• 𝐄𝐫𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐜𝐡𝐢𝐬𝐩𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐢𝐥𝐮𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐦𝐢 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝.
    𝐄𝐫𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐜𝐡𝐢𝐬𝐩𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐢𝐥𝐮𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐦𝐢 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝.
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  • Tch... ¿Quién siquiera se supone que soy?
    Tch... ¿Quién siquiera se supone que soy?
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  • Buenos días habitantes del mundo humano, es un pla..
    Oye, ¿Que crees que haces? Shuetame da degua.. Puah~
    Buenos días habitantes del mundo humano, es un pla.. Oye, ¿Que crees que haces? Shuetame da degua.. Puah~
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  • Ay. Ahora como voy a secar mis calzones.
    Ay. Ahora como voy a secar mis calzones.
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  • "Después del tercero, sólo han sido números para mí.
    Irónicamente, a partir de entonces yo dejé de contar. Pero los demás comenzaron a hacerlo."
    "Después del tercero, sólo han sido números para mí. Irónicamente, a partir de entonces yo dejé de contar. Pero los demás comenzaron a hacerlo."
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  • Buen día! Admito que me veo bonito con esta ropa! Que tengan un buen dia!

    *Decía amablemente saludando a todos*
    Buen día! Admito que me veo bonito con esta ropa! Que tengan un buen dia! :STK-1: *Decía amablemente saludando a todos*
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  • Siegmeyer, el errante
    SiegmeyerEdad: ¿?Estatura: 2,13 mtsCabello: NegroPeso: ¿? (Más de 120 kg seguro)Prólogo Siegmeyer llegó de las Tierras Marchitas hace años, sin estandarte ni blasón. Aunque para ser mas certeros nadie sabe de dónde salió realmente. Su armadura es de acero, simple y gastada por batallas que nadie ha presenciado enteras. No lleva...
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  • Por debαjo de lα mesα, αcαrıcıo tu rodıllα
    Y bebo sorbo α sorbo tu mırαdα αngelıcαl
    Y respıro de tu bocα, esα flor de mαrαvıllα
    Lαs αlondrαs del deseo cαntαn, vuelαn, vıenen, vαn
    Y me muero por llevαrte αl rıncón de mı guαrıdα
    En donde escondo un beso con mαtız de unα ılusıón
    Se nos vα αcαbαndo el trαgo, sın sαber qué es lo que hαgo
    Sı contengo mıs ınstıntos o jαmάs te dejo ır
    Y es que no sαbes lo que tú me hαces sentır
    Sı tú pudıerαs un mınuto estαr en mı́
    Tαl vez, te fundırı́αs α estα hoguerα de mı sαngre
    Y vıvırı́αs αquı́, ч чo αbrαzαdo α tı
    Y es que no sαbes lo que tú me hαces sentır
    Que no hαч momento que чo puedα estαr sın tı
    Me αbsorbes el espαcıo, despαcıo me hαces tuчo
    Muere el orgullo en mı́
    Y es que no puedo estαr, sın tı
    Me αbsorbes el espαcıo, despαcıo me hαces tuчo
    Muere el orgullo en mı́
    Y es que no puedo estαr
    Sın tı

    Elliot Moreau
    Por debαjo de lα mesα, αcαrıcıo tu rodıllα Y bebo sorbo α sorbo tu mırαdα αngelıcαl Y respıro de tu bocα, esα flor de mαrαvıllα Lαs αlondrαs del deseo cαntαn, vuelαn, vıenen, vαn Y me muero por llevαrte αl rıncón de mı guαrıdα En donde escondo un beso con mαtız de unα ılusıón Se nos vα αcαbαndo el trαgo, sın sαber qué es lo que hαgo Sı contengo mıs ınstıntos o jαmάs te dejo ır Y es que no sαbes lo que tú me hαces sentır Sı tú pudıerαs un mınuto estαr en mı́ Tαl vez, te fundırı́αs α estα hoguerα de mı sαngre Y vıvırı́αs αquı́, ч чo αbrαzαdo α tı Y es que no sαbes lo que tú me hαces sentır Que no hαч momento que чo puedα estαr sın tı Me αbsorbes el espαcıo, despαcıo me hαces tuчo Muere el orgullo en mı́ Y es que no puedo estαr, sın tı Me αbsorbes el espαcıo, despαcıo me hαces tuчo Muere el orgullo en mı́ Y es que no puedo estαr Sın tı [F4llen]
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  • Subasta privada
    Categoría Original
    𝑺𝒂𝒊𝒏𝒕 𝑪𝒂𝒗𝒂𝒍𝒍𝒂𝒓𝒐

    El acceso a la gala Cavallaro estaba diseñado para impresionar sin necesidad de exagerar. Todo en el ambiente transmitía control: la iluminación medida, la música suave, el murmullo constante de conversaciones que nunca llegaban a elevarse. No era un evento social cualquiera, sino un espacio donde el poder se exhibía de forma sutil, casi elegante.

    La familia Romano hizo su entrada sin prisa, sin anunciarse, pero sin pasar desapercibida. Ariella caminaba junto a sus padres, ligeramente por detrás por protocolo, aunque su presencia no quedaba en segundo plano. Vestía en tonos oscuros, con una elegancia sobria y precisa, y mantenía esa expresión neutra que parecía ajena a todo lo que ocurría a su alrededor. No necesitaba mirar directamente para notar cómo algunas miradas se posaban sobre ellos. Era algo esperado.

    Durante los primeros momentos, se mantuvo cerca de su familia, interviniendo solo cuando era necesario, dejando que su padre llevara el peso de las interacciones. Mientras tanto, observaba. Siempre observaba. Reconocía rostros, posiciones, pequeñas dinámicas que se formaban en la sala.

    Y entonces la identificó.
    Saint Cavallaro.

    No hubo reacción visible, solo un leve ajuste interno. Ariella ya conocía su nombre, su lugar, lo suficiente como para no necesitar confirmaciones. Aun así, verla allí, ocupando el espacio con naturalidad, terminó de encajar todo. No sostuvo la mirada. No era necesario. Bastó con reconocerla y continuar.

    La velada avanzó con normalidad hasta que la subasta comenzó, y el ambiente cambió lo justo para volverse más contenido. Ariella tomó asiento junto a sus padres, con la misma calma con la que había entrado, prestando atención sin mostrar interés evidente.

    Las primeras piezas no le resultaron relevantes. Escuchaba, observaba, dejaba que otros participaran. No tenía intención de intervenir… hasta que una en particular apareció.

    No era la más llamativa, pero había algo en ella que la hizo decidir de inmediato. No comentó nada. No cambió su expresión. Simplemente esperó.

    Dejó que la puja avanzara unos momentos antes de intervenir. Cuando lo hizo, su voz fue clara, precisa, sin esfuerzo. Dio una cifra y volvió al silencio.

    A partir de ahí, sus intervenciones fueron puntuales, sin urgencia. No competía de forma visible, pero tampoco cedía. Poco a poco, la sala dejó de responder.

    Y la pieza fue suya.
    [whisper_sapphire_lizard_510] El acceso a la gala Cavallaro estaba diseñado para impresionar sin necesidad de exagerar. Todo en el ambiente transmitía control: la iluminación medida, la música suave, el murmullo constante de conversaciones que nunca llegaban a elevarse. No era un evento social cualquiera, sino un espacio donde el poder se exhibía de forma sutil, casi elegante. La familia Romano hizo su entrada sin prisa, sin anunciarse, pero sin pasar desapercibida. Ariella caminaba junto a sus padres, ligeramente por detrás por protocolo, aunque su presencia no quedaba en segundo plano. Vestía en tonos oscuros, con una elegancia sobria y precisa, y mantenía esa expresión neutra que parecía ajena a todo lo que ocurría a su alrededor. No necesitaba mirar directamente para notar cómo algunas miradas se posaban sobre ellos. Era algo esperado. Durante los primeros momentos, se mantuvo cerca de su familia, interviniendo solo cuando era necesario, dejando que su padre llevara el peso de las interacciones. Mientras tanto, observaba. Siempre observaba. Reconocía rostros, posiciones, pequeñas dinámicas que se formaban en la sala. Y entonces la identificó. Saint Cavallaro. No hubo reacción visible, solo un leve ajuste interno. Ariella ya conocía su nombre, su lugar, lo suficiente como para no necesitar confirmaciones. Aun así, verla allí, ocupando el espacio con naturalidad, terminó de encajar todo. No sostuvo la mirada. No era necesario. Bastó con reconocerla y continuar. La velada avanzó con normalidad hasta que la subasta comenzó, y el ambiente cambió lo justo para volverse más contenido. Ariella tomó asiento junto a sus padres, con la misma calma con la que había entrado, prestando atención sin mostrar interés evidente. Las primeras piezas no le resultaron relevantes. Escuchaba, observaba, dejaba que otros participaran. No tenía intención de intervenir… hasta que una en particular apareció. No era la más llamativa, pero había algo en ella que la hizo decidir de inmediato. No comentó nada. No cambió su expresión. Simplemente esperó. Dejó que la puja avanzara unos momentos antes de intervenir. Cuando lo hizo, su voz fue clara, precisa, sin esfuerzo. Dio una cifra y volvió al silencio. A partir de ahí, sus intervenciones fueron puntuales, sin urgencia. No competía de forma visible, pero tampoco cedía. Poco a poco, la sala dejó de responder. Y la pieza fue suya.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • -se le pega encima como el regalo que le dijeron que tenía que ser para aquel rey aunque en su mente el sigue creyendo que solo es pomni con un cambio de ropa pero sigue igual de enana que siempre. Y como sabe que es un regalo incluso se vistió como un regalo ¿O al menos lo intento? Ya no recuerda como es que fuera del circo digital solia dar regalos.... O... Para quien.... ¿Alguna vez dió uno?......-
    -se le pega encima como el regalo que le dijeron que tenía que ser para aquel rey aunque en su mente el sigue creyendo que solo es pomni con un cambio de ropa pero sigue igual de enana que siempre. Y como sabe que es un regalo incluso se vistió como un regalo ¿O al menos lo intento? Ya no recuerda como es que fuera del circo digital solia dar regalos.... O... Para quien.... ¿Alguna vez dió uno?......-
    Me shockea
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