• Ya que debe andar como IMP por lo menos 2 días, se quedó comiendo botana mientras miraba una maratón de películas de terror.
    Mucho no podía hacer en esos momentos, además de que era tarde.
    Ya que debe andar como IMP por lo menos 2 días, se quedó comiendo botana mientras miraba una maratón de películas de terror. Mucho no podía hacer en esos momentos, además de que era tarde.
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  • Hicimos un nuevo amigo.
    El va al frente, nosotras lo cuidamos.
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  • Memoria 001

    Valor. Honor. Prestigio.
    Alguna vez, hace mucho tiempo, esas eran las cualidades que el título de Príncipe heredero significaban para él. Donde quiera que su hermano mayor caminara, los ojos de las personas le seguían inmediatamente, parecían polillas atraídas por los faroles de media noche, dispuestas morir en las llamas si así lo deseaba. Li Jie era completa perfección, un chico que realmente había nacido para ser príncipe heredero y que, desde el momento en que vistiera las túnicas representativas, parecía ser la elección más amada de los dioses.

    Ming Wei siempre le había mirado con admiración. En sus ojos, a diferencia de sus demás hermanos de padre, jamás se notaba la avaricia y la codicia de ese título, siempre era la admiración y la devoción quienes permeaban sus ojos y su voz al hablar con Li Jie sobre el futuro. Su hermano era diligente, visionario y dedicado completamente a sus labores como príncipe heredero; era fuerte, era bravo y era valiente, digno de portar en su uniforme el emblema del dragón de tres garras o el valiente león del clan Qiang. Sin duda, parecía que las prendas de habían confeccionado exclusivamente para él.

    La primera vez que Ming estuvo delante de la túnica, tras largos meses de luto por la muerte del príncipe heredero, sintió que no la merecía. A pesar de que esa hubiese sido la última voluntad de su hermano, en su agonizante lecho de muerte, no se sentía con la capacidad de afrontar un desafío de esa magnitud. No cuando sentía que estaba rodeado de lobos hambrientos dispuestos a saltarle encima para destazarlo, pero detrás de todos ellos estaba el peor: Ese tigre viejo que le observaba con intención de ser el primero, además del único, de abalanzarse sobre de él para arrancarle el cuello.

    Desde el primer instante que se colocó las túnicas, Ming Wei sintió que la magia de su infancia se había perdido. Las palabras de antaño ya no tenían el mismo significado, ya no sentía que le mirasen por voluntad propia como a su hermano, creía que todos los ojos estaban puestos sobre de él para asegurarse de estar ahí en el momento que pisara un madero y cayera al abismo. Porque sus pasos eran capaces de acelerar las lenguas en Shangqiu, pues un centenar de rumores salían a la luz cada vez que se ganaba el favor del rey.

    No fue hasta que levantó la cabeza, comprendiendo la importancia de su posición y su prevalencia en ella, que las palabras volvieron a cambiar en su mente. Se había dejado aplastar tanto tiempo por su propia inseguridad, que se había convertido en una marioneta más de la Reina Madre y de los ministros, era un príncipe heredero cuya cabeza estaba debajo de una espada que pendía de un hilo.

    Respeto. Autoridad. Poder.
    El príncipe heredero tenía derecho a todo. Podía hacer lo que deseara acorde a las reglas del Clan y del Rey, podía poner de cabeza el palacio o los salones si lo deseaba, podía levantar su voz por encima de las demás y solo callar cuando el rey hablara. Si tenía tanta libertad, entonces, ¿por qué iba a dejarse vencer? ¿Por qué tenía que agacharse ante los demás si él estaba por encima de todos? Mientras que él viviera en esa posición, su cabeza y la de sus hermanos menores se mantendría en su lugar, su madre seguiría recibiendo tratamiento para la rotura en su corazón y, también, se aseguraría de encontrar al culpable de la muerte de Li Jie para vengarse.

    Desde ese día, la vida de Ming Wei había cambiado. Sus pensamientos, sus ideologías, sus sentimientos y su naturaleza se comenzaron a encaminar para lograr sus objetivos, para hacer sus pasos sonar y, así, recordarles a todos en Shangqiu porqué había sido elegido él de entre todos los príncipes para suceder al anterior.

    Memoria 001
    Memoria 001 Valor. Honor. Prestigio. Alguna vez, hace mucho tiempo, esas eran las cualidades que el título de Príncipe heredero significaban para él. Donde quiera que su hermano mayor caminara, los ojos de las personas le seguían inmediatamente, parecían polillas atraídas por los faroles de media noche, dispuestas morir en las llamas si así lo deseaba. Li Jie era completa perfección, un chico que realmente había nacido para ser príncipe heredero y que, desde el momento en que vistiera las túnicas representativas, parecía ser la elección más amada de los dioses. Ming Wei siempre le había mirado con admiración. En sus ojos, a diferencia de sus demás hermanos de padre, jamás se notaba la avaricia y la codicia de ese título, siempre era la admiración y la devoción quienes permeaban sus ojos y su voz al hablar con Li Jie sobre el futuro. Su hermano era diligente, visionario y dedicado completamente a sus labores como príncipe heredero; era fuerte, era bravo y era valiente, digno de portar en su uniforme el emblema del dragón de tres garras o el valiente león del clan Qiang. Sin duda, parecía que las prendas de habían confeccionado exclusivamente para él. La primera vez que Ming estuvo delante de la túnica, tras largos meses de luto por la muerte del príncipe heredero, sintió que no la merecía. A pesar de que esa hubiese sido la última voluntad de su hermano, en su agonizante lecho de muerte, no se sentía con la capacidad de afrontar un desafío de esa magnitud. No cuando sentía que estaba rodeado de lobos hambrientos dispuestos a saltarle encima para destazarlo, pero detrás de todos ellos estaba el peor: Ese tigre viejo que le observaba con intención de ser el primero, además del único, de abalanzarse sobre de él para arrancarle el cuello. Desde el primer instante que se colocó las túnicas, Ming Wei sintió que la magia de su infancia se había perdido. Las palabras de antaño ya no tenían el mismo significado, ya no sentía que le mirasen por voluntad propia como a su hermano, creía que todos los ojos estaban puestos sobre de él para asegurarse de estar ahí en el momento que pisara un madero y cayera al abismo. Porque sus pasos eran capaces de acelerar las lenguas en Shangqiu, pues un centenar de rumores salían a la luz cada vez que se ganaba el favor del rey. No fue hasta que levantó la cabeza, comprendiendo la importancia de su posición y su prevalencia en ella, que las palabras volvieron a cambiar en su mente. Se había dejado aplastar tanto tiempo por su propia inseguridad, que se había convertido en una marioneta más de la Reina Madre y de los ministros, era un príncipe heredero cuya cabeza estaba debajo de una espada que pendía de un hilo. Respeto. Autoridad. Poder. El príncipe heredero tenía derecho a todo. Podía hacer lo que deseara acorde a las reglas del Clan y del Rey, podía poner de cabeza el palacio o los salones si lo deseaba, podía levantar su voz por encima de las demás y solo callar cuando el rey hablara. Si tenía tanta libertad, entonces, ¿por qué iba a dejarse vencer? ¿Por qué tenía que agacharse ante los demás si él estaba por encima de todos? Mientras que él viviera en esa posición, su cabeza y la de sus hermanos menores se mantendría en su lugar, su madre seguiría recibiendo tratamiento para la rotura en su corazón y, también, se aseguraría de encontrar al culpable de la muerte de Li Jie para vengarse. Desde ese día, la vida de Ming Wei había cambiado. Sus pensamientos, sus ideologías, sus sentimientos y su naturaleza se comenzaron a encaminar para lograr sus objetivos, para hacer sus pasos sonar y, así, recordarles a todos en Shangqiu porqué había sido elegido él de entre todos los príncipes para suceder al anterior. Memoria 001
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  • ¿Que si la corona me queda grande? Para nada, no soy perfecta, pero tampoco soy idiota, se lo que debo hacer y simplemente lo hago.
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  • La mansión se siente diferente con mi toque, y eso me complace. No pienso ocultarlo: me gusta lo que veo. He cambiado el peinado, barriendo mi cabello hacia el lado contrario para que caiga mejor con el parche. Si voy a estar tuerto por un tiempo, al menos me aseguraré de lucir impecable mientras tanto.

    Observo mi reflejo en la superficie pulida de un viejo jarrón. El parche negro me da un aire más intrigante, casi peligroso. Sí, si Heinrich hubiera tenido un poco más de sentido del estilo, habría adoptado esto desde hace mucho. Pero bueno, aquí estoy yo para corregir sus errores. Si alguien va a llevar este rostro, que sea con clase.
    La mansión se siente diferente con mi toque, y eso me complace. No pienso ocultarlo: me gusta lo que veo. He cambiado el peinado, barriendo mi cabello hacia el lado contrario para que caiga mejor con el parche. Si voy a estar tuerto por un tiempo, al menos me aseguraré de lucir impecable mientras tanto. Observo mi reflejo en la superficie pulida de un viejo jarrón. El parche negro me da un aire más intrigante, casi peligroso. Sí, si Heinrich hubiera tenido un poco más de sentido del estilo, habría adoptado esto desde hace mucho. Pero bueno, aquí estoy yo para corregir sus errores. Si alguien va a llevar este rostro, que sea con clase.
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  • ⸻ 𝑼𝒏𝒂 𝒗𝒆𝒛 𝒍𝒆𝒊́ 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆 𝒖𝒏𝒂 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒄𝒖𝒚𝒂 𝒇𝒂𝒏𝒕𝒂𝒔𝒊́𝒂 𝒆𝒓𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒓 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏 𝒂𝒓𝒕𝒊𝒔𝒕𝒂. 𝑷𝒆𝒏𝒔𝒂𝒃𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆́𝒍 𝒑𝒐𝒅𝒓𝒊́𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆. 𝑬𝒍 𝒗𝒆𝒓𝒊́𝒂 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒄𝒖𝒓𝒗𝒂, 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒍𝒊́𝒏𝒆𝒂, 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒉𝒆𝒏𝒅𝒊𝒅𝒖𝒓𝒂 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒂𝒎𝒂𝒓𝒊́𝒂 𝒑𝒐𝒓𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆𝒓𝒊́𝒂𝒏 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒃𝒆𝒍𝒍𝒆𝒛𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒂 𝒉𝒂𝒄𝒊́𝒂 𝒖́𝒏𝒊𝒄𝒂.
    ⸻ 𝑼𝒏𝒂 𝒗𝒆𝒛 𝒍𝒆𝒊́ 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆 𝒖𝒏𝒂 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒄𝒖𝒚𝒂 𝒇𝒂𝒏𝒕𝒂𝒔𝒊́𝒂 𝒆𝒓𝒂 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒓 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏 𝒂𝒓𝒕𝒊𝒔𝒕𝒂. 𝑷𝒆𝒏𝒔𝒂𝒃𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆́𝒍 𝒑𝒐𝒅𝒓𝒊́𝒂 𝒗𝒆𝒓𝒍𝒂 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆. 𝑬𝒍 𝒗𝒆𝒓𝒊́𝒂 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒄𝒖𝒓𝒗𝒂, 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒍𝒊́𝒏𝒆𝒂, 𝒄𝒂𝒅𝒂 𝒉𝒆𝒏𝒅𝒊𝒅𝒖𝒓𝒂 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒂𝒎𝒂𝒓𝒊́𝒂 𝒑𝒐𝒓𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆𝒓𝒊́𝒂𝒏 𝒑𝒂𝒓𝒕𝒆 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝒃𝒆𝒍𝒍𝒆𝒛𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒂 𝒉𝒂𝒄𝒊́𝒂 𝒖́𝒏𝒊𝒄𝒂.
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  • La mansión está en completo silencio. La noche ha caído hace ya un par de horas, y las sombras se mueven suavemente en las paredes bajo la luz titilante de los candelabros. Me encuentro en la sala de estar, refugiado, intentando perderme entre las páginas de un antiguo libro encuadernado en cuero.

    Sin embargo, hay algo que me molesta. Mi ojo Izquiedo, aún en proceso de regeneración, necesita más tiempo para sanar completamente. El parche negro que cubre la cuenca me resulta incómodo, pero sé que es lo mejor. La visión incompleta es irritante, y dejar esa herida tan visible sería... antiestético. No puedo permitirme eso.

    Paso una página con un leve suspiro, mis dedos recorriendo suavemente el borde desgastado del libro. La quietud de la noche me ofrece un respiro, o eso espero. Todo lo que quiero es que el mundo exterior respete mi deseo de calma, al menos por unas horas. Pero en el fondo, sé que las noches pacíficas son un lujo que por primera vez experimentaba en persona.

    Me reclino en el sillón de terciopelo, dejando que mis hombros se relajen un momento. Mi ojo sano se desliza hacia la ventana, vigilante.

    "Solo por esta noche...", pienso. "Que nada venga a perturbarme."
    La mansión está en completo silencio. La noche ha caído hace ya un par de horas, y las sombras se mueven suavemente en las paredes bajo la luz titilante de los candelabros. Me encuentro en la sala de estar, refugiado, intentando perderme entre las páginas de un antiguo libro encuadernado en cuero. Sin embargo, hay algo que me molesta. Mi ojo Izquiedo, aún en proceso de regeneración, necesita más tiempo para sanar completamente. El parche negro que cubre la cuenca me resulta incómodo, pero sé que es lo mejor. La visión incompleta es irritante, y dejar esa herida tan visible sería... antiestético. No puedo permitirme eso. Paso una página con un leve suspiro, mis dedos recorriendo suavemente el borde desgastado del libro. La quietud de la noche me ofrece un respiro, o eso espero. Todo lo que quiero es que el mundo exterior respete mi deseo de calma, al menos por unas horas. Pero en el fondo, sé que las noches pacíficas son un lujo que por primera vez experimentaba en persona. Me reclino en el sillón de terciopelo, dejando que mis hombros se relajen un momento. Mi ojo sano se desliza hacia la ventana, vigilante. "Solo por esta noche...", pienso. "Que nada venga a perturbarme."
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  • ⸻ 𝑵𝒐𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒆𝒏𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒄𝒖𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒉𝒂𝒅𝒂𝒔, 𝒚 𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒄𝒆𝒑𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔. 𝑬𝒏 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒖𝒓𝒓𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒑𝒐 𝒅𝒆 𝒇𝒂𝒏𝒕𝒂𝒔𝒊́𝒂𝒔 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒅𝒊𝒔𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒂 𝒄𝒓𝒆𝒆𝒓.
    ⸻ 𝑵𝒐𝒔 𝒊𝒏𝒗𝒆𝒏𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒄𝒖𝒆𝒏𝒕𝒐𝒔 𝒅𝒆 𝒉𝒂𝒅𝒂𝒔, 𝒚 𝒍𝒐𝒔 𝒂𝒄𝒆𝒑𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔. 𝑬𝒏 𝒏𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒄𝒖𝒓𝒓𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒑𝒐 𝒅𝒆 𝒇𝒂𝒏𝒕𝒂𝒔𝒊́𝒂𝒔 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒎𝒐𝒔 𝒅𝒊𝒔𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒂 𝒄𝒓𝒆𝒆𝒓.
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  • Y volvemos al blanco ♥ Se que a una que otra persona le gusta mi cabello en negro, pero también me gusta tener el cabello blanco! ♥

    Lindo fin de semana a todos! ♥
    Y volvemos al blanco ♥ Se que a una que otra persona le gusta mi cabello en negro, pero también me gusta tener el cabello blanco! ♥ Lindo fin de semana a todos! ♥
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  • —Si de por sí soy bajito... ¿¡CÓMO CARAJO ES QUE COMO IMP SOY MÁS ENANO!?

    No puede creer que sea posible medir aún menos, casi parece un crío.
    Maldita apuesta que tuvo que pagarle a Bee por no tolerar el licor en su sistema.
    —Si de por sí soy bajito... ¿¡CÓMO CARAJO ES QUE COMO IMP SOY MÁS ENANO!? No puede creer que sea posible medir aún menos, casi parece un crío. Maldita apuesta que tuvo que pagarle a Bee por no tolerar el licor en su sistema.
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