• PUAG.
    Navidad, otra fecha de los humanos para intentar hacer más interesantes sus miserables vidas y hacer actos de "caridad", mismos que no hicieron en el resto del año.
    PUAG. Navidad, otra fecha de los humanos para intentar hacer más interesantes sus miserables vidas y hacer actos de "caridad", mismos que no hicieron en el resto del año.
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  • —Tormentita tenía cara de aburrimiento existencial, por lo cual me ví en la obligación de comprarle un nuevo compañero. Es su regalo de Navidad. Ahora necesito un nombre, ¿alguna idea?
    —Tormentita tenía cara de aburrimiento existencial, por lo cual me ví en la obligación de comprarle un nuevo compañero. Es su regalo de Navidad. Ahora necesito un nombre, ¿alguna idea?
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  • Lo bueno de esto es que despues de las fiestas y un respiro ~ momento para retomar mañana .
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  • Los días previos a Navidad, Raden se había encontrado en un estado insólito de absoluta y pura indecisión. Su mente, que parecía un catálogo de reliquias y objetos interesantes, de pronto encontraba que todas las opciones resultaban... insuficientes. Demasiado insuficientes. ¿Un espejo victoriano? ¿Una daga ceremonial?. Había consultado a sus amigas y hasta se había sumergido en las profundidades digitales de 'Gugul', saliendo de allí con dolor de cabeza.

    Nada la convencia. Todo le parecía insuficiente para la obra de arte viviente que era su precioso novio. ¿Que podía darle, que fuera realmente digno de él? ¡¿Es que acaso existía algo, que pudiera ser digno de él?!. Entonces la idea llegó... Quizás el regalo perfecto no era algo extravagante, quizás no era algo que pudiera comprar, adquirir o robar de un museo -aunque esa última idea no la descartaba-. Tal vez, era algo que se debía crear. ¡Aja! ¡Eso era! ¿Cuantas veces había él, preparado comidas y manjares para ella, con una paciencia y un arte que eran otra forma de hechicería? Muchas. Demasiadas. ¡Era su turno! Fallar estrepitosamente era una posibilidad... y por eso mismo, era algo valioso. Ese sería su regalo, su esfuerzo y su posible fracaso, todo envuelto en un intento.

    Desempolvó los libros de cocina -porque el 'yutú' es demasiado complicado- y busco las recetas. ¡Un postre! Porque tal parecía como si hubiera menos probabiludades de fallar con un postre que con una cena. La cocina pronto se transformó en una especie de laboratorio donde la harina volaba por todas partes. Mantequilla, huevos, frutas confitadas, frutos secos y un chorrito de moscatel. La dejó leudar, cubierta con un paño. Y mientras esperaba, la masa de jengibre -harins, melaza, especias- fue extendida y cortada con los moldes que logró conseguir en su cocina: una estrella, una luna creciente y un gatito. Las galletas salieron del horno, perfumando el aire, y las decoró con glacé real.El panettone, ya horneado y dorado, fue su obra principal. La adornó con un glacé en color rojo y escribió un mensaje: 'Feliz Navidad, amor. ~ R'.

    La mesa fue puesta con un mantel de lino y la porcelana blanca del siglo XIX que guardaba para ocasiones especiales. Sobre ella, el panettone y el montón de galletas de jengibre. Pero no era suficiente. Lo mundano necesitaba el sello de lo eterno. Y justo a tiempo, llegó su adquisición final. Un anillo 'guarda-secretos' del siglo XVII. Un aro de plata sobre con incrustaciones de onix. Lo había obtenido tras negociaciones que involucraron tres objetos malditos y una promesa vaga. Su función era simple pero profunda: si él, en algún momento de necesidad o simple deseo, sostenía el anillo y concentraba un pensamiento o mensaje para ella, Raden lo escucharía, dondequiera que estuviera. Sería como tener una llave directa a sus pensamientos.

    Todo estaba listo.

    — Amor, te tengo una sorpresa... —le había dicho antes, colocandose detrás de Donovan Lenheim y cubriendo sus ojos con sus manos -aun ligeramente enharinadas- guiandolo hacia el comedor— ¡Ta-dah! ~

    Al retirar sus manos, él vería la escena. Panettone, galletas de jengibre, y sobre la servilleta de lino junto a un plato, el anillo.

    — ¿Que te parece, hm? ¡Creo que... me volví una alquimista de la repostería! O al menos, logré que algo comestible saliera sin tu ayuda, jeje ~ —luego señaló la pieza de onix— Y ese, es para que nunca, nunca, estemos realmente incomunicados ~
    Los días previos a Navidad, Raden se había encontrado en un estado insólito de absoluta y pura indecisión. Su mente, que parecía un catálogo de reliquias y objetos interesantes, de pronto encontraba que todas las opciones resultaban... insuficientes. Demasiado insuficientes. ¿Un espejo victoriano? ¿Una daga ceremonial?. Había consultado a sus amigas y hasta se había sumergido en las profundidades digitales de 'Gugul', saliendo de allí con dolor de cabeza. Nada la convencia. Todo le parecía insuficiente para la obra de arte viviente que era su precioso novio. ¿Que podía darle, que fuera realmente digno de él? ¡¿Es que acaso existía algo, que pudiera ser digno de él?!. Entonces la idea llegó... Quizás el regalo perfecto no era algo extravagante, quizás no era algo que pudiera comprar, adquirir o robar de un museo -aunque esa última idea no la descartaba-. Tal vez, era algo que se debía crear. ¡Aja! ¡Eso era! ¿Cuantas veces había él, preparado comidas y manjares para ella, con una paciencia y un arte que eran otra forma de hechicería? Muchas. Demasiadas. ¡Era su turno! Fallar estrepitosamente era una posibilidad... y por eso mismo, era algo valioso. Ese sería su regalo, su esfuerzo y su posible fracaso, todo envuelto en un intento. Desempolvó los libros de cocina -porque el 'yutú' es demasiado complicado- y busco las recetas. ¡Un postre! Porque tal parecía como si hubiera menos probabiludades de fallar con un postre que con una cena. La cocina pronto se transformó en una especie de laboratorio donde la harina volaba por todas partes. Mantequilla, huevos, frutas confitadas, frutos secos y un chorrito de moscatel. La dejó leudar, cubierta con un paño. Y mientras esperaba, la masa de jengibre -harins, melaza, especias- fue extendida y cortada con los moldes que logró conseguir en su cocina: una estrella, una luna creciente y un gatito. Las galletas salieron del horno, perfumando el aire, y las decoró con glacé real.El panettone, ya horneado y dorado, fue su obra principal. La adornó con un glacé en color rojo y escribió un mensaje: 'Feliz Navidad, amor. ~ R'. La mesa fue puesta con un mantel de lino y la porcelana blanca del siglo XIX que guardaba para ocasiones especiales. Sobre ella, el panettone y el montón de galletas de jengibre. Pero no era suficiente. Lo mundano necesitaba el sello de lo eterno. Y justo a tiempo, llegó su adquisición final. Un anillo 'guarda-secretos' del siglo XVII. Un aro de plata sobre con incrustaciones de onix. Lo había obtenido tras negociaciones que involucraron tres objetos malditos y una promesa vaga. Su función era simple pero profunda: si él, en algún momento de necesidad o simple deseo, sostenía el anillo y concentraba un pensamiento o mensaje para ella, Raden lo escucharía, dondequiera que estuviera. Sería como tener una llave directa a sus pensamientos. Todo estaba listo. — Amor, te tengo una sorpresa... —le había dicho antes, colocandose detrás de [freaky_lil_monster] y cubriendo sus ojos con sus manos -aun ligeramente enharinadas- guiandolo hacia el comedor— ¡Ta-dah! ~ Al retirar sus manos, él vería la escena. Panettone, galletas de jengibre, y sobre la servilleta de lino junto a un plato, el anillo. — ¿Que te parece, hm? ¡Creo que... me volví una alquimista de la repostería! O al menos, logré que algo comestible saliera sin tu ayuda, jeje ~ —luego señaló la pieza de onix— Y ese, es para que nunca, nunca, estemos realmente incomunicados ~
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  • Lo bueno de este dia es que muchos pasan con su familia y yo bueno aqui estoy
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  • —Su padre solia vigilar a la humanidad constantemente, ahora que no estaba la responsabilidad recayo en él.—

    —Posado en lo alto de un arbol, Fear se preparaba para emprender vuelvo y darle la vuelta al mundo un par de veces para verificar que todo esté correcto, pues a diferencia de su padre el no contaba con ojos en todas partes.—

    𝑶𝒕𝒓𝒐 𝒅𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝒂𝒔𝒆𝒈𝒖𝒓𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒖 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒄𝒂𝒊𝒈𝒂 𝒂 𝒑𝒆𝒅𝒂𝒛𝒐𝒔... 𝑷𝒂𝒅𝒓𝒆, ¿𝒏𝒐 𝒑𝒖𝒅𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒂𝒍 𝒎𝒆𝒏𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒋𝒂𝒓𝒎𝒆𝒍𝒂 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒅𝒐 𝒅𝒆𝒄𝒆𝒏𝒕𝒆?... 𝑻𝒖𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒆𝒗𝒂𝒏𝒕𝒂𝒓 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒎𝒃𝒓𝒐𝒔, 𝒕𝒖𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒓𝒆𝒄𝒐𝒏𝒔𝒕𝒓𝒖𝒊𝒓 𝑻𝑼 𝒕𝒓𝒂𝒃𝒂𝒋𝒐... 𝑨𝒈𝒉, 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒔𝒆𝒂, 𝒅𝒂 𝒊𝒈𝒖𝒂𝒍... 𝑫𝒆 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒔𝒊𝒓𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆𝒋𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒔𝒊 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕á𝒔 𝒂𝒒𝒖í 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉𝒂𝒓𝒎𝒆...
    —Su padre solia vigilar a la humanidad constantemente, ahora que no estaba la responsabilidad recayo en él.— —Posado en lo alto de un arbol, Fear se preparaba para emprender vuelvo y darle la vuelta al mundo un par de veces para verificar que todo esté correcto, pues a diferencia de su padre el no contaba con ojos en todas partes.— 𝑶𝒕𝒓𝒐 𝒅𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝒂𝒔𝒆𝒈𝒖𝒓𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒖 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒄𝒊ó𝒏 𝒏𝒐 𝒔𝒆 𝒄𝒂𝒊𝒈𝒂 𝒂 𝒑𝒆𝒅𝒂𝒛𝒐𝒔... 𝑷𝒂𝒅𝒓𝒆, ¿𝒏𝒐 𝒑𝒖𝒅𝒊𝒔𝒕𝒆 𝒂𝒍 𝒎𝒆𝒏𝒐𝒔 𝒅𝒆𝒋𝒂𝒓𝒎𝒆𝒍𝒂 𝒆𝒏 𝒖𝒏 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒅𝒐 𝒅𝒆𝒄𝒆𝒏𝒕𝒆?... 𝑻𝒖𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒆𝒗𝒂𝒏𝒕𝒂𝒓 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒅𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒍𝒐𝒔 𝒆𝒔𝒄𝒐𝒎𝒃𝒓𝒐𝒔, 𝒕𝒖𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒓𝒆𝒄𝒐𝒏𝒔𝒕𝒓𝒖𝒊𝒓 𝑻𝑼 𝒕𝒓𝒂𝒃𝒂𝒋𝒐... 𝑨𝒈𝒉, 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒔𝒆𝒂, 𝒅𝒂 𝒊𝒈𝒖𝒂𝒍... 𝑫𝒆 𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒔𝒊𝒓𝒗𝒆 𝒒𝒖𝒆𝒋𝒂𝒓𝒎𝒆 𝒔𝒊 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕á𝒔 𝒂𝒒𝒖í 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉𝒂𝒓𝒎𝒆...
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  • [Rol Libre] "Una buena Caza"

    -Era de noche, la lluvia era muy fina y el aire corría a su alrededor. En plena noche y en su forma canina él andaba por las calles olfateando y persiguiendo pequeños roedores , lo que viera moverse en la noche. Él lo hacia para entretenerse, disfrutaba cambiar de forma y "cazar" O asi le decía a perseguirlos a trote siendo esa su mayor diversión...--

    -Acercó la nariz al suelo siguiendo el siguiente rastro, entusiasmado empezó a acelerar el paso esperando encontrarse alguna liebre, algo más grande..
    [Rol Libre] "Una buena Caza" -Era de noche, la lluvia era muy fina y el aire corría a su alrededor. En plena noche y en su forma canina él andaba por las calles olfateando y persiguiendo pequeños roedores , lo que viera moverse en la noche. Él lo hacia para entretenerse, disfrutaba cambiar de forma y "cazar" O asi le decía a perseguirlos a trote siendo esa su mayor diversión...-- -Acercó la nariz al suelo siguiendo el siguiente rastro, entusiasmado empezó a acelerar el paso esperando encontrarse alguna liebre, algo más grande..
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  • Te daba por perdido, Remy. — En verdad se alegró por verlo.
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  • Le ha llegado este regalo y lleva más de una hora mirándolo.

    —¿Debo hacerme ilusiones?
    Le ha llegado este regalo y lleva más de una hora mirándolo. —¿Debo hacerme ilusiones?
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  • https://youtu.be/DQ9Ekw_Nfi4?si=Jg6R7TWDxQvdiEPZ

    Hey Mr. Postman
    can you give me what I need?
    I'm looking for a tall man
    who can lift me off my feet
    Who can take me higher
    show me things I've never seen
    Hey, Mr. Postman,huh
    can you give me what I need?
    https://youtu.be/DQ9Ekw_Nfi4?si=Jg6R7TWDxQvdiEPZ Hey Mr. Postman can you give me what I need? I'm looking for a tall man who can lift me off my feet Who can take me higher show me things I've never seen Hey, Mr. Postman,huh can you give me what I need? 🎶
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