Buenas noches, teniente. Espero no aparecer en un mal momento.
— Maeve aparece ante ella mientras llevaba consigo, una mochila llena de distintos tipos de fármacos aún en estado experimental. —
Soy Maeve Ryzenga, aunque supongo que usted ya sabe eso. Noté su aplicación en mi más reciente solicitud de voluntarios para pruebas clínicas y debo decirle que me sentí fascinada por lo que leí. Tanto así que, en lugar de que usted fuera a la prueba, decidí traerla yo mismo hasta aquí. Espero eso no le moleste.
— Ella acomoda un mechón violeta tras su oreja y sonríe, sus ojos parecen brillar de interés al ver a la bella mujer militar. —
— Maeve aparece ante ella mientras llevaba consigo, una mochila llena de distintos tipos de fármacos aún en estado experimental. —
Soy Maeve Ryzenga, aunque supongo que usted ya sabe eso. Noté su aplicación en mi más reciente solicitud de voluntarios para pruebas clínicas y debo decirle que me sentí fascinada por lo que leí. Tanto así que, en lugar de que usted fuera a la prueba, decidí traerla yo mismo hasta aquí. Espero eso no le moleste.
— Ella acomoda un mechón violeta tras su oreja y sonríe, sus ojos parecen brillar de interés al ver a la bella mujer militar. —
Buenas noches, teniente. Espero no aparecer en un mal momento.
— Maeve aparece ante ella mientras llevaba consigo, una mochila llena de distintos tipos de fármacos aún en estado experimental. —
Soy Maeve Ryzenga, aunque supongo que usted ya sabe eso. Noté su aplicación en mi más reciente solicitud de voluntarios para pruebas clínicas y debo decirle que me sentí fascinada por lo que leí. Tanto así que, en lugar de que usted fuera a la prueba, decidí traerla yo mismo hasta aquí. Espero eso no le moleste.
— Ella acomoda un mechón violeta tras su oreja y sonríe, sus ojos parecen brillar de interés al ver a la bella mujer militar. —