• *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada*

    ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana.

    *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia*

    Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~.

    *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino*

    Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~.

    *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo*

    ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina!

    *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo*

    ¿Últimas palabras padrino~?

    *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo*

    Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos.

    *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
    *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada* ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana. *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia* Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~. *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino* Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~. *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo* ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina! *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo* ¿Últimas palabras padrino~? *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo* Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos. *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
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  • Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español.

    Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo.

    — Sabía que estaría aquí.
    -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra. 
    —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde.
    -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí.
    —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...
     — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta.

    -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -  

    —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
    Los meses siguieron pasando, uno tras otro; las palabras que usaba Abel para sobrevivir eran "Un día a la vez", todo el tiempo esa frase taladraba su cabeza, errante como un cachorro sin dueño, viajó a lugares distintos, desde América Latina y Europa. Destacando y permaneciendo en un lugar en Panamá, el lenguaje fue lo de menos; inmediatamente aprendió el español. Trabajando de lo que fuera, logró comprar una pequeña cabaña; la arregló de una forma familiar; la madera, jardines se veían sumamente restablecidos, cada tarde llegaba a fumarse un cigarrillo a la orilla del ojo de agua, el cual era libre tanto para la fauna como para los aldeanos. No dejaba de ver las flores, cuando calaba aquel humo. — Sabía que estaría aquí. -Una voz femenina a sus espaldas; era María, una joven aldeana, con ese canasto de bocadillos sobre su diestra.  —¡Qué tal, María!- Sorprendido dejó el cigarrillo en el suelo, apagándolo con el zapato. —No deberías andar sola tan tarde. -Desde que lo conoció, sus intenciones con el mayor eran claras, aunque siempre fue rechazada por Abel, dejándole las cosas claras, el amor de su vida ya no existía en este plano terrenal, pero en su corazón y mente Yelena siempre estaría ahí. —Sé cuidarme sola, tú mismo lo has visto con los hombres del pueblo; los pongo en su lugar si se quieren pasar de listos, al único que dejaría que me faltara al respe...  — ...Ya hemos hablado de eso, María. - Abel la interrumpió en seco; ella solo cambió su rostro a nostalgia; sus intentos por ser su mujer fueron en vano.  — Sé que encontrarás a alguien que valore tu esencia y lo buena mujer que eres; ahora bien, supongo que me traes los víveres, ¿verdad?, dale las gracias a don Fermín; por la mañana pasaré a liquidar la cuenta. -Solo asintió con la cabeza, entregó la canasta con los víveres en mano, dando media vuelta y siguió su camino al pueblo. -   —Vaya que es persistente, bien, acomodar esto en la alacena. 
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  • Mirelle se recostó sobre la cubierta del yate, dejando que la brisa jugara con su cabello largo y dorado. Sus ojos se posaron en la última casa que había diseñado, su obra más reciente: un refugio que combinaba líneas limpias, materiales naturales y elegancia intemporal. Cada detalle, cada textura, cada sombra estaba exactamente donde ella había imaginado.

    Un leve suspiro escapó de sus labios mientras sonreía para sí misma. No necesitaba aplausos ni reconocimiento ajeno; el placer de ver cómo la visión se convertía en realidad era suficiente.

    El lago reflejaba la construcción, y en él se dibujaba la perfección de su trabajo. Orgullosa, dejó que el silencio la envolviera, consciente de que había creado algo más que un espacio: había plasmado su esencia.

    —Perfecto —susurró con satisfacción, sin apartar la mirada de su creación—. Tal como lo imaginé.

    El mundo exterior podía esperar; por un momento, todo era suyo.
    Mirelle se recostó sobre la cubierta del yate, dejando que la brisa jugara con su cabello largo y dorado. Sus ojos se posaron en la última casa que había diseñado, su obra más reciente: un refugio que combinaba líneas limpias, materiales naturales y elegancia intemporal. Cada detalle, cada textura, cada sombra estaba exactamente donde ella había imaginado. Un leve suspiro escapó de sus labios mientras sonreía para sí misma. No necesitaba aplausos ni reconocimiento ajeno; el placer de ver cómo la visión se convertía en realidad era suficiente. El lago reflejaba la construcción, y en él se dibujaba la perfección de su trabajo. Orgullosa, dejó que el silencio la envolviera, consciente de que había creado algo más que un espacio: había plasmado su esencia. —Perfecto —susurró con satisfacción, sin apartar la mirada de su creación—. Tal como lo imaginé. El mundo exterior podía esperar; por un momento, todo era suyo.
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  • RUMORES.
    Fandom N/A
    Categoría Drama
    La lluvia no le molestaba. Le ayudaba a pensar.

    Ren cruzó el patio trasero del Instituto Kurogane con las manos en los bolsillos, la mirada fija al frente. La puerta lateral se cerró a su espalda con un golpe seco. Silencio. Pasos. Agua contra el asfalto. Y ese otro sonido... No era nuevo.

    No necesitó girarse para confirmarlo. El mismo ritmo desde hacía días. La misma distancia prudente. Ni demasiado cerca, ni lo bastante lejos como para perderlo... Persistente.

    Se detuvo bajo la luz blanca de un farol. Contó tres segundos antes de hablar.

    "Si vas a seguir haciéndolo, al menos aprendé a disimular..."

    La voz no fue alta, pero sí firme.

    Escuchó cómo el/ella también se detenía. No había vacilación en sus pasos. Eso le llamó la atención más que cualquier otra cosa.

    Ren giró apenas el rostro. Lo suficiente para verlx Libreta en mano. Credencial colganda del cuello. Mirada fija.

    Periodismo escolar.

    Claro.

    "Qué quieres?" -preguntó sin emoción.-

    (La persona que rolee puede ser alguien del periódico escolar interesada en investigar a Ren, ya sea por rumores, sospechas o simple curiosidad sobre su conducta y posible implicación en asuntos cuestionables dentro del instituto. El enfoque queda abierto: puede buscar una entrevista, una confesión, pruebas o simplemente entender sus motivos.)

    Gracias por leer!//
    La lluvia no le molestaba. Le ayudaba a pensar. Ren cruzó el patio trasero del Instituto Kurogane con las manos en los bolsillos, la mirada fija al frente. La puerta lateral se cerró a su espalda con un golpe seco. Silencio. Pasos. Agua contra el asfalto. Y ese otro sonido... No era nuevo. No necesitó girarse para confirmarlo. El mismo ritmo desde hacía días. La misma distancia prudente. Ni demasiado cerca, ni lo bastante lejos como para perderlo... Persistente. Se detuvo bajo la luz blanca de un farol. Contó tres segundos antes de hablar. "Si vas a seguir haciéndolo, al menos aprendé a disimular..." La voz no fue alta, pero sí firme. Escuchó cómo el/ella también se detenía. No había vacilación en sus pasos. Eso le llamó la atención más que cualquier otra cosa. Ren giró apenas el rostro. Lo suficiente para verlx Libreta en mano. Credencial colganda del cuello. Mirada fija. Periodismo escolar. Claro. "Qué quieres?" -preguntó sin emoción.- (La persona que rolee puede ser alguien del periódico escolar interesada en investigar a Ren, ya sea por rumores, sospechas o simple curiosidad sobre su conducta y posible implicación en asuntos cuestionables dentro del instituto. El enfoque queda abierto: puede buscar una entrevista, una confesión, pruebas o simplemente entender sus motivos.) Gracias por leer!//
    Tipo
    Individual
    Líneas
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    Estado
    Disponible
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  • Formal?...porque carajos debo usar esto...es totalmente incomodo y mada practico su llegarana atacarme por la espalda seguro que pierdo esa batalla..

    -mencionaba aflojando un poco el cuello de aquel traje que el llamaba incomodo, no tenia idea de porque habia aceptado el ponerselo sin preguntar primero la razon-


    Porque mierda no pregunte primero....a claro...era el dia que estaba sacando filo a mis navajas y limpiando mis armas..
    Formal?...porque carajos debo usar esto...es totalmente incomodo y mada practico su llegarana atacarme por la espalda seguro que pierdo esa batalla.. -mencionaba aflojando un poco el cuello de aquel traje que el llamaba incomodo, no tenia idea de porque habia aceptado el ponerselo sin preguntar primero la razon- Porque mierda no pregunte primero....a claro...era el dia que estaba sacando filo a mis navajas y limpiando mis armas..
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  • ㅤㅤㅤ⸻ 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢𝘤𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘮𝘪 𝘳𝘰𝘭 𝘤𝘰𝘯 𝕮𝖆𝖗𝖔𝖑𝖎𝖓𝖊 𝕱𝖔𝖗𝖇𝖊𝖘

    Se hizo el silencio entre los dos, un silencio que el propio Klaus terminó rompiendo al apartarse de Caroline y ser él mismo quien buscase la habitual botella de Alaric que, estaba seguro, todavía andaba escondida por algún lado. No tardó en encontrarla y servir dos vasos. Uno para cada uno. Le tendió uno a Caroline.

    -Lo vas a necesitar, créeme….

    — Estoy trabajando… – fue el primer comentario de la directora del internado, aunque ante la expectación de una posible respuesta completa y el hecho de que parecía predispuesto a hablar, cedió y tomó el vaso de líquido ámbar ligeramente más denso al tratarse de un whisky de buena calidad –. Gracias.

    Al final, cuando ella accedió y tomó el vaso, el hibrido se sentó en el sofá de piel oscura y pensó en como empezar a contar aquello por lo que habia ido hasta el recóndito Mystic Falls.

    Caroline tomó asiento a su lado en el sofá y se cruzó de piernas, un hábito adquirido durante años de faldas y por comodidad. Dejó el brazo sobre el respaldo del sofá y apoyó la mejilla en los nudillos mientras atendía a las palabras ajenas como quien es absorbido por una conversación muy interesante. Pero es que lo era, tanto el discurso como quien lo profería. Resultaba casi contradictorio después de haberse hecho a la idea de que no volvería a verle que estuviera allí, de nuevo. Era chocante y no le extrañaba haber pensado que era una ilusión… o cualquiera de las variantes que se había encontrado en sus viajes.

    -Hemos regresado. Todos. Elijah, Hayley, yo… Incluso Thierry… Y varias criaturas sobrenaturales más a lo largo del mundo… Freya los ha estado buscando a todos… -dio un trago al vaso y lo dejó sobre la mesa que tenia delante. Después se remangó y le mostró el antebrazo a Caroline allí donde podía verse aquella cicatriz en carne viva en el interior de su brazo derecho- Todos tenemos esta marca… No sabemos qué demonios es, pero no se cura y… ninguna magia puede borrarla… Lo que sea que nos ha traido de vuelta nos ha marcado… Y no es por nada bueno. De eso estoy seguro… Ayúdame a descubrir quien es, Caroline… Te necesito….

    La cadencia de las palabras de Klaus desembocó en una marca en su brazo. Dejó el vaso junto al contrario aunque sin llegar a probarlo y se inclinó sobre la marca que él le mostraba. Entornó ligeramente la mirada y descruzó las piernas para moverse un poco más cerca del cuerpo contrario atraída por esa novedad. Ceño fruncido, estuvo a punto de deslizar uno de los dedos en torno a lo que parecía una quemadura reciente, pero se detuvo por prudencia.

    — ¿Te duele? – cuestionó habiendo girado la cabeza hacia él y aprovechó para hacer un contacto visual. Devolvió los ojos azules al origen de lo que parecía una curiosidad de chiquilla –. Parece muy reciente – algo que teniendo en cuenta la capacidad regenerativa de aquel hombre era más que digno de mención. Solo ¡magia realmente poderosa tenía ese tipo de influencia.

    ㅤㅤㅤ⸻ 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢𝘤𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘮𝘪 𝘳𝘰𝘭 𝘤𝘰𝘯 [BarbieBxtch] ⸻ Se hizo el silencio entre los dos, un silencio que el propio Klaus terminó rompiendo al apartarse de Caroline y ser él mismo quien buscase la habitual botella de Alaric que, estaba seguro, todavía andaba escondida por algún lado. No tardó en encontrarla y servir dos vasos. Uno para cada uno. Le tendió uno a Caroline. -Lo vas a necesitar, créeme…. — Estoy trabajando… – fue el primer comentario de la directora del internado, aunque ante la expectación de una posible respuesta completa y el hecho de que parecía predispuesto a hablar, cedió y tomó el vaso de líquido ámbar ligeramente más denso al tratarse de un whisky de buena calidad –. Gracias. Al final, cuando ella accedió y tomó el vaso, el hibrido se sentó en el sofá de piel oscura y pensó en como empezar a contar aquello por lo que habia ido hasta el recóndito Mystic Falls. Caroline tomó asiento a su lado en el sofá y se cruzó de piernas, un hábito adquirido durante años de faldas y por comodidad. Dejó el brazo sobre el respaldo del sofá y apoyó la mejilla en los nudillos mientras atendía a las palabras ajenas como quien es absorbido por una conversación muy interesante. Pero es que lo era, tanto el discurso como quien lo profería. Resultaba casi contradictorio después de haberse hecho a la idea de que no volvería a verle que estuviera allí, de nuevo. Era chocante y no le extrañaba haber pensado que era una ilusión… o cualquiera de las variantes que se había encontrado en sus viajes. -Hemos regresado. Todos. Elijah, Hayley, yo… Incluso Thierry… Y varias criaturas sobrenaturales más a lo largo del mundo… Freya los ha estado buscando a todos… -dio un trago al vaso y lo dejó sobre la mesa que tenia delante. Después se remangó y le mostró el antebrazo a Caroline allí donde podía verse aquella cicatriz en carne viva en el interior de su brazo derecho- Todos tenemos esta marca… No sabemos qué demonios es, pero no se cura y… ninguna magia puede borrarla… Lo que sea que nos ha traido de vuelta nos ha marcado… Y no es por nada bueno. De eso estoy seguro… Ayúdame a descubrir quien es, Caroline… Te necesito…. La cadencia de las palabras de Klaus desembocó en una marca en su brazo. Dejó el vaso junto al contrario aunque sin llegar a probarlo y se inclinó sobre la marca que él le mostraba. Entornó ligeramente la mirada y descruzó las piernas para moverse un poco más cerca del cuerpo contrario atraída por esa novedad. Ceño fruncido, estuvo a punto de deslizar uno de los dedos en torno a lo que parecía una quemadura reciente, pero se detuvo por prudencia. — ¿Te duele? – cuestionó habiendo girado la cabeza hacia él y aprovechó para hacer un contacto visual. Devolvió los ojos azules al origen de lo que parecía una curiosidad de chiquilla –. Parece muy reciente – algo que teniendo en cuenta la capacidad regenerativa de aquel hombre era más que digno de mención. Solo ¡magia realmente poderosa tenía ese tipo de influencia.
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  • La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí.

    El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka.
    Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando.

    Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos.

    Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja.

    "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager.

    Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto.

    Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre.

    La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato.

    Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros.

    Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido.

    Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde.

    Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria.
    En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo.

    Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
    La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí. El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka. Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando. Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos. Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja. "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager. Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto. Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre. La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato. Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros. Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido. Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde. Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria. En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo. Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    He pensado que voy a hacer un articulo para fijar en la ficha de mi perfil con todos los enlaces de interés que podáis necesitar. Así, si alguien anda muy perdido y necesita acceder a algo de forma rápida podrá encontrarlo con facilidad.

    Además, asi relleno ese espacio en mi perfil
    He pensado que voy a hacer un articulo para fijar en la ficha de mi perfil con todos los enlaces de interés que podáis necesitar. Así, si alguien anda muy perdido y necesita acceder a algo de forma rápida podrá encontrarlo con facilidad. Además, asi relleno ese espacio en mi perfil 😍🤩
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    Aviso a Ficrolers
    En el día de hoy estaré entrando para responder todo lo que tengo pendiente. Quiero pedir disculpas por la extensa demora en mis respuestas; últimamente, las obligaciones personales de mi vida real apenas me han dejado tiempo libre para disfrutar del espacio con la tranquilidad que me gustaría.

    Para evitar que la plataforma elimine mi cuenta por inactividad prolongada, he activado el hiatus. Sin embargo, estaré viniendo.

    Gracias de corazón por la paciencia, la comprensión y por quedaros a mi lado
    ⚠️Aviso a Ficrolers⚠️ En el día de hoy estaré entrando para responder todo lo que tengo pendiente. Quiero pedir disculpas por la extensa demora en mis respuestas; últimamente, las obligaciones personales de mi vida real apenas me han dejado tiempo libre para disfrutar del espacio con la tranquilidad que me gustaría. Para evitar que la plataforma elimine mi cuenta por inactividad prolongada, he activado el hiatus. Sin embargo, estaré viniendo. Gracias de corazón por la paciencia, la comprensión y por quedaros a mi lado 💜
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    Aviso a Ficrolers
    Finalmente entraré mañana a responder todo lo pendiente. Quiero pedir disculpas por la extensa demora en mis respuestas; últimamente, las obligaciones personales de mi vida real apenas me han dejado tiempo libre para disfrutar del espacio con la tranquilidad que me gustaría.

    Para evitar que la plataforma elimine mi cuenta por inactividad prolongada, he activado el hiatus. Sin embargo, seguiré viniendo, sólo estoy tratando de reaorganizar mis tiempos para entrar acá a desconectar como siempre he hecho. Gracias de corazón por la paciencia, la comprensión y por seguir a mi lado
    ⚠️Aviso a Ficrolers⚠️ Finalmente entraré mañana a responder todo lo pendiente. Quiero pedir disculpas por la extensa demora en mis respuestas; últimamente, las obligaciones personales de mi vida real apenas me han dejado tiempo libre para disfrutar del espacio con la tranquilidad que me gustaría. Para evitar que la plataforma elimine mi cuenta por inactividad prolongada, he activado el hiatus. Sin embargo, seguiré viniendo, sólo estoy tratando de reaorganizar mis tiempos para entrar acá a desconectar como siempre he hecho. Gracias de corazón por la paciencia, la comprensión y por seguir a mi lado 🖤
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