El número de muertos seguía creciendo, la altiplanicie se volvía una tumba repleta de números que ningún testigo reclamo.
La noticia se esparció como pólvora férrea, los cazadores temían el despertar del Conde susurrándoles en la nuca, temían por su vida que no se atrevían a ir contra esa voluntad mientras no fuesen sus cuellos los que peligraran.
Pero los magistrados veían esto con otros ojos: sus cuellos colgando.
Anunciaron en el tablero una nueva misión de ejecución para encontrar al victimario que ha estado decapitando cuerpos sin ningún tipo de piedad. Llegaron a Claude, impasible y desinteresado, solemne como agua clara en medio de la lluvia.
Su mirada siempre clavada en el revolver. Llegar a él y convencerlo de trabajar fuera de horas era una tortura, siempre hacia todo acorde a un horario. Pero esta vez la paga era algo que le interesaba mucho, música clásica.
Era un privilegio para sus oídos capturar las notas en un silencio sepulcral, donde nada ni nadie perturba la belleza sinfónica. El trato de cerro y Claude partió al último poblado atacado.
No hablaba si no era necesario.
Planeaba con cuidado cada movimiento, pulía sus habilidades en medio de la batalla, las llevaba a una perfección enfermiza.
El carruaje que lo trasladaba se detuvo de golpe.
- No puedo llevarlo más allá de este punto, los caballos no... se mueven...- Hablo en conductor recorriendo la cortina, encontrándose con un par de monedas pero sin la imagen del hombre.
Entendía muy bien el lenguaje del miedo y que nadie sacrificaría su vida por desconocidos, fuera cual fuera la excusa lo aproximo tanto como pudo al objetivo.
Ya establecido un paso firme, el viento helado taciturno golpeo su rostro meciendo su cabello, su mirada impasible vislumbro el pueblo arruinado, el aura que dejaba una masacre era una marca imborrable para un ejecutor que de cerca conocía estos factores.
Se adentro, extrañado por una luz en una de las casas. Algo estaba fuera de lugar. ¿Sobrevivientes acaso? ¿Ladrones?. Lo averiguaría a punta de disparos.
// Rol privado.
(Quest: Persecución)
El número de muertos seguía creciendo, la altiplanicie se volvía una tumba repleta de números que ningún testigo reclamo.
La noticia se esparció como pólvora férrea, los cazadores temían el despertar del Conde susurrándoles en la nuca, temían por su vida que no se atrevían a ir contra esa voluntad mientras no fuesen sus cuellos los que peligraran.
Pero los magistrados veían esto con otros ojos: sus cuellos colgando.
Anunciaron en el tablero una nueva misión de ejecución para encontrar al victimario que ha estado decapitando cuerpos sin ningún tipo de piedad. Llegaron a Claude, impasible y desinteresado, solemne como agua clara en medio de la lluvia.
Su mirada siempre clavada en el revolver. Llegar a él y convencerlo de trabajar fuera de horas era una tortura, siempre hacia todo acorde a un horario. Pero esta vez la paga era algo que le interesaba mucho, música clásica.
Era un privilegio para sus oídos capturar las notas en un silencio sepulcral, donde nada ni nadie perturba la belleza sinfónica. El trato de cerro y Claude partió al último poblado atacado.
No hablaba si no era necesario.
Planeaba con cuidado cada movimiento, pulía sus habilidades en medio de la batalla, las llevaba a una perfección enfermiza.
El carruaje que lo trasladaba se detuvo de golpe.
- No puedo llevarlo más allá de este punto, los caballos no... se mueven...- Hablo en conductor recorriendo la cortina, encontrándose con un par de monedas pero sin la imagen del hombre.
Entendía muy bien el lenguaje del miedo y que nadie sacrificaría su vida por desconocidos, fuera cual fuera la excusa lo aproximo tanto como pudo al objetivo.
Ya establecido un paso firme, el viento helado taciturno golpeo su rostro meciendo su cabello, su mirada impasible vislumbro el pueblo arruinado, el aura que dejaba una masacre era una marca imborrable para un ejecutor que de cerca conocía estos factores.
Se adentro, extrañado por una luz en una de las casas. Algo estaba fuera de lugar. ¿Sobrevivientes acaso? ¿Ladrones?. Lo averiguaría a punta de disparos.
// Rol privado.
█▓▒▒░░░DATOS PERSONALES░░░▒▒▓█
NOMBRE: Arkhamra DaemonRAZA: DemonioEDAD: 333+ añosALTURA: 2.33 metros (Cambia constantemente)PESO: 155 KG (Cambia constantemente)SEXO: MasculinoORIENTACIÓN SEXUAL: HeteroPROFESIÓN: Ninguna (Anteriormente era Escort)Arkhamra nació de las profundidades del infierno como un demonio de la lujuria, formando parte de los círculos de...
Nagi es una mujer que desciende de una larga dinastía de espadachines provenientes del norte de Europa, los cuales ya están extintos debido a una supuesta tormenta que nombraron "La calamidad púrpura".
A pesar de ser incapaz de usar las técnicas de esgrima que le legaron sus ancestros, nació con un talento innato y pudo finalmente desarrollar su propio...
Duérmanse temprano que si no Maid Claus no les trae nada. (?) Los domingos me toca a mí el especial del día, ¿cómo suenan las tres opciones que llevo hasta ahora? Son "Alas de ángel", que es un pastelito de hojaldre, "velo de novia" un mousse suavecito, y "beso de maid", que ese es VIP para clientes selectos. -Al final será puro bait- (?)
Duérmanse temprano que si no Maid Claus no les trae nada. (?) Los domingos me toca a mí el especial del día, ¿cómo suenan las tres opciones que llevo hasta ahora? Son "Alas de ángel", que es un pastelito de hojaldre, "velo de novia" un mousse suavecito, y "beso de maid", que ese es VIP para clientes selectos. -Al final será puro bait- (?)
-Grita llena de pánico mientras es girada a máxima velocidad y algunas de sus púas se desprenden de su piel cómo proyectiles y peligrosas estacas mortales.- AAAAAAAAAAH!.
-Grita llena de pánico mientras es girada a máxima velocidad y algunas de sus púas se desprenden de su piel cómo proyectiles y peligrosas estacas mortales.- AAAAAAAAAAH!.