La reunión entre
𝕬𝖓𝖙𝖔𝖓𝖊𝖑𝖑𝖆 𝕸𝖎𝖑𝖑𝖆𝖓 y Elisabetta Di Vincenzo había sido acordada con antelación para cerrar un negocio que exigía discreción y precisión absoluta. Sin embargo, un contratiempo imprevisto mantuvo a Elisabetta fuera del país, haciéndole imposible presentarse a la cita.
Lejos de cancelar el encuentro o mostrar debilidad, Elisabetta actuó con rapidez. En su lugar, envió a su hermano recién llegado,
𝐴𝑙𝑒𝑠𝑠𝑎𝑛𝑑𝑟𝑜 𝐷𝑖 𝑉𝑖𝑛𝑐𝑒𝑛𝑧𝑜 𝑅𝑖𝑣𝑒𝑟𝑎 , otorgándole plena autoridad para negociar y cerrar el trato en su nombre.
Alessandro acudió al punto de encuentro con la serenidad de quien entiende el peso del apellido que porta. No solo llevaba consigo los términos acordados y la palabra de su hermana, sino también la responsabilidad de demostrar que, incluso en ausencia, Di Vincenzo seguía cumpliendo su palabra.
Su presencia era clara: el negocio seguía adelante.
La reunión podía comenzar.
La reunión entre [Nella4] y Elisabetta Di Vincenzo había sido acordada con antelación para cerrar un negocio que exigía discreción y precisión absoluta. Sin embargo, un contratiempo imprevisto mantuvo a Elisabetta fuera del país, haciéndole imposible presentarse a la cita.
Lejos de cancelar el encuentro o mostrar debilidad, Elisabetta actuó con rapidez. En su lugar, envió a su hermano recién llegado, [Alessandr0] , otorgándole plena autoridad para negociar y cerrar el trato en su nombre.
Alessandro acudió al punto de encuentro con la serenidad de quien entiende el peso del apellido que porta. No solo llevaba consigo los términos acordados y la palabra de su hermana, sino también la responsabilidad de demostrar que, incluso en ausencia, Di Vincenzo seguía cumpliendo su palabra.
Su presencia era clara: el negocio seguía adelante.
La reunión podía comenzar.