• Blah, blah, blah, blah
    Why's your pretty mouth still yapping?
    Blah, blah, blah, blah
    Give mine what it's craving, darling
    Blah, blah, blah, blah Why's your pretty mouth still yapping? Blah, blah, blah, blah Give mine what it's craving, darling
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  • ¿Un muérdago?. Lo encontre a mitad del camino. ¿Quién lo habrá dejado allí?.
    ¿Un muérdago?. Lo encontre a mitad del camino. ¿Quién lo habrá dejado allí?.
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  • Bueno pues ya se nota un poquito nuestro bebé Akihiko Sanada
    Bueno pues ya se nota un poquito nuestro bebé [Sanada_Thcx]
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  • Vamos a buscar el auto y vamos a la ciudad. Es ese día del mes en el que no puedo evitar las llamadas y los abogados.
    Vamos a buscar el auto y vamos a la ciudad. Es ese día del mes en el que no puedo evitar las llamadas y los abogados.
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  • Este es el bonito pueblo del norte que me hizo alejarme de mis riquezas y mis hoteles y vivir una vida hermosa. Una vida de paz...
    Este es el bonito pueblo del norte que me hizo alejarme de mis riquezas y mis hoteles y vivir una vida hermosa. Una vida de paz...
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  • ||• Inicio de curso ||•
    Categoría Aventura
    Jose

    Un año más el ,agradable cosquilleo inicial se instalaba en la base del estómago al cruzar las puertas de la residencia, cargada de maletas y el móvil pegado a la oreja, Kassy al otro lado de la línea.- Te prometo que llamaré todos los días sin falta. -Su voz sonaba tranquila , segura y emocionada mientras se las apañas para subir las escaleras que llevaban a las habitaciones.
    Tras los eventos acontecidos las últimas semanas entendía la preocupación de la mujer, quien había sido su único apoyo desde que huyeran del Sunrise, pero aún así ,era consciente de que no podía vivir siempre con miedo.- Además, tengo la oficina de Carl a dos manzanas si pasa cualquier cosa.- Aguardó al suspirito de resignación como un pequeño triunfo.- También te echaré de menos. Anda, tengo que dejarte, que sino ya sabes que el sitio bueno para la barbacoa de bienvenida vuela. Te quiero.- Tras colgar dedicó unos minutos a adecentar la habitación , a guardar cosas aquí y allá y darse una ducha rápida antes de bajar al salón principal.
    Allí saludó a alguna que otra cara conocida, como Kayla, Tay o Adrián, compañeros de planta con quienes solía pasar horas charlando en el sofá antes de dormir, o a los chicos de teatro, retomando la costumbre de hacer buena cuenta del dispensador de agua de sabores de la entrada. En concreto, esa día se decantaron por el sabor a naranja y arándanos .
    Al caer la noche el salón comenzó a llenarse con los recién llegados y el aroma a carne y verduras asadas que se hacía notar desde el porche.
    Rosie decidió ausentarse unos segundos aprovechando que el resto estaba demasiado ocupado jugando al billar para acercarse a saludar al último recién llegado, quizás por mera curiosidad, o por que lo vio tan perdido que quiso echar una mano.-¡ Hey! Bienvenido a la residencia Orión.

    [ember_garnet_crab_449] Un año más el ,agradable cosquilleo inicial se instalaba en la base del estómago al cruzar las puertas de la residencia, cargada de maletas y el móvil pegado a la oreja, Kassy al otro lado de la línea.- Te prometo que llamaré todos los días sin falta. -Su voz sonaba tranquila , segura y emocionada mientras se las apañas para subir las escaleras que llevaban a las habitaciones. Tras los eventos acontecidos las últimas semanas entendía la preocupación de la mujer, quien había sido su único apoyo desde que huyeran del Sunrise, pero aún así ,era consciente de que no podía vivir siempre con miedo.- Además, tengo la oficina de Carl a dos manzanas si pasa cualquier cosa.- Aguardó al suspirito de resignación como un pequeño triunfo.- También te echaré de menos. Anda, tengo que dejarte, que sino ya sabes que el sitio bueno para la barbacoa de bienvenida vuela. Te quiero.- Tras colgar dedicó unos minutos a adecentar la habitación , a guardar cosas aquí y allá y darse una ducha rápida antes de bajar al salón principal. Allí saludó a alguna que otra cara conocida, como Kayla, Tay o Adrián, compañeros de planta con quienes solía pasar horas charlando en el sofá antes de dormir, o a los chicos de teatro, retomando la costumbre de hacer buena cuenta del dispensador de agua de sabores de la entrada. En concreto, esa día se decantaron por el sabor a naranja y arándanos . Al caer la noche el salón comenzó a llenarse con los recién llegados y el aroma a carne y verduras asadas que se hacía notar desde el porche. Rosie decidió ausentarse unos segundos aprovechando que el resto estaba demasiado ocupado jugando al billar para acercarse a saludar al último recién llegado, quizás por mera curiosidad, o por que lo vio tan perdido que quiso echar una mano.-¡ Hey! Bienvenido a la residencia Orión.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • Muy bien día, espero te han una mañana productiva y también recuerden el descansar para que su cuerpo esté sano.

    Xiao Xingchen
    Muy bien día, espero te han una mañana productiva y también recuerden el descansar para que su cuerpo esté sano. Xiao Xingchen
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  • "Puede ser un pasatiempo, o cualquier otra cosa, pero me encanta cuando la gente se divierte haciendo lo que ama. Es como si brillaran".
    "Puede ser un pasatiempo, o cualquier otra cosa, pero me encanta cuando la gente se divierte haciendo lo que ama. Es como si brillaran".
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  • Cada amanecer me recuerda que aún hay esperanza, incluso después de la noche más larga.
    Cada amanecer me recuerda que aún hay esperanza, incluso después de la noche más larga.
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  • 𝑭𝒓𝒂𝒈𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒂𝒆𝒓𝒊ø𝒏 𝑪𝒂𝒍'𝒗𝒂𝒓𝒆𝒕𝒉
    (3° ᴀɴᴄɪᴀɴᴏ ᴅᴇʟ ᴏᴠɪʀɪᴏɴ, ᴅᴇɪᴅᴀᴅ ᴘʀᴏᴛᴇᴄᴛᴏʀᴀ ᴅᴇʟ ᴜᴍʙʀᴀʟ)

    La observé desde el velo, cuando el vacío intentó reclamarla. Sentí cómo el tejido de su alma comenzaba a desgarrarse, atraído hacia el abismo donde no existe ni tiempo ni nombre. El fuego dentro de ella despertó por instinto, ardiendo sin dirección, pidiendo un ancla.

    Fue entonces cuando la llamé. Pronuncié su nombre con la voz que solo los selladores conocemos.

    “𝘝𝘶𝘦𝘭𝘷𝘦.”

    Y así fue.
    El vacío rugió, reconociendo mi intervención, y casi me arrastró con ella. Aun así, la empujé hacia la frontera, lo suficiente para que la fuerza de aquel ser, quien sin saberlo se convirtió en su ancla, la tomara y la devolviera a la vida.

    La vi abrir los ojos entre el humo, respirando con dificultad, el cabello enredado y la piel herida… pero viva.
    Inquebrantable. Fuerte. Más de lo que cualquier ser del Ovirion podría comprender.

    Porque ella no lucha solo contra el mundo que la rechaza, sino contra el fuego que amenaza con consumirla desde dentro. Esa es su verdadera guerra.

    Aquí, en el Ovirion, las cosas empeoran.
    Los ancianos murmuran mi nombre, lo pronuncian con esa mezcla de sospecha y desprecio que precede al juicio. Han notado los desajustes, las grietas en el tejido del velo, las huellas que dejo al cruzarlo para verla.

    Si descubren que fui yo, Maeriøn Cal’vareth, quien la salvó del vacío, mi esencia será disuelta entre las sombras. La muerte no me asusta, pero el silencio eterno sí… porque en él, no podré volver a pronunciar su nombre.

    Aun así, la observo.
    No como un guardián, sino como quien recuerda la chispa que encendió esperanza en los ojos de un dios moribundo.

    Ella es el fuego que el cielo olvidó.
    𝑭𝒓𝒂𝒈𝒎𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒎𝒆𝒎𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝑴𝒂𝒆𝒓𝒊ø𝒏 𝑪𝒂𝒍'𝒗𝒂𝒓𝒆𝒕𝒉 (3° ᴀɴᴄɪᴀɴᴏ ᴅᴇʟ ᴏᴠɪʀɪᴏɴ, ᴅᴇɪᴅᴀᴅ ᴘʀᴏᴛᴇᴄᴛᴏʀᴀ ᴅᴇʟ ᴜᴍʙʀᴀʟ) La observé desde el velo, cuando el vacío intentó reclamarla. Sentí cómo el tejido de su alma comenzaba a desgarrarse, atraído hacia el abismo donde no existe ni tiempo ni nombre. El fuego dentro de ella despertó por instinto, ardiendo sin dirección, pidiendo un ancla. Fue entonces cuando la llamé. Pronuncié su nombre con la voz que solo los selladores conocemos. “𝘝𝘶𝘦𝘭𝘷𝘦.” Y así fue. El vacío rugió, reconociendo mi intervención, y casi me arrastró con ella. Aun así, la empujé hacia la frontera, lo suficiente para que la fuerza de aquel ser, quien sin saberlo se convirtió en su ancla, la tomara y la devolviera a la vida. La vi abrir los ojos entre el humo, respirando con dificultad, el cabello enredado y la piel herida… pero viva. Inquebrantable. Fuerte. Más de lo que cualquier ser del Ovirion podría comprender. Porque ella no lucha solo contra el mundo que la rechaza, sino contra el fuego que amenaza con consumirla desde dentro. Esa es su verdadera guerra. Aquí, en el Ovirion, las cosas empeoran. Los ancianos murmuran mi nombre, lo pronuncian con esa mezcla de sospecha y desprecio que precede al juicio. Han notado los desajustes, las grietas en el tejido del velo, las huellas que dejo al cruzarlo para verla. Si descubren que fui yo, Maeriøn Cal’vareth, quien la salvó del vacío, mi esencia será disuelta entre las sombras. La muerte no me asusta, pero el silencio eterno sí… porque en él, no podré volver a pronunciar su nombre. Aun así, la observo. No como un guardián, sino como quien recuerda la chispa que encendió esperanza en los ojos de un dios moribundo. Ella es el fuego que el cielo olvidó.
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