・‥…━━━━━━━ꜱᴛᴀʀᴛᴇʀ━━━━━━━…‥・
A lo lejos, se alzaba un arco de piedra, intacto pese a la erosión que había consumido todo lo demás. No estaba en ruinas… estaba fuera del concepto de ruina. Su estructura no proyectaba sombra, sino una especie de resplandor tenue que teñía la arena del desierto con un brillo azulado, como si hubiese atrapado fragmentos del cielo y los hubiese obligado a permanecer. En su interior no había oscuridad ni luz, sino una apertura hacia algo que no debía ser contemplado demasiado tiempo, pues cuanto más se fijaba la mirada, más parecía desfasarse, como un latido que no coincidía con el pulso del mundo.
El aire era inmóvil, pero aun así, su cabello se mecía levemente, como si una presencia invisible la rodeara con intención. No era amenaza… no del todo. Era reconocimiento. Aquella estructura no reaccionaba ante la existencia de los mortales, pero ante ella… vibraba, apenas perceptible, como una cuerda tensada que aguardaba ser tocada. Su intuición no gritaba peligro, sino algo mucho más inquietante... familiaridad.
Sus dedos se elevaron ligeramente, hasta que...
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A lo lejos, se alzaba un arco de piedra, intacto pese a la erosión que había consumido todo lo demás. No estaba en ruinas… estaba fuera del concepto de ruina. Su estructura no proyectaba sombra, sino una especie de resplandor tenue que teñía la arena del desierto con un brillo azulado, como si hubiese atrapado fragmentos del cielo y los hubiese obligado a permanecer. En su interior no había oscuridad ni luz, sino una apertura hacia algo que no debía ser contemplado demasiado tiempo, pues cuanto más se fijaba la mirada, más parecía desfasarse, como un latido que no coincidía con el pulso del mundo.
El aire era inmóvil, pero aun así, su cabello se mecía levemente, como si una presencia invisible la rodeara con intención. No era amenaza… no del todo. Era reconocimiento. Aquella estructura no reaccionaba ante la existencia de los mortales, pero ante ella… vibraba, apenas perceptible, como una cuerda tensada que aguardaba ser tocada. Su intuición no gritaba peligro, sino algo mucho más inquietante... familiaridad.
Sus dedos se elevaron ligeramente, hasta que...