• SE ACABÓ!!!!

    La noche cae… y con ella, una sombra verde demasiado familiar.
    Veythra, envuelta en un abrigo verde robado y una sonrisa criminal, se desliza por los tejados del plano mortal.

    —La Navidad es ineficiente —murmura.

    A su lado, 001, vestida de mini-Grinch, arrastra un saco tres veces más grande que ella, lleno de regalos, luces y alguna que otra esperanza ajena.

    —¿Esto también lo robamos? —pregunta, señalando un árbol.

    Veythra asiente.
    El caos no descansa.
    La Navidad tampoco se salva.
    —Kkhkhehehe!!—


    *Nota final: ningún espíritu festivo fue dañado… solo secuestrado temporalmente.*

    SE ACABÓ!!!! La noche cae… y con ella, una sombra verde demasiado familiar. Veythra, envuelta en un abrigo verde robado y una sonrisa criminal, se desliza por los tejados del plano mortal. —La Navidad es ineficiente —murmura. A su lado, 001, vestida de mini-Grinch, arrastra un saco tres veces más grande que ella, lleno de regalos, luces y alguna que otra esperanza ajena. —¿Esto también lo robamos? —pregunta, señalando un árbol. Veythra asiente. El caos no descansa. La Navidad tampoco se salva. —Kkhkhehehe!!— *Nota final: ningún espíritu festivo fue dañado… solo secuestrado temporalmente.*
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me enjaja
    7
    1 turno 0 maullidos
  • "Eres un dolor en el culo, Kieran".

    El hórrido chirrido de la reja aniquiló al silencio. El letrero de "Prohibido el paso", tan viejo y oxidado que lo hace sonar más a chiste que a advertencia, le da la bienvenida una vez más, iluminado por la danzante llama de la antorcha.

    "Lo haces a propósito, ¿verdad?"

    El vigilante que le dio acceso refunfuñó. ¿Tener que despertar a mitad de la noche, salir a la lluvia y el frío, para abrir la maldita puerta que daba al abismo? Sí, un dolor en todos lados. En el que mencionó él, sobre todo.

    "Sólo lo haces para joder. Admítelo. ¿A qué carajo sigues viniendo? ¡Ella no responde! ¡Es un puto vegetal! Si la visitas ahora, es para romper las bolas".

    Un suspiro, uno que no se atrevió a producir un ruido muy alto. ¿Era de resignación? ¿Tristeza? ¿Una sardónica risa, carente de alegría? Quizás todo al mismo tiempo.

    Ya estaba bajando por las sinuosas, accidentadas pendientes, brechas y laberínticos pasajes de esa mina abandonada, ahora poblada por nada más que la oscuridad y el silencio.

    Silencio, sí. Espeluznantemente profundo.

    Espeluznante, pues, ¿cómo podía una prisión ser tan silenciosa? Es que de mina ya no tenía nada: Los "incómodos" encontraban ahí un hogar en forma de celda, una celda en forma de infierno.

    Los incómodos que eran, ahora, silenciosos, pero no por voluntad propia. ¿Alguien estaría tan desquiciado para guardar silencio ahí?

    ...Sí. Sí había alguien. Alguien que no había sido silenciada, porque falta no hizo.

    —Hola.

    El sonido de una voz humana, en la profundidad de esa penumbra, era tan extraño que sonaba como a un ruido de otro planeta, algo que no pertenecía ahí.

    —¿Cómo te sientes? ¿Has comido bien?

    El visitante cerró el paraguas, sacudió sus cabellos, después secó sus gafas con un pañuelo. Uno que le había sido regalado años atrás, por quien había venido a visitar.

    —Esta es tu... ¿onceava Navidad aquí? Vuela el tiempo, ¿no?

    ¿Había respuesta?

    No. Nunca la había. No podía haberla.

    ¿Por qué, entonces, seguía hablando? ¿Por qué descender a las profundidades de este abismo, si sólo iba a obtener silencio a cambio?

    —Toma.

    La mano entró entre los barrotes y dejó, en el suelo, otra caja pequeña, envuelta en papel colorido, sellada por un listón. Otra caja, once eran ya. Las diez anteriores, llenas de polvo, deterioradas por la humedad del lugar, aún selladas. La onceava a ser ignorada, a recibir silencio a cambio de sus colores.

    Y, en el fondo de la celda, apenas visible, una silueta.

    Sentada contra la roca estaba ella, meciéndose adelante y atrás, en un vaivén eterno. Sus pupilas, expandidas hasta la grotesca deformidad, sus maltrechas uñas carocomiendo. ¿Había perdido aún más peso? ¿Le había crecido el cabello? Ojalá no estuviera tan oscuro.

    Porque la antocha sólo le alcanzaba para unas líneas difusas que dibujaban los contornos de lo que alguna vez fue el rostro que sabía sonreír mejor que nadie. Sonreír de manera tan radiante, que... que si pudiera hacerlo una, sólo una vez más...

    —...

    No.

    ¿Qué caso tenía pensar en milagros?

    —Feliz Navidad, Kyrie.
    "Eres un dolor en el culo, Kieran". El hórrido chirrido de la reja aniquiló al silencio. El letrero de "Prohibido el paso", tan viejo y oxidado que lo hace sonar más a chiste que a advertencia, le da la bienvenida una vez más, iluminado por la danzante llama de la antorcha. "Lo haces a propósito, ¿verdad?" El vigilante que le dio acceso refunfuñó. ¿Tener que despertar a mitad de la noche, salir a la lluvia y el frío, para abrir la maldita puerta que daba al abismo? Sí, un dolor en todos lados. En el que mencionó él, sobre todo. "Sólo lo haces para joder. Admítelo. ¿A qué carajo sigues viniendo? ¡Ella no responde! ¡Es un puto vegetal! Si la visitas ahora, es para romper las bolas". Un suspiro, uno que no se atrevió a producir un ruido muy alto. ¿Era de resignación? ¿Tristeza? ¿Una sardónica risa, carente de alegría? Quizás todo al mismo tiempo. Ya estaba bajando por las sinuosas, accidentadas pendientes, brechas y laberínticos pasajes de esa mina abandonada, ahora poblada por nada más que la oscuridad y el silencio. Silencio, sí. Espeluznantemente profundo. Espeluznante, pues, ¿cómo podía una prisión ser tan silenciosa? Es que de mina ya no tenía nada: Los "incómodos" encontraban ahí un hogar en forma de celda, una celda en forma de infierno. Los incómodos que eran, ahora, silenciosos, pero no por voluntad propia. ¿Alguien estaría tan desquiciado para guardar silencio ahí? ...Sí. Sí había alguien. Alguien que no había sido silenciada, porque falta no hizo. —Hola. El sonido de una voz humana, en la profundidad de esa penumbra, era tan extraño que sonaba como a un ruido de otro planeta, algo que no pertenecía ahí. —¿Cómo te sientes? ¿Has comido bien? El visitante cerró el paraguas, sacudió sus cabellos, después secó sus gafas con un pañuelo. Uno que le había sido regalado años atrás, por quien había venido a visitar. —Esta es tu... ¿onceava Navidad aquí? Vuela el tiempo, ¿no? ¿Había respuesta? No. Nunca la había. No podía haberla. ¿Por qué, entonces, seguía hablando? ¿Por qué descender a las profundidades de este abismo, si sólo iba a obtener silencio a cambio? —Toma. La mano entró entre los barrotes y dejó, en el suelo, otra caja pequeña, envuelta en papel colorido, sellada por un listón. Otra caja, once eran ya. Las diez anteriores, llenas de polvo, deterioradas por la humedad del lugar, aún selladas. La onceava a ser ignorada, a recibir silencio a cambio de sus colores. Y, en el fondo de la celda, apenas visible, una silueta. Sentada contra la roca estaba ella, meciéndose adelante y atrás, en un vaivén eterno. Sus pupilas, expandidas hasta la grotesca deformidad, sus maltrechas uñas carocomiendo. ¿Había perdido aún más peso? ¿Le había crecido el cabello? Ojalá no estuviera tan oscuro. Porque la antocha sólo le alcanzaba para unas líneas difusas que dibujaban los contornos de lo que alguna vez fue el rostro que sabía sonreír mejor que nadie. Sonreír de manera tan radiante, que... que si pudiera hacerlo una, sólo una vez más... —... No. ¿Qué caso tenía pensar en milagros? —Feliz Navidad, Kyrie.
    Me gusta
    Me entristece
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • -Nyx estaba en el techo del castillo
    Mirado el cielo triste y solitario , se sentia mal y con algo de envidia por la felicidad de su primo tristan , pero no volveria a caer en esa oscuridad de odio y envidia .... envidiaba eso que el tenia que ella no.-
    -Nyx estaba en el techo del castillo Mirado el cielo triste y solitario , se sentia mal y con algo de envidia por la felicidad de su primo tristan , pero no volveria a caer en esa oscuridad de odio y envidia .... envidiaba eso que el tenia que ella no.-
    Me entristece
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • Huesos El Mercader tuvo una oportunidad y la aprovecho!
    Este man es un pro vendedor.
    [Huesos_27666] tuvo una oportunidad y la aprovecho! Este man es un pro vendedor. :STK-46:
    Me gusta
    Me enjaja
    4
    1 turno 0 maullidos
  • (por una vez no estoy en mi sombra solo camino por la calle aunque es raro no veo una cara conocida veo como todos ¿me ven?¿acaso me juzgan? no soy tan interesante como para que me esten viendo, se que algo hay detrás de esto o es acaso que yo me estoy haciendo ideas? esa voz vuelve aunque me confunde se que algo de razón debería de tener si no por que estaría, mi cabeza me empieza a dar vueltas, la siento mas pesada pero por alguna razón todos me empiezan a ver aun mas ¿POR QUE?QUE VEN, SE QUE SOY RARO PERO NO ES PARA TANTO, ¿o si? espera el me esta viendo directo será que?) hola (por que no me responde ¿me ¿equivoque? mientras pienso inconscientemente solo regreso a la oscuridad)
    (por una vez no estoy en mi sombra solo camino por la calle aunque es raro no veo una cara conocida veo como todos ¿me ven?¿acaso me juzgan? no soy tan interesante como para que me esten viendo, se que algo hay detrás de esto o es acaso que yo me estoy haciendo ideas? esa voz vuelve aunque me confunde se que algo de razón debería de tener si no por que estaría, mi cabeza me empieza a dar vueltas, la siento mas pesada pero por alguna razón todos me empiezan a ver aun mas ¿POR QUE?QUE VEN, SE QUE SOY RARO PERO NO ES PARA TANTO, ¿o si? espera el me esta viendo directo será que?) hola (por que no me responde ¿me ¿equivoque? mientras pienso inconscientemente solo regreso a la oscuridad)
    Me gusta
    1
    7 turnos 0 maullidos
  • No Confiar en los demas
    Ni doblegarse
    Ni flaquear
    Un rey jamas se rinde~
    No Confiar en los demas Ni doblegarse Ni flaquear Un rey jamas se rinde~
    0 turnos 0 maullidos
  • -Saca el cinto-

    Vámonos pa la casa...

    -dice muy molesta con su esposo.-
    -Saca el cinto- Vámonos pa la casa... -dice muy molesta con su esposo.-
    Me enjaja
    Me gusta
    Me shockea
    6
    19 turnos 0 maullidos
  • Siempre me pregunté ¿Que le encuentran de atractivo mis 2 metros con veinte? Supongo que hay chicos y chicas que les gusta alta
    Siempre me pregunté ¿Que le encuentran de atractivo mis 2 metros con veinte? Supongo que hay chicos y chicas que les gusta alta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • - Loki estaba realgalo un poco difrutando este momento solo y paz que nada ni nadie le molestara pero su cabeza recordaba sus bromas a los dioses y solo se notaba esa sonrisa de el jugeton -

    Que bueno , es estar asi despues de las brasmas que echo.
    - Loki estaba realgalo un poco difrutando este momento solo y paz que nada ni nadie le molestara pero su cabeza recordaba sus bromas a los dioses y solo se notaba esa sonrisa de el jugeton - Que bueno , es estar asi despues de las brasmas que echo.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Uno de mis clientes se robo mi peluche de koala y era mi peluche favorito era tan tierno
    Uno de mis clientes se robo mi peluche de koala y era mi peluche favorito era tan tierno
    Me entristece
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados