• ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀.
    #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 .

    Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''.

    Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito.
    Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas.

    '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.''

    La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente.

    — Al menos tengo tiempo de sobra para comer.

    Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena.

    El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él.

    — Supongo que hoy será mesa para dos.
    ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀. #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 . Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''. Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito. Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas. '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.'' La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente. — Al menos tengo tiempo de sobra para comer. Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena. El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él. — Supongo que hoy será mesa para dos.
    Me encocora
    Me gusta
    7
    0 turnos 0 maullidos
  • Broken Souls
    Fandom Original
    Categoría Acción

    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Mayo de 2026.


    ⠀⠀Como un colibrí en pleno aleteo, el año pasaba con una rapidez abrumadora. Cientos de enemigos, rivales y amistades se forjaron, en tan solo unos meses una vida tan rutinaria como ajetreada había cambiado, esperaba que para bien. Porque era la suya.
    ⠀⠀Solo podía calmarse al ser recibido con el cielo azul de la tarde, en un lugar tan remoto como sus pensamientos le pudieran permitir, pero no estaba solo, no esta vez. El hombre de barba afeitada y cabellos rojizos no llevaba sus prendas típicas, sino más cómodas, algo que no lo haga destacar en su labor real o en sus habilidades al resto.

    ⠀⠀Podría decirse que era como una clase de picnic en lo que intentaban rastrear algún lugar seguro para una persona como su acompañante... ⸻Katherina, despierta⸻ Chasqueó frente a ella, rompiendo su trance silente. ⸻Llegamos⸻ Un pequeño pueblo rural de Inglaterra conocido como Snowshill, un lugar simple, tranquilo y natural, poca gente, poco ruido, pero mucha vida silvestre.
    ⠀⠀Debía admitir que, sino tuviera cierto legado sobre sus hombros, le hubiera gustado vivir en un sitio así. Imaginar tardes solo tomando mates recostado en una camilla sonaba tentador, sin peligros, sin molestias.

    ⠀⠀Pero no estaban aquí para añorar una vida que jamás tuvieron, ahora mismo tenían asuntos muy urgentes de los que preocuparse en las que ya tenían. El ojiazul depositó su equipaje -que constaba de una mochila relativamente pequeña- a los pies de un árbol, y estiró.
    ⠀⠀Aproximadamente a 300m de desde mismo roble, en dirección noreste, es donde se encontraba el cartel de la entrada de susodicha comunidad. Apenas se veía en el horizonte, pero ya no había rutas, transportes o siquiera camioneros que transitaran estos rumbos sin motivos comerciales.

    ⠀⠀Un lugar completamente aislado: una situación perfecta. ⸻Siempre tuve la fantasía de poder vivir en un lugar como este⸻ Le dijo, quebrando el silencio. ⸻Al menos tú tendrás esa oportunidad⸻ No era envidia, estaba alegre por ella. Él prefería sufrir solo si implicaba que sus vínculos estuvieran bien, así que podrían continuar con la ayuda.

    ⠀⠀⸻Peeeeero...⸻ Se fue a recostar junto a la mochila, apreciando el sol. ⸻Viene bien un descanso de tanto caminar⸻ Ya tenía calor, y no se le ocurrió "mejor" idea que, efectivamente, preparar mate. Alzó el primero. ⸻¿Quieres?⸻ Sacudió el cuenco a centímetros de la cara de la mujer.

    Katherina
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Mayo de 2026. ⠀⠀Como un colibrí en pleno aleteo, el año pasaba con una rapidez abrumadora. Cientos de enemigos, rivales y amistades se forjaron, en tan solo unos meses una vida tan rutinaria como ajetreada había cambiado, esperaba que para bien. Porque era la suya. ⠀⠀Solo podía calmarse al ser recibido con el cielo azul de la tarde, en un lugar tan remoto como sus pensamientos le pudieran permitir, pero no estaba solo, no esta vez. El hombre de barba afeitada y cabellos rojizos no llevaba sus prendas típicas, sino más cómodas, algo que no lo haga destacar en su labor real o en sus habilidades al resto. ⠀⠀Podría decirse que era como una clase de picnic en lo que intentaban rastrear algún lugar seguro para una persona como su acompañante... ⸻Katherina, despierta⸻ Chasqueó frente a ella, rompiendo su trance silente. ⸻Llegamos⸻ Un pequeño pueblo rural de Inglaterra conocido como Snowshill, un lugar simple, tranquilo y natural, poca gente, poco ruido, pero mucha vida silvestre. ⠀⠀Debía admitir que, sino tuviera cierto legado sobre sus hombros, le hubiera gustado vivir en un sitio así. Imaginar tardes solo tomando mates recostado en una camilla sonaba tentador, sin peligros, sin molestias. ⠀⠀Pero no estaban aquí para añorar una vida que jamás tuvieron, ahora mismo tenían asuntos muy urgentes de los que preocuparse en las que ya tenían. El ojiazul depositó su equipaje -que constaba de una mochila relativamente pequeña- a los pies de un árbol, y estiró. ⠀⠀Aproximadamente a 300m de desde mismo roble, en dirección noreste, es donde se encontraba el cartel de la entrada de susodicha comunidad. Apenas se veía en el horizonte, pero ya no había rutas, transportes o siquiera camioneros que transitaran estos rumbos sin motivos comerciales. ⠀⠀Un lugar completamente aislado: una situación perfecta. ⸻Siempre tuve la fantasía de poder vivir en un lugar como este⸻ Le dijo, quebrando el silencio. ⸻Al menos tú tendrás esa oportunidad⸻ No era envidia, estaba alegre por ella. Él prefería sufrir solo si implicaba que sus vínculos estuvieran bien, así que podrían continuar con la ayuda. ⠀⠀⸻Peeeeero...⸻ Se fue a recostar junto a la mochila, apreciando el sol. ⸻Viene bien un descanso de tanto caminar⸻ Ya tenía calor, y no se le ocurrió "mejor" idea que, efectivamente, preparar mate. Alzó el primero. ⸻¿Quieres?⸻ Sacudió el cuenco a centímetros de la cara de la mujer. [eclipse_maroon_wolf_881]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    2
    11 turnos 0 maullidos
  • ᆖ 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚢 𝚇𝚇𝚇 : 𝚗𝚎𝚗𝚒𝚘𝚔𝚎𝚛𝚗𝚘, 𝚙𝚊𝚛𝚝 𝟶𝚇 . . .

    «02 de Enero.
    Empezó en una comunidad rural al sur de Fukuoka. "Alguien instaló un domo blanco en mi propiedad", fue la llamada que la policía recibió a las seis de la mañana. El viejo vivía solo, a kilómetros de su vecino más cercano, en medio de la nada. Sin familia, sin amigos, sin la mejor de las reputaciones. Ignorarlo fue fácil.

    Las llamadas diarias continuaron. "El maldito domo se está haciendo más grande, ¿cuándo van a hacer algo?" Nunca, por supuesto. Nada más eran los desvaríos de un viejo loco, después de todo.

    El 11 de Febrero, las llamadas cesaron. El 15, sólo por curiosidad, sabiendo lo testarudo que era el viejo, un agente fue a la propiedad.

    El primer reporte oficial: Treinta metros de alto, quince kilómetros de circunferencia. Un blanco frío, aperlado, que no parecía totalmente de este mundo. Completamente liso, sin una entrada, sin remaches, puertas, ventanas. Opaco, helado al contacto.

    No, 'contacto' no era la palabra exacta. Lo más bizarro era que tocarlo era imposible. "Es difícil explicarlo a menos que estés frente a él", una grabación diez días después del primer reporte explicaba. "Puedes acercar la mano, pero cuando te faltan sólo milímetros, es como... Sientes como si siguieras acercándote por minutos, por horas si ahí quieres estar parado tanto tiempo. Pero la sensación de contacto nunca llega".

    El 23 de Abril se declaró oficialmente el primer estado de alerta. Seguir ocultándolo se volvió imposible. ¿Qué era de quienes quedaban atrapados adentro, los que se negaron a las evacuaciones? La comunicación era imposible, como era cualquier intento de romperlo, de abrirlo, de analizarlo. Esta última, quizás, la más inquietante de sus propiedades: En lo que concernía a todas las máquinas humanas, ahí no había nada. Ni temperatura, ni radiación, ni un campo electromagnético por analizar.

    Y la paradoja de Zeno que hacía imposible tocarlo impedía analizar el material.

    No había respuestas, pero sí hipótesis, creencias, conspiraciones. Sobraba, sobre todo, caos.

    El domo seguía creciendo. Seguía consumiendo. Porque tocarlo, por voluntad propia, era imposible, pero la calma, la aceptación y la inacción, culminaban en ser devorado. En ser absorbido. Como si un capricho estuviera expresando, como si únicamente bajo sus condiciones pudiera uno al domo unirse.

    Sectas se formaron, con el blanco perfecto de su superficie como centro de su adoración. Colándose entre las barricadas impuestas por el gobierno, se dejaban devorar voluntariamente, con la creencia de que el paraíso estaba ahí dentro.

    Un castigo de Dios, tecnología extraterrestre, un proyecto secreto gubernamental, una vacuna de la realidad misma a la enfermedad de la vida sentiente. Racionalizaciones que buscaban darle reconfortante lógica a un caos global sin precedentes.

    Cuatrocientos días después de esa llamada del 02 de Enero, todo el Sur de Japón había sido consumido. El domo alcanzó la costa de Surcorea. Presa del pánico, la humanidad volvió a recurrir a sus más inhumanas armas, intentar destruir al misterio del que sabían incluso menos ahora que en el día cero.

    Infértil esfuerzo, pero no menos comprensible.

    Mas no dejó de crecer. No iba a parar de consumir.»
    ᆖ 𝚎𝚗𝚝𝚛𝚢 𝚇𝚇𝚇 : 𝚗𝚎𝚗𝚒𝚘𝚔𝚎𝚛𝚗𝚘, 𝚙𝚊𝚛𝚝 𝟶𝚇 . . . «02 de Enero. Empezó en una comunidad rural al sur de Fukuoka. "Alguien instaló un domo blanco en mi propiedad", fue la llamada que la policía recibió a las seis de la mañana. El viejo vivía solo, a kilómetros de su vecino más cercano, en medio de la nada. Sin familia, sin amigos, sin la mejor de las reputaciones. Ignorarlo fue fácil. Las llamadas diarias continuaron. "El maldito domo se está haciendo más grande, ¿cuándo van a hacer algo?" Nunca, por supuesto. Nada más eran los desvaríos de un viejo loco, después de todo. El 11 de Febrero, las llamadas cesaron. El 15, sólo por curiosidad, sabiendo lo testarudo que era el viejo, un agente fue a la propiedad. El primer reporte oficial: Treinta metros de alto, quince kilómetros de circunferencia. Un blanco frío, aperlado, que no parecía totalmente de este mundo. Completamente liso, sin una entrada, sin remaches, puertas, ventanas. Opaco, helado al contacto. No, 'contacto' no era la palabra exacta. Lo más bizarro era que tocarlo era imposible. "Es difícil explicarlo a menos que estés frente a él", una grabación diez días después del primer reporte explicaba. "Puedes acercar la mano, pero cuando te faltan sólo milímetros, es como... Sientes como si siguieras acercándote por minutos, por horas si ahí quieres estar parado tanto tiempo. Pero la sensación de contacto nunca llega". El 23 de Abril se declaró oficialmente el primer estado de alerta. Seguir ocultándolo se volvió imposible. ¿Qué era de quienes quedaban atrapados adentro, los que se negaron a las evacuaciones? La comunicación era imposible, como era cualquier intento de romperlo, de abrirlo, de analizarlo. Esta última, quizás, la más inquietante de sus propiedades: En lo que concernía a todas las máquinas humanas, ahí no había nada. Ni temperatura, ni radiación, ni un campo electromagnético por analizar. Y la paradoja de Zeno que hacía imposible tocarlo impedía analizar el material. No había respuestas, pero sí hipótesis, creencias, conspiraciones. Sobraba, sobre todo, caos. El domo seguía creciendo. Seguía consumiendo. Porque tocarlo, por voluntad propia, era imposible, pero la calma, la aceptación y la inacción, culminaban en ser devorado. En ser absorbido. Como si un capricho estuviera expresando, como si únicamente bajo sus condiciones pudiera uno al domo unirse. Sectas se formaron, con el blanco perfecto de su superficie como centro de su adoración. Colándose entre las barricadas impuestas por el gobierno, se dejaban devorar voluntariamente, con la creencia de que el paraíso estaba ahí dentro. Un castigo de Dios, tecnología extraterrestre, un proyecto secreto gubernamental, una vacuna de la realidad misma a la enfermedad de la vida sentiente. Racionalizaciones que buscaban darle reconfortante lógica a un caos global sin precedentes. Cuatrocientos días después de esa llamada del 02 de Enero, todo el Sur de Japón había sido consumido. El domo alcanzó la costa de Surcorea. Presa del pánico, la humanidad volvió a recurrir a sus más inhumanas armas, intentar destruir al misterio del que sabían incluso menos ahora que en el día cero. Infértil esfuerzo, pero no menos comprensible. Mas no dejó de crecer. No iba a parar de consumir.»
    Me shockea
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • *Podía sentir sus ojos clavados en mí. Esas miradas de curiosidad barata siempre me han revuelto el estómago. Si Alastor no me hubiera concedido este permiso para volver al plano terrenal, probablemente ya me habría convertido en algo irreconocible; ese aire viciado y podrido del infierno estaba empezando a afectar mi aspecto, y no pienso permitir que mi humanidad se pierda entre esa basura.
    Me instalé en una zona rural, un lugar lo suficientemente alejado de la suciedad urbana. No es que necesite el dinero—ese demonio sonriente paga lo suficiente—, pero si no mantengo mi mente y mi cuerpo ocupados en algo productivo, siento que me pudro por dentro. Mi contacto me aseguró que tenía el trabajo "perfecto". No sé en qué demonios estaba pensando cuando acepté, pero aquí estoy.
    El humor se me agrió por completo al notar cómo me analizaban, juzgando mi ropa como si tuvieran derecho a opinar. Cuando uno de esos cerdos se acercó demasiado, rompiendo mi espacio personal, saqué el dispensador. Lo apunté directamente a su cara, dejando que mi voz saliera tan fría como el acero:*

    —Di una sola palabra y te juro que lo siguiente que sentirás será el cloro quemándote los globos oculares. Largo de aquí.—
    *Podía sentir sus ojos clavados en mí. Esas miradas de curiosidad barata siempre me han revuelto el estómago. Si Alastor no me hubiera concedido este permiso para volver al plano terrenal, probablemente ya me habría convertido en algo irreconocible; ese aire viciado y podrido del infierno estaba empezando a afectar mi aspecto, y no pienso permitir que mi humanidad se pierda entre esa basura. Me instalé en una zona rural, un lugar lo suficientemente alejado de la suciedad urbana. No es que necesite el dinero—ese demonio sonriente paga lo suficiente—, pero si no mantengo mi mente y mi cuerpo ocupados en algo productivo, siento que me pudro por dentro. Mi contacto me aseguró que tenía el trabajo "perfecto". No sé en qué demonios estaba pensando cuando acepté, pero aquí estoy. El humor se me agrió por completo al notar cómo me analizaban, juzgando mi ropa como si tuvieran derecho a opinar. Cuando uno de esos cerdos se acercó demasiado, rompiendo mi espacio personal, saqué el dispensador. Lo apunté directamente a su cara, dejando que mi voz saliera tan fría como el acero:* —Di una sola palabra y te juro que lo siguiente que sentirás será el cloro quemándote los globos oculares. Largo de aquí.—
    Me gusta
    Me enjaja
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • — ¿Alguna vez pensaste que tus decisiones te llevarían a este lugar, a este momento? A un pueblo pequeño de la zona rural de Japón. A este mirador, con las estrellas pintando el cielo nocturno, escuchando un búho contando historias que no comprendemos.

    ¿No te da cierta sensación de seguridad, saber que estás tan lejos de todo lo que te provocó miedo, duda y tristeza? Que, por un momento, puedes sentir que has escapado incluso de ti mismo. —
    — ¿Alguna vez pensaste que tus decisiones te llevarían a este lugar, a este momento? A un pueblo pequeño de la zona rural de Japón. A este mirador, con las estrellas pintando el cielo nocturno, escuchando un búho contando historias que no comprendemos. ¿No te da cierta sensación de seguridad, saber que estás tan lejos de todo lo que te provocó miedo, duda y tristeza? Que, por un momento, puedes sentir que has escapado incluso de ti mismo. —
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Sólo toma un segundo.

    El hogar que por generaciones perdura.
    La confianza que durante años se construye.
    La felicidad que mediante sacrificios se obtiene.

    Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo.

    Un error. Un error, y todo se ha ido.

    ...

    ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve?

    ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco?

    —¿Por qué?

    Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante.

    Sólo toma un segundo.

    ...

    —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse...

    De vuelta en su habitación de hotel con ℂ𝐡𝐥𝐨𝑒 ⁖⁖ y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa.

    "Se busca, viva o muerta".

    Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias:

    "Asesina".

    —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que...

    Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento.

    Y el recuento llega, expuesto para Chloe.

    Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba.

    Un rumbo, o un final.

    "¿Por qué?"

    Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa?

    Sólo toma un segundo. Sólo es un error.

    Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión.

    Un error.

    —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había...

    Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche.

    "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
    Sólo toma un segundo. El hogar que por generaciones perdura. La confianza que durante años se construye. La felicidad que mediante sacrificios se obtiene. Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo. Un error. Un error, y todo se ha ido. ... ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve? ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco? —¿Por qué? Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante. Sólo toma un segundo. ... —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse... De vuelta en su habitación de hotel con [Pandemonium.ft] y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa. "Se busca, viva o muerta". Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias: "Asesina". —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que... Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento. Y el recuento llega, expuesto para Chloe. Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba. Un rumbo, o un final. "¿Por qué?" Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa? Sólo toma un segundo. Sólo es un error. Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión. Un error. —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había... Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche. "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    6
    6 turnos 0 maullidos
  • #monorol
    -- Pilares de la Creación --

    [ Décadas atrás ]

    Nada más que un simple pueblo rural olvidado por Dios. Ni turismo, ni minería, ni cosechas abundantes, solo un par de casuchas polvorientas a mitad del desierto. Un lugar tan insignificante que bien podria ni existir y nadie notaría la diferencia.

    Sin embargo en los túneles subterráneos se ocultaba un secreto hasta ese día desconocido por el hombre. Secretos ancestrales tan antiguos que desafiaban todo lo establecido.

    "¡Apúrate, Cornelius!"
    El hombre que lideraba la expedición era Dominic Ryzenga, un joven micólogo que se había hecho de fama inusitada a su corta edad. No sólo fue él quien descubrió ese lugar, sino que habia descubierto nada menos que 78 especies diferentes de setas en ese abismo.

    "¿Podemos tomar un descanso? Saben que mi pierna ya no puede con este tipo de excursiones"
    El que se estaba rezagando era Cornelius Lenheim, un veterano de guerra que había heredado una fortuna tan inmensa de la noche a la mañana, tanto asi que no tenia idea qué hacer con ella. Se apoyaba de un bastón para caminar, cuando uno de los excursionistas regresó a ayudarle.

    "Creo que es buena idea tomar un descanso, Dominic".
    Su larga cabellera negra como la noche y su espada oriental eran inconfundibles. Amadeus Crowley, el filántropo y coleccionista que había decidido financiar la investigación del joven Ryzenga cuando el resto del mundo científico le había dado la espalda. Ahora la envidia de muchos gracias a la fructífera investigación del talentoso científico.

    Frente a los tres hombres y el resto de su expedición se encontraba una gruta natural, sinuosa y traicionera que llevaba a lo que Dominic habia llamado "Los Pilares de la Creación".

    Los pilares eran nada más que tres hongos de un colosal tamaño que desafiaba todo entendimiento moderno. Dominic había estimado que cada uno alcanzaba una profundidad de nada menos que ¡400 kilómetros!

    Desde ahí se esparcía una red de setas no solo a traves de esa área, sino a todos los rincones del mundo. Una red de información tan vieja como el propio planeta, aunque según Dominic, era aún más vieja que la tierra misma, o así lo explicaba una descabellada y atrevida teoría que él tenía.

    "La desdoblabilidad reversible del ADN" le llamaba. Fue recibida con burlas, pero Amadeus escuchó con atención e interés, y por supuesto, con fondos casi ilimitados. Fondos que provenían en gran parte de la familia Lenheim, ahora liderada por Cornelius.

    "¿Por qué siempre cargas esa espada?"
    Preguntó Cornelius como si fuera un tabú. Lo conocía desde hace casi un año y le había llamado la atención.

    "¿De qué hablas?"
    Amadeus respondió perplejo.
    "Yo no cargo nada. Ella es la que ha decidido acompañarme"

    "Es más que una espada para ti"
    Acotó Dominic con certeza.

    "Como estas setas son más que simples hongos para ti, ¿no es así?"
    Afirmó Amadeus.

    "Aquí no hay hongos ni setas"
    Dominic explicó.
    "Esos son los nombres que decidimos para los verdaderos habitantes de este mundo. Estuvieron aquí primero y estarán cuando nuestro turno termine. Ellos son los que deberían decidir si 'humano' es como nos deberíamos llamar"

    "¿En serio son así de importantes?"
    Pregunta Cornelius con cautela pues sabe lo apasionado que Dominic es en cuanto a este tema.

    "¿Importantes? Es lo único que importa, este planeta solo fue creado como un hogar para los Pilares. Comparados con ellos, los humanos somos solo personajes secundarios en este mundo"
    Dominic mostraba más intensidad a cada palabra.

    "En ese caso..."
    Completó Amadeus.
    "¿Qué tal si nosotros tres tomamos el papel protagónico de este mundo prestado?" Sólo un momento"
    #monorol -- Pilares de la Creación -- [ Décadas atrás ] Nada más que un simple pueblo rural olvidado por Dios. Ni turismo, ni minería, ni cosechas abundantes, solo un par de casuchas polvorientas a mitad del desierto. Un lugar tan insignificante que bien podria ni existir y nadie notaría la diferencia. Sin embargo en los túneles subterráneos se ocultaba un secreto hasta ese día desconocido por el hombre. Secretos ancestrales tan antiguos que desafiaban todo lo establecido. "¡Apúrate, Cornelius!" El hombre que lideraba la expedición era Dominic Ryzenga, un joven micólogo que se había hecho de fama inusitada a su corta edad. No sólo fue él quien descubrió ese lugar, sino que habia descubierto nada menos que 78 especies diferentes de setas en ese abismo. "¿Podemos tomar un descanso? Saben que mi pierna ya no puede con este tipo de excursiones" El que se estaba rezagando era Cornelius Lenheim, un veterano de guerra que había heredado una fortuna tan inmensa de la noche a la mañana, tanto asi que no tenia idea qué hacer con ella. Se apoyaba de un bastón para caminar, cuando uno de los excursionistas regresó a ayudarle. "Creo que es buena idea tomar un descanso, Dominic". Su larga cabellera negra como la noche y su espada oriental eran inconfundibles. Amadeus Crowley, el filántropo y coleccionista que había decidido financiar la investigación del joven Ryzenga cuando el resto del mundo científico le había dado la espalda. Ahora la envidia de muchos gracias a la fructífera investigación del talentoso científico. Frente a los tres hombres y el resto de su expedición se encontraba una gruta natural, sinuosa y traicionera que llevaba a lo que Dominic habia llamado "Los Pilares de la Creación". Los pilares eran nada más que tres hongos de un colosal tamaño que desafiaba todo entendimiento moderno. Dominic había estimado que cada uno alcanzaba una profundidad de nada menos que ¡400 kilómetros! Desde ahí se esparcía una red de setas no solo a traves de esa área, sino a todos los rincones del mundo. Una red de información tan vieja como el propio planeta, aunque según Dominic, era aún más vieja que la tierra misma, o así lo explicaba una descabellada y atrevida teoría que él tenía. "La desdoblabilidad reversible del ADN" le llamaba. Fue recibida con burlas, pero Amadeus escuchó con atención e interés, y por supuesto, con fondos casi ilimitados. Fondos que provenían en gran parte de la familia Lenheim, ahora liderada por Cornelius. "¿Por qué siempre cargas esa espada?" Preguntó Cornelius como si fuera un tabú. Lo conocía desde hace casi un año y le había llamado la atención. "¿De qué hablas?" Amadeus respondió perplejo. "Yo no cargo nada. Ella es la que ha decidido acompañarme" "Es más que una espada para ti" Acotó Dominic con certeza. "Como estas setas son más que simples hongos para ti, ¿no es así?" Afirmó Amadeus. "Aquí no hay hongos ni setas" Dominic explicó. "Esos son los nombres que decidimos para los verdaderos habitantes de este mundo. Estuvieron aquí primero y estarán cuando nuestro turno termine. Ellos son los que deberían decidir si 'humano' es como nos deberíamos llamar" "¿En serio son así de importantes?" Pregunta Cornelius con cautela pues sabe lo apasionado que Dominic es en cuanto a este tema. "¿Importantes? Es lo único que importa, este planeta solo fue creado como un hogar para los Pilares. Comparados con ellos, los humanos somos solo personajes secundarios en este mundo" Dominic mostraba más intensidad a cada palabra. "En ese caso..." Completó Amadeus. "¿Qué tal si nosotros tres tomamos el papel protagónico de este mundo prestado?" Sólo un momento"
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • —¿Por qué acepto este tipo de trabajos?— Se preguntó Nabro mientras andaba por medio del bosque, hasta llegar a un sitio con un ambiente familiar.

    No es que ya haya estado ahí antes, pero sí que sentía algo cercano a él, algo que lo vinculaba a su pasado. De igual forma decidió enfocarse en su misión: ver y tratar de erradicar al espíritu que acechaba en el bosque. Entre todos los pobladore de la zona rural juntaron dinero para pagar por sus servicios, y aunque aceptó el pago mínimo, ya se estaba arrepintiendo de su decisión por no encontrar casi ninguna pista que le llevara a algún sitio en particular, hasta que claro, vio a un gato negro en una de las casas y no le importó tanta importancia, sin saber que se trataba de la mismísima [spooky.cat].
    —¿Por qué acepto este tipo de trabajos?— Se preguntó Nabro mientras andaba por medio del bosque, hasta llegar a un sitio con un ambiente familiar. No es que ya haya estado ahí antes, pero sí que sentía algo cercano a él, algo que lo vinculaba a su pasado. De igual forma decidió enfocarse en su misión: ver y tratar de erradicar al espíritu que acechaba en el bosque. Entre todos los pobladore de la zona rural juntaron dinero para pagar por sus servicios, y aunque aceptó el pago mínimo, ya se estaba arrepintiendo de su decisión por no encontrar casi ninguna pista que le llevara a algún sitio en particular, hasta que claro, vio a un gato negro en una de las casas y no le importó tanta importancia, sin saber que se trataba de la mismísima [spooky.cat].
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • —En la noche del segundo dia de invasion,Mark Siniestro volaba a toda velocidad sobre una rural,no le interesaba destruir eso puesto que solo era campo y nada mas que eso,estaba distraído observando el terreno,cuando de la nada vio un destello verde a lo lejos,¿otra variante mas habia llegado?,por lo que el sabia eran solo 18 los que llegaron,ni uno mas tendria que llegar,¿no?,vio una figura vestida como invencible,pero,algo no estaba en orden,esa cosa parecia tener una piel putrefacta y el traje totalmente destrozado,vio como ese Invencible fijo su vista en el,volando hacia su posicion para embestirlo—

    —¡HEY,ESPERA IDIO-...!


    —Mark siniestro no pudo terminar de hablar,esa variable lo habia embestido con fuerza y ahora ambos caian hacia el campo,en el forcejeo vio como esa cosa tenia un rostro horrible,sus dientes estaban expuestos,su piel se caia por el mal estado de la carne,unos puños llenos de sangre y sus ojos no tenian vida,Mark Siniestro se quito encima al Zombie Invencible de encima con un puñetazo y trato de volar lo mas lejos que pudo para preparar una emboscada,pero esa cosa lo seguia a donde fuera,no se cansaba en ningun momento,Mark Siniestro freno en seco y con un codazo logro desorientar al muerto,llevandolo hacia al suelo con todas sus fuerzas,al impactar,su craneo se fracturo y eso hizo que le de una muerte definitiva,Mark Siniestro desconcertado trato de averiguar el porque esa variante lo ataco precisamente a el—


    —Armstrong,si esto llega a ser a propósito y realmente enviaste a este....perdedor a matarme...lo pagaras muy caro

    —Dijo en voz baja,para luego alejarse del lugar volando,dejando alli una variable que dejo mucho que desear—
    —En la noche del segundo dia de invasion,Mark Siniestro volaba a toda velocidad sobre una rural,no le interesaba destruir eso puesto que solo era campo y nada mas que eso,estaba distraído observando el terreno,cuando de la nada vio un destello verde a lo lejos,¿otra variante mas habia llegado?,por lo que el sabia eran solo 18 los que llegaron,ni uno mas tendria que llegar,¿no?,vio una figura vestida como invencible,pero,algo no estaba en orden,esa cosa parecia tener una piel putrefacta y el traje totalmente destrozado,vio como ese Invencible fijo su vista en el,volando hacia su posicion para embestirlo— —¡HEY,ESPERA IDIO-...! —Mark siniestro no pudo terminar de hablar,esa variable lo habia embestido con fuerza y ahora ambos caian hacia el campo,en el forcejeo vio como esa cosa tenia un rostro horrible,sus dientes estaban expuestos,su piel se caia por el mal estado de la carne,unos puños llenos de sangre y sus ojos no tenian vida,Mark Siniestro se quito encima al Zombie Invencible de encima con un puñetazo y trato de volar lo mas lejos que pudo para preparar una emboscada,pero esa cosa lo seguia a donde fuera,no se cansaba en ningun momento,Mark Siniestro freno en seco y con un codazo logro desorientar al muerto,llevandolo hacia al suelo con todas sus fuerzas,al impactar,su craneo se fracturo y eso hizo que le de una muerte definitiva,Mark Siniestro desconcertado trato de averiguar el porque esa variante lo ataco precisamente a el— —Armstrong,si esto llega a ser a propósito y realmente enviaste a este....perdedor a matarme...lo pagaras muy caro —Dijo en voz baja,para luego alejarse del lugar volando,dejando alli una variable que dejo mucho que desear—
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • ꧁•⊹٭Village AU٭⊹•꧂


    ˚    .



    •    . ° ·



    - la primavera había llegado a aquel pueblo rural, tras un duro invierno era momento de retomar las actividades cotidianas y poco a poco volver a la normalidad; la nieve ya empezaba a derretirse y el sol irradiaba con un calor agradable a la piel contrastando con las gélidas temperaturas de las semanas anteriores. -

    - la joven Kamado, con su kimono rosa habitual y cabello recogido, se encontraba saliendo de su hogar hacia la parte trasera donde tenía las cuerdas para tendee la ropa. Traía una canasta entre sus manos con todas las prendas húmedas que acababa de lavar .Una suave sonrisa adornaba su rostro, no solo era relajante para ella ocuparse de las labores hogareñas, sino que el cálido ambiente de la primavera siempre alegraba su humor-
    ꧁•⊹٭Village AU٭⊹•꧂ ˚    . •    . ° · - la primavera había llegado a aquel pueblo rural, tras un duro invierno era momento de retomar las actividades cotidianas y poco a poco volver a la normalidad; la nieve ya empezaba a derretirse y el sol irradiaba con un calor agradable a la piel contrastando con las gélidas temperaturas de las semanas anteriores. - - la joven Kamado, con su kimono rosa habitual y cabello recogido, se encontraba saliendo de su hogar hacia la parte trasera donde tenía las cuerdas para tendee la ropa. Traía una canasta entre sus manos con todas las prendas húmedas que acababa de lavar .Una suave sonrisa adornaba su rostro, no solo era relajante para ella ocuparse de las labores hogareñas, sino que el cálido ambiente de la primavera siempre alegraba su humor-
    Me encocora
    Me endiabla
    6
    1 turno 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados