• — Este trabajo está siendo más molesto de lo que pensé, un universitario? En serio es tan temible? Pfff igual tiene que morir...

    Disfrazada de universitaria solo para hacer su trabajo.
    — Este trabajo está siendo más molesto de lo que pensé, un universitario? En serio es tan temible? Pfff igual tiene que morir... Disfrazada de universitaria solo para hacer su trabajo.
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  • —No solo recordé que debía comprar otra moto por culpa de cierta chica de estatura pequeña, también que... ¡Mi venganza será legendaria! (?)
    —No solo recordé que debía comprar otra moto por culpa de cierta chica de estatura pequeña, también que... ¡Mi venganza será legendaria! (?)
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  • Muy bien día a todos los presentes, espero tengan un lindo y grandioso inicio de esta semana.

    " Dios ama a quien da con alegría "

    Daozhang Xiao Xingchen
    Muy bien día a todos los presentes, espero tengan un lindo y grandioso inicio de esta semana. " Dios ama a quien da con alegría " Daozhang Xiao Xingchen
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  • El monstruo equivocado
    Categoría Suspenso
    Alina Voss , Jay Brandon White


    La ciudad llevaba meses pudriéndose con lentitud. Tal vez no completamente literal al sentido de la palabra, pero era claro que el ambiente cambió de forma drástica.

    Comenzaron como simples desapariciones de ganado para quienes vivían más alejados y trabajaban con sus animales y cultivos. Después empezaron a desaparecer mascotas en cualquier parte de la ciudad. Finalmente, personas. No cualquiera: eran adolescentes y jóvenes adultos, en su mayoría.

    El miedo había comenzado como rumores entre vecinos y posts ridículos en internet, pero la gracia se perdió por completo cuando encontraron el primer cuerpo cerca del bosque detrás de la vieja carretera. La policía acordonó la zona durante horas, aunque eso no evitó que las fotografías circularan entre estudiantes de secundaria y universitarios antes del anochecer. Habían mordidas enormes, costillas abiertas y marcas que ningún animal de la zona debería ser capaz de dejar.

    Y, desde ahí, continuaron las desapariciones. A veces encontraban los cuerpos; otras, ni siquiera un solo rastro. Los rumores fueron en alza. Algunos hablaban de sectas o de un asesino en serie, pero los más paranoicos comenzaron a mencionar criaturas, monstruos, cosas que solo existían en leyendas viejas o historias para asustar niños.

    Elias intentó ignorarlo, pero le resultaba difícil. Primero, gente inocente estaba muriendo; segundo, cada ataque ocurría justo en las noches que él deseaba poder borrar de su existencia: viernes y lunas llenas. Sus excusas a ausencias eran cada vez menos creíbles a pesar que él nunca hizo nada malo siendo él mismo, sino todo lo contrario.

    Hacía días atrás que notó que las personas lo miraban más de lo usual, que los susurros o conversaciones se detenían bruscamente si él estaba cerca. Lo ponía nervioso al mismo tiempo que podía comprender la razón de la sospecha. Sin embargo, y por igual, tenía la idea que no se trataba de él. La sensación de culpa o tristeza ya no estaban ahí, ni siquiera ese malestar horrendo que le daba antes de tener que vomitar lo que sea que comía durante sus transformaciones. Se trataba de algo diferente. El sentimiento se había vuelto como una rabia en su pecho, de esos cuando uno piensa que invaden su territorio.

    Ahora, sábado, llegó a casa poco antes que el sol comenzara a salir. Pensó que la noche había sido intensa pues, por primera vez en mucho tiempo, en el momento que recuperó la consciencia sintió y vio su cuerpo más golpeado de lo normal. Habían arañazos largos que cruzaban por su cuerpo y cada músculo le dolía como si hubiese recibido golpes demasiado contundentes, los moretones eran una señal bastante clara. Lo horroroso era que no recordaba a qué cosa se enfrentó.

    Se obligó a prepararse para salir de casa, hacía tiempo que dejó de descansar como debía luego de cada pérdida de control, no podía permitirse hacerlo con todo lo que estaba pasando. Por eso, a primera hora, tomó su camioneta para ir hacia el centro a comprar unos materiales para la obra en la que estaba trabajando.

    El ambiente no fue de lo mejor, incluso a esa hora ya habían patrulleros estacionados cerca de la plaza y personas susurrando mientras miraban sus teléfonos. ¿Alguna otra desaparición de la que aún no se esteraba bien? Lo hizo sentir fatal por más que en su interior tenía la sensación que no había sido él.

    Suspiró, ignorando su cuerpo quejarse con dolor por cada movimiento, por más pequeño que sea, y bajó de la camioneta al mismo tiempo que acomodó su camiseta en un intento algo inútil por cubrir ciertas heridas. Hasta tenía un arañazo que le recorría la mejilla.

    Entre las personas que pasaban, pudo reconocer a Alina y, de coincidencia, mirando más hacia las tiendas, también vio a Jay.
    [nova_pearl_goat_760] , [Jay_White] La ciudad llevaba meses pudriéndose con lentitud. Tal vez no completamente literal al sentido de la palabra, pero era claro que el ambiente cambió de forma drástica. Comenzaron como simples desapariciones de ganado para quienes vivían más alejados y trabajaban con sus animales y cultivos. Después empezaron a desaparecer mascotas en cualquier parte de la ciudad. Finalmente, personas. No cualquiera: eran adolescentes y jóvenes adultos, en su mayoría. El miedo había comenzado como rumores entre vecinos y posts ridículos en internet, pero la gracia se perdió por completo cuando encontraron el primer cuerpo cerca del bosque detrás de la vieja carretera. La policía acordonó la zona durante horas, aunque eso no evitó que las fotografías circularan entre estudiantes de secundaria y universitarios antes del anochecer. Habían mordidas enormes, costillas abiertas y marcas que ningún animal de la zona debería ser capaz de dejar. Y, desde ahí, continuaron las desapariciones. A veces encontraban los cuerpos; otras, ni siquiera un solo rastro. Los rumores fueron en alza. Algunos hablaban de sectas o de un asesino en serie, pero los más paranoicos comenzaron a mencionar criaturas, monstruos, cosas que solo existían en leyendas viejas o historias para asustar niños. Elias intentó ignorarlo, pero le resultaba difícil. Primero, gente inocente estaba muriendo; segundo, cada ataque ocurría justo en las noches que él deseaba poder borrar de su existencia: viernes y lunas llenas. Sus excusas a ausencias eran cada vez menos creíbles a pesar que él nunca hizo nada malo siendo él mismo, sino todo lo contrario. Hacía días atrás que notó que las personas lo miraban más de lo usual, que los susurros o conversaciones se detenían bruscamente si él estaba cerca. Lo ponía nervioso al mismo tiempo que podía comprender la razón de la sospecha. Sin embargo, y por igual, tenía la idea que no se trataba de él. La sensación de culpa o tristeza ya no estaban ahí, ni siquiera ese malestar horrendo que le daba antes de tener que vomitar lo que sea que comía durante sus transformaciones. Se trataba de algo diferente. El sentimiento se había vuelto como una rabia en su pecho, de esos cuando uno piensa que invaden su territorio. Ahora, sábado, llegó a casa poco antes que el sol comenzara a salir. Pensó que la noche había sido intensa pues, por primera vez en mucho tiempo, en el momento que recuperó la consciencia sintió y vio su cuerpo más golpeado de lo normal. Habían arañazos largos que cruzaban por su cuerpo y cada músculo le dolía como si hubiese recibido golpes demasiado contundentes, los moretones eran una señal bastante clara. Lo horroroso era que no recordaba a qué cosa se enfrentó. Se obligó a prepararse para salir de casa, hacía tiempo que dejó de descansar como debía luego de cada pérdida de control, no podía permitirse hacerlo con todo lo que estaba pasando. Por eso, a primera hora, tomó su camioneta para ir hacia el centro a comprar unos materiales para la obra en la que estaba trabajando. El ambiente no fue de lo mejor, incluso a esa hora ya habían patrulleros estacionados cerca de la plaza y personas susurrando mientras miraban sus teléfonos. ¿Alguna otra desaparición de la que aún no se esteraba bien? Lo hizo sentir fatal por más que en su interior tenía la sensación que no había sido él. Suspiró, ignorando su cuerpo quejarse con dolor por cada movimiento, por más pequeño que sea, y bajó de la camioneta al mismo tiempo que acomodó su camiseta en un intento algo inútil por cubrir ciertas heridas. Hasta tenía un arañazo que le recorría la mejilla. Entre las personas que pasaban, pudo reconocer a Alina y, de coincidencia, mirando más hacia las tiendas, también vio a Jay.
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  • [Tras unas pruebas que involucraron derrotar en combate a sujetos de prueba 3 veces más grandes que ella. Unknown recibe una recompensa inusual]

    Guardia de seguridad: -Mírala. Toda tierna intentando leer un libro aunque no sepa leer. Quién diría que hizo trizas a 6 unidades activas. ¿Supiste lo del Dr Stephen?.

    Encargado de la limpieza: -Si. Lo supe. Esta bajo custodia ya que supuestamente intento liberar a esta cosa. Aunque lo lamento por el doctor por un lado me alivia. Seguramente arrazaría con todo si se libera. ¿No crees?.

    *Unknown ojea las páginas del libro infantil que le regaló el director general Edgar Markov. Sin que nadie se de cuenta. En su cerebro mejorado ya empiezan a elucubrarse los primeros cimientos del conocimiento acerca del lenguaje*
    [Tras unas pruebas que involucraron derrotar en combate a sujetos de prueba 3 veces más grandes que ella. Unknown recibe una recompensa inusual] Guardia de seguridad: -Mírala. Toda tierna intentando leer un libro aunque no sepa leer. Quién diría que hizo trizas a 6 unidades activas. ¿Supiste lo del Dr Stephen?. Encargado de la limpieza: -Si. Lo supe. Esta bajo custodia ya que supuestamente intento liberar a esta cosa. Aunque lo lamento por el doctor por un lado me alivia. Seguramente arrazaría con todo si se libera. ¿No crees?. *Unknown ojea las páginas del libro infantil que le regaló el director general Edgar Markov. Sin que nadie se de cuenta. En su cerebro mejorado ya empiezan a elucubrarse los primeros cimientos del conocimiento acerca del lenguaje*
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  • ”Hacía tiempo que no iba al cine. Es de mis lugares favoritos, a oscuras, se está fresquito, y a través del cine se puede apreciar como ha cambiado la sociedad. Además no me siento tan culpable a la hora de elegir de quien alimentarme luego, escojo a los que se ponen a hablar en medio de la película, le estoy haciendo un favor al resto.”
    ”Hacía tiempo que no iba al cine. Es de mis lugares favoritos, a oscuras, se está fresquito, y a través del cine se puede apreciar como ha cambiado la sociedad. Además no me siento tan culpable a la hora de elegir de quien alimentarme luego, escojo a los que se ponen a hablar en medio de la película, le estoy haciendo un favor al resto.”
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  • Amo los conejitos! Al menos los que son de peluche y no muerden mis deditos de goma... -v-.
    Amo los conejitos! Al menos los que son de peluche y no muerden mis deditos de goma... -v-.
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  • — Mi piel no está en su prime, pero mi ansiedad y tristeza si, superadme (?)
    — Mi piel no está en su prime, pero mi ansiedad y tristeza si, superadme (?)
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  • Él es la representación de una vida llena de ataduras y en la reencarnación anterior, se le obligó pagar con el pecado cometido en esa vida pasada pero no supo darse por vencido y lucha para cambiar un destino que el no pidió.
    Él es la representación de una vida llena de ataduras y en la reencarnación anterior, se le obligó pagar con el pecado cometido en esa vida pasada pero no supo darse por vencido y lucha para cambiar un destino que el no pidió.
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  • — Mi lugar favorito en el mundo
    — Mi lugar favorito en el mundo
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