𝓜𝓲𝓴𝓪𝓼𝓪 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷
El sol cae directo sobre su piel, el agua salada aún resbala por su abdomen cuando sale del mar, los pies se hundes en la arena húmeda. La playa se encontraba un tanto solitaria, quizá por no ser fin de semana o porque el atardecer estaba cerca.
Había estado nadando plácidamente por algún par de horas. Era una zona tranquila, bastante cálidas y más sola de lo normal.
«Creó que necesitare un masaje después...»
𝓜𝓲𝓴𝓪𝓼𝓪 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷
El sol cae directo sobre su piel, el agua salada aún resbala por su abdomen cuando sale del mar, los pies se hundes en la arena húmeda. La playa se encontraba un tanto solitaria, quizá por no ser fin de semana o porque el atardecer estaba cerca.
Había estado nadando plácidamente por algún par de horas. Era una zona tranquila, bastante cálidas y más sola de lo normal.
«Creó que necesitare un masaje después...»