• "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente.
    Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-"

    —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal —
    susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia
    —. Por fin he vuelto a casa.—

    "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio.
    Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-"

    —Oh, mi viejo amigo… —
    murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera.
    — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?—

    "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-"

    https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
    "-El insomnio se había convertido en una presencia asfixiante, una vez más que no me permitía encontrar descanso alguno. Incapaz de seguir luchando contra las sábanas, decidí levantarme y vestirme con movimientos mecánicos. Sabía perfectamente a dónde debía ir. Con un gesto decidido, invoqué un portal, un paso directo hacia el único refugio capaz de apaciguar el caos que reinaba en mi mente. Al cruzar el umbral, me envolvió instantáneamente la espesura de un bosque ancestral. El aire, cargado con el perfume inconfundible a tierra húmeda, resina y madera antigua, recorrió mis sentidos como un escalofrío que me obligó a estremecerme. Una sonrisa llena de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro mientras me adentraba en la penumbra arbolada, guiado por la familiaridad del camino, hasta que, entre la vegetación, comenzó a vislumbrarse la silueta de aquella cabaña que no visitaba desde hacía una eternidad.-" —Oh, mi pequeño refugio… mi nido maternal — susurré para mí mismo, con la voz cargada de emocion y nostalgia —. Por fin he vuelto a casa.— "-Al posar mi mano sobre el pomo frío de la puerta, una sensación de calidez me invadió al instante. Al abrirla, la estancia cobró vida propia: las luces se encendieron automáticamente, revelando una decoración que parecía haber quedado congelada en el tiempo, esperando pacientemente mi retorno. Mis pasos me llevaron hacia una pequeña mesa donde descansaba un retrato. Con delicadeza, acaricié la superficie del cristal, reviviendo recuerdos en el silencio del lugar antes de devolverlo con suavidad a su sitio. Mi atención fue atraído hacia un rincón, una figura alta e inamovible cubierta por una sábana blanca, que ocultaba un secreto bien guardado. Con un movimiento lento, retiré la tela, dejando al descubierto un piano antiguo, una pieza adornada con grabados intrincados que brillaban bajo la luz tenue.-" —Oh, mi viejo amigo… — murmuré con ternura, rozando con reverencia la madera. — Cuántos años han pasado desde nuestro último encuentro. Debes haberte sentido muy solo esperando mi regreso, ¿verdad? Pero no te preocupes, ya estoy aquí es momento de devolverte la vida. Acompáñame esta noche, ¿qué te parece?— "-Me acomodé en el asiento y, con una suavidad, apoyé mis dedos sobre las teclas. Al primer contacto, una melodía empezó a fluir, llenando cada rincón de la cabaña con notas que hablaban de ausencias y reencuentros. Cerré los ojos, dejándome arrastrar por la armonía, sumergiéndome profundamente en cada nota hasta desaparecer dentro de la propia música.-" https://music.youtube.com/watch?v=PiCa76Ch5O8&si=v4kHGcww6bQ8mSds
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  • - Por varias semanas la ciudad estuvo totalmente vacía, las autoridades intentaban deshacerse de aquella sustancia pero parecía imposible de limpiar, en el centro de la ciudad un edificio había sido " Reescrito" y convertido en una estatua, parecia un chico, con una capa y un aura magico, realmente parecía más un altar que cualquier otra cosa-

    Policía 1: capitan...que es eso...?

    - en una comuna de esa sustancia había una mano sobresaliente, al jalar de ella salió un chico de cabello rizado, complexión delgada, tras varios análisis el chico coincidía con los registros de un menor desaparecido hace unos años, actualmente ya no era menor de edad, con los días el chico regreso a la ciudad la cual sería vacía, mirando con nostalgia, regreso a su vieja casa, saco las cosas importantes entre ella las flores de su primera cita con Lorenzo, regreso al altar mirando con atención, se dio la vuelta pars ver todos sus destrozos, uno de sus collares que era un relicario saco un cabello que era el hombre que amo, lo enterro en el suelo y con sus poderes empezó a absorber todo lo que hizo, estuvo así unos minutos hasta que la ciudad quedó como nueva, se alejo de ahí sin decir más, traslado todas sus cosas y con ayuda de un criminal realizó papeleo nuevo, cambiando su residencia a Argentina, algunas cosas de ahí le recordaban a italia, que aún que nunca conoció, le recordaba a quien fue el primer amor de su vida-
    - Por varias semanas la ciudad estuvo totalmente vacía, las autoridades intentaban deshacerse de aquella sustancia pero parecía imposible de limpiar, en el centro de la ciudad un edificio había sido " Reescrito" y convertido en una estatua, parecia un chico, con una capa y un aura magico, realmente parecía más un altar que cualquier otra cosa- Policía 1: capitan...que es eso...? - en una comuna de esa sustancia había una mano sobresaliente, al jalar de ella salió un chico de cabello rizado, complexión delgada, tras varios análisis el chico coincidía con los registros de un menor desaparecido hace unos años, actualmente ya no era menor de edad, con los días el chico regreso a la ciudad la cual sería vacía, mirando con nostalgia, regreso a su vieja casa, saco las cosas importantes entre ella las flores de su primera cita con Lorenzo, regreso al altar mirando con atención, se dio la vuelta pars ver todos sus destrozos, uno de sus collares que era un relicario saco un cabello que era el hombre que amo, lo enterro en el suelo y con sus poderes empezó a absorber todo lo que hizo, estuvo así unos minutos hasta que la ciudad quedó como nueva, se alejo de ahí sin decir más, traslado todas sus cosas y con ayuda de un criminal realizó papeleo nuevo, cambiando su residencia a Argentina, algunas cosas de ahí le recordaban a italia, que aún que nunca conoció, le recordaba a quien fue el primer amor de su vida-
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  • [después de su batalla en el puerto industrial Gyuseki se dirigió al lugar donde se encontraba el antiguo castillo de la reina, encontró todo en ruinas y lo único que sobrevivió fue el trono]

    Ya estoy de regreso su majestad, disculpe mí tardanza he estado haciendo algunas cosas..

    ×me acerque al trono hasta alcanzar la distancia correcta para arrodillarme y bajar la cabeza con una expresión de nostalgia en mí rostro×

    He vuelto a manchar mis manos en sangre.. dije que no volvería a hacerlo pero al parecer el pasado me persigue..

    Se que no tengo derecho a venir aquí después de arrebatar tantas vidas.. no merezco tu perdón y se que el día de mí muerte no podré ir al cielo..

    No podré volver a ver esa hermosa sonrisa que te caracteriza.. jamás podré expresar lo que me hacías sentir.. me gustaría que estuvieras aquí.. ¿Porque solo sobreviví yo? Que tiene de especial un asesino.. dímelo..
    [después de su batalla en el puerto industrial Gyuseki se dirigió al lugar donde se encontraba el antiguo castillo de la reina, encontró todo en ruinas y lo único que sobrevivió fue el trono] Ya estoy de regreso su majestad, disculpe mí tardanza he estado haciendo algunas cosas.. ×me acerque al trono hasta alcanzar la distancia correcta para arrodillarme y bajar la cabeza con una expresión de nostalgia en mí rostro× He vuelto a manchar mis manos en sangre.. dije que no volvería a hacerlo pero al parecer el pasado me persigue.. Se que no tengo derecho a venir aquí después de arrebatar tantas vidas.. no merezco tu perdón y se que el día de mí muerte no podré ir al cielo.. No podré volver a ver esa hermosa sonrisa que te caracteriza.. jamás podré expresar lo que me hacías sentir.. me gustaría que estuvieras aquí.. ¿Porque solo sobreviví yo? Que tiene de especial un asesino.. dímelo..
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Que que hacen las dos mientras no estoy? Pues tal vez esto…

    Fenrir Queen probablemente pase gran parte del tiempo en calma. A veces estaría leyendo en algún rincón de la academia Absalon, ayudando a algún estudiante perdido con una sonrisa tímida o acompañando a Yrus mientras este duerme enroscado sobre sus piernas. Cuando está sola, seguramente mira el cielo y piensa en todas las personas que quiere proteger, preguntándose si realmente será capaz de estar a la altura de las expectativas que los demás tienen de ella.

    “Espero que todos estén bien… aunque no me necesiten ahora mismo.”

    Mientras tanto, Sury Sakai sería mucho más inquieta. Seguiría entrenando una y otra vez, perfeccionando movimientos con su espada, intentando entender esos recuerdos rotos que siguen escondidos en algún lugar de su corazón. Algunas noches volvería a soñar con aquella puerta blanca, con una figura que no logra reconocer y con un nombre que todavía le provoca una extraña nostalgia.

    ”¿Por qué siento que estoy olvidando algo importante…?”

    Y de vez en cuando, cuando nadie las ve, me gusta imaginar que ambas coinciden en algún lugar imposible entre mundos.

    Fenrir sentada tranquilamente bajo un árbol.

    Sury tumbada sobre la hierba mirando las nubes.

    —¿Crees que volverá pronto?

    Preguntaría Sury.

    —Sí. Siempre vuelve.

    Respondería Fenrir con una pequeña sonrisa.

    Entonces seguirían hablando de cosas simples, de amigos, de aventuras, de los problemas de la academia, de las rarezas de Yrus, hasta que aparecieras otra vez y el mundo volviera a moverse alrededor de ellas.
    Que que hacen las dos mientras no estoy? Pues tal vez esto… Fenrir Queen probablemente pase gran parte del tiempo en calma. A veces estaría leyendo en algún rincón de la academia Absalon, ayudando a algún estudiante perdido con una sonrisa tímida o acompañando a Yrus mientras este duerme enroscado sobre sus piernas. Cuando está sola, seguramente mira el cielo y piensa en todas las personas que quiere proteger, preguntándose si realmente será capaz de estar a la altura de las expectativas que los demás tienen de ella. “Espero que todos estén bien… aunque no me necesiten ahora mismo.” Mientras tanto, Sury Sakai sería mucho más inquieta. Seguiría entrenando una y otra vez, perfeccionando movimientos con su espada, intentando entender esos recuerdos rotos que siguen escondidos en algún lugar de su corazón. Algunas noches volvería a soñar con aquella puerta blanca, con una figura que no logra reconocer y con un nombre que todavía le provoca una extraña nostalgia. ”¿Por qué siento que estoy olvidando algo importante…?” Y de vez en cuando, cuando nadie las ve, me gusta imaginar que ambas coinciden en algún lugar imposible entre mundos. Fenrir sentada tranquilamente bajo un árbol. Sury tumbada sobre la hierba mirando las nubes. —¿Crees que volverá pronto? Preguntaría Sury. —Sí. Siempre vuelve. Respondería Fenrir con una pequeña sonrisa. Entonces seguirían hablando de cosas simples, de amigos, de aventuras, de los problemas de la academia, de las rarezas de Yrus, hasta que aparecieras otra vez y el mundo volviera a moverse alrededor de ellas.
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  • El día en el que dos almas hablaron..

    La lluvia caía tranquila aquella noche. No había combate, ni monstruos, ni mundos colapsando. Solo dos chicas sentadas bajo un pequeño techo de madera frente al mar, escuchando cómo el agua golpeaba lentamente las calles vacías mientras la ciudad brillaba a lo lejos.

    Fenrir mantenía ambas manos alrededor de una taza caliente, observando en silencio las pequeñas ondas formarse sobre los charcos. Sury estaba a su lado, cabello rosado y húmedo, sus puntas verde menta moviéndose con el viento… y aquella mirada serena que siempre parecía esconder un poco de tristeza.

    Fenrir: Te puedo hacer una pregunta…?—

    Murmuró Fenrir sin apartar la vista del cielo.

    Sury: Claro.—

    Fenrir: Te dolió…?—

    Sury parpadeó lentamente.

    Sury: Qué cosa?—

    Fenrir bajó un poco la mirada.

    Fenrir: Cuando dejó de usarte tanto.—

    El silencio apareció otra vez, no incómodo. Solo… delicado. Sury apoyó la espalda contra la pared de madera mientras observaba la lluvia.

    Sury: Al principio sí.—

    Respondió finalmente y fenrir giró apenas el rostro hacia ella, pero sury sonrió un poco. No era una sonrisa rota… era más bien una sonrisa nostálgica.

    Sury: Fueron muchos años juntos.—

    La lluvia golpeó suavemente el techo.

    Sury: Ella me creó cuando necesitaba cariño… fuerza… alguien que siguiera sonriendo incluso después del dolor.—

    Sus ojos verdes se perdieron entre las luces de la ciudad.

    Sury: Vivimos demasiadas cosas juntas.—

    Fenrir escuchaba en silencio y sury soltó una pequeña risa baja.

    Sury: Peleas… historias… despedidas… recuerdos… incluso aprendí a sentir miedo cuando ella estaba mal.—

    Fenrir bajó la mirada. Porque entendía perfectamente a qué se refería…. Sury miró lentamente sus propias manos.

    Sury: un día simplemente dejó de venir tanto.—
    El viento movió suavemente su cabello.

    Sury: Las conversaciones se hicieron más cortas… luego menos frecuentes… y después apareciste tú.—

    Fenrir abrió ligeramente los ojos.

    Fenrir: Nunca me tuviste resentimiento…?—

    La pregunta salió insegura… casi culpable. Sury la miró unos segundos… y después soltó una pequeña risa cálida.

    Sury: tú naciste porque ella necesitaba algo diferente… algo que indicara un nuevo comienzo.—

    La elfa permaneció callada… opaca y sury levantó la mirada hacia el cielo oscuro.

    Sury: A veces las personas cambian. Maduran. Sus heridas cambian. Lo que necesitan también.—

    La lluvia seguía cayendo lentamente detrás de ellas.

    Sury: Ella pasó muchos años conmigo.—

    Su voz bajó apenas.

    Sury: Y creo… que llegó un punto donde necesitaba alguien que pudiera continuar un camino distinto al mío.—

    Fenrir apretó un poco la taza caliente entre las manos.

    Fenrir: Yo siento que le robé tu lugar.—

    Sury negó lentamente con la cabeza.

    Sury: No existe eso entre nosotras.—

    Fenrir levantó la vista… los ojos verdes de Sury brillaban tenuemente bajo la lluvia.

    Sury: Tú no me reemplazaste.—

    Hizo una pequeña pausa.

    Sury: Simplemente llegaste cuando ella más te necesitaba, tratar de ser parte de una familia como la que tiene ahora… y conmigo eso no podía.. porque al ser el eco de una vida pasado no tengo eso que tienes tú ahora mismo...—

    Fenrir sintió un pequeño nudo en el pecho.
    Sury sonrió otra vez, esta vez más suave más sincera.

    Sury: Además… yo ya había vivido muchísimo a su lado.—

    Miró la lluvia caer frente al mar.

    Sury: Tú fuiste un nuevo comienzo para ella.—

    Fenrir permaneció en silencio varios segundos antes de hablar.

    Fenrir: Pero aún te sigue queriendo mucho.—

    Sury soltó una pequeña risa.

    Sury: Lo sé.—

    Fenrir: Entonces por qué a veces siento que te mira con culpa…?—

    Aquella pregunta hizo que Sury se quedara callada unos segundos. Después bajó lentamente la mirada.

    Fenrir: Porque ella tiene miedo de haberte abandonado.—

    El viento sopló entre ambas.

    Sury: Pero crear personajes nunca fue abandonar.—

    Fenrir escuchó atentamente.

    Sury: Nosotras existimos porque ella necesitó algo en algún momento de su vida.—

    Sury apoyó suavemente una mano sobre su pecho.

    Sury: Yo fui su refugio durante años.—

    Luego miró a Fenrir.

    Sury: Y tú apareciste cuando necesitaba una familia.—

    Los ojos azules de Fenrir temblaron ligeramente, sury sonrió con nostalgia.

    Sury: Sabes? A veces todavía la escucho escribir mi nombre en voz baja.—

    Fenrir sonrió apenas.

    Fenrir: En serio?—

    Sury: Mhm.—

    Sury miró la lluvia caer frente a ellas.

    Sury: Y cada vez que lo hace… siento que sigo viva dentro de ella aunque ya no sea como antes.—

    El silencio volvió una vez más… pero esta vez era cálido. Como si ambas finalmente entendieran algo importante… Fenrir terminó apoyando lentamente la cabeza sobre el hombro de Sury.

    Fenrir: Supongo que ambas somos partes distintas de la misma persona…—

    Murmuró, sury cerró lentamente los ojos.

    Sury: Sí.—

    La lluvia continuó cayendo sobre la ciudad iluminada.

    Sury: Tú representas lo que ella quiere proteger ahora.—

    Fenrir cerró los ojos lentamente.

    Fenrir: Y tú?—

    Sury sonrió. Una sonrisa pequeña… tranquila… casi eterna.

    Sury: Yo represento todo lo que la ayudó a llegar hasta aquí.—

    Fenrir permaneció callada unos segundos más… hasta que algo pareció cruzar por su mente. Levantó lentamente la mirada.

    Fenrir: Entonces… Yrus…—

    Sury giró apenas el rostro hacia ella. Fenrir sonrió un poco por primera vez en toda la noche.

    Fenrir: Ella realmente nunca quiso alejarte del todo… verdad?—

    Los ojos verdes de Sury temblaron apenas. Fenrir soltó una pequeña risa suave mientras observaba la lluvia.

    Fenrir: Si lo piensas bien… “Yrus” al revés sigue siendo “Sury”.—

    El silencio cayó entre ambas. Pero esta vez fue distinto, más profundo, más cálido…. Sury bajó lentamente la mirada mientras una pequeña sonrisa nacía en su rostro… Una sonrisa sincera. Casi emocionada.

    Sury: Sí…—

    Murmuró muy bajito, Fenrir continuó hablando.

    Fenrir: Yrus tiene tus colores… rosa… verde menta… incluso esa sensación cálida que transmite cuando está cerca.—

    La lluvia resbaló lentamente por las mejillas de Sury.

    Fenrir: Supongo que nuestra user no sabía cómo dejarte ir por completo…—

    Sury soltó una pequeña risa quebrada.

    Sury: Creo que ni ella misma quería hacerlo.—

    Fenrir la observó en silencio y por primera vez… entendió algo importante. Sury nunca desapareció realmente. Solo cambió de forma. Se convirtió en recuerdos. En emociones.

    En pequeños fragmentos escondidos dentro de nuevas historias… Dentro de Yrus y dentro de Fenrir…. Dentro de todo aquello que la user creó después, Sury levantó lentamente la mirada hacia el cielo lluvioso.

    Sury: Tal vez… esa fue su forma de mantenerme cerca sin quedarse atrapada en el pasado.—

    Fenrir sonrió suavemente.

    Fenrir: Entonces no estás sola.—

    Sury negó lentamente con la cabeza. Y mientras la lluvia seguía cayendo sobre aquella ciudad nocturna… Por primera vez en mucho tiempo… Sury Sakai sintió que jamás había sido olvidada.
    💕El día en el que dos almas hablaron..💕 La lluvia caía tranquila aquella noche. No había combate, ni monstruos, ni mundos colapsando. Solo dos chicas sentadas bajo un pequeño techo de madera frente al mar, escuchando cómo el agua golpeaba lentamente las calles vacías mientras la ciudad brillaba a lo lejos. Fenrir mantenía ambas manos alrededor de una taza caliente, observando en silencio las pequeñas ondas formarse sobre los charcos. Sury estaba a su lado, cabello rosado y húmedo, sus puntas verde menta moviéndose con el viento… y aquella mirada serena que siempre parecía esconder un poco de tristeza. Fenrir: Te puedo hacer una pregunta…?— Murmuró Fenrir sin apartar la vista del cielo. Sury: Claro.— Fenrir: Te dolió…?— Sury parpadeó lentamente. Sury: Qué cosa?— Fenrir bajó un poco la mirada. Fenrir: Cuando dejó de usarte tanto.— El silencio apareció otra vez, no incómodo. Solo… delicado. Sury apoyó la espalda contra la pared de madera mientras observaba la lluvia. Sury: Al principio sí.— Respondió finalmente y fenrir giró apenas el rostro hacia ella, pero sury sonrió un poco. No era una sonrisa rota… era más bien una sonrisa nostálgica. Sury: Fueron muchos años juntos.— La lluvia golpeó suavemente el techo. Sury: Ella me creó cuando necesitaba cariño… fuerza… alguien que siguiera sonriendo incluso después del dolor.— Sus ojos verdes se perdieron entre las luces de la ciudad. Sury: Vivimos demasiadas cosas juntas.— Fenrir escuchaba en silencio y sury soltó una pequeña risa baja. Sury: Peleas… historias… despedidas… recuerdos… incluso aprendí a sentir miedo cuando ella estaba mal.— Fenrir bajó la mirada. Porque entendía perfectamente a qué se refería…. Sury miró lentamente sus propias manos. Sury: un día simplemente dejó de venir tanto.— El viento movió suavemente su cabello. Sury: Las conversaciones se hicieron más cortas… luego menos frecuentes… y después apareciste tú.— Fenrir abrió ligeramente los ojos. Fenrir: Nunca me tuviste resentimiento…?— La pregunta salió insegura… casi culpable. Sury la miró unos segundos… y después soltó una pequeña risa cálida. Sury: tú naciste porque ella necesitaba algo diferente… algo que indicara un nuevo comienzo.— La elfa permaneció callada… opaca y sury levantó la mirada hacia el cielo oscuro. Sury: A veces las personas cambian. Maduran. Sus heridas cambian. Lo que necesitan también.— La lluvia seguía cayendo lentamente detrás de ellas. Sury: Ella pasó muchos años conmigo.— Su voz bajó apenas. Sury: Y creo… que llegó un punto donde necesitaba alguien que pudiera continuar un camino distinto al mío.— Fenrir apretó un poco la taza caliente entre las manos. Fenrir: Yo siento que le robé tu lugar.— Sury negó lentamente con la cabeza. Sury: No existe eso entre nosotras.— Fenrir levantó la vista… los ojos verdes de Sury brillaban tenuemente bajo la lluvia. Sury: Tú no me reemplazaste.— Hizo una pequeña pausa. Sury: Simplemente llegaste cuando ella más te necesitaba, tratar de ser parte de una familia como la que tiene ahora… y conmigo eso no podía.. porque al ser el eco de una vida pasado no tengo eso que tienes tú ahora mismo...— Fenrir sintió un pequeño nudo en el pecho. Sury sonrió otra vez, esta vez más suave más sincera. Sury: Además… yo ya había vivido muchísimo a su lado.— Miró la lluvia caer frente al mar. Sury: Tú fuiste un nuevo comienzo para ella.— Fenrir permaneció en silencio varios segundos antes de hablar. Fenrir: Pero aún te sigue queriendo mucho.— Sury soltó una pequeña risa. Sury: Lo sé.— Fenrir: Entonces por qué a veces siento que te mira con culpa…?— Aquella pregunta hizo que Sury se quedara callada unos segundos. Después bajó lentamente la mirada. Fenrir: Porque ella tiene miedo de haberte abandonado.— El viento sopló entre ambas. Sury: Pero crear personajes nunca fue abandonar.— Fenrir escuchó atentamente. Sury: Nosotras existimos porque ella necesitó algo en algún momento de su vida.— Sury apoyó suavemente una mano sobre su pecho. Sury: Yo fui su refugio durante años.— Luego miró a Fenrir. Sury: Y tú apareciste cuando necesitaba una familia.— Los ojos azules de Fenrir temblaron ligeramente, sury sonrió con nostalgia. Sury: Sabes? A veces todavía la escucho escribir mi nombre en voz baja.— Fenrir sonrió apenas. Fenrir: En serio?— Sury: Mhm.— Sury miró la lluvia caer frente a ellas. Sury: Y cada vez que lo hace… siento que sigo viva dentro de ella aunque ya no sea como antes.— El silencio volvió una vez más… pero esta vez era cálido. Como si ambas finalmente entendieran algo importante… Fenrir terminó apoyando lentamente la cabeza sobre el hombro de Sury. Fenrir: Supongo que ambas somos partes distintas de la misma persona…— Murmuró, sury cerró lentamente los ojos. Sury: Sí.— La lluvia continuó cayendo sobre la ciudad iluminada. Sury: Tú representas lo que ella quiere proteger ahora.— Fenrir cerró los ojos lentamente. Fenrir: Y tú?— Sury sonrió. Una sonrisa pequeña… tranquila… casi eterna. Sury: Yo represento todo lo que la ayudó a llegar hasta aquí.— Fenrir permaneció callada unos segundos más… hasta que algo pareció cruzar por su mente. Levantó lentamente la mirada. Fenrir: Entonces… Yrus…— Sury giró apenas el rostro hacia ella. Fenrir sonrió un poco por primera vez en toda la noche. Fenrir: Ella realmente nunca quiso alejarte del todo… verdad?— Los ojos verdes de Sury temblaron apenas. Fenrir soltó una pequeña risa suave mientras observaba la lluvia. Fenrir: Si lo piensas bien… “Yrus” al revés sigue siendo “Sury”.— El silencio cayó entre ambas. Pero esta vez fue distinto, más profundo, más cálido…. Sury bajó lentamente la mirada mientras una pequeña sonrisa nacía en su rostro… Una sonrisa sincera. Casi emocionada. Sury: Sí…— Murmuró muy bajito, Fenrir continuó hablando. Fenrir: Yrus tiene tus colores… rosa… verde menta… incluso esa sensación cálida que transmite cuando está cerca.— La lluvia resbaló lentamente por las mejillas de Sury. Fenrir: Supongo que nuestra user no sabía cómo dejarte ir por completo…— Sury soltó una pequeña risa quebrada. Sury: Creo que ni ella misma quería hacerlo.— Fenrir la observó en silencio y por primera vez… entendió algo importante. Sury nunca desapareció realmente. Solo cambió de forma. Se convirtió en recuerdos. En emociones. En pequeños fragmentos escondidos dentro de nuevas historias… Dentro de Yrus y dentro de Fenrir…. Dentro de todo aquello que la user creó después, Sury levantó lentamente la mirada hacia el cielo lluvioso. Sury: Tal vez… esa fue su forma de mantenerme cerca sin quedarse atrapada en el pasado.— Fenrir sonrió suavemente. Fenrir: Entonces no estás sola.— Sury negó lentamente con la cabeza. Y mientras la lluvia seguía cayendo sobre aquella ciudad nocturna… Por primera vez en mucho tiempo… Sury Sakai sintió que jamás había sido olvidada.
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  • ”Marie, sé que Salvatore está contigo también, os oigo a los dos al otro lado. Dejad de insistir, ya os he dicho que este verano me voy a visitar a mis padres... No, no podéis venir, ya sé que queréis conocerlos pero están enfermos, necesitan tranquilidad.”

    Volvió a escuchar quejas y más insistencias de sus amigos al otro lado del teléfono, como cada año se inventaba excusas para desaparecer en verano. Eran los años 50 en Italia, el clima sería demasiado para Vincent.

    Aún así, todavía recuerda con nostalgia aquellos tiempos.
    ”Marie, sé que Salvatore está contigo también, os oigo a los dos al otro lado. Dejad de insistir, ya os he dicho que este verano me voy a visitar a mis padres... No, no podéis venir, ya sé que queréis conocerlos pero están enfermos, necesitan tranquilidad.” Volvió a escuchar quejas y más insistencias de sus amigos al otro lado del teléfono, como cada año se inventaba excusas para desaparecer en verano. Eran los años 50 en Italia, el clima sería demasiado para Vincent. Aún así, todavía recuerda con nostalgia aquellos tiempos.
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  • Existe una alarmante falta de dignidad en el alma de los mortales que disfrazan su debilidad de misticismo romántico. Deambulas por el mundo bajo la gastada insignia del seductor, pretendiendo cautivar miradas externas cuando, en realidad, solo buscas un refugio para no mirar el abismo de tu propio vacío: un pasado que te superó y al que sigues encadenado en silencio.
    Te cobijas en el drama de la melancolía porque te resulta más cómodo adorar a un fantasma que tener la valentía de avanzar. Al cruzarte con una presencia imponente, tu naturaleza sumisa no puede evitar fantasear con un 'baile final', en un intento desesperado por convertir tu insignificancia en una tragedia poética. Pero no eres el protagonista de ninguna obra excelsa; eres simplemente un espíritu errante buscando una nueva obsesión para justificar tu mediocridad.
    Continúa ofreciendo tus lamentos al viento y tus versos tristes al ayer. Es un espectáculo predecible. Tu historia jamás alcanzará el honor de un desenlace artístico; está condenada a disolverse en el rincón más gris del olvido, donde ni tu nostalgia ni tus delirios tendrán jamás el menor rastro de relevancia.
    Existe una alarmante falta de dignidad en el alma de los mortales que disfrazan su debilidad de misticismo romántico. Deambulas por el mundo bajo la gastada insignia del seductor, pretendiendo cautivar miradas externas cuando, en realidad, solo buscas un refugio para no mirar el abismo de tu propio vacío: un pasado que te superó y al que sigues encadenado en silencio. Te cobijas en el drama de la melancolía porque te resulta más cómodo adorar a un fantasma que tener la valentía de avanzar. Al cruzarte con una presencia imponente, tu naturaleza sumisa no puede evitar fantasear con un 'baile final', en un intento desesperado por convertir tu insignificancia en una tragedia poética. Pero no eres el protagonista de ninguna obra excelsa; eres simplemente un espíritu errante buscando una nueva obsesión para justificar tu mediocridad. Continúa ofreciendo tus lamentos al viento y tus versos tristes al ayer. Es un espectáculo predecible. Tu historia jamás alcanzará el honor de un desenlace artístico; está condenada a disolverse en el rincón más gris del olvido, donde ni tu nostalgia ni tus delirios tendrán jamás el menor rastro de relevancia.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ****Edad del Caos.****
    "Cuando el Ángel Dudó"

    Asuna se quedó paralizada. Conocía ese poder, no entendía cómo, pero lo conocía y eso la asustó más que cualquier otra cosa. De pronto, imágenes aparecieron en su mente como fragmentos de recuerdos olvidados. Vio un templo blanco, columnas bañadas por la luz de la luna y varias niñas jugando entre los jardines. Entonces vio a una pequeña niña muy parecida a Yen, solo que con piel normal de Elunai. La niña corría y reía dentro del templo mientras mujeres vestidas de blanco la observaban. Asuna sintió un fuerte dolor en la cabeza y retrocedió confundida. No entendía por qué conocía ese lugar ni por qué sentía nostalgia al verlo.

    Las imágenes desaparecieron y Asuna volvió en sí respirando agitadamente. Miró a Yen con furia.

    -¿Cómo puedes usar ese poder? ¡La bendición de Yue solo puede ser otorgada por la Diosa!

    Sujetó a Yen por el cuello y la estrelló contra la pared. -¡Los seres del caos no pueden usar luz sagrada!

    Yen apenas podía respirar. El sellado seguía debilitándola y había usado lo poco que le quedaba de energía para curar a Onix. -No sé… de qué hablas…-

    Asuna apretó más fuerte mientras los recuerdos seguían golpeando su mente. Ya no estaba segura de nada. Aquella energía era idéntica a la que las sacerdotisas usaban en los recuerdos que acababa de ver pero entonces las cadenas detrás de ella se tensaron de golpe.

    Onix había despertado, sin decir una palabra rompió los grilletes de sus brazos y atrapó el cuello de Asuna usando las mismas cadenas. Ambas cayeron al suelo mientras Yen terminaba desplomándose a un lado, demasiado débil para levantarse.

    Asuna intentó liberarse usando su fuerza y extendiendo sus alas, pero Onix tiraba con todas sus fuerzas. Las cadenas se hundían cada vez más en el cuello del ángel. Las manos de Onix comenzaron a sangrar por la presión, pero ella no se detuvo. Lo único que veía era a esa mujer intentando matar a Yen.

    Asuna golpeó el suelo desesperadamente mientras trataba de respirar. Sus alas comenzaron a desaparecer poco a poco. Intentó usar magia, pero no podía concentrarse. Onix siguió tirando de las cadenas incluso cuando sus brazos temblaban por el esfuerzo.

    Hasta que finalmente Asuna dejó de moverse, Onix permaneció unos segundos inmóvil, respirando agitadamente, todavía sujetando las cadenas por si aquella mujer volvía a levantarse. Cuando entendió que ya no reaccionaba, soltó las cadenas y corrió hacia Yen. Sus manos estaban destrozadas y llenas de sangre, pero ni siquiera las miró.

    Tomó a Yen entre sus brazos mientras ella apenas seguía consciente. -Nos largamos de aqui…

    Yen intentó responder, pero no tuvo fuerzas, entonces Onix salió de la celda cargándola y escapó a través de las ruinas iluminadas por la luna.
    ****Edad del Caos.**** "Cuando el Ángel Dudó" Asuna se quedó paralizada. Conocía ese poder, no entendía cómo, pero lo conocía y eso la asustó más que cualquier otra cosa. De pronto, imágenes aparecieron en su mente como fragmentos de recuerdos olvidados. Vio un templo blanco, columnas bañadas por la luz de la luna y varias niñas jugando entre los jardines. Entonces vio a una pequeña niña muy parecida a Yen, solo que con piel normal de Elunai. La niña corría y reía dentro del templo mientras mujeres vestidas de blanco la observaban. Asuna sintió un fuerte dolor en la cabeza y retrocedió confundida. No entendía por qué conocía ese lugar ni por qué sentía nostalgia al verlo. Las imágenes desaparecieron y Asuna volvió en sí respirando agitadamente. Miró a Yen con furia. -¿Cómo puedes usar ese poder? ¡La bendición de Yue solo puede ser otorgada por la Diosa! Sujetó a Yen por el cuello y la estrelló contra la pared. -¡Los seres del caos no pueden usar luz sagrada! Yen apenas podía respirar. El sellado seguía debilitándola y había usado lo poco que le quedaba de energía para curar a Onix. -No sé… de qué hablas…- Asuna apretó más fuerte mientras los recuerdos seguían golpeando su mente. Ya no estaba segura de nada. Aquella energía era idéntica a la que las sacerdotisas usaban en los recuerdos que acababa de ver pero entonces las cadenas detrás de ella se tensaron de golpe. Onix había despertado, sin decir una palabra rompió los grilletes de sus brazos y atrapó el cuello de Asuna usando las mismas cadenas. Ambas cayeron al suelo mientras Yen terminaba desplomándose a un lado, demasiado débil para levantarse. Asuna intentó liberarse usando su fuerza y extendiendo sus alas, pero Onix tiraba con todas sus fuerzas. Las cadenas se hundían cada vez más en el cuello del ángel. Las manos de Onix comenzaron a sangrar por la presión, pero ella no se detuvo. Lo único que veía era a esa mujer intentando matar a Yen. Asuna golpeó el suelo desesperadamente mientras trataba de respirar. Sus alas comenzaron a desaparecer poco a poco. Intentó usar magia, pero no podía concentrarse. Onix siguió tirando de las cadenas incluso cuando sus brazos temblaban por el esfuerzo. Hasta que finalmente Asuna dejó de moverse, Onix permaneció unos segundos inmóvil, respirando agitadamente, todavía sujetando las cadenas por si aquella mujer volvía a levantarse. Cuando entendió que ya no reaccionaba, soltó las cadenas y corrió hacia Yen. Sus manos estaban destrozadas y llenas de sangre, pero ni siquiera las miró. Tomó a Yen entre sus brazos mientras ella apenas seguía consciente. -Nos largamos de aqui… Yen intentó responder, pero no tuvo fuerzas, entonces Onix salió de la celda cargándola y escapó a través de las ruinas iluminadas por la luna.
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  • *Aquella noche no hubo entrenamiento de poderes fantasmagóricos. Sólo volé por el cielo nocturno. Por casualidad encontré un concierto de Rock en vivo. Me acerqué y me quedé viendo el espectáculo. Sintiendo felicidad pero también una inevitable nostalgia* Cómo extraño esos días en que cantaba para mí banda. ¿Cuántos años habrán pasado desde mi muerte?. ¿Unos 6 años?. No me he atrevido a visitar a nadie de mi antigua vida. ¿Que estarán haciendo miss compañeros de banda?. ¿Aún estarán tocando?. Intentaré no pensar demasiado en ello. Disfrutaré del concierto. *Sonrío gozando de la buena música que llega a mis oídos espectrales*
    *Aquella noche no hubo entrenamiento de poderes fantasmagóricos. Sólo volé por el cielo nocturno. Por casualidad encontré un concierto de Rock en vivo. Me acerqué y me quedé viendo el espectáculo. Sintiendo felicidad pero también una inevitable nostalgia* Cómo extraño esos días en que cantaba para mí banda. ¿Cuántos años habrán pasado desde mi muerte?. ¿Unos 6 años?. No me he atrevido a visitar a nadie de mi antigua vida. ¿Que estarán haciendo miss compañeros de banda?. ¿Aún estarán tocando?. Intentaré no pensar demasiado en ello. Disfrutaré del concierto. *Sonrío gozando de la buena música que llega a mis oídos espectrales*
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  • — De joven me sentía como Van Damme, te entiendo muchacho es difícil de creer que el de esa foto sea yo.— Lagrimea de la nostalgia, guarda la foto en su billetera.
    — De joven me sentía como Van Damme, te entiendo muchacho es difícil de creer que el de esa foto sea yo.— Lagrimea de la nostalgia, guarda la foto en su billetera.
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