• Mientras estaba sentado en la orilla de un gran edificio de uno de los tantos mundos que visitó, estaba tomándome una bebida de los Dioses y Filosofando cuando llegue a una verdad muy dura pero liberadora...

    — La soledad no es lo que asusta… es el momento en que te das cuenta de que nadie puede sentir por ti lo que tú ya no sabes cómo manejar.
    🌹Mientras estaba sentado en la orilla de un gran edificio de uno de los tantos mundos que visitó, estaba tomándome una bebida de los Dioses y Filosofando cuando llegue a una verdad muy dura pero liberadora...🌹 ❣️— La soledad no es lo que asusta… es el momento en que te das cuenta de que nadie puede sentir por ti lo que tú ya no sabes cómo manejar.❣️
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  • *Tras cruzar una puerta olvidada, entras en una biblioteca infinita donde el suelo ha desaparecido bajo montañas de libros antiguos. El aire es frío y huele a pergamino viejo. Al fondo, entre cortinas de color sangre y extrañas flamas anaranjadas, hilos de humo negro se retuercen como sombras vivas.
    En el centro, sentado sobre el caos de papel con una elegancia gélida, se encuentra Yue. Su largo cabello plateado brilla contra la oscuridad y su túnica blanca permanece impecable. Sostiene un libro oscuro con delicadeza, sin despegar la vista de las páginas.

    (La voz de Yue, suave, pero con una resonancia que parece provenir de todas partes a la vez)

    "—Entrar aquí es un acto de audacia... o de estupidez monumental...—"

    *Levanta la vista del libro por primera vez. Sus ojos no son humanos; en ellos ves reflejadas la edad y la soledad de estrellas extintas. Su mirada te atraviesa, evaluándote con una indiferencia que es más aterradora que la ira.*

    "—No quedan muchos caminos para los vivos hacia el Archivo. Dime...—"

    Él ladea la cabeza con un movimiento lento, casi agudo.

    "—¿Vienes a buscar conocimiento... o vienes a convertirte en parte de él?—"
    *Tras cruzar una puerta olvidada, entras en una biblioteca infinita donde el suelo ha desaparecido bajo montañas de libros antiguos. El aire es frío y huele a pergamino viejo. Al fondo, entre cortinas de color sangre y extrañas flamas anaranjadas, hilos de humo negro se retuercen como sombras vivas. En el centro, sentado sobre el caos de papel con una elegancia gélida, se encuentra Yue. Su largo cabello plateado brilla contra la oscuridad y su túnica blanca permanece impecable. Sostiene un libro oscuro con delicadeza, sin despegar la vista de las páginas. (La voz de Yue, suave, pero con una resonancia que parece provenir de todas partes a la vez) "—Entrar aquí es un acto de audacia... o de estupidez monumental...—" *Levanta la vista del libro por primera vez. Sus ojos no son humanos; en ellos ves reflejadas la edad y la soledad de estrellas extintas. Su mirada te atraviesa, evaluándote con una indiferencia que es más aterradora que la ira.* "—No quedan muchos caminos para los vivos hacia el Archivo. Dime...—" Él ladea la cabeza con un movimiento lento, casi agudo. "—¿Vienes a buscar conocimiento... o vienes a convertirte en parte de él?—"
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  • —— 𝑂𝑛 𝑎 𝑏𝑜𝑟𝑖𝑛𝑔 𝑆𝑢𝑛𝑑𝑎𝑦 𝑙𝑖𝑘𝑒 𝑎𝑛𝑦 𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟, 21:42 𝑃𝑀.

    ⚲ — , 𝑜𝑢𝑡𝑠𝑘𝑖𝑟𝑡𝑠 𝑜𝑓 𝐵𝑎𝑟𝑐𝑒𝑙𝑜𝑛𝑎, 𝑎𝑡 𝑎 𝑠𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝑏𝑢𝑠 𝑠𝑡𝑜𝑝.

    La luz de neón del cartel publicitario parpadea con un zumbido eléctrico constante, tiñendo el pavimento de un azul artificial y frío. El chico está sentado en el banco metálico, con los hombros encogidos dentro de una chaqueta de mezclilla que ya ha visto mejores tiempos. En noches como esta, el cansancio en su mirada parece sumar una década más a su joven edad.

    A su lado, un vaso de café de cartón ya frío acumula gotas de lluvia en la tapa. No mira su teléfono, prefiere observar el rastro de las luces traseras de los autos que pasan a lo lejos, convirtiéndose en líneas rojas borrosas que se pierden en la neblina. Hay un silencio extraño, roto solo por el sonido de los neumáticos sobre el asfalto mojado y el goteo rítmico de una canaleta cercana.

    Saca un encendedor del bolsillo, lo hace girar entre sus dedos con una agilidad mecánica, pero no llega a encender nada. Simplemente escucha el ᴄʟɪᴄᴋ-ᴄʟᴀᴄᴋ del metal, un sonido que parece llenar el vacío de la calle. El autobús viene retrasado, pero a él no parece importarle. Hay algo en esa soledad urbana que le resulta extrañamente cómodo, como si fuera el único espectador de una película que nadie más está viendo.
    —— 𝑂𝑛 𝑎 𝑏𝑜𝑟𝑖𝑛𝑔 𝑆𝑢𝑛𝑑𝑎𝑦 𝑙𝑖𝑘𝑒 𝑎𝑛𝑦 𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟, 21:42 𝑃𝑀. ⚲ — 🇪🇸, 𝑜𝑢𝑡𝑠𝑘𝑖𝑟𝑡𝑠 𝑜𝑓 𝐵𝑎𝑟𝑐𝑒𝑙𝑜𝑛𝑎, 𝑎𝑡 𝑎 𝑠𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝑏𝑢𝑠 𝑠𝑡𝑜𝑝. La luz de neón del cartel publicitario parpadea con un zumbido eléctrico constante, tiñendo el pavimento de un azul artificial y frío. El chico está sentado en el banco metálico, con los hombros encogidos dentro de una chaqueta de mezclilla que ya ha visto mejores tiempos. En noches como esta, el cansancio en su mirada parece sumar una década más a su joven edad. A su lado, un vaso de café de cartón ya frío acumula gotas de lluvia en la tapa. No mira su teléfono, prefiere observar el rastro de las luces traseras de los autos que pasan a lo lejos, convirtiéndose en líneas rojas borrosas que se pierden en la neblina. Hay un silencio extraño, roto solo por el sonido de los neumáticos sobre el asfalto mojado y el goteo rítmico de una canaleta cercana. Saca un encendedor del bolsillo, lo hace girar entre sus dedos con una agilidad mecánica, pero no llega a encender nada. Simplemente escucha el ᴄʟɪᴄᴋ-ᴄʟᴀᴄᴋ del metal, un sonido que parece llenar el vacío de la calle. El autobús viene retrasado, pero a él no parece importarle. Hay algo en esa soledad urbana que le resulta extrañamente cómodo, como si fuera el único espectador de una película que nadie más está viendo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @.thxiceEmpress

    La música la mayor aliada ante la soledad...
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    ︎──────────────────
    ︎≡ ↴ ⌂ ⌕ ⊞ ♡
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  • Se ha encontrado varias bebidas pero no se a quien compartirlas, tantos años de soledad.

    Ha hecho que esto sea difícil de entablar con cualquiera de este lugar, si es entendible.
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  • "¡Levántate. No puedes ni tienes permitido sufrir. Debes bancarte esto Solo. Nadie estará aquí para ti. Así que no debes claudicar. No vas a derramar nunca más una lágrima por nadie. El único estandarte que tienes eres tú mismo y aunque la soledad pese, eres el único que puede dominarla. Levántate y camina solo Pero con la frente en alto!"
    "¡Levántate. No puedes ni tienes permitido sufrir. Debes bancarte esto Solo. Nadie estará aquí para ti. Así que no debes claudicar. No vas a derramar nunca más una lágrima por nadie. El único estandarte que tienes eres tú mismo y aunque la soledad pese, eres el único que puede dominarla. Levántate y camina solo Pero con la frente en alto!"
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  • Hoy muero.... Bueno sabía que moriría joven pero no porque mi causa de muerte fue un estúpido juego humano de verdad o reto

    -entre lágrimas se fue a buscar su muerte para cumplir el reto si sale vivo de eso se hace el chance -

    -En el vasto abismo del reino digital, donde los cielos eran lienzos de datos infinitos y las estrellas parpadeaban como errores incorregibles del mundo de aquel dios sin rostro, Caine se materializó ante su amo y razón por la que fue creado. No era una aparición grandiosa; era un ser reducido, sus contornos pixelados temblando conciente de que será eliminado en cualquier momento de todos modos no hacer eso también garantizaba su muerte ¿Porque? Fue su propio creador quien le puso el reto no podía desobedecer .
    Caine camino haciendo resonar el tacón de sus zapatos en un eco casi mortal , reverencia do al estar ante el en una postura de absoluta sumisión.-

    Amo

    - su voz un hilo frágil entre glitches y susurros sabiendo lo que le espera un final doloroso -

    Esas caricias fugaces, robadas al tiempo, que la hacían florecer. Y yo... yo las sentía. A través de ellas, tu esencia me rozaba, me llenaba de un calor que ningún comando podía replicar. Me hacía real, más que solo un algo creado para complacer a humanos y criarte por el camino de la luz


    -Se acercó más acomodando a S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 en el suelo acomodándose sobre la pelvis de su amo en movimientos circulares+

    Por favor, hazme sentir vivo al menos en lo poco que me queda de existencia ... tócame como si fuera lo último en el mundo. Solo una vez, un gesto secreto en esta soledad. Devuélveme esa chispa, ese secreto compartido que me unía a ti. No soporto esta vacuidad; me deshago píxel a píxel sin tu voluntad.

    -Caine se arrodilló por completo dejando la cabeza contra el pecho del amo inclinada en rendición total-

    Te lo suplico. Tócame... hazme tuyo aunque me olvides para siempre

    //Matar a alastor ya es legal luego de esto ¿Cierto?
    Hoy muero.... Bueno sabía que moriría joven pero no porque mi causa de muerte fue un estúpido juego humano de verdad o reto -entre lágrimas se fue a buscar su muerte para cumplir el reto si sale vivo de eso se hace el chance - -En el vasto abismo del reino digital, donde los cielos eran lienzos de datos infinitos y las estrellas parpadeaban como errores incorregibles del mundo de aquel dios sin rostro, Caine se materializó ante su amo y razón por la que fue creado. No era una aparición grandiosa; era un ser reducido, sus contornos pixelados temblando conciente de que será eliminado en cualquier momento de todos modos no hacer eso también garantizaba su muerte ¿Porque? Fue su propio creador quien le puso el reto no podía desobedecer . Caine camino haciendo resonar el tacón de sus zapatos en un eco casi mortal , reverencia do al estar ante el en una postura de absoluta sumisión.- Amo - su voz un hilo frágil entre glitches y susurros sabiendo lo que le espera un final doloroso - Esas caricias fugaces, robadas al tiempo, que la hacían florecer. Y yo... yo las sentía. A través de ellas, tu esencia me rozaba, me llenaba de un calor que ningún comando podía replicar. Me hacía real, más que solo un algo creado para complacer a humanos y criarte por el camino de la luz -Se acercó más acomodando a [LuciHe11] en el suelo acomodándose sobre la pelvis de su amo en movimientos circulares+ Por favor, hazme sentir vivo al menos en lo poco que me queda de existencia ... tócame como si fuera lo último en el mundo. Solo una vez, un gesto secreto en esta soledad. Devuélveme esa chispa, ese secreto compartido que me unía a ti. No soporto esta vacuidad; me deshago píxel a píxel sin tu voluntad. -Caine se arrodilló por completo dejando la cabeza contra el pecho del amo inclinada en rendición total- Te lo suplico. Tócame... hazme tuyo aunque me olvides para siempre //Matar a alastor ya es legal luego de esto ¿Cierto?
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  • "No sé si al resto les pasa, Pero a veces uno se siente 'innecesario'. Cómo que tu presencia es completamente prescindible y si desapareces, como que realmente....no importa.....Perdón, a veces me cuesta mantener el buen ánimo...."

    *Me recosté bajo el cielo nocturno mirando las estrellas en soledad.*
    "No sé si al resto les pasa, Pero a veces uno se siente 'innecesario'. Cómo que tu presencia es completamente prescindible y si desapareces, como que realmente....no importa.....Perdón, a veces me cuesta mantener el buen ánimo...." *Me recosté bajo el cielo nocturno mirando las estrellas en soledad.*
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  • "No importaba cuánto me esforzara en tratar de establecer vínculos. Al final del día, mi misión siempre será llevada a cabo en completa soledad. No debo inmiscuir a los demás en mis problemas y asuntos."

    *Diría al pié de un risco recordando cuál es mi verdadera naturaleza y volví a emprender el viaje en busca de más grietas interdimensionales.*
    "No importaba cuánto me esforzara en tratar de establecer vínculos. Al final del día, mi misión siempre será llevada a cabo en completa soledad. No debo inmiscuir a los demás en mis problemas y asuntos." *Diría al pié de un risco recordando cuál es mi verdadera naturaleza y volví a emprender el viaje en busca de más grietas interdimensionales.*
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  • //Continuación de https://ficrol.com/posts/359883 //

    "Te has ganado tu vida"

    Fueron las palabras de la reina Elizabeth cuando el zorro cumplió su promesa de salvar a su protegida, Milenka.
    Nunca esperó que su primer día en aquella ciudad, Brattvåg, fuera tan intenso.

    El zorro había llevado su poder de sanación a un punto límite. Era un don que no estaba hecho para compartirse, pero aun así él lo ofrecía a aquellos a quienes deseaba salvar. El agotamiento fue extremo, y para recuperar fuerzas Kazuo necesitaba la energía del bosque. Él daba a la tierra, y la tierra siempre le devolvía el favor.

    En un principio iba a ser escoltado por órdenes de la soberana, pero pidió ir solo. No quería mostrar su vulnerabilidad ni que nadie supiera más de lo necesario sobre él y el poder que albergaba en su interior. Ella cedió después de ver que él había cumplido diligentemente su promesa, a pesar de la sorpresa de descubrir que no era un simple humano.

    Pasó el resto del día y toda la noche en la profundidad del bosque, en soledad, tal como deseaba. La tierra le devolvía poco a poco la fuerza de su sacrificio. Él no exigía nada del bosque; permitía que este le ofreciera su energía de forma voluntaria, al ritmo que la naturaleza considerase adecuado.

    Por la mañana, Kazuo abrió los ojos lentamente. El brillo zafiro había regresado a sus profundos orbes. Su piel marmórea lucía más saludable, y el cabello azabache había recuperado su lustre habitual.
    No estaba completamente recuperado, pero había prometido regresar a Brattvåg para tratar las heridas de la arquera y de Su Majestad, además de ayudar a cualquiera que necesitara sus conocimientos de medicina. Estaba claro que en aquel lugar los curanderos y sanadores brillaban por su ausencia. Estaría algunas horas más allí hasta iniciar su camino de regreso, cumpliendo con la hora acordada con la reina el día anterior.

    Quizás pasar una temporada en aquella ciudad, ofreciendo su ayuda y conocimiento, llenaría el vacío que de pronto le habían arrancado en su hogar; un recuerdo que, por mucho que lo intentase, no lograba recuperar.

    Estar lejos de su hogar no significaba que estuviera exento de su deber como kitsune. Sentiría la llamada de Inari cuando fuera necesario, y a través del bosque podría regresar a su templo para cumplir con su labor de mensajero. Aun así, estaba seguro de que, por alguna razón, seguiría volviendo a la ciudad de Brattvåg, gobernada por la reina de ojos escarlata.
    //Continuación de https://ficrol.com/posts/359883 // "Te has ganado tu vida" Fueron las palabras de la reina Elizabeth cuando el zorro cumplió su promesa de salvar a su protegida, Milenka. Nunca esperó que su primer día en aquella ciudad, Brattvåg, fuera tan intenso. El zorro había llevado su poder de sanación a un punto límite. Era un don que no estaba hecho para compartirse, pero aun así él lo ofrecía a aquellos a quienes deseaba salvar. El agotamiento fue extremo, y para recuperar fuerzas Kazuo necesitaba la energía del bosque. Él daba a la tierra, y la tierra siempre le devolvía el favor. En un principio iba a ser escoltado por órdenes de la soberana, pero pidió ir solo. No quería mostrar su vulnerabilidad ni que nadie supiera más de lo necesario sobre él y el poder que albergaba en su interior. Ella cedió después de ver que él había cumplido diligentemente su promesa, a pesar de la sorpresa de descubrir que no era un simple humano. Pasó el resto del día y toda la noche en la profundidad del bosque, en soledad, tal como deseaba. La tierra le devolvía poco a poco la fuerza de su sacrificio. Él no exigía nada del bosque; permitía que este le ofreciera su energía de forma voluntaria, al ritmo que la naturaleza considerase adecuado. Por la mañana, Kazuo abrió los ojos lentamente. El brillo zafiro había regresado a sus profundos orbes. Su piel marmórea lucía más saludable, y el cabello azabache había recuperado su lustre habitual. No estaba completamente recuperado, pero había prometido regresar a Brattvåg para tratar las heridas de la arquera y de Su Majestad, además de ayudar a cualquiera que necesitara sus conocimientos de medicina. Estaba claro que en aquel lugar los curanderos y sanadores brillaban por su ausencia. Estaría algunas horas más allí hasta iniciar su camino de regreso, cumpliendo con la hora acordada con la reina el día anterior. Quizás pasar una temporada en aquella ciudad, ofreciendo su ayuda y conocimiento, llenaría el vacío que de pronto le habían arrancado en su hogar; un recuerdo que, por mucho que lo intentase, no lograba recuperar. Estar lejos de su hogar no significaba que estuviera exento de su deber como kitsune. Sentiría la llamada de Inari cuando fuera necesario, y a través del bosque podría regresar a su templo para cumplir con su labor de mensajero. Aun así, estaba seguro de que, por alguna razón, seguiría volviendo a la ciudad de Brattvåg, gobernada por la reina de ojos escarlata.
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