• Cho
      Nombre: Cho Sakurai Descripción física: Cho es una chica de belleza etérea, con una apariencia misteriosa que la hace destacar entre sus compañeros. Tiene la piel pálida y delicada, enmarcada por un cabello oscuro que suele llevar suelto o en trenzas. Sus ojos, de mirada fría e intensa, parecen observar siempre más allá de lo...
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  • En una noche particularmente silenciosa, Shoko Ieiri se encontraba sola en la sala de descanso de la escuela técnica, con una taza de café humeante entre las manos. El frío de la madrugada se colaba por las ventanas, cubriéndolo todo con una capa de calma gélida, ideal para sumergirse en pensamientos que no siempre tenía tiempo de abordar.

    La pregunta del origen de las maldiciones flotaba en su mente como el vapor de su café, difuso pero constante. Había visto de todo: maldiciones originadas de emociones brutales, de miedos profundos y odios silenciosos. Sabía que las maldiciones no eran otra cosa que el reflejo más oscuro de la humanidad, pero a veces se preguntaba si había algo más allá de eso. Algo que estuviera ahí desde el inicio, algo que existía incluso antes de que la humanidad se diera cuenta de su propio sufrimiento.

    Apoyó la cabeza en una mano, perdida en sus pensamientos, mientras observaba cómo el líquido oscuro en su taza se movía con cada mínimo movimiento. "Las maldiciones no son solo el producto de emociones", pensó, "son recuerdos, fragmentos de algo que intentamos enterrar y que siempre encuentra una forma de regresar". Para alguien como ella, acostumbrada a tratar con la vida y la muerte de una forma pragmática, este tipo de cuestionamientos eran como espinas que se clavaban de vez en cuando, inquietándola en silencio.

    Le vino a la mente una conversación que tuvo años atrás con Geto. Él, con su obsesión por proteger a los hechiceros de las maldiciones, defendía que estas eran simplemente "parásitos", un subproducto de la naturaleza humana que debía ser erradicado. Pero Shoko no estaba tan segura de eso. Para ella, una maldición era tan natural como cualquier otro ser vivo, una existencia extraña pero, en cierto modo, genuina. ¿No eran también las maldiciones una manifestación de lo humano? ¿Y si, en el fondo, eran el precio que pagaban por existir en un mundo lleno de contradicciones?

    Suspiró, tomando un sorbo de café, y un ligero sabor amargo la hizo volver al presente. Sentía que nunca tendría una respuesta clara, y tal vez nunca la necesitaba. Quizás solo era su propia mente jugando, tratando de encontrar un sentido en un mundo donde las cosas simplemente eran como eran.
    En una noche particularmente silenciosa, Shoko Ieiri se encontraba sola en la sala de descanso de la escuela técnica, con una taza de café humeante entre las manos. El frío de la madrugada se colaba por las ventanas, cubriéndolo todo con una capa de calma gélida, ideal para sumergirse en pensamientos que no siempre tenía tiempo de abordar. La pregunta del origen de las maldiciones flotaba en su mente como el vapor de su café, difuso pero constante. Había visto de todo: maldiciones originadas de emociones brutales, de miedos profundos y odios silenciosos. Sabía que las maldiciones no eran otra cosa que el reflejo más oscuro de la humanidad, pero a veces se preguntaba si había algo más allá de eso. Algo que estuviera ahí desde el inicio, algo que existía incluso antes de que la humanidad se diera cuenta de su propio sufrimiento. Apoyó la cabeza en una mano, perdida en sus pensamientos, mientras observaba cómo el líquido oscuro en su taza se movía con cada mínimo movimiento. "Las maldiciones no son solo el producto de emociones", pensó, "son recuerdos, fragmentos de algo que intentamos enterrar y que siempre encuentra una forma de regresar". Para alguien como ella, acostumbrada a tratar con la vida y la muerte de una forma pragmática, este tipo de cuestionamientos eran como espinas que se clavaban de vez en cuando, inquietándola en silencio. Le vino a la mente una conversación que tuvo años atrás con Geto. Él, con su obsesión por proteger a los hechiceros de las maldiciones, defendía que estas eran simplemente "parásitos", un subproducto de la naturaleza humana que debía ser erradicado. Pero Shoko no estaba tan segura de eso. Para ella, una maldición era tan natural como cualquier otro ser vivo, una existencia extraña pero, en cierto modo, genuina. ¿No eran también las maldiciones una manifestación de lo humano? ¿Y si, en el fondo, eran el precio que pagaban por existir en un mundo lleno de contradicciones? Suspiró, tomando un sorbo de café, y un ligero sabor amargo la hizo volver al presente. Sentía que nunca tendría una respuesta clara, y tal vez nunca la necesitaba. Quizás solo era su propia mente jugando, tratando de encontrar un sentido en un mundo donde las cosas simplemente eran como eran.
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  • 𝐄𝐥 𝐏𝐫𝐢𝐧𝐜𝐢𝐩𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐈𝐧𝐟𝐫𝐚𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐃𝐞𝐦𝐨𝐧𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐒𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚𝐬
    Fandom Oc
    Categoría Acción
    || Enfrentamiento con Zagreo the Dark Demon Greek Mitology

    El estos momentos Yaken estaba esperando a que llegara su contrincante. Consiguió que una chica le hiciera la posibilidad de pelear con este sujeto el cual Yaken no sabia su nombre, pues en su primer encuentro desapareció sin mas cuando el pregunto

    Ahora estaba en el tejado de un edificio en una pequeña ciudad que encontro y no molestaba si era destruida, pues estaba muy sola y hermosa. Yaken vino muy informal, como era de esperarse y esperaba que el sujeto viniera formal por como lo vio hace tiempo vestido

    - Veamos... ¿cual sera su nombre..?

    Miro abajo buscando a alguien parecido a su contrincante pero no lo veia, asi que tendria que seguir esperando hasta que llegara su rival en esta pelea. Estaba emocionado por una buena pelea que hace tiempo no tenia. No podia esperar mas

    - Pareces interesante
    || Enfrentamiento con [Dark_Demon] El estos momentos Yaken estaba esperando a que llegara su contrincante. Consiguió que una chica le hiciera la posibilidad de pelear con este sujeto el cual Yaken no sabia su nombre, pues en su primer encuentro desapareció sin mas cuando el pregunto Ahora estaba en el tejado de un edificio en una pequeña ciudad que encontro y no molestaba si era destruida, pues estaba muy sola y hermosa. Yaken vino muy informal, como era de esperarse y esperaba que el sujeto viniera formal por como lo vio hace tiempo vestido - Veamos... ¿cual sera su nombre..? Miro abajo buscando a alguien parecido a su contrincante pero no lo veia, asi que tendria que seguir esperando hasta que llegara su rival en esta pelea. Estaba emocionado por una buena pelea que hace tiempo no tenia. No podia esperar mas - Pareces interesante
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  • Con mi conjunto nuevo ¿Cómo me veo?

    #SeductiveSunday
    Con mi conjunto nuevo ¿Cómo me veo? #SeductiveSunday
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  • - Un viejo trauma, que hasta en Duviri intenta inútilmente preservar.
    - Un viejo trauma, que hasta en Duviri intenta inútilmente preservar.
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  • -En el casino donde trabaja les dieron nuevos uniformes a las bailarinas-

    Nyaaa, me queda espectacular como siempre (⁠◠⁠‿⁠◕⁠)
    -En el casino donde trabaja les dieron nuevos uniformes a las bailarinas- Nyaaa, me queda espectacular como siempre (⁠◠⁠‿⁠◕⁠)
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  • - Lamentablemente, feliz domingo.
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  • Buenos Días!
    Todos ustedes les deseó un maravilloso único día
    Buenos Días! Todos ustedes les deseó un maravilloso único día ✨
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  • - ¿Como no amarla?, es demasiado sumisa
    - ¿Como no amarla?, es demasiado sumisa
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  • *Sonrojandose al ver la prenda que le habían enviado, encontrandosela en la puerta de su habitacion.* Pero quien....*Se puso a mirar hacia los lados. Entrando y probandose dicha prenda*
    *Sonrojandose al ver la prenda que le habían enviado, encontrandosela en la puerta de su habitacion.* Pero quien....*Se puso a mirar hacia los lados. Entrando y probandose dicha prenda*
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