• #UnDiaEnLaVidaDe Daenora Targaryen

    Unas doncellas se encargan de despertar cada día a Daenora por su condición de princesa. Y cada día sienten más lástima por ella viendo el estado en el que se encuentra. Atrapada en un matrimonio que ella no ha pedido, parece estar contando las horas para volver a su cama.

    Mientras desayuna, intenta evitar coincidir con Aerion, y en ese momento es cuando imagina diferentes maneras en las cuales podría terminar con su vida. Una fantasía que le ocupa casi todo su desayuno.

    Tras ello, dedica una hora a rezar a los dioses, intentando que la suerte la acompañe, o que ellos mismos intervengan y asesinen a su marido.

    En la comida, cuando se reúne con su familia política, vuelve a pensar si sería tan complicado poner veneno en la copa del contrario, para no tener que soportar nuevamente su presencia.

    Y sobre todo a las noches, cuando busca pretextos para no consumir su matrimonio, imagina que tiene un cuchillo en su almohada. El cual, clava en el cuello ajeno si se atreviese a entrar en su habitación.
    #UnDiaEnLaVidaDe Daenora Targaryen Unas doncellas se encargan de despertar cada día a Daenora por su condición de princesa. Y cada día sienten más lástima por ella viendo el estado en el que se encuentra. Atrapada en un matrimonio que ella no ha pedido, parece estar contando las horas para volver a su cama. Mientras desayuna, intenta evitar coincidir con Aerion, y en ese momento es cuando imagina diferentes maneras en las cuales podría terminar con su vida. Una fantasía que le ocupa casi todo su desayuno. Tras ello, dedica una hora a rezar a los dioses, intentando que la suerte la acompañe, o que ellos mismos intervengan y asesinen a su marido. En la comida, cuando se reúne con su familia política, vuelve a pensar si sería tan complicado poner veneno en la copa del contrario, para no tener que soportar nuevamente su presencia. Y sobre todo a las noches, cuando busca pretextos para no consumir su matrimonio, imagina que tiene un cuchillo en su almohada. El cual, clava en el cuello ajeno si se atreviese a entrar en su habitación.
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  • —¿Solo porque soy inquieta y parezco tener el déficit de atención de un colibrí en plantación de azúcar... creen que no leo? Pff, en sexto grado leía los libros de textos una semana antes que todos, solo para vender los resúmenes a mis queridos compañeros. ¿Que no es eso amor a la literatura... financieramente motivado?
    —¿Solo porque soy inquieta y parezco tener el déficit de atención de un colibrí en plantación de azúcar... creen que no leo? Pff, en sexto grado leía los libros de textos una semana antes que todos, solo para vender los resúmenes a mis queridos compañeros. ¿Que no es eso amor a la literatura... financieramente motivado?
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  • Estudio sobre un conflicto
    Fandom Worldbuilding
    Categoría Otros
    —El aula de Historia estaba en silencio.
    El catedrático se colocó frente a sus alumnos y comenzó a hablar con una voz tranquila.—

    Hoy vamos a tratar una guerra templaria que no aparece explicada de forma clara en los libros. No tiene una fecha concreta, ni un enemigo identificado. Y no es porque falte información, sino porque se decidió ocultarla.

    —Explicó que los datos existentes no procedían de crónicas oficiales, sino de textos secundarios, notas escritas en monasterios, fragmentos hallados en antiguos templos, y documentos conservados en archivos de Roma, copiados y recopiados sin intención de ser divulgados.—

    Los escritos describen combates, movimientos y juramentos, pero evitan nombrar contra quién se luchó. Solo hablan de aquellos o los otros.

    —Era una forma de borrarles importancia… o de impedir que se les recordara.
    Se apoyó en la mesa, miró a la clase.—

    Vuestra tarea será investigar qué ocurrió realmente. No buscar nombres, sino comprender por qué se luchó, qué se defendía, y qué se perdió. Tendréis que comparar textos, leer entre líneas y aceptar que muchas respuestas no serán completas.

    —Mientras algunos alumnos tomaban notas, el profesor reparó en una joven sentada en silencio. No escribía. No parecía confundida. Al contrario, prestaba atención con calma, como si el tema le interesase más de lo normal.
    El catedrático se detuvo un instante mirándola. No sabía por qué, pero algo en su expresión le resultaba inquietante.—

    A veces, la historia no se estudia solo en los libros. A veces, quienes más la comprenden… son quienes ya la conocen.

    —El profesor continuó la clase, con la incómoda sensación de que aquella guerra olvidada no estaba tan lejos como siempre había creído.—
    —El aula de Historia estaba en silencio. El catedrático se colocó frente a sus alumnos y comenzó a hablar con una voz tranquila.— Hoy vamos a tratar una guerra templaria que no aparece explicada de forma clara en los libros. No tiene una fecha concreta, ni un enemigo identificado. Y no es porque falte información, sino porque se decidió ocultarla. —Explicó que los datos existentes no procedían de crónicas oficiales, sino de textos secundarios, notas escritas en monasterios, fragmentos hallados en antiguos templos, y documentos conservados en archivos de Roma, copiados y recopiados sin intención de ser divulgados.— Los escritos describen combates, movimientos y juramentos, pero evitan nombrar contra quién se luchó. Solo hablan de aquellos o los otros. —Era una forma de borrarles importancia… o de impedir que se les recordara. Se apoyó en la mesa, miró a la clase.— Vuestra tarea será investigar qué ocurrió realmente. No buscar nombres, sino comprender por qué se luchó, qué se defendía, y qué se perdió. Tendréis que comparar textos, leer entre líneas y aceptar que muchas respuestas no serán completas. —Mientras algunos alumnos tomaban notas, el profesor reparó en una joven sentada en silencio. No escribía. No parecía confundida. Al contrario, prestaba atención con calma, como si el tema le interesase más de lo normal. El catedrático se detuvo un instante mirándola. No sabía por qué, pero algo en su expresión le resultaba inquietante.— A veces, la historia no se estudia solo en los libros. A veces, quienes más la comprenden… son quienes ya la conocen. —El profesor continuó la clase, con la incómoda sensación de que aquella guerra olvidada no estaba tan lejos como siempre había creído.—
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    Individual
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  • El conocimiento es poder, mi clan durante sus largas batallas a recolectado los libros más importantes de cada reino incluso hay libros con textos prohibidos puedes escoger el que gustes. [drift_turquoise_lizard_742]
    El conocimiento es poder, mi clan durante sus largas batallas a recolectado los libros más importantes de cada reino incluso hay libros con textos prohibidos puedes escoger el que gustes. [drift_turquoise_lizard_742]
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  • El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa.

    En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa.

    —Mmh…

    murmuró mientras mordía una rebanada de pizza

    —. Pepperoni. Clásico infernal.

    Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente.

    —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…”

    leyó en voz baja

    —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer.

    Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación.

    —¡Ey, no!

    la limpió rápido con una servilleta

    —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi.

    Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada.

    —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.”

    alzó una ceja

    —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto.

    Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas.

    —Si combino este sello con un círculo de sangre…

    murmuró pensativa

    —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad…

    Miró su pizza.

    —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos.

    Se recostó en el sofá con un suspiro dramático.

    —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes?

    Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
    El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa. En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa. —Mmh… murmuró mientras mordía una rebanada de pizza —. Pepperoni. Clásico infernal. Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente. —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…” leyó en voz baja —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer. Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación. —¡Ey, no! la limpió rápido con una servilleta —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi. Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada. —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.” alzó una ceja —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto. Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas. —Si combino este sello con un círculo de sangre… murmuró pensativa —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad… Miró su pizza. —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos. Se recostó en el sofá con un suspiro dramático. —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes? Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Propositos de año nuevo en rol (créditos al Dr. Strange por la idea, jiji)
    ♡ No ser tan ansiosa al contactarme con otros personajes, jaja
    ♡ Valorar más mis textos, por más terribles que sean
    ♡ Conocer a más personas y rolear con ellas
    ♡ Armar una trama de más de dos personas
    ♡ Contestar los roles con más puntualidad (VOY EN ESO, SE LOS PROMETO)
    ♡ Unir más personajes a la plataforma
    ♡ Construir más historias con ustedes, mucho amor :))
    Propositos de año nuevo en rol (créditos al Dr. Strange por la idea, jiji) ♡ No ser tan ansiosa al contactarme con otros personajes, jaja ♡ Valorar más mis textos, por más terribles que sean 😵‍💫 ♡ Conocer a más personas y rolear con ellas ♡ Armar una trama de más de dos personas ♡ Contestar los roles con más puntualidad (VOY EN ESO, SE LOS PROMETO) ♡ Unir más personajes a la plataforma ♡ Construir más historias con ustedes, mucho amor :))
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  • Imagen mental sobre Santa Claus según los textos que ha escaneado.
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  • Crónicas del Olvido — El Legado que No Murió

    Han pasado mas de 100 años desde la caída de Yukine y Lidica. El Señor de las Sombras no gobierna con ejércitos ni decretos. Su dominio es más sutil: el sol ya no sale con fuerza, los colores del mundo se han apagado, y las estaciones se han vuelto erráticas. La magia elemental está corrompida. Los sabios han desaparecido. Los templos han sido sellados.

    La gente sobrevive. Pero no vive.

    En las ciudades, se prohíbe hablar de los héroes caídos. En los pueblos, sus nombres son susurros. En los bosques, sus símbolos han sido borrados. Pero en los rincones más olvidados del mundo… algo se mueve.

    En el Valle de las Voces Silentes, donde el viento aún canta, un joven aprendiz llamado Kael encuentra un fragmento de piedra con una runa que brilla débilmente. No sabe qué significa. Pero al tocarla, escucha una voz:

    “La luz no muere. Solo espera.”

    Kael comienza a buscar respuestas. En su viaje, encuentra a Sira, una guerrera errante que ha tenido sueños recurrentes con una mujer de cabello plateado y ojos decididos. Juntos, comienzan a reunir fragmentos: antiguos textos, objetos olvidados, ecos de magia que aún resisten la corrupción.
    No buscan venganza. Buscan memoria.

    En el corazón del Bosque de los Ancestros, Kael y Sira descubren una cámara oculta. Dentro, dos estatuas sin rostro, rodeadas por runas que aún vibran con energía. Al tocarlas, ambos son envueltos por visiones:

    • Kael ve a Yukine, en su forma final, liberando el sello ancestral, enfrentando al Señor de las Sombras con una magia que no comprendía.

    • Sira ve a Lidica, lanzándose sin miedo, canalizando su voluntad en un golpe que casi cambió el destino.
    Ambos despiertan con lágrimas en los ojos.

    Kael y Sira no son héroes aún. Pero comienzan a actuar. Liberan aldeas pequeñas de la influencia mágica corrupta. Enseñan a los niños a leer las estrellas. Recuperan fragmentos del Amuleto del Destino, que se rompió en la batalla final y cuyos pedazos fueron esparcidos por el mundo.

    Cada acción es pequeña. Pero el Señor de las Sombras comienza a notar.

    Y en lo más profundo de su trono, donde la oscuridad es más densa, el Amuleto corrompido vibra. No por poder. Por amenaza.

    Los sabios ocultos comienzan a salir de sus refugios. Los Guardianes elementales, debilitados pero vivos, sienten el cambio. Las criaturas mágicas regresan lentamente. Y en los sueños de Kael y Sira, las voces de Yukine y Lidica se hacen más claras.

    “No somos el final. Somos el comienzo.”

    Kael y Sira encuentran a Tharos en las ruinas de un templo incendiado, donde vive aislado, temiendo volver a perder el control. Elen aparece cuando el grupo intenta purificar un lago corrompido, salvándolos de una emboscada de sombras líquidas.
    Al principio, no confían entre sí. Tharos teme herirlos. Elen duda de que la lucha sea posible. Pero Kael, con su convicción silenciosa, y Sira, con su determinación feroz, los unen.
    Juntos, forman una célula de resistencia que no busca destruir al Señor de las Sombras… aún. Su misión es recuperar los fragmentos del Amuleto, restaurar los templos elementales, y despertar el legado dormido de Yukine y Lidica.

    Primer Enfrentamiento: El Guardián del Eco

    En las ruinas del Templo del Viento, el grupo enfrenta a un Guardián Corrompido, una criatura que alguna vez fue protectora del equilibrio, ahora convertida en una amalgama de sombra y aire cortante.

    • Kael detecta un fragmento del Amuleto en su núcleo.

    • Sira lucha en un duelo aéreo, esquivando ráfagas invisibles.

    • Tharos pierde el control por momentos, incendiando parte del templo.

    • Elen estabiliza el entorno, permitiendo que Kael canalice el fragmento.

    La batalla es caótica, pero al final, el grupo logra purificar al Guardián. El fragmento brilla. El templo respira. Y el mundo… tiembla.



    Crónicas del Olvido — El Legado que No Murió Han pasado mas de 100 años desde la caída de Yukine y Lidica. El Señor de las Sombras no gobierna con ejércitos ni decretos. Su dominio es más sutil: el sol ya no sale con fuerza, los colores del mundo se han apagado, y las estaciones se han vuelto erráticas. La magia elemental está corrompida. Los sabios han desaparecido. Los templos han sido sellados. La gente sobrevive. Pero no vive. En las ciudades, se prohíbe hablar de los héroes caídos. En los pueblos, sus nombres son susurros. En los bosques, sus símbolos han sido borrados. Pero en los rincones más olvidados del mundo… algo se mueve. En el Valle de las Voces Silentes, donde el viento aún canta, un joven aprendiz llamado Kael encuentra un fragmento de piedra con una runa que brilla débilmente. No sabe qué significa. Pero al tocarla, escucha una voz: “La luz no muere. Solo espera.” Kael comienza a buscar respuestas. En su viaje, encuentra a Sira, una guerrera errante que ha tenido sueños recurrentes con una mujer de cabello plateado y ojos decididos. Juntos, comienzan a reunir fragmentos: antiguos textos, objetos olvidados, ecos de magia que aún resisten la corrupción. No buscan venganza. Buscan memoria. En el corazón del Bosque de los Ancestros, Kael y Sira descubren una cámara oculta. Dentro, dos estatuas sin rostro, rodeadas por runas que aún vibran con energía. Al tocarlas, ambos son envueltos por visiones: • Kael ve a Yukine, en su forma final, liberando el sello ancestral, enfrentando al Señor de las Sombras con una magia que no comprendía. • Sira ve a Lidica, lanzándose sin miedo, canalizando su voluntad en un golpe que casi cambió el destino. Ambos despiertan con lágrimas en los ojos. Kael y Sira no son héroes aún. Pero comienzan a actuar. Liberan aldeas pequeñas de la influencia mágica corrupta. Enseñan a los niños a leer las estrellas. Recuperan fragmentos del Amuleto del Destino, que se rompió en la batalla final y cuyos pedazos fueron esparcidos por el mundo. Cada acción es pequeña. Pero el Señor de las Sombras comienza a notar. Y en lo más profundo de su trono, donde la oscuridad es más densa, el Amuleto corrompido vibra. No por poder. Por amenaza. Los sabios ocultos comienzan a salir de sus refugios. Los Guardianes elementales, debilitados pero vivos, sienten el cambio. Las criaturas mágicas regresan lentamente. Y en los sueños de Kael y Sira, las voces de Yukine y Lidica se hacen más claras. “No somos el final. Somos el comienzo.” Kael y Sira encuentran a Tharos en las ruinas de un templo incendiado, donde vive aislado, temiendo volver a perder el control. Elen aparece cuando el grupo intenta purificar un lago corrompido, salvándolos de una emboscada de sombras líquidas. Al principio, no confían entre sí. Tharos teme herirlos. Elen duda de que la lucha sea posible. Pero Kael, con su convicción silenciosa, y Sira, con su determinación feroz, los unen. Juntos, forman una célula de resistencia que no busca destruir al Señor de las Sombras… aún. Su misión es recuperar los fragmentos del Amuleto, restaurar los templos elementales, y despertar el legado dormido de Yukine y Lidica. Primer Enfrentamiento: El Guardián del Eco En las ruinas del Templo del Viento, el grupo enfrenta a un Guardián Corrompido, una criatura que alguna vez fue protectora del equilibrio, ahora convertida en una amalgama de sombra y aire cortante. • Kael detecta un fragmento del Amuleto en su núcleo. • Sira lucha en un duelo aéreo, esquivando ráfagas invisibles. • Tharos pierde el control por momentos, incendiando parte del templo. • Elen estabiliza el entorno, permitiendo que Kael canalice el fragmento. La batalla es caótica, pero al final, el grupo logra purificar al Guardián. El fragmento brilla. El templo respira. Y el mundo… tiembla.
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  • ────Okey, audición en la mira. Primer paso: un pequeño stalkeo artístico express. Porque sí, la improvisación es genial, hasta que quieres ganarte un papel que no sea el de "chica que está por ahí número tres". Así que post-it, marcatextos y bolígrafo listos. Hora de devorar este guión y llenarlo de anotaciones y dibujitos random que, con suerte, entenderé mañana... o tal vez no.
    ────Okey, audición en la mira. Primer paso: un pequeño stalkeo artístico express. Porque sí, la improvisación es genial, hasta que quieres ganarte un papel que no sea el de "chica que está por ahí número tres". Así que post-it, marcatextos y bolígrafo listos. Hora de devorar este guión y llenarlo de anotaciones y dibujitos random que, con suerte, entenderé mañana... o tal vez no.
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  • *Estaba Cal bebiendo, pensando...*

    Así que... Estamos mejor solos... ¿Eh?

    *Mira el vaso frente a ella.*

    El alcohol era la expresión de sentir que no valemos nada... Pero ese pobre gatito no tenía la culpa...

    *Se estremece.*

    Pobrecito gatito
    Los humanos tal vez no merecemos perdón, pero los animales no tienen la culpa... El maestro Poe supo cómo producir terror con sus textos..
    *Estaba Cal bebiendo, pensando...* Así que... Estamos mejor solos... ¿Eh? *Mira el vaso frente a ella.* El alcohol era la expresión de sentir que no valemos nada... Pero ese pobre gatito no tenía la culpa... *Se estremece.* Pobrecito gatito 😖 Los humanos tal vez no merecemos perdón, pero los animales no tienen la culpa... El maestro Poe supo cómo producir terror con sus textos..
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