Decidí no dormir. Después de las pesadillas de las últimas noches, pensé que podría evitar el tormento simplemente manteniéndome despierto.
“¿No es un poco ridículo, Heinrich? Intentar escapar de lo inevitable,”
La voz llegó como un susurro, envolviéndome en la penumbra de mi mente, Sentí un escalofrío recorrer mi columna vertebral.
¿Pensaste realmente que podrías escapar de mí solo por no cerrar los ojos?"
resonó a mi alrededor, como si estuviera dentro de cada sombra. Era la misma voz que había escuchado en mis sueños, pero ahora estaba aquí, en el mundo real, susurrando desde las esquinas de la habitación.
Me estremecí, mi corazón latía con fuerza. Su tono era una mezcla de cinismo y seducción, como si cada palabra buscara despojarme de mis defensas.
“Miedo. Eso es lo que sientes, ¿verdad? Miedo de lo que podrías llegar a ser"
La risa de esa voz reverberó en mis oídos, un eco que me hizo sentir atrapado, como si cada rincón de mi mente estuviera siendo invadido. Intenté ignorarlo, cerrar los ojos y alejarme, pero su risa resonó en mi cabeza.
“No puedes escapar de mí, Heinrich, Crees que el simple hecho de evitar el sueño te hará eludir lo que eres. Pero eres yo. Siempre has sido yo."
Finalmente, caí de rodillas en esa habitación oscura, incapaz de soportar el peso de su verdad. Sabía que estaba luchando contra una parte de mí mismo, pero eso no hacía que la batalla fuera más fácil. ¿Cómo puedo enfrentar algo que vive dentro de mí?
Decidí no dormir. Después de las pesadillas de las últimas noches, pensé que podría evitar el tormento simplemente manteniéndome despierto.
“¿No es un poco ridículo, Heinrich? Intentar escapar de lo inevitable,”
La voz llegó como un susurro, envolviéndome en la penumbra de mi mente, Sentí un escalofrío recorrer mi columna vertebral.
¿Pensaste realmente que podrías escapar de mí solo por no cerrar los ojos?"
resonó a mi alrededor, como si estuviera dentro de cada sombra. Era la misma voz que había escuchado en mis sueños, pero ahora estaba aquí, en el mundo real, susurrando desde las esquinas de la habitación.
Me estremecí, mi corazón latía con fuerza. Su tono era una mezcla de cinismo y seducción, como si cada palabra buscara despojarme de mis defensas.
“Miedo. Eso es lo que sientes, ¿verdad? Miedo de lo que podrías llegar a ser"
La risa de esa voz reverberó en mis oídos, un eco que me hizo sentir atrapado, como si cada rincón de mi mente estuviera siendo invadido. Intenté ignorarlo, cerrar los ojos y alejarme, pero su risa resonó en mi cabeza.
“No puedes escapar de mí, Heinrich, Crees que el simple hecho de evitar el sueño te hará eludir lo que eres. Pero eres yo. Siempre has sido yo."
Finalmente, caí de rodillas en esa habitación oscura, incapaz de soportar el peso de su verdad. Sabía que estaba luchando contra una parte de mí mismo, pero eso no hacía que la batalla fuera más fácil. ¿Cómo puedo enfrentar algo que vive dentro de mí?