• — No me hagas tener que ponerte estas esposas en tus lindas manos. Así que pórtate bien.
    — No me hagas tener que ponerte estas esposas en tus lindas manos. Así que pórtate bien.
    Me endiabla
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • — Hoy parece haber bastante calma también... Seguro los otros están... ¡Hmph! Así está mejor mientras no estén estorbando.
    — Hoy parece haber bastante calma también... Seguro los otros están... ¡Hmph! Así está mejor mientras no estén estorbando.
    Me endiabla
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • Hoy no soporto hombres, no se me acerquen si tienen cromosoma Y. (??)
    Hoy no soporto hombres, no se me acerquen si tienen cromosoma Y. (??)
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    7
    7 turnos 0 maullidos
  • Se ha comprado uno de esos batidos que los humanos toman, que delicioso.
    Se ha comprado uno de esos batidos que los humanos toman, que delicioso.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ❝𝕿𝖎𝖊𝖓𝖊𝖘 𝖚𝖓𝖆 𝖍𝖎𝖘𝖙𝖔𝖗𝖎𝖆 𝖉𝖊𝖓𝖙𝖗𝖔 𝖉𝖊 𝖙𝖎; 𝖞𝖆𝖈𝖊 𝖆𝖗𝖙𝖎𝖈𝖚𝖑𝖆𝖉𝖆 𝖞 𝖊𝖘𝖕𝖊𝖗𝖆𝖓𝖉𝖔 𝖘𝖊𝖗 𝖊𝖘𝖈𝖗𝖎𝖙𝖆, 𝖉𝖊𝖙𝖗𝖆́𝖘 𝖉𝖊 𝖙𝖚 𝖘𝖎𝖑𝖊𝖓𝖈𝖎𝖔 𝖞 𝖙𝖚 𝖘𝖚𝖋𝖗𝖎𝖒𝖎𝖊𝖓𝖙𝖔.❞
    ❝𝕿𝖎𝖊𝖓𝖊𝖘 𝖚𝖓𝖆 𝖍𝖎𝖘𝖙𝖔𝖗𝖎𝖆 𝖉𝖊𝖓𝖙𝖗𝖔 𝖉𝖊 𝖙𝖎; 𝖞𝖆𝖈𝖊 𝖆𝖗𝖙𝖎𝖈𝖚𝖑𝖆𝖉𝖆 𝖞 𝖊𝖘𝖕𝖊𝖗𝖆𝖓𝖉𝖔 𝖘𝖊𝖗 𝖊𝖘𝖈𝖗𝖎𝖙𝖆, 𝖉𝖊𝖙𝖗𝖆́𝖘 𝖉𝖊 𝖙𝖚 𝖘𝖎𝖑𝖊𝖓𝖈𝖎𝖔 𝖞 𝖙𝖚 𝖘𝖚𝖋𝖗𝖎𝖒𝖎𝖊𝖓𝖙𝖔.❞
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ──── No he tenido clientes en un tiempo... ────
    Estaba tan aburrida ese día que andaba contando las espadas del barril
    · · ─ ·𖥸· ─ · ·

    𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
    ──── No he tenido clientes en un tiempo... ──── Estaba tan aburrida ese día que andaba contando las espadas del barril · · ─ ·𖥸· ─ · · 𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    5
    29 turnos 0 maullidos
  • — Causarle drama y dolor a mi hermano es muy divertido, pero ha sufrido suficiente... por ahora. (?) Así que necesito nuevas vidas para arruinar, ¿algún voluntario? —
    — Causarle drama y dolor a mi hermano es muy divertido, pero ha sufrido suficiente... por ahora. (?) Así que necesito nuevas vidas para arruinar, ¿algún voluntario? —
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    11
    10 turnos 0 maullidos
  • ​La noche en la villa era profunda, la gente del pueblo lo recorria con normalidad y seguridad las calles, pues ahora tenian entre sus filas al caza recompensas más famoso.

    -A ver, te lo juro por mi honor de nuevo caballero que el plan era perfecto en mi cabeza. Se suponía que solo íbamos a echar un vistazo al nido del grifo, no a terminar corriendo por el bosque con tres de ellos pisándonos los talones.

    Miro de reojo a su acompañante, intentando poner su mejor cara de 'aquí no ha pasado nada'. Tratando de disimular el sudor que recorría por su frente.

    -Vale, de acuerdo, admito que subestimé la velocidad de esas gallinas gigantes,

    una sonrisa un poco culpable se dibujaria en su rostro intentando acomodar su uniforme nuevo.


    -Además no me dejaron usar mi equipamiento que uso con normalidad, nisiquiera usar mis poderes...

    -Haria una breve pausa antes de entrar a la taberna del puelo.

    -¿Pero a que estuvo divertido? Además, mira el lado bueno: sigo teniendo mi espada intacta, tú sigues con todos tus dedos... y oye, si nos vuelven a atacar, tú haces de cebo y yo los sorprendo desde arriba, ¿trato hecho?'."
    ​La noche en la villa era profunda, la gente del pueblo lo recorria con normalidad y seguridad las calles, pues ahora tenian entre sus filas al caza recompensas más famoso. -A ver, te lo juro por mi honor de nuevo caballero que el plan era perfecto en mi cabeza. Se suponía que solo íbamos a echar un vistazo al nido del grifo, no a terminar corriendo por el bosque con tres de ellos pisándonos los talones. Miro de reojo a su acompañante, intentando poner su mejor cara de 'aquí no ha pasado nada'. Tratando de disimular el sudor que recorría por su frente. -Vale, de acuerdo, admito que subestimé la velocidad de esas gallinas gigantes, una sonrisa un poco culpable se dibujaria en su rostro intentando acomodar su uniforme nuevo. -Además no me dejaron usar mi equipamiento que uso con normalidad, nisiquiera usar mis poderes... -Haria una breve pausa antes de entrar a la taberna del puelo. -¿Pero a que estuvo divertido? Además, mira el lado bueno: sigo teniendo mi espada intacta, tú sigues con todos tus dedos... y oye, si nos vuelven a atacar, tú haces de cebo y yo los sorprendo desde arriba, ¿trato hecho?'."
    Me enjaja
    Me encocora
    4
    1 turno 0 maullidos
  • — Como decía, soy una gran cupido
    — Como decía, soy una gran cupido
    Me encocora
    Me enjaja
    Me gusta
    6
    16 turnos 0 maullidos
  • Henry Grimmtael Jaegerjaquez Black Sasha Ishtar 𝐀yane 𝐈𝐬𝐡𝐭𝐚𝐫

    Las sombras no nacieron aquella noche.

    Siempre estuvieron ahí.

    Dormidas entre mis huesos.
    Escondidas detrás de mis sonrisas.
    Esperando.

    El cielo crujió como cristal roto cuando mi cuerpo dejó de soportarlo más. No hubo parto. No hubo gritos de vida. No hubo manos sosteniendo un nacimiento sagrado.

    Solo oscuridad.

    La tierra se abrió bajo mis pies mientras la niebla negra escapaba desde mi pecho, desde mi garganta, desde cada herida que jamás cerró realmente. El Caos no pidió permiso. Nunca lo hace.

    Las sombras comenzaron a arrastrarse alrededor de mi cuerpo como bestias hambrientas. Miles de voces susurraban nombres olvidados mientras el mundo entero temblaba junto a mí.

    Dolía.

    Dolía tanto que incluso el aire parecía desgarrarme por dentro.

    Pero sonreí.

    Khkhehe…

    Porque al fin lo comprendí.

    No era una maldición.
    No era un error.

    Era un nacimiento.

    Las sombras comenzaron a comprimirse frente a mí, girando sobre sí mismas como un agujero devorándolo todo. Ojos rojos aparecieron primero dentro de la oscuridad. Después dientes. Después una silueta.

    Alta.

    Delgada.

    Hermosa de una manera equivocada.

    Cabello negro desordenado con mechones blancos cayendo sobre su rostro. Piel violácea marcada por el Caos. Ojos rojos brillando como heridas abiertas dentro de la noche. Sus garras todavía desprendían sombras vivas mientras el suelo se quebraba bajo sus pies descalzos.

    No era un niño.

    Nació ya como un heraldo.

    Como si el odio hubiese decidido tomar forma adolescente desde el primer instante.

    Y aun así…

    Cuando levantó lentamente la mirada hacia mí…

    Sentí algo parecido al amor.

    Mis dedos manchados de sangre rozaron su mejilla mientras alrededor nuestro el mundo seguía desmoronándose.

    —Bienvenido al comienzo del nuevo mundo…

    Mis labios se curvaron lentamente en aquella sonrisa torcida tan propia de mí.

    —Nyxar'Kael.

    Las sombras rugieron.

    —Heraldo del Caos.
    [Henry] [SashaIshtar] [Ayane_Ishtar] Las sombras no nacieron aquella noche. Siempre estuvieron ahí. Dormidas entre mis huesos. Escondidas detrás de mis sonrisas. Esperando. El cielo crujió como cristal roto cuando mi cuerpo dejó de soportarlo más. No hubo parto. No hubo gritos de vida. No hubo manos sosteniendo un nacimiento sagrado. Solo oscuridad. La tierra se abrió bajo mis pies mientras la niebla negra escapaba desde mi pecho, desde mi garganta, desde cada herida que jamás cerró realmente. El Caos no pidió permiso. Nunca lo hace. Las sombras comenzaron a arrastrarse alrededor de mi cuerpo como bestias hambrientas. Miles de voces susurraban nombres olvidados mientras el mundo entero temblaba junto a mí. Dolía. Dolía tanto que incluso el aire parecía desgarrarme por dentro. Pero sonreí. Khkhehe… Porque al fin lo comprendí. No era una maldición. No era un error. Era un nacimiento. Las sombras comenzaron a comprimirse frente a mí, girando sobre sí mismas como un agujero devorándolo todo. Ojos rojos aparecieron primero dentro de la oscuridad. Después dientes. Después una silueta. Alta. Delgada. Hermosa de una manera equivocada. Cabello negro desordenado con mechones blancos cayendo sobre su rostro. Piel violácea marcada por el Caos. Ojos rojos brillando como heridas abiertas dentro de la noche. Sus garras todavía desprendían sombras vivas mientras el suelo se quebraba bajo sus pies descalzos. No era un niño. Nació ya como un heraldo. Como si el odio hubiese decidido tomar forma adolescente desde el primer instante. Y aun así… Cuando levantó lentamente la mirada hacia mí… Sentí algo parecido al amor. Mis dedos manchados de sangre rozaron su mejilla mientras alrededor nuestro el mundo seguía desmoronándose. —Bienvenido al comienzo del nuevo mundo… Mis labios se curvaron lentamente en aquella sonrisa torcida tan propia de mí. —Nyxar'Kael. Las sombras rugieron. —Heraldo del Caos.
    Me endiabla
    Me shockea
    Me emputece
    4
    1 turno 0 maullidos
Patrocinados