𝒐 𝒉𝒊𝒈𝒉) Después de una recaída venía el arrepentimiento, las cavilaciones y esa lucha interna entre decidir si estaba en lo correcto o no. El resultado de tanto desgaste mental y emocional era el insomnio. ¿Y cómo podría recuperarse de ello? Con un cigarrillo y una caminata tranquila. La noche le daba la bienvenida. Apenas comenzaba...
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  • — Como que últimamente estoy más pensativo de lo normal.
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  • -Bostezo- No debi tomar esa siesta~
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  • Feliz cumpleaños!

    No sabía si preferías tarta, pastel o mousse... Así que dejo que tú decidas que comemos y dónde!

    No es que me haya olvidado y esté improvisando, és que soy muy perfeccionista.

    Por cierto, paga tu y luego te hago bizum.
    Feliz cumpleaños! No sabía si preferías tarta, pastel o mousse... Así que dejo que tú decidas que comemos y dónde! No es que me haya olvidado y esté improvisando, és que soy muy perfeccionista. Por cierto, paga tu y luego te hago bizum.
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  • Capítulo nuevo, protagonistas conocidos
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Samantha Murphy

    El rostro de Lorraine se muestra cansado. Está ojerosa y su semblante es un panorama de aparente desinterés. Pero sólo es una pantalla. En realidad, a pesar del cómo luce, está atenta.

    — Debo decir que no esperaba una llamada tuya así de la nada. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Quince años? ¿Quizás más? Dios. . . Ahora me siento más vieja de lo que ya me veo de por sí. —

    Lorraine suspira. Voltea a un costado y deja salir el humo por la ventana. Por suerte están en el único restaurante de la zona que aún admite fumadores.

    Delante de ella está Samantha. Su amiga de la adolescencia a quien la unió el amor por la lectura.

    Las circunstancias de la vida pasaron y perdieron contacto. Algo muy normal con amistades de la adolescencia. La vida jala en distintas direcciones y la gente va con ellas. No se dejaron de hablar por algo personal. Y viendo el libro que Samantha abraza como a un bebé, sabe que aún tiene ese amor por la lectura.

    Aunque hay días en los que Lorraine no sabe si ella mantiene ese amor. Quizás convertir ese gusto en su trabajo había sido un error. Pero el momento de arrepentirse ya había quedado muy atrás. Los libros son su vida para bien y para mal.

    — ¿Cómo has estado, Samantha? ¿Cómo te ha tratado la vida? —

    Aplasta el cigarrillo en el cenicero. Bebe un poco de café.

    — ¿Y a qué se debe que hayas querido contactarme tan repentinamente? No es que no me alegre verte ni nada, no me malentiendas. . . Sólo es un poco curioso. —
    [shadow_brass_crow_925] El rostro de Lorraine se muestra cansado. Está ojerosa y su semblante es un panorama de aparente desinterés. Pero sólo es una pantalla. En realidad, a pesar del cómo luce, está atenta. — Debo decir que no esperaba una llamada tuya así de la nada. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Quince años? ¿Quizás más? Dios. . . Ahora me siento más vieja de lo que ya me veo de por sí. — Lorraine suspira. Voltea a un costado y deja salir el humo por la ventana. Por suerte están en el único restaurante de la zona que aún admite fumadores. Delante de ella está Samantha. Su amiga de la adolescencia a quien la unió el amor por la lectura. Las circunstancias de la vida pasaron y perdieron contacto. Algo muy normal con amistades de la adolescencia. La vida jala en distintas direcciones y la gente va con ellas. No se dejaron de hablar por algo personal. Y viendo el libro que Samantha abraza como a un bebé, sabe que aún tiene ese amor por la lectura. Aunque hay días en los que Lorraine no sabe si ella mantiene ese amor. Quizás convertir ese gusto en su trabajo había sido un error. Pero el momento de arrepentirse ya había quedado muy atrás. Los libros son su vida para bien y para mal. — ¿Cómo has estado, Samantha? ¿Cómo te ha tratado la vida? — Aplasta el cigarrillo en el cenicero. Bebe un poco de café. — ¿Y a qué se debe que hayas querido contactarme tan repentinamente? No es que no me alegre verte ni nada, no me malentiendas. . . Sólo es un poco curioso. —
    Tipo
    Individual
    Líneas
    1
    Estado
    Disponible
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  • " para que necesito clases de natación? "

    * Pregunto al instructor un poco avergonzada y a su vez confundida de su mirada *
    " para que necesito clases de natación? " * Pregunto al instructor un poco avergonzada y a su vez confundida de su mirada *
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