• Adrián salió a la calle sin un destino claro, como solía hacerlo cuando necesitaba ordenar la cabeza. No llevaba prisa ni un plan. Solo las manos en los bolsillos y la sensación de que el mundo, allá afuera, todavía tenía algo que mostrarle.

    Se sentó en un banco, a un costado de la acera, desde donde podía ver el flujo constante de la gente. Personas caminando con sonrisas distraídas, parejas hablando en voz baja, amigos riendo sin preocuparse por el tiempo. Más adelante, unos niños corrían de un lado a otro, persiguiéndose bajo la mirada atenta de sus padres. Sus risas rompían el ruido habitual de la ciudad, como si por un momento todo se volviera más liviano.

    Adrián observaba en silencio.

    Su madre no le había enseñado muchas cosas antes de morir. No hubo largas lecciones ni grandes discursos. Pero le enseño algo que la fotografia le enseño a ella y quiso mostrarle lo que alguna vez sus ojos miraron. le enseñó algo que nadie más pudo: a mirar. A detenerse en lo que otros pasaban por alto. A encontrar sentido en los detalles pequeños, en los instantes que parecían no importar.

    Las luces de la calle comenzaban a encenderse, tiñendo el asfalto de reflejos cálidos. Los edificios se alzaban imponentes, llenos de ventanas iluminadas que escondían historias ajenas. Adrián pensó en cuántas vidas transcurrían detrás de esos muros, cuántas rutinas, cuántos recuerdos nacían y morían sin que nadie los notara.

    Para él, todo eso era distinto.

    Donde otros veían solo una calle concurrida, él veía escenas. Donde otros veían ruido, él encontraba ritmo. Su madre le había dejado esa forma de mirar el mundo, como una herencia silenciosa que seguía viva en él.

    Se quedó ahí un buen rato, sin hacer nada más que admirar. Sin fotos, sin música, sin distracciones. Solo él y el mundo moviéndose frente a sus ojos.

    Y por primera vez en el día, Adrián sintió que no necesitaba nada más.
    Adrián salió a la calle sin un destino claro, como solía hacerlo cuando necesitaba ordenar la cabeza. No llevaba prisa ni un plan. Solo las manos en los bolsillos y la sensación de que el mundo, allá afuera, todavía tenía algo que mostrarle. Se sentó en un banco, a un costado de la acera, desde donde podía ver el flujo constante de la gente. Personas caminando con sonrisas distraídas, parejas hablando en voz baja, amigos riendo sin preocuparse por el tiempo. Más adelante, unos niños corrían de un lado a otro, persiguiéndose bajo la mirada atenta de sus padres. Sus risas rompían el ruido habitual de la ciudad, como si por un momento todo se volviera más liviano. Adrián observaba en silencio. Su madre no le había enseñado muchas cosas antes de morir. No hubo largas lecciones ni grandes discursos. Pero le enseño algo que la fotografia le enseño a ella y quiso mostrarle lo que alguna vez sus ojos miraron. le enseñó algo que nadie más pudo: a mirar. A detenerse en lo que otros pasaban por alto. A encontrar sentido en los detalles pequeños, en los instantes que parecían no importar. Las luces de la calle comenzaban a encenderse, tiñendo el asfalto de reflejos cálidos. Los edificios se alzaban imponentes, llenos de ventanas iluminadas que escondían historias ajenas. Adrián pensó en cuántas vidas transcurrían detrás de esos muros, cuántas rutinas, cuántos recuerdos nacían y morían sin que nadie los notara. Para él, todo eso era distinto. Donde otros veían solo una calle concurrida, él veía escenas. Donde otros veían ruido, él encontraba ritmo. Su madre le había dejado esa forma de mirar el mundo, como una herencia silenciosa que seguía viva en él. Se quedó ahí un buen rato, sin hacer nada más que admirar. Sin fotos, sin música, sin distracciones. Solo él y el mundo moviéndose frente a sus ojos. Y por primera vez en el día, Adrián sintió que no necesitaba nada más.
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  • El chico lobo se encontraba en el llano sentado sobre sus rodillas mientras comenzaba a organizar los botines del día.

    -Estas...piedras....1....2....3....4....5.....

    Contaba con los dedos de una mano mientras iba sujetando las piedras en la otra. Llegando a la 5 piedra se le terminaron los dedos de una mano. Parpadeó un momento, frunció el ceño, se frustró levemente porque tenía la otra mano ocupada con las piedras y no podía usar sus dedos. Abrió sus ojos como si se le hubiera ocurrido la mejor idea del mundo, pasó las piedras de una mano a la otra.

    -....Uno.....dos....tr.... -Antes de terminar el tres se dio cuenta de algo. Había vuelto a empezar, los dedos de la primera cuenta los tenía cerrados por sujetar las piedras. Se volvió a frustrar.

    -Grrr... -Dejó las piedras en el suelo, sobre la manta y las comenzó a meter a una caja de una en una.

    -1...2...3...4....-siguió hasta terminar-...¡10!...Razor ganó.... -Comenzó a decidir qué hacer con ellas-....Hombre de hierro...hace...espada más fuerte....4....Piedras...electro...bonitas....3, -las reservó para su maestra Lisa-....ya no...piedras...bonitas....vender....en....mercado... Moras...con moras...poder...comprar.....carne....con....Sara...

    -Ganchos de....lobo....pedir....a...Sara....batido....
    El chico lobo se encontraba en el llano sentado sobre sus rodillas mientras comenzaba a organizar los botines del día. -Estas...piedras....1....2....3....4....5..... Contaba con los dedos de una mano mientras iba sujetando las piedras en la otra. Llegando a la 5 piedra se le terminaron los dedos de una mano. Parpadeó un momento, frunció el ceño, se frustró levemente porque tenía la otra mano ocupada con las piedras y no podía usar sus dedos. Abrió sus ojos como si se le hubiera ocurrido la mejor idea del mundo, pasó las piedras de una mano a la otra. -....Uno.....dos....tr.... -Antes de terminar el tres se dio cuenta de algo. Había vuelto a empezar, los dedos de la primera cuenta los tenía cerrados por sujetar las piedras. Se volvió a frustrar. -Grrr... -Dejó las piedras en el suelo, sobre la manta y las comenzó a meter a una caja de una en una. -1...2...3...4....-siguió hasta terminar-...¡10!...Razor ganó.... -Comenzó a decidir qué hacer con ellas-....Hombre de hierro...hace...espada más fuerte....4....Piedras...electro...bonitas....3, -las reservó para su maestra Lisa-....ya no...piedras...bonitas....vender....en....mercado... Moras...con moras...poder...comprar.....carne....con....Sara... -Ganchos de....lobo....pedir....a...Sara....batido....
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  • el cantante habia sido invitado a un evento escolar para cantar, pero el chico tuvo que tomarse un momento y salir a respirar mientras que en el salon aun se escuchaban a otro grupo de cantantes haciendo su acto
    -Di por qué, dime abuelita
    Di por qué, eres viejita
    Di por qué sobre las camas
    Ya no te gusta brincar-
    los ojos les cantante estaban algo bidriosos, su aromatisse preocupada solo supo abrazar su pierna -lo siento aromatisse... solo recorde a la yaya- solto una risita amarga antes de abrazar a su pokemon

    https://youtu.be/SnJwqYjFUQc?si=ITcv4Gk2sp2uSejz
    el cantante habia sido invitado a un evento escolar para cantar, pero el chico tuvo que tomarse un momento y salir a respirar mientras que en el salon aun se escuchaban a otro grupo de cantantes haciendo su acto -Di por qué, dime abuelita Di por qué, eres viejita Di por qué sobre las camas Ya no te gusta brincar- los ojos les cantante estaban algo bidriosos, su aromatisse preocupada solo supo abrazar su pierna -lo siento aromatisse... solo recorde a la yaya- solto una risita amarga antes de abrazar a su pokemon https://youtu.be/SnJwqYjFUQc?si=ITcv4Gk2sp2uSejz
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  • ❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos?

    Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth.

    Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez.

    Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse.

    -¿Has sido tu? -preguntó Rick.

    Carol asintió imperceptiblemente.

    -Y Kate…

    Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada.

    -¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho.

    Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar.

    -Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu…

    Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo.

    -Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞


    ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Kate Blake
    ❝ El grupo tenía razon, habían escapado y la Terminal estaba perdida, pero… ¿acaso aquellos malnacidos no llevaban haciendo esas barbaridades a todo el que se habia cruzado con ellos? Pero, cualquier duda en la mente de Daryl se esfumó cuando escuchó unos pasos en el bosque, a su espalda. Y los ojos azules del arquero se encontraron directamente con la figura de Carol Peletier. Allí. De pie. Armada con mas armas de las que un ser humano podía cargar. Cansada y con el rostro aun manchado de barro que no habia logrado limpiar del todo. Pero era ella. Carol. A la que Rick habia echado de la prisión semanas atrás tras enterarse de lo que ella habia hecho con Karen y David para tratar de evitar el brote de gripe. Daryl no lo dudó. Siquiera pensó. Y, aunque hubiera deseado ver a Kate allí, era Carol. Y la queria. Era su mejor amiga. Y la habia dado por perdida… Y ahora estaba allí. Cubrió la distancia entre los dos en una corta carrera y la estrechó rápidamente entre los brazos, enterrando su rostro en el hombro de la mujer porque no era demasiado dado a que nadie viera su parte mas emocional. Esa que solo habia logrado sacar con las tres mujeres que habían marcado su vida: Kate, Carol y Beth. Se resistía a soltarla ni a dejarla ir, como si soltarla en ese momento fuera a hacerla desaparecer de nuevo. Y no podía arriesgarse a aquello. No otra vez. Tan solo se apartó cuando escuchó las pisadas de Rick a su espalda y buscó un espacio donde poder recomponerse. -¿Has sido tu? -preguntó Rick. Carol asintió imperceptiblemente. -Y Kate… Daryl la miró rápidamente mientras la mujer abrazaba al líder del grupo y luego miró a su alrededor, buscando a Kate con la mirada. -¿Dónde…? ¿Dónde está? -preguntó sintiendo que su corazón estaba a punto de escapársele del pecho. Y entonces… la vio. Allí. De pie. Agotada tambien. Con evidentes signos de haberlo pasado bastante mal a juzgar por la postura de su cuerpo. Demasiado pequeña y demasiado grande al mismo tiempo. Se quedó clavado en el sitio dando gracias mentalmente a quien todavia quedara observando aquel mundo podrido. Y cuando vio como Kate caminaba hacia él con evidentes signos de un dolor físico que Daryl no pudo apreciar a simple vista, fue él quien llegó hasta ella y tomó su rostro entre sus manos sin poder contener la emoción por verla, dándole igual que ella lo viera llorar. -Sabia que eras tú -dijo viendo el fusil de francotirador a la espalda de ella- Tenías que ser tu… Apoyó su frente contra la de Kate, solo para respirar el mismo aire que ella. Su aliento, su respiración entrecortada y jadeante, emocionada como la de él. Porque solo asi sintió que él podía volver a respirar de nuevo. Desde que la prisión habia caído habia sentido que una parte de si mismo nunca regresaría. Y volver a ver a Kate y a Carol habia reconstruido aquel vacío a una velocidad tan grande que daba vértigo. -Tenías que ser tú…- repitió como un mantra antes de buscar un beso en los labios de la mujer de su vida. Rodeó la cintura de Kate con sus brazos estrechándola contra sí. Y fue entonces cuando se dio cuenta del vendaje a su espalda, asi que se esforzó por tratar de no hacerle daño. Pero aun asi se meció con ella levemente. Y solo cuando Carol avisó de que tenían que acompañarla fue capaz de soltar a Kate para dejar que los demás la abrazaran también.❞ ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [KateBlake] ⸻
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  • -Sin darme cuenta el mundo a mi alrededor desapareció, incluso perdí la noción de mi misma, tan solo sentía aquella intensidad en mi pecho y mis ojos tan solo podían dirigirse hacía una dirección. Él. La imagen tan solo puede recordarme una tan sola cosa: todo lo que pudo ser y no fue. Y con ello se que esa versión de mi misma ya no existe...-
    -Sin darme cuenta el mundo a mi alrededor desapareció, incluso perdí la noción de mi misma, tan solo sentía aquella intensidad en mi pecho y mis ojos tan solo podían dirigirse hacía una dirección. Él. La imagen tan solo puede recordarme una tan sola cosa: todo lo que pudo ser y no fue. Y con ello se que esa versión de mi misma ya no existe...-
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  • Joshua Dreemur
    tu... pensaste que te abandone, pequeño corderito, revisa tu mente, las imagenes de tormento son mis caricias de invierno.

    tu... pensaste que alguien te salvaria de mis garras, pequeño corderito, mis garras crecen y crecen cuando finges tener los ojos de frente en vez de costado.

    tu... al que le confie mi mayor secreto, y por consecuencia mi alma, AHORA quiere huir? huir de su destino, pues ambos sabemos muy bien, lo que tratas de hacer.

    tu.. quien posa su mirada al vacio cuenta hasta 3 y te encontrare, no... ya te encontre, quien te dio la oportunidad de escapar? QUIEN te dio la capacidad de vivir un dia mas?

    tu.. pensaste que te escaparias, TE di una oportunidad, la desaprovechaste sin mas, una pequeña puerta a otro mundo, a otro sitio especial, un sitio blanco en el que no podia estar, un sitio blanco en el que tu mente te permitiria desafiar, por mera curiosidad te he dejado ahi, y un simple pensamiento intrusivo... solo uno... por que tu... tu...

    tu... dime pequeña cabra negra, por que escapar de tu destino? el ser elegido es mas que una bendicion para tu alma, una bendicion que abandonaste, haz rechazado mi segunda oportunidad, me intriga saber como no lo sabes, como piensas que te salvaras, que los SALVARA?

    ahora dime pequeño sacrificio, cual es la verdadera pregunta? a tu respuesta sin fin.. la unica respuesta que ronda por la cabeza de ..JOSHUA..
    [shade_fuchsia_kangaroo_337] tu... pensaste que te abandone, pequeño corderito, revisa tu mente, las imagenes de tormento son mis caricias de invierno. tu... pensaste que alguien te salvaria de mis garras, pequeño corderito, mis garras crecen y crecen cuando finges tener los ojos de frente en vez de costado. tu... al que le confie mi mayor secreto, y por consecuencia mi alma, AHORA quiere huir? huir de su destino, pues ambos sabemos muy bien, lo que tratas de hacer. tu.. quien posa su mirada al vacio cuenta hasta 3 y te encontrare, no... ya te encontre, quien te dio la oportunidad de escapar? QUIEN te dio la capacidad de vivir un dia mas? tu.. pensaste que te escaparias, TE di una oportunidad, la desaprovechaste sin mas, una pequeña puerta a otro mundo, a otro sitio especial, un sitio blanco en el que no podia estar, un sitio blanco en el que tu mente te permitiria desafiar, por mera curiosidad te he dejado ahi, y un simple pensamiento intrusivo... solo uno... por que tu... tu... tu... dime pequeña cabra negra, por que escapar de tu destino? el ser elegido es mas que una bendicion para tu alma, una bendicion que abandonaste, haz rechazado mi segunda oportunidad, me intriga saber como no lo sabes, como piensas que te salvaras, que los SALVARA? ahora dime pequeño sacrificio, cual es la verdadera pregunta? a tu respuesta sin fin.. la unica respuesta que ronda por la cabeza de ..JOSHUA..
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  • ⸻Los terrores de aquello que llaman igualdad y justicia, que han visto mis ojos si no el más puro odio humano...
    ⸻Los terrores de aquello que llaman igualdad y justicia, que han visto mis ojos si no el más puro odio humano...
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  • AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ

    Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba.

    Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno.

    Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo.

    Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via.

    Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre.

    Primero arreglaría su vida y después su relación con ella.
    No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa.

    Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole.

    Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo.

    Tal vez era el momento de atender su llamada.

    V "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?"

    S "..."

    V "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado."

    S "No, no... déjalo como está. Se acabó."

    V "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?"

    S "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí."

    V "Perfecto pues ven a mi estudio."

    Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo.

    El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos.

    —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba.

    —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió...

    —Pero podías haberme pedido ayud-

    El búho le tapó la boca y negó.

    —No queria ser mas una carga para nadie...

    Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más.

    —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya?

    —N-no es lo que crees, idiota.

    El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón.

    —¿Y porque me pediste que viniera?

    Preguntó confuso ladeando la cabeza.

    —Oh si cierto, cariño, ven.

    Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador.

    —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece?

    Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo.

    —Pe-pero yo no soy cantante...

    —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos.

    Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via.

    Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería...

    —Esta bien, acepto.

    Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
    AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba. Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno. Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo. Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via. Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre. Primero arreglaría su vida y después su relación con ella. No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa. Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole. Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo. Tal vez era el momento de atender su llamada. V 📱 "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?" S 📱 "..." V 📱 "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado." S 📱 "No, no... déjalo como está. Se acabó." V 📱 "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?" S 📱 "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí." V 📱 "Perfecto pues ven a mi estudio." Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo. El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos. —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba. —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió... —Pero podías haberme pedido ayud- El búho le tapó la boca y negó. —No queria ser mas una carga para nadie... Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más. —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya? —N-no es lo que crees, idiota. El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón. —¿Y porque me pediste que viniera? Preguntó confuso ladeando la cabeza. —Oh si cierto, cariño, ven. Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador. —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece? Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo. —Pe-pero yo no soy cantante... —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos. Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via. Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería... —Esta bien, acepto. Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    - Futuro incierto.

    Akane y Veythra Lili Queen Ishtar discutían, quizás por una pequeñez, nada que no pudiera arreglarse después… o eso creía Akane.

    El aire se volvió extraño de repente.
    Un instante de silencio absoluto. Entonces ocurrió... Un rayo de energía surgió sin aviso, traicionero, brutal. Atravesó primero a Lili por la espalda, desgarrando su pecho en una explosión de luz y dolor. El impacto continuó su camino y alcanzó a Akane de frente, atravesándola sin darle tiempo siquiera a reaccionar.

    El mundo se quebró y ambas cayeron al suelo. Lili quedó inmóvil casi de inmediato; su respiración era débil, irregular. Akane, aunque herida, aún conservaba un hilo de conciencia. El dolor quemaba su pecho como fuego líquido, pero al ver a Lili comprendió que ella estaba peor… había recibido el ataque completo.

    —Lili…— Intentó llamarla, pero su voz apenas salió.

    Arrastrándose entre la neblina espesa, con el cuerpo negándose a obedecerle, Akane avanzó centímetro a centímetro. Cada movimiento era una tortura. Finalmente logró alcanzar la mano de Lili y la sujetó con las pocas fuerzas que le quedaban.

    Estaba fría, la vista de Akane comenzó a nublarse. El mundo se redujo a una sola imagen, el rostro inmóvil de Lili, sus ojos cerrados, sin vida. Quiso gritar, negar lo que veía, pero ya no podía.

    La oscuridad la envolvió por completo, Akane despertó sobresaltada en su cama, jadeando. El corazón le golpeaba el pecho con violencia. Instintivamente llevó la mano a su torso, esperando sentir la herida… pero no había nada, ni sangre, ni dolor físico, solo piel intacta. Aun así, el calor persistía. Esa sensación abrasadora en el pecho, como si el rayo de energía hubiese sido real. Como si la pesadilla no hubiera sido solo un sueño.

    -Fue… solo un sueño- murmuró, intentando convencerse.

    Respiró hondo, tratando de calmar el temblor de sus manos. Entonces el recuerdo volvió con claridad: Chantle, el hijo de Lili, había despertado un nuevo poder, algo desconocido, algo peligroso tal vez. Hoy debían reunirse con su abuela Jennifer para buscar pistas sobre ese poder y comprender qué significaba.

    Akane se sentó al borde de la cama, aún nerviosa. Se obligó a respirar despacio, a anclarse a la realidad.

    "Solo fue una pesadilla", repitió en su mente. Pero el calor en su pecho no desaparecía y en el fondo, una inquietante sensación le decía que aquel sueño no había sido una simple ilusión… sino una advertencia.
    - Futuro incierto. Akane y [Lili.Queen] discutían, quizás por una pequeñez, nada que no pudiera arreglarse después… o eso creía Akane. El aire se volvió extraño de repente. Un instante de silencio absoluto. Entonces ocurrió... Un rayo de energía surgió sin aviso, traicionero, brutal. Atravesó primero a Lili por la espalda, desgarrando su pecho en una explosión de luz y dolor. El impacto continuó su camino y alcanzó a Akane de frente, atravesándola sin darle tiempo siquiera a reaccionar. El mundo se quebró y ambas cayeron al suelo. Lili quedó inmóvil casi de inmediato; su respiración era débil, irregular. Akane, aunque herida, aún conservaba un hilo de conciencia. El dolor quemaba su pecho como fuego líquido, pero al ver a Lili comprendió que ella estaba peor… había recibido el ataque completo. —Lili…— Intentó llamarla, pero su voz apenas salió. Arrastrándose entre la neblina espesa, con el cuerpo negándose a obedecerle, Akane avanzó centímetro a centímetro. Cada movimiento era una tortura. Finalmente logró alcanzar la mano de Lili y la sujetó con las pocas fuerzas que le quedaban. Estaba fría, la vista de Akane comenzó a nublarse. El mundo se redujo a una sola imagen, el rostro inmóvil de Lili, sus ojos cerrados, sin vida. Quiso gritar, negar lo que veía, pero ya no podía. La oscuridad la envolvió por completo, Akane despertó sobresaltada en su cama, jadeando. El corazón le golpeaba el pecho con violencia. Instintivamente llevó la mano a su torso, esperando sentir la herida… pero no había nada, ni sangre, ni dolor físico, solo piel intacta. Aun así, el calor persistía. Esa sensación abrasadora en el pecho, como si el rayo de energía hubiese sido real. Como si la pesadilla no hubiera sido solo un sueño. -Fue… solo un sueño- murmuró, intentando convencerse. Respiró hondo, tratando de calmar el temblor de sus manos. Entonces el recuerdo volvió con claridad: Chantle, el hijo de Lili, había despertado un nuevo poder, algo desconocido, algo peligroso tal vez. Hoy debían reunirse con su abuela Jennifer para buscar pistas sobre ese poder y comprender qué significaba. Akane se sentó al borde de la cama, aún nerviosa. Se obligó a respirar despacio, a anclarse a la realidad. "Solo fue una pesadilla", repitió en su mente. Pero el calor en su pecho no desaparecía y en el fondo, una inquietante sensación le decía que aquel sueño no había sido una simple ilusión… sino una advertencia.
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  • 🌫Me detengo un segundo, ajustando el vendaje de mi mano derecha. El aire se vuelve frío.🌫

    —El acero no necesita ojos para ver la impureza de tu intención; solo necesita el peso de mi silencio. —murmuro para mí mismo, más como una oración que como una advertencia.

    🌫Empiezo a caminar hacia el pueblo. La noche es mi aliada, y el brillo de mis espadas será lo último que vean aquellos que profanaron mi hogar.🌫
    🌫Me detengo un segundo, ajustando el vendaje de mi mano derecha. El aire se vuelve frío.🌫 —El acero no necesita ojos para ver la impureza de tu intención; solo necesita el peso de mi silencio. —murmuro para mí mismo, más como una oración que como una advertencia. 🌫Empiezo a caminar hacia el pueblo. La noche es mi aliada, y el brillo de mis espadas será lo último que vean aquellos que profanaron mi hogar.🌫
    Me encocora
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