• El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general.

    Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable.

    ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­

    Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos.

    Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente.
    La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna.
    El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre.
    ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­

    Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga.
    El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo.
    ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada.
    ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro.
    ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
    El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general. Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable. ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­ Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos. Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente. La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna. El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre. ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­ Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga. El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo. ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada. ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro. ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
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  • "Oh, ahí estás. ¿Sabes que te estuve buscando todo este rato? Tenemos trabajo que hacer, tonto. Tenemos un nuevo caso"
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  • Llamar al día anterior "digno para recordar" habría sido la más suprema de las ironías, pero no encontraba otra etiqueta para colocarle.

    Entre recuerdos que se perdieron para siempre, otras cosas que preferiría olvidar -y que no podría-, y también ciertas cosas, cosas bastante gráficas y "físicas", que debería olvidar, por mera decencia... pero no quería hacerlo. (?)

    De más estaba decir que había dormido terriblemente mal, pero el mundo laboral gira con la perpetuidad cruel de una salvaje maquinaria que no espera ni por el más brillante de sus engranes.

    En pocas palabras, había que seguir trabajando.

    —Esta línea nos debería llevar al centro de la ciudad. De ahí, caminaremos diez minutos y llegamos —explicó para Kazuha el recorrido hasta su trabajo.

    Lo cierto era que sería esa la primera vez que usaba el subterráneo. Los portales eran su único medio de transporte, su eficiencia y rapidez siendo incomparables.

    Pero no podían -no aún- soltar la enorme bomba informacional que eran sus orígenes aelorianos para Kazuha. El momento tendría que llegar eventualmente, pero, por ahora, viajar como humanos normales sería necesario.

    —¿Y tú a qué vas al centro tan temprano? —Preguntó a Veyra Leˑron quien los había acompañado. Parecía milagro el que hubiese despertado antes de las 10:00.

    Por casualidad o algún plan, parecía que hacían cosas juntos con más frecuencia que antes. ¿Era raro? No, no tendría por qué serlo. Vivían juntos, ¿no? Hacer cosas juntos, por tanto, debería resultar de lo más normal.

    Sin embargo, algo había cambiado. Algo a lo que todavía no podía ponerle nombre, algo dentro de las fibras de esos lazos que lo unía a ellas.

    Algo en lo que no podía pensar justo en ese momento, porque el ruido del vagón aproximándose lo sacó de sus pensamientos.
    Llamar al día anterior "digno para recordar" habría sido la más suprema de las ironías, pero no encontraba otra etiqueta para colocarle. Entre recuerdos que se perdieron para siempre, otras cosas que preferiría olvidar -y que no podría-, y también ciertas cosas, cosas bastante gráficas y "físicas", que debería olvidar, por mera decencia... pero no quería hacerlo. (?) De más estaba decir que había dormido terriblemente mal, pero el mundo laboral gira con la perpetuidad cruel de una salvaje maquinaria que no espera ni por el más brillante de sus engranes. En pocas palabras, había que seguir trabajando. —Esta línea nos debería llevar al centro de la ciudad. De ahí, caminaremos diez minutos y llegamos —explicó para [K4zuha] el recorrido hasta su trabajo. Lo cierto era que sería esa la primera vez que usaba el subterráneo. Los portales eran su único medio de transporte, su eficiencia y rapidez siendo incomparables. Pero no podían -no aún- soltar la enorme bomba informacional que eran sus orígenes aelorianos para Kazuha. El momento tendría que llegar eventualmente, pero, por ahora, viajar como humanos normales sería necesario. —¿Y tú a qué vas al centro tan temprano? —Preguntó a [vey.ra] quien los había acompañado. Parecía milagro el que hubiese despertado antes de las 10:00. Por casualidad o algún plan, parecía que hacían cosas juntos con más frecuencia que antes. ¿Era raro? No, no tendría por qué serlo. Vivían juntos, ¿no? Hacer cosas juntos, por tanto, debería resultar de lo más normal. Sin embargo, algo había cambiado. Algo a lo que todavía no podía ponerle nombre, algo dentro de las fibras de esos lazos que lo unía a ellas. Algo en lo que no podía pensar justo en ese momento, porque el ruido del vagón aproximándose lo sacó de sus pensamientos.
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  • —Día del no trabajo, hoy no hay papeleo JAJAJAA!
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  • Por lo menos sera una noche tranquila en scarabia , pero aun asi las cosas mañana pueden ser algo caotigas

    -Jamil esta algo pensativo sabia que mantener a kalim a salvo y cumplir con sus capichos era su trabajo ademas de ser vice lider del dormitorio de scarabia.-
    Por lo menos sera una noche tranquila en scarabia , pero aun asi las cosas mañana pueden ser algo caotigas -Jamil esta algo pensativo sabia que mantener a kalim a salvo y cumplir con sus capichos era su trabajo ademas de ser vice lider del dormitorio de scarabia.-
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  • ⸻ La entereza de nuestra estirpe fue sepultada bajo los restos de un amor tóxico. La creación de la cual estaba tan orgulloso no son más que un defecto, una prueba miserable que nunca recibió corrección a tiempo mientras los míos deben morir del cansancio para cumplir las demandas del Creador.

    Padre, tu creación es una debilidad. Querías vivir entre ellos y delegar tu trabajo sobre nuestros hombros mientras yo lucho por darles libertad a través de la muerte.⸻
    ⸻ La entereza de nuestra estirpe fue sepultada bajo los restos de un amor tóxico. La creación de la cual estaba tan orgulloso no son más que un defecto, una prueba miserable que nunca recibió corrección a tiempo mientras los míos deben morir del cansancio para cumplir las demandas del Creador. Padre, tu creación es una debilidad. Querías vivir entre ellos y delegar tu trabajo sobre nuestros hombros mientras yo lucho por darles libertad a través de la muerte.⸻
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  • Trabajo trabajo... E estado muy perdido por estos lugares
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  • El trabajo de una mujer es muy díficil, las mujeres son admirables, los hombres disfrutamos comiendo todo pero el trabajo duro que hay detrás no lo apreciamos.
    El trabajo de una mujer es muy díficil, las mujeres son admirables, los hombres disfrutamos comiendo todo pero el trabajo duro que hay detrás no lo apreciamos.
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  • - Algo normal, sin estudios, sin trabajo, solo yo disfrutando de la noche.
    - Algo normal, sin estudios, sin trabajo, solo yo disfrutando de la noche.
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  • # 𝐆𝐎𝐋𝐃𝐄𝐍𝐒𝐂𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑        ;        ;         𝐄𝐍   𝐍𝐎𝐌𝐁𝐑𝐄   𝐃𝐄   𝐋𝐀   𝐅𝐀𝐌𝐀        (       .   .   .       )        ¡   𝐀𝐂𝐄𝐏𝐓𝐎   !       

    Michael Jon Carter creció para ser un hombre temerario y egocéntrico en el siglo XXV. Sus únicos talentos destacables eran su 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗹𝗮𝗯𝗶𝗮, su fuerza en los deportes y su habilidad para promocionarse a sí mismo. ☆
    Como nunca fue el mejor estudiante, le gustaron mucho más los deportes, específicamente el fútbol americano. Consiguió una beca y llegó a convertirse en una estrella universitaria, ganándose el apodo de '𝗕𝗼𝗼𝘀𝘁𝗲𝗿'. Sin embargo, al ser un hombre calculador y egoísta, empezó a apostar en sus propios partidos; fue descubierto y le prohibieron volver a jugar para siempre.
    Obligado a aceptar un trabajo de medio tiempo en el 𝗠𝘂𝘀𝗲𝗼 𝗘𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝘁𝗿𝗼́𝗽𝗼𝗹𝗶𝘀, Michael estaba derrotado y en su peor momento. En sus noches a solas, comenzó a interesarse por la historia del siglo XXI, particularmente en los superhéroes y villanos de esa época.
    Harto de su vida, organizó un plan para cambiarlo todo. Con ayuda de 𝗦𝗸𝗲𝗲𝘁𝘀 (un robot de seguridad), Michael tomó un anillo de vuelo, un cinturón de campo de fuerza, un traje de poder y unos brazaletes de energía. Usando la 𝗘𝘀𝗳𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 de Rip Hunter, partió hacia el siglo XXI.
    ¿Podría convertirse en un superhéroe por derecho propio o solo sería un fraude más? ✧
    # 𝐆𝐎𝐋𝐃𝐄𝐍𝐒𝐂𝐇𝐄𝐌𝐄𝐑        ;        ;         𝐄𝐍   𝐍𝐎𝐌𝐁𝐑𝐄   𝐃𝐄   𝐋𝐀   𝐅𝐀𝐌𝐀        (       .   .   .       )        ¡   𝐀𝐂𝐄𝐏𝐓𝐎   !        Michael Jon Carter creció para ser un hombre temerario y egocéntrico en el siglo XXV. Sus únicos talentos destacables eran su 𝗴𝗿𝗮𝗻 𝗹𝗮𝗯𝗶𝗮, su fuerza en los deportes y su habilidad para promocionarse a sí mismo. ☆ Como nunca fue el mejor estudiante, le gustaron mucho más los deportes, específicamente el fútbol americano. Consiguió una beca y llegó a convertirse en una estrella universitaria, ganándose el apodo de '𝗕𝗼𝗼𝘀𝘁𝗲𝗿'. Sin embargo, al ser un hombre calculador y egoísta, empezó a apostar en sus propios partidos; fue descubierto y le prohibieron volver a jugar para siempre. Obligado a aceptar un trabajo de medio tiempo en el 𝗠𝘂𝘀𝗲𝗼 𝗘𝘀𝗽𝗮𝗰𝗶𝗮𝗹 𝗱𝗲 𝗠𝗲𝘁𝗿𝗼́𝗽𝗼𝗹𝗶𝘀, Michael estaba derrotado y en su peor momento. En sus noches a solas, comenzó a interesarse por la historia del siglo XXI, particularmente en los superhéroes y villanos de esa época. Harto de su vida, organizó un plan para cambiarlo todo. Con ayuda de 𝗦𝗸𝗲𝗲𝘁𝘀 (un robot de seguridad), Michael tomó un anillo de vuelo, un cinturón de campo de fuerza, un traje de poder y unos brazaletes de energía. Usando la 𝗘𝘀𝗳𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗶𝗲𝗺𝗽𝗼 de Rip Hunter, partió hacia el siglo XXI. ¿Podría convertirse en un superhéroe por derecho propio o solo sería un fraude más? ✧
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