• Apolo, Señor de la Luz

    Cuando Apolo se manifiesta, el amanecer parece inclinarse ante él. Su figura brilla con la pureza del sol naciente; cabellos dorados, corona de laurel y una mirada que atraviesa el destino de los mortales.
    En una mano porta la lira, capaz de calmar mares y corazones con una sola melodía. En la otra, el arco de plata, cuyas flechas jamás fallan a quien desafía el orden divino.

    Dios de la luz, de la profecía y de la perfección, Apolo no camina… resplandece.

    Donde aparece, las sombras retroceden y la verdad queda desnuda.
    Porque ante Apolo, incluso los dioses guardan silencio para escuchar la música del destino.
    Apolo, Señor de la Luz Cuando Apolo se manifiesta, el amanecer parece inclinarse ante él. Su figura brilla con la pureza del sol naciente; cabellos dorados, corona de laurel y una mirada que atraviesa el destino de los mortales. En una mano porta la lira, capaz de calmar mares y corazones con una sola melodía. En la otra, el arco de plata, cuyas flechas jamás fallan a quien desafía el orden divino. Dios de la luz, de la profecía y de la perfección, Apolo no camina… resplandece. Donde aparece, las sombras retroceden y la verdad queda desnuda. Porque ante Apolo, incluso los dioses guardan silencio para escuchar la música del destino. ☀️
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    FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS
    "LA SOMBRA CORTÉS"

    ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane.

    ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea.

    ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza.

    ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado.

    EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL

    1. La Selección de la Sangre
    Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder.

    2. El Pacto del Silencio Eterno
    Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente.

    3. La Noche de las Mil Copas Rotas
    Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal.

    La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado.

    El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano.

    4. El Guante de Terciopelo y Hierro
    Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio.

    ESTADO ACTUAL
    Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
    🌒 FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS "LA SOMBRA CORTÉS" ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane. ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea. ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza. ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado. 🏛️ EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL 1. La Selección de la Sangre Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder. 2. El Pacto del Silencio Eterno Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente. 3. La Noche de las Mil Copas Rotas Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal. La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado. El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano. 4. El Guante de Terciopelo y Hierro Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio. 🪐 ESTADO ACTUAL Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
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  • —Algo se ha roto. No sabes qué es, pero lo sientes, lo escuchas. Reclama en silencio, sus grietas creciendo, su imperfección desafiando la impermanencia.

    Faltan 200.
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  • ¡Vamos, vamos! ¡La noche aún es joven!

    -La chica tira con energía de la mano que sostiene, avanzando entre la penumbra iluminada apenas por una luz suave que parece colarse desde algún punto lejano. El cielo está oscuro, profundo, salpicado de pequeños destellos blancos que caen lentamente como nieve silenciosa. Su cabello se mueve con el viento nocturno, extendiéndose detrás de ella como una sombra viva.-

    -Su respiración se vuelve visible en el aire frío, pequeñas nubes que se disipan casi al instante. No parece importarle la temperatura; su sonrisa cálida rompe el ambiente helado. Sus ojos brillan con una emoción que contrasta con la quietud de la noche.-

    ¡No me digas que ya te estás arrepintiendo! ¡Prometiste seguirme!

    -Suelta una risa ligera, clara, que resuena con eco suave en el espacio abierto.-

    -Gira el rostro por encima del hombro, sin dejar de avanzar. La expresión en su cara es traviesa, casi desafiante. La mano que sostiene aprieta con seguridad, transmitiendo calor a pesar del entorno gélido.-

    ¡Hoy será nuestra noche! ¡La viviremos como la ultima! No es necesario volvernos locos, por supuesto. ¡Pero tenemos que hacer muchas cosas! ¡Así que muévete! ¡Que todavía nos queda mundo por recorrer antes del amanecer!

    -La cima no es enorme, pero sí lo bastante alta como para que la ciudad se extienda frente a ellos como un océano de luces. Desde allí arriba, los edificios parecen maquetas iluminadas, las calles son líneas doradas que se cruzan en patrones ordenados, y los faroles titilan como constelaciones terrestres. El cielo oscuro se funde con el resplandor urbano en el horizonte, creando una neblina luminosa que tiñe la noche de tonos suaves.-

    -De pronto, desacelera y gira sobre sus talones. La inercia hace que su cabello trace un arco oscuro en el aire. Ahora queda frente a quien la acompaña, aún sosteniendo su mano, inclinándose apenas hacia atrás mientras lo obliga a detenerse con ella.-

    Me gustan mucho este tipo de lugares, ya sabes. Los que están escondidos por ahí y que te encuentras por accidente y que puedes proclamar como tu paraíso secreto~

    -Sin previo aviso, vuelve a tirar de la mano con renovado entusiasmo hacia ella-

    ¿Qué tal? ¿Qué tal? ¿Si te gusta la vista~?
    ¡Vamos, vamos! ¡La noche aún es joven! -La chica tira con energía de la mano que sostiene, avanzando entre la penumbra iluminada apenas por una luz suave que parece colarse desde algún punto lejano. El cielo está oscuro, profundo, salpicado de pequeños destellos blancos que caen lentamente como nieve silenciosa. Su cabello se mueve con el viento nocturno, extendiéndose detrás de ella como una sombra viva.- -Su respiración se vuelve visible en el aire frío, pequeñas nubes que se disipan casi al instante. No parece importarle la temperatura; su sonrisa cálida rompe el ambiente helado. Sus ojos brillan con una emoción que contrasta con la quietud de la noche.- ¡No me digas que ya te estás arrepintiendo! ¡Prometiste seguirme! -Suelta una risa ligera, clara, que resuena con eco suave en el espacio abierto.- -Gira el rostro por encima del hombro, sin dejar de avanzar. La expresión en su cara es traviesa, casi desafiante. La mano que sostiene aprieta con seguridad, transmitiendo calor a pesar del entorno gélido.- ¡Hoy será nuestra noche! ¡La viviremos como la ultima! No es necesario volvernos locos, por supuesto. ¡Pero tenemos que hacer muchas cosas! ¡Así que muévete! ¡Que todavía nos queda mundo por recorrer antes del amanecer! -La cima no es enorme, pero sí lo bastante alta como para que la ciudad se extienda frente a ellos como un océano de luces. Desde allí arriba, los edificios parecen maquetas iluminadas, las calles son líneas doradas que se cruzan en patrones ordenados, y los faroles titilan como constelaciones terrestres. El cielo oscuro se funde con el resplandor urbano en el horizonte, creando una neblina luminosa que tiñe la noche de tonos suaves.- -De pronto, desacelera y gira sobre sus talones. La inercia hace que su cabello trace un arco oscuro en el aire. Ahora queda frente a quien la acompaña, aún sosteniendo su mano, inclinándose apenas hacia atrás mientras lo obliga a detenerse con ella.- Me gustan mucho este tipo de lugares, ya sabes. Los que están escondidos por ahí y que te encuentras por accidente y que puedes proclamar como tu paraíso secreto~ -Sin previo aviso, vuelve a tirar de la mano con renovado entusiasmo hacia ella- ¿Qué tal? ¿Qué tal? ¿Si te gusta la vista~?
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  • ??: Vaya, apesta a animal. Voy a vomitar.

    -El Meta animal se acerca a los bravucones que no dejan de hostigarlo y lo mira desafiante.-

    Sniffles: Detén esto. Te lo pido. Deja de molestarme. Esto es una advertencia.

    ??: No estoy seguro de lo que estás hablando.

    ??2: ¿Ves?. Está actuando genial y todo eso, pero es sólo un perdedor.

    -Uno de los bravucones toma del cuello al Oso Hormiguero que le está costando respirar.-

    Sniffles: Suéltame.

    ??: Así no se le pide un favor a alguién. Ahora intentalo de nuevo.

    ??2: No lo sueltes o te mataré.

    Profesor: ¡Oigan!. ¿Que están haciendo?

    -El bravucón suelta a Sniffles y sonrié mostrandose algo juguetón.-

    ??: Nada. Estabamos jugando.

    -Le susurra en el oído a Sniffles.-

    ??: ¿No quieres problemas, ¿Verdad?. Tienes que ir a la Universidad.
    ??: Vaya, apesta a animal. Voy a vomitar. -El Meta animal se acerca a los bravucones que no dejan de hostigarlo y lo mira desafiante.- Sniffles: Detén esto. Te lo pido. Deja de molestarme. Esto es una advertencia. ??: No estoy seguro de lo que estás hablando. ??2: ¿Ves?. Está actuando genial y todo eso, pero es sólo un perdedor. -Uno de los bravucones toma del cuello al Oso Hormiguero que le está costando respirar.- Sniffles: Suéltame. ??: Así no se le pide un favor a alguién. Ahora intentalo de nuevo. ??2: No lo sueltes o te mataré. Profesor: ¡Oigan!. ¿Que están haciendo? -El bravucón suelta a Sniffles y sonrié mostrandose algo juguetón.- ??: Nada. Estabamos jugando. -Le susurra en el oído a Sniffles.- ??: ¿No quieres problemas, ¿Verdad?. Tienes que ir a la Universidad.
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    ╔═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╗
    𝕴𝖘𝖍𝖙𝖆𝖗’𝖘 𝖁𝖊𝖝
    Revista Oficial — Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour
    ╚═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╝

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    ☀ EDICIÓN: The Sun’s Reckoning
    ✦ TEMA CENTRAL: Destino vs Voluntad Divina
    ✦ ESTILO: Fantasía Apocalíptica Editorial
    ✦ CLASIFICACIÓN: Edición Mítica Suprema

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    ⚔ MODELOS ESTELARES EN PORTADA ⚔

    ╭─〔 ❄ REX HIROSHI JAEGERJAQUEZ ISHTAR ❄ 〕─╮
    ✦ Guerrero Astral del Juicio Helado
    ✦ Portador de la Blade of the Frozen Star
    ✦ Aura: Determinación Glacial
    ✦ Símbolo: Voluntad que desafía el destino
    ╰────────────────────────╯

    ╭─〔 IGNIA ISHTAR 〕─╮
    ✦ Heraldo Solar del Juicio Final
    ✦ Armas: Arcos Divinos Gemelos
    ✦ Aura: Supremacía Celestial
    ✦ Símbolo: Destino inevitable
    ╰────────────────────────╯

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    ESCENA EDITORIAL
    En el instante donde el universo se fractura,
    dos linajes divinos chocan bajo un sol que estalla.
    No es batalla… es profecía manifestándose.

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    DIRECCIÓN CREATIVA
    ➤ Concepto: Belleza en el Caos Divino
    ➤ Inspiración: Mitología Astral + Alta Costura Bélica
    ➤ Mensaje:

    El poder no se hereda… se despierta.

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    VALOR LORE EDITORIAL
    Esta edición marca el inicio de la Saga Ishtar y es conocida como:
    “La Portada que Despertó a los Dioses.”

    ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦

    ✧ RANGO DE LA REVISTA: Reliquia Visual Legendaria
    ✧ ESTATUS: Coleccionable de Dimensión Mítica

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    ISHTAR’S VEX — NO ES MODA, ES DESTINO.
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    ╔═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╗ 🔥 𝕴𝖘𝖍𝖙𝖆𝖗’𝖘 𝖁𝖊𝖝 🔥 Revista Oficial — Ishtar´s Demonic Déesse Infernal Glamour ╚═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╝ ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ ☀ EDICIÓN: The Sun’s Reckoning ✦ TEMA CENTRAL: Destino vs Voluntad Divina ✦ ESTILO: Fantasía Apocalíptica Editorial ✦ CLASIFICACIÓN: Edición Mítica Suprema ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ ⚔ MODELOS ESTELARES EN PORTADA ⚔ ╭─〔 ❄ REX HIROSHI JAEGERJAQUEZ ISHTAR ❄ 〕─╮ ✦ Guerrero Astral del Juicio Helado ✦ Portador de la Blade of the Frozen Star ✦ Aura: Determinación Glacial ✦ Símbolo: Voluntad que desafía el destino ╰────────────────────────╯ ╭─〔 🔥 IGNIA ISHTAR 🔥 〕─╮ ✦ Heraldo Solar del Juicio Final ✦ Armas: Arcos Divinos Gemelos ✦ Aura: Supremacía Celestial ✦ Símbolo: Destino inevitable ╰────────────────────────╯ ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ 🌌 ESCENA EDITORIAL En el instante donde el universo se fractura, dos linajes divinos chocan bajo un sol que estalla. No es batalla… es profecía manifestándose. ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ 👑 DIRECCIÓN CREATIVA ➤ Concepto: Belleza en el Caos Divino ➤ Inspiración: Mitología Astral + Alta Costura Bélica ➤ Mensaje: El poder no se hereda… se despierta. ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ 📜 VALOR LORE EDITORIAL Esta edición marca el inicio de la Saga Ishtar y es conocida como: “La Portada que Despertó a los Dioses.” ✦ ═══════ • ✧ • ═══════ ✦ ✧ RANGO DE LA REVISTA: Reliquia Visual Legendaria ✧ ESTATUS: Coleccionable de Dimensión Mítica ╔═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╗ ISHTAR’S VEX — NO ES MODA, ES DESTINO. ╚═══ೋೋೋ ❖ೋೋೋ═══╝
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    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖

    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.


    A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.

    Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.

    En contratos disfrazados de matrimonio.

    La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.

    Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.

    Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.

    Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.

    Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.

    Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.

    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.

    No vio una fugitiva.

    Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.

    Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.


    Eran políticos.
    
Empresarios.

    Herederos.


    Apellidos que no se escribían.
    
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.

    Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…

    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.

    Finanzas.

    Arte.

    Negociación.

    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.

    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—


    Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.

    No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.

    Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.


    Medía.

    No buscaba protección.

    Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.

    Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.

    Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.

    La conversación que vale más que cualquier joya.

    La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.


    Fue estrategia.

    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.

    Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.

    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.


    El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..

    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.


    Era potencial.

    “Scarlett no era frágil.

    Estaba sin tallar.”

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.

    En el anillo.

    En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.

    Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.

    Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.

    Elegante.

    Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma
    —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
    
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.

    Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶.

    El gesto no fue desprecio.
    
Fue desafío.

    Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.

    Scarlett Eleonor Moretti.


    Más firme

    Más mío.

    Mirena no sonrió.

    Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.

    Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.

    Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.

    Uno era herencia.

    El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.


    No sentí ruptura.

    Sentí expansión.

    No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.

    Sonaba a advertencia.

    Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.


    Otras lo construyen.


    Yo acababa de decidir portar ambos.

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
 A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
 Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
 En contratos disfrazados de matrimonio.
 La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
 Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
 Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
 Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
 Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
 Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
 No vio una fugitiva.
 Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
 Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
 Eran políticos. 
Empresarios.
 Herederos.
 Apellidos que no se escribían. 
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
 Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
 Finanzas.
 Arte.
 Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
 Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
 No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
 Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
 Medía. No buscaba protección.
 Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
 Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
 Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
 La conversación que vale más que cualquier joya.
 La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
 Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
 Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
 El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
 Era potencial. “Scarlett no era frágil.
 Estaba sin tallar.” Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
 En el anillo.
 En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
 Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
 Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
 Elegante.
 Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre. 
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
 Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶. El gesto no fue desprecio. 
Fue desafío.
 Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
 Más firme Más mío. Mirena no sonrió.
 Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona. Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
 Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
 Uno era herencia.
 El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
 No sentí ruptura.
 Sentí expansión.
 No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
 Sonaba a advertencia.
 Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
 Otras lo construyen.
 Yo acababa de decidir portar ambos. Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
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  • —Vaya, vaya... ¿pero qué tenemos aquí? Un pequeño extraviado. Qué desafortunado giro del destino, aunque, para ser honestos, tu verdadera desgracia no fue perder el camino, sino cruzarte en el mío. No te lo tomes como algo personal, simplemente naciste bajo una estrella muy mala.—

    *Un enjambre de mariposas negras comenzó a orbitar a la víctima, cerrando cualquier vía de escape antes de introducirse, una a una, bajo su piel.*

    —Vamos, no te resistas, es inútil. Mis pequeñas tienen un hambre voraz y tú resultaste ser el banquete perfecto.—

    *Mientras el dolor interno empezaba a desfigurar las facciones del humano, observé su desesperación con una fascinación casi artística.*

    —Ah, los humanos... tan indispensables para este mundo como irremediablemente inútiles. Veamos si guardas en tu interior ese brillo que tanto busco.—


    *Sin romper la superficie de su ropa ni dejar una sola herida abierta, deslicé mi mano a través de su pecho, navegando entre sus órganos con la intangibilidad de un espectro. Al retirar la mano vacía, chasqueé la lengua con fastidio.*

    —Otro cascarón vacío. Qué pérdida de tiempo... aunque supongo que no todo está perdido; al menos mis pequeñas se darán un festín.—

    *El cuerpo de la víctima comenzó a deformarse con bultos grotescos que se agitaban bajo la piel. De pronto, la carne cedió y una marea de mariposas negras brotó desde sus entrañas, dejando atrás solo un envoltorio de piel marchita y hueca.*
    —Vaya, vaya... ¿pero qué tenemos aquí? Un pequeño extraviado. Qué desafortunado giro del destino, aunque, para ser honestos, tu verdadera desgracia no fue perder el camino, sino cruzarte en el mío. No te lo tomes como algo personal, simplemente naciste bajo una estrella muy mala.— *Un enjambre de mariposas negras comenzó a orbitar a la víctima, cerrando cualquier vía de escape antes de introducirse, una a una, bajo su piel.* —Vamos, no te resistas, es inútil. Mis pequeñas tienen un hambre voraz y tú resultaste ser el banquete perfecto.— *Mientras el dolor interno empezaba a desfigurar las facciones del humano, observé su desesperación con una fascinación casi artística.* —Ah, los humanos... tan indispensables para este mundo como irremediablemente inútiles. Veamos si guardas en tu interior ese brillo que tanto busco.— *Sin romper la superficie de su ropa ni dejar una sola herida abierta, deslicé mi mano a través de su pecho, navegando entre sus órganos con la intangibilidad de un espectro. Al retirar la mano vacía, chasqueé la lengua con fastidio.* —Otro cascarón vacío. Qué pérdida de tiempo... aunque supongo que no todo está perdido; al menos mis pequeñas se darán un festín.— *El cuerpo de la víctima comenzó a deformarse con bultos grotescos que se agitaban bajo la piel. De pronto, la carne cedió y una marea de mariposas negras brotó desde sus entrañas, dejando atrás solo un envoltorio de piel marchita y hueca.*
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  • Con un doctorado en ingeniería en robótica, Adonis se ha convertido en uno de los referentes más brillantes del rubro. Es joven, carismático y profundamente visionario, su ambición no nace del ego, sino del deseo de transformar el mundo a través de la tecnología.

    Sus creaciones están orientadas a mejorar la vida de las personas sin distinción de estatus social. Está convencido de que el acceso a la tecnología no debería ser un privilegio, sino un derecho. Para él, la innovación solo tiene sentido si es inclusiva.

    Sin embargo, Adonis es plenamente consciente de que su talento y sus avances lo mantienen bajo la mirada de quienes podrían intentar utilizar sus máquinas con fines oscuros. Actualmente desarrolla (en absoluto secreto) una tecnología revolucionaria, algo que nadie antes habría podido imaginar. Este proyecto podría cambiar el curso de la humanidad… pero también poner su vida en peligro.

    Para Adonis, el futuro no solo es un desafío científico, es una apuesta arriesgada entre el progreso y la amenaza constante.
    Con un doctorado en ingeniería en robótica, Adonis se ha convertido en uno de los referentes más brillantes del rubro. Es joven, carismático y profundamente visionario, su ambición no nace del ego, sino del deseo de transformar el mundo a través de la tecnología. Sus creaciones están orientadas a mejorar la vida de las personas sin distinción de estatus social. Está convencido de que el acceso a la tecnología no debería ser un privilegio, sino un derecho. Para él, la innovación solo tiene sentido si es inclusiva. Sin embargo, Adonis es plenamente consciente de que su talento y sus avances lo mantienen bajo la mirada de quienes podrían intentar utilizar sus máquinas con fines oscuros. Actualmente desarrolla (en absoluto secreto) una tecnología revolucionaria, algo que nadie antes habría podido imaginar. Este proyecto podría cambiar el curso de la humanidad… pero también poner su vida en peligro. Para Adonis, el futuro no solo es un desafío científico, es una apuesta arriesgada entre el progreso y la amenaza constante.
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  • #Seductivesunday

    La música en mi transmisión comenzó a transformarse, dejando atrás lo convencional para convertirse en una melodía magnética, casi hipnótica. Se sentía como un susurro clandestino que, poco a poco, cobraba una audacia irresistible, envolviendo el aire en una tensión compartida.
    En ese juego de sombras sonoras, mis labios desafiaban la distancia con el micrófono, rozándolo apenas, permitiendo que el roce se convirtiera en un secreto compartido. Mi voz se transformó en un elemento voluble: por momentos se alejaba, volviéndose un eco etéreo y distante, para luego regresar con una cercanía abrumadora, casi tangible contra el oído.
    Disfrutaba cada segundo de ese vaivén, deleitándome con la electricidad que enviaba a través de las ondas. Sabía perfectamente cómo vibraba cada palabra en el pecho de mis oyentes, y esa sensación —la de tener el control total sobre sus sentidos— era, simplemente, embriagadora.

    https://youtu.be/R8g_nRvLXp0?si=KArXhiyCT0n1Mc2D
    #Seductivesunday La música en mi transmisión comenzó a transformarse, dejando atrás lo convencional para convertirse en una melodía magnética, casi hipnótica. Se sentía como un susurro clandestino que, poco a poco, cobraba una audacia irresistible, envolviendo el aire en una tensión compartida. En ese juego de sombras sonoras, mis labios desafiaban la distancia con el micrófono, rozándolo apenas, permitiendo que el roce se convirtiera en un secreto compartido. Mi voz se transformó en un elemento voluble: por momentos se alejaba, volviéndose un eco etéreo y distante, para luego regresar con una cercanía abrumadora, casi tangible contra el oído. Disfrutaba cada segundo de ese vaivén, deleitándome con la electricidad que enviaba a través de las ondas. Sabía perfectamente cómo vibraba cada palabra en el pecho de mis oyentes, y esa sensación —la de tener el control total sobre sus sentidos— era, simplemente, embriagadora. https://youtu.be/R8g_nRvLXp0?si=KArXhiyCT0n1Mc2D
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