• *luego de entrar en unas ruinas sembrando caos se pone frente a un espejo y se queda viendo*

    *Me miraba con intriga sin entender*
    Acaso es así como todos me ven? Hmm...

    Este sentimiento.... De querer conocer más como se llama madre? Veythra Lili Queen Ishtar

    Solo conozco el caos que son estás sensaciones?

    *Se seguía viendo al espejo y notaba su imagen empezar a distorsionarse y sonreía*

    Hmm supongo que hasta esta imagen cede ante el caos.... Deberé consultar con madre para tener más conocimiento.... El caos siempre debe aprender....

    El caos es conocimiento

    Y el conocimiento es caos...
    *luego de entrar en unas ruinas sembrando caos se pone frente a un espejo y se queda viendo* *Me miraba con intriga sin entender* Acaso es así como todos me ven? Hmm... Este sentimiento.... De querer conocer más como se llama madre? [Lili.Queen] Solo conozco el caos que son estás sensaciones? *Se seguía viendo al espejo y notaba su imagen empezar a distorsionarse y sonreía* Hmm supongo que hasta esta imagen cede ante el caos.... Deberé consultar con madre para tener más conocimiento.... El caos siempre debe aprender.... El caos es conocimiento Y el conocimiento es caos...
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  • -Al parecer nadie le había avisado que romper la realidad era algo tan agotador (?), así que después de esa sesión de gritos y llanto que tuvo con Kazuha , que habia dejado un agujero en ese plano, no tardó mucho para que el cansancio la dejara tendida en cama, bien noqueada.

    Había dormido por más de un día entero y al parecer había sido algo similar para Kazuha gracias a ese exceso, al día siguiente sin deseos de cocinar nada (aunque nunca lo hacia de todos modos) (?) pidió café para los cuatro y un par de donas de cafetería cercana a su casa-

    Ya llegó... aquí está todo.

    -Le entregó a cada uno sus vasos, Kyrie había estado ausente durante todo el caos en una aventura romántica o algo parecido (?), asi que dejó que Kieran la pusiera al tanto sobre todo lo ocurrido y el mensaje de la imponente mujer.-

    Y... eh... K-Kazuha... ¿cómo te sientes?

    -No habían hablado desde que ella recobró el conocimiento en la sala porque muy poco después, ambas cayeron rendidas presa del cansancio, nerviosamente pasaba el indice por el contorno del vaso sin atreverse a mirarla, preguntándose si la odiaba, si queria estrangularla, si queria cortarle el cabello con una máquina para pelar ovejas, no sabia que opción era la peor (?)-
    -Al parecer nadie le había avisado que romper la realidad era algo tan agotador (?), así que después de esa sesión de gritos y llanto que tuvo con [K4zuha], que habia dejado un agujero en ese plano, no tardó mucho para que el cansancio la dejara tendida en cama, bien noqueada. Había dormido por más de un día entero y al parecer había sido algo similar para Kazuha gracias a ese exceso, al día siguiente sin deseos de cocinar nada (aunque nunca lo hacia de todos modos) (?) pidió café para los cuatro y un par de donas de cafetería cercana a su casa- Ya llegó... aquí está todo. -Le entregó a cada uno sus vasos, [forever.broken] había estado ausente durante todo el caos en una aventura romántica o algo parecido (?), asi que dejó que [forever.tainted] la pusiera al tanto sobre todo lo ocurrido y el mensaje de la imponente mujer.- Y... eh... K-Kazuha... ¿cómo te sientes? -No habían hablado desde que ella recobró el conocimiento en la sala porque muy poco después, ambas cayeron rendidas presa del cansancio, nerviosamente pasaba el indice por el contorno del vaso sin atreverse a mirarla, preguntándose si la odiaba, si queria estrangularla, si queria cortarle el cabello con una máquina para pelar ovejas, no sabia que opción era la peor (?)-
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  • [Tras unas pruebas que involucraron derrotar en combate a sujetos de prueba 3 veces más grandes que ella. Unknown recibe una recompensa inusual]

    Guardia de seguridad: -Mírala. Toda tierna intentando leer un libro aunque no sepa leer. Quién diría que hizo trizas a 6 unidades activas. ¿Supiste lo del Dr Stephen?.

    Encargado de la limpieza: -Si. Lo supe. Esta bajo custodia ya que supuestamente intento liberar a esta cosa. Aunque lo lamento por el doctor por un lado me alivia. Seguramente arrazaría con todo si se libera. ¿No crees?.

    *Unknown ojea las páginas del libro infantil que le regaló el director general Edgar Markov. Sin que nadie se de cuenta. En su cerebro mejorado ya empiezan a elucubrarse los primeros cimientos del conocimiento acerca del lenguaje*
    [Tras unas pruebas que involucraron derrotar en combate a sujetos de prueba 3 veces más grandes que ella. Unknown recibe una recompensa inusual] Guardia de seguridad: -Mírala. Toda tierna intentando leer un libro aunque no sepa leer. Quién diría que hizo trizas a 6 unidades activas. ¿Supiste lo del Dr Stephen?. Encargado de la limpieza: -Si. Lo supe. Esta bajo custodia ya que supuestamente intento liberar a esta cosa. Aunque lo lamento por el doctor por un lado me alivia. Seguramente arrazaría con todo si se libera. ¿No crees?. *Unknown ojea las páginas del libro infantil que le regaló el director general Edgar Markov. Sin que nadie se de cuenta. En su cerebro mejorado ya empiezan a elucubrarse los primeros cimientos del conocimiento acerca del lenguaje*
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  • Se buscan adeptos para el culto del 𝐃𝐄𝐌𝐎𝐍𝐈𝐎 𝐏𝐈𝐀𝐌𝐎𝐍, 𝐒𝐄𝐆𝐔𝐍𝐃𝐎 𝐑𝐄𝐘 𝐃𝐄𝐋 𝐈𝐍𝐅𝐈𝐄𝐑𝐍𝐎
    ¿Beneficios?
    Poder infernal
    Control sobre las plagas
    Conocimiento sobre magia profana y antigua
    Se buscan adeptos para el culto del 𝐃𝐄𝐌𝐎𝐍𝐈𝐎 𝐏𝐈𝐀𝐌𝐎𝐍, 𝐒𝐄𝐆𝐔𝐍𝐃𝐎 𝐑𝐄𝐘 𝐃𝐄𝐋 𝐈𝐍𝐅𝐈𝐄𝐑𝐍𝐎 ¿Beneficios? Poder infernal Control sobre las plagas Conocimiento sobre magia profana y antigua
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  • Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones.

    Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez...

    Algo de lo que él carecía.

    ⸻ Necesito más detalles.

    Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución.

    Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
    Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones. Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez... Algo de lo que él carecía. ⸻ Necesito más detalles. Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución. Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
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  • [después de recibir un total de 25 derrotas consecutivas el tiempo de los relojes de arena llego a su fin y el general se encontraba arrodillado en el suelo con el pie del relojero pisándole la cabeza, la regeneración del general se había vuelto lenta después de gastar todo su mana en la pelea]

    Maestro: se acabó el tiempo general Deimos y claramente has sido derrotado, ¿Cómo te sientes?

    Maldicion otra vez volví a perder.. se supone.. se supone que soy el más fuerte ¿¡Que es lo que me falta!?

    Maestro: ya veo ¿Quieres que yo lo diga? Tienes un poder que no te pertenece y la razón del porque no sabes utilizarlo es porque no lo conseguiste atravez de tu propio esfuerzo.. toma esto.

    •el maestro chasqueo sus dedos haciendo aparecer el legendario grimorio del tiempo en las manos del general•

    Maestro: si logras memorizar todas las páginas y entrenas las habilidades, con el tiempo dominaras los poderes del tiempo

    ¿Enserio me diste esto? Fue bastante sencillo entonces.. ¡El poder del tiempo es mío!

    •el general abrió el grimorio y las páginas estaban todas en blanco dejándolo sorprendido mientras que el grimorio se le caía de las manos•

    Está en blanco.. todo en blanco..

    Maestro: ¿Creíste que sería facil? El grimorio solo te permite leer sus páginas si eres digno pero aún así dejaré que te lo lleves y te daré un consejo.. los tratos demoníacos no son algo con lo que debes jugar sin conocimiento.. mientras aún estés a tiempo deshazte de ese poder y no vuelvas a depender de los poderes de otro.. esfuérzate en conseguir tu propio poder y demuestra que eres capaz de controlar tu destino

    •tras decirle todo eso el maestro chasqueo denuevo los dedos para enviar al general junto con el grimorio de regreso al mundo demoníaco donde el general termino dentro de un bosque•
    [después de recibir un total de 25 derrotas consecutivas el tiempo de los relojes de arena llego a su fin y el general se encontraba arrodillado en el suelo con el pie del relojero pisándole la cabeza, la regeneración del general se había vuelto lenta después de gastar todo su mana en la pelea] Maestro: se acabó el tiempo general Deimos y claramente has sido derrotado, ¿Cómo te sientes? Maldicion otra vez volví a perder.. se supone.. se supone que soy el más fuerte ¿¡Que es lo que me falta!? Maestro: ya veo ¿Quieres que yo lo diga? Tienes un poder que no te pertenece y la razón del porque no sabes utilizarlo es porque no lo conseguiste atravez de tu propio esfuerzo.. toma esto. •el maestro chasqueo sus dedos haciendo aparecer el legendario grimorio del tiempo en las manos del general• Maestro: si logras memorizar todas las páginas y entrenas las habilidades, con el tiempo dominaras los poderes del tiempo ¿Enserio me diste esto? Fue bastante sencillo entonces.. ¡El poder del tiempo es mío! •el general abrió el grimorio y las páginas estaban todas en blanco dejándolo sorprendido mientras que el grimorio se le caía de las manos• Está en blanco.. todo en blanco.. Maestro: ¿Creíste que sería facil? El grimorio solo te permite leer sus páginas si eres digno pero aún así dejaré que te lo lleves y te daré un consejo.. los tratos demoníacos no son algo con lo que debes jugar sin conocimiento.. mientras aún estés a tiempo deshazte de ese poder y no vuelvas a depender de los poderes de otro.. esfuérzate en conseguir tu propio poder y demuestra que eres capaz de controlar tu destino •tras decirle todo eso el maestro chasqueo denuevo los dedos para enviar al general junto con el grimorio de regreso al mundo demoníaco donde el general termino dentro de un bosque•
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  • [Registro #1 - Creación del Laboratorio y el primer experimento exitoso]

    Al final tomo la decisión de abrir un laboratorio para continuar con los experimentos que tanto tiempo atrás había dejado de lado, no le costó mucho, al contrario, la Hermandad del Signo Amarillo estaba mas que dispuesta a darle un espacio a Hastur para que pudiera experimentar libremente sin las consecuencias que previamente ya se habían visto, un grupo de la secta se reunió para comprar un laboratorio gigante para producir medicinas e investigación de entres biológicos para tratamientos, aunque todo ello era una fachada para comprar los materiales que Hastur pidiera sin problema alguno, una vez comprado el laboratorio y hecho unas remodelaciones, le dieron una habitación, no era tan amplia como le gustaría, pero era suficiente para empezar, puesto a que entendía bien que para continuar con los experimentos de manera de no levantar sospechas.

    Una de las cosas que había sido limitado era los especímenes con los que podía trabajar, puesto a que solo le permitirían trabajar con ratas de laboratorio, ratas blancas que habían sido usadas desde mucho tiempo por los humanos para probar diferentes cosas, pero no le afectaba mucho, puesto a que, en sus experimentos, solo necesitaba de un ser vivo para probarlo.

    Así pasaron los primeros días, el solo creaba compuestos alquímicos desde su memoria, añadiendo compuestos, cambiando dosis y inyectando estos compuestos químicos a los ratones, algunos morían instantáneamente, otros mutaban antes de morir, mientras que unos pocos sobrevivían, después de unos intentos más, él consiguió un espécimen que parecía perfecto, pero solo había una forma de comprobarlo, dejo la rata en una jaula limpia, puesto a que tenia que recolectar ciertas cosas para comprobar que todo fuera correcto.

    —OGHROS AL’F, GEB’L-EE’H, YOG-SOTHOTH, ‘NGAH’NG AL’Y, ZHRO.

    Después de pronunciar esas palabras el ratón procedió a derretirse, en un acto tan desagradable que los humanos suelen desmayarse ante la ocurrencia, después de eso, en donde estaba la rata, quedo un polvo de color rosa pálido, todo parecía ir bien, el rey tomo el polvo con cuidado y lo metió a un frasco, al analizarlo con detenimiento y usar su magia, comprobó que efectivamente, el experimento había sido exitoso, esto solo era el inicio de un viaje para conseguir mayor conocimiento.
    [Registro #1 - Creación del Laboratorio y el primer experimento exitoso] Al final tomo la decisión de abrir un laboratorio para continuar con los experimentos que tanto tiempo atrás había dejado de lado, no le costó mucho, al contrario, la Hermandad del Signo Amarillo estaba mas que dispuesta a darle un espacio a Hastur para que pudiera experimentar libremente sin las consecuencias que previamente ya se habían visto, un grupo de la secta se reunió para comprar un laboratorio gigante para producir medicinas e investigación de entres biológicos para tratamientos, aunque todo ello era una fachada para comprar los materiales que Hastur pidiera sin problema alguno, una vez comprado el laboratorio y hecho unas remodelaciones, le dieron una habitación, no era tan amplia como le gustaría, pero era suficiente para empezar, puesto a que entendía bien que para continuar con los experimentos de manera de no levantar sospechas. Una de las cosas que había sido limitado era los especímenes con los que podía trabajar, puesto a que solo le permitirían trabajar con ratas de laboratorio, ratas blancas que habían sido usadas desde mucho tiempo por los humanos para probar diferentes cosas, pero no le afectaba mucho, puesto a que, en sus experimentos, solo necesitaba de un ser vivo para probarlo. Así pasaron los primeros días, el solo creaba compuestos alquímicos desde su memoria, añadiendo compuestos, cambiando dosis y inyectando estos compuestos químicos a los ratones, algunos morían instantáneamente, otros mutaban antes de morir, mientras que unos pocos sobrevivían, después de unos intentos más, él consiguió un espécimen que parecía perfecto, pero solo había una forma de comprobarlo, dejo la rata en una jaula limpia, puesto a que tenia que recolectar ciertas cosas para comprobar que todo fuera correcto. —OGHROS AL’F, GEB’L-EE’H, YOG-SOTHOTH, ‘NGAH’NG AL’Y, ZHRO. Después de pronunciar esas palabras el ratón procedió a derretirse, en un acto tan desagradable que los humanos suelen desmayarse ante la ocurrencia, después de eso, en donde estaba la rata, quedo un polvo de color rosa pálido, todo parecía ir bien, el rey tomo el polvo con cuidado y lo metió a un frasco, al analizarlo con detenimiento y usar su magia, comprobó que efectivamente, el experimento había sido exitoso, esto solo era el inicio de un viaje para conseguir mayor conocimiento.
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    ㅤㅤㅤㅤ ﹙⌕﹚𝑆𝐸 𝐵𝑈𝑆𝐶𝐴:
    ㅤㅤㅤㅤ Simon Basset.

    ▸ Para otp con Daphne Bridgerton.
    ▸ Se pide actividad no constante pero interés.
    ▸ Se requiere compromiso y conocimiento del personaje.
    ▸ Se promete drama y cariño.
    ㅤㅤㅤㅤ ﹙⌕﹚𝑆𝐸 𝐵𝑈𝑆𝐶𝐴: ㅤㅤㅤㅤ Simon Basset. ▸ Para otp con Daphne Bridgerton. ▸ Se pide actividad no constante pero interés. ▸ Se requiere compromiso y conocimiento del personaje. ▸ Se promete drama y cariño.
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  • 𝙏𝙝𝙚 𝙎𝙝𝙖𝙥𝙚 𝙮𝙤𝙪𝙧 𝙛𝙚𝙖𝙧 𝙩𝙖𝙠𝙚𝙨 — 𝑁𝑒𝑤 𝑌𝑜𝑟𝑘 𝐶𝑖𝑡𝑦
    Fandom X-Men/Marvel y rol libre
    Categoría Otros
    La lluvia caía con una constancia incómoda, fina pero suficiente para volver la ciudad un reflejo interminable de luces deformadas sobre el asfalto. Nueva York seguía despierta pese a la hora; taxis cruzando avenidas todavía congestionadas, conversaciones perdidas entre el ruido del tráfico y pantallas gigantes proyectando noticias como si el mundo necesitara recordarles cada cinco minutos exactamente a qué debía temerle.

    Caminaba entre la multitud sin prisa real. A veces salía del Instituto únicamente para eso. Caminar, respirar aire que no estuviera cargado de discusiones políticas, reportes de ataques o estudiantes preguntándose si el mundo terminaría odiándolos antes siquiera de que aprendieran a entenderse a sí mismos. No siempre ayudaba, pero aunque había una pizca de esperanza todavía, esta misma estaba extinguiéndose poco a poco; lo sabía.

    Últimamente casi nunca lo hacía.

    Una pantalla suspendida sobre la avenida volvió a cambiar de segmento mientras esperaba junto al cruce peatonal. El logo de Stark apareció acompañado de gráficos, declaraciones oficiales y palabras cuidadosamente escogidas para sonar tranquilizadoras.

    "Modernización, seguridad, implementación avanzada del programa SENTINEL"

    Sostuvo la mirada sobre la pantalla un instante, más de lo necesario. Todavía recordaba el sonido de las voces, el ruido de las secuelas que Genosha dejó. No el de las explosiones, pero sí de todo.

    El silencio imposible de una ciudad entera reducida a humo, concreto roto y cuerpos bajo escombros mientras Centinelas seguían sobrevolando como si aquello hubiera sido una operación cumplida. Recordaba sostener estructuras colapsadas con las manos ensangrentadas buscando sobrevivientes sabiendo, incluso antes de encontrarlos, que muchos ya no estaban vivos.

    ¿Y ahora? El mundo volvía a hablar de Centinelas como si solo fueran tecnología. Como si no existieran cadáveres enterrados bajo esa palabra maldita.

    Desvió finalmente la vista, y fue ahí cuando reanudó con su andar. La multitud seguía desplazándose a su alrededor como una corriente interminable de paraguas oscuros y pasos apresurados. Personas demasiado ocupadas sobreviviendo su propia rutina como para notar los detalles bajo la capucha de su suéter, o el visor rubí que brilla con poca intensidad para pasar desapercibido. La mirada de Summers se alzó ligeramente y con reconocimiento. No de inmediato como alguien conocido, sino como una imagen mal archivada en algún rincón incómodo de su memoria reciente. El rostro apareció primero fragmentado; una fotografía granulada proyectada sobre una mesa de la sala de estrategia, expedientes abiertos entre tazas de café frío y reportes acumulándose demasiado rápido como para ignorarlos.

    Hank había mencionado su nombre también. Posible exposición a manifestaciones psiquicas no clasificadas, episodios visuales recurrentes. Patrones extraños detectados por Cerebro cerca de su ubicación durante las últimas semanas. Nada concluyente todavía, pero suficiente para mantener ese perfil bajo y observación pasiva. Mantuvo la mirada todavía hacia delante, mientras el comunicador emite la voz de Ororo del otro lado.

    Desvió ligeramente el rostro, manteniendo la mirada fija conforme continúa con el canal privado activo, con un movimiento sutil y discreto de la mano cerca del cuello de la chaqueta. —Storm —el ruido de la lluvia cubrió parcialmente su voz. Esperó apenas un segundo, y continuó —, la encontré.

    Su todo bajó automáticamente, volviéndose más serio mientras seguía caminando sin acercarse demasiado todavía.

    —La chica de los reportes de Hank. Coincide con los registros que Cerebro detectó esta semana cerca del Midtown sector —sus ojos se elevaron brevemente hacia la pantalla suspendida sobre la avenida aledaña. Las imágenes publicitarias parpadearon apenas un instante; tan rápido que cualquier persona lo habría ignorado, pero no Scott.


    Tensó la mandíbula en señal de alerta.

    —Y creo que Hank se quedó corto con las anomalías —hizo una pausa. Observó nuevamente a la pantalla tan pronto una sombra se muestra a cierta distancia. Esta observa directo a él, a la multitud, pero con especial énfasis a la chica en cuestión. —No parece consciente de lo que está pasando —añadió finalmente—. Pero algo alrededor de ella está reaccionando.

    El comunicador quedó en silencio unos segundos mientras él intenta reducir apenas el paso y la distancia.

    ¿Entonces? Ocurrió de nuevo...

    Las pantallas sobre la avenida distorsionaron la imagen al mismo tiempo. No completamente; apenas una interferencia brevemente atravesando la señal. Colores deformándose, estática, y si se prestaba la suficiente atención a las pantallas, figuras; tres ojos, uno y miles después.
    La lluvia caía con una constancia incómoda, fina pero suficiente para volver la ciudad un reflejo interminable de luces deformadas sobre el asfalto. Nueva York seguía despierta pese a la hora; taxis cruzando avenidas todavía congestionadas, conversaciones perdidas entre el ruido del tráfico y pantallas gigantes proyectando noticias como si el mundo necesitara recordarles cada cinco minutos exactamente a qué debía temerle. Caminaba entre la multitud sin prisa real. A veces salía del Instituto únicamente para eso. Caminar, respirar aire que no estuviera cargado de discusiones políticas, reportes de ataques o estudiantes preguntándose si el mundo terminaría odiándolos antes siquiera de que aprendieran a entenderse a sí mismos. No siempre ayudaba, pero aunque había una pizca de esperanza todavía, esta misma estaba extinguiéndose poco a poco; lo sabía. Últimamente casi nunca lo hacía. Una pantalla suspendida sobre la avenida volvió a cambiar de segmento mientras esperaba junto al cruce peatonal. El logo de Stark apareció acompañado de gráficos, declaraciones oficiales y palabras cuidadosamente escogidas para sonar tranquilizadoras. "Modernización, seguridad, implementación avanzada del programa SENTINEL" Sostuvo la mirada sobre la pantalla un instante, más de lo necesario. Todavía recordaba el sonido de las voces, el ruido de las secuelas que Genosha dejó. No el de las explosiones, pero sí de todo. El silencio imposible de una ciudad entera reducida a humo, concreto roto y cuerpos bajo escombros mientras Centinelas seguían sobrevolando como si aquello hubiera sido una operación cumplida. Recordaba sostener estructuras colapsadas con las manos ensangrentadas buscando sobrevivientes sabiendo, incluso antes de encontrarlos, que muchos ya no estaban vivos. ¿Y ahora? El mundo volvía a hablar de Centinelas como si solo fueran tecnología. Como si no existieran cadáveres enterrados bajo esa palabra maldita. Desvió finalmente la vista, y fue ahí cuando reanudó con su andar. La multitud seguía desplazándose a su alrededor como una corriente interminable de paraguas oscuros y pasos apresurados. Personas demasiado ocupadas sobreviviendo su propia rutina como para notar los detalles bajo la capucha de su suéter, o el visor rubí que brilla con poca intensidad para pasar desapercibido. La mirada de Summers se alzó ligeramente y con reconocimiento. No de inmediato como alguien conocido, sino como una imagen mal archivada en algún rincón incómodo de su memoria reciente. El rostro apareció primero fragmentado; una fotografía granulada proyectada sobre una mesa de la sala de estrategia, expedientes abiertos entre tazas de café frío y reportes acumulándose demasiado rápido como para ignorarlos. Hank había mencionado su nombre también. Posible exposición a manifestaciones psiquicas no clasificadas, episodios visuales recurrentes. Patrones extraños detectados por Cerebro cerca de su ubicación durante las últimas semanas. Nada concluyente todavía, pero suficiente para mantener ese perfil bajo y observación pasiva. Mantuvo la mirada todavía hacia delante, mientras el comunicador emite la voz de Ororo del otro lado. Desvió ligeramente el rostro, manteniendo la mirada fija conforme continúa con el canal privado activo, con un movimiento sutil y discreto de la mano cerca del cuello de la chaqueta. —Storm —el ruido de la lluvia cubrió parcialmente su voz. Esperó apenas un segundo, y continuó —, la encontré. Su todo bajó automáticamente, volviéndose más serio mientras seguía caminando sin acercarse demasiado todavía. —La chica de los reportes de Hank. Coincide con los registros que Cerebro detectó esta semana cerca del Midtown sector —sus ojos se elevaron brevemente hacia la pantalla suspendida sobre la avenida aledaña. Las imágenes publicitarias parpadearon apenas un instante; tan rápido que cualquier persona lo habría ignorado, pero no Scott. Tensó la mandíbula en señal de alerta. —Y creo que Hank se quedó corto con las anomalías —hizo una pausa. Observó nuevamente a la pantalla tan pronto una sombra se muestra a cierta distancia. Esta observa directo a él, a la multitud, pero con especial énfasis a la chica en cuestión. —No parece consciente de lo que está pasando —añadió finalmente—. Pero algo alrededor de ella está reaccionando. El comunicador quedó en silencio unos segundos mientras él intenta reducir apenas el paso y la distancia. ¿Entonces? Ocurrió de nuevo... Las pantallas sobre la avenida distorsionaron la imagen al mismo tiempo. No completamente; apenas una interferencia brevemente atravesando la señal. Colores deformándose, estática, y si se prestaba la suficiente atención a las pantallas, figuras; tres ojos, uno y miles después.
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  • ❝Todo colapsó...❞
    Fandom Supernatural
    Categoría Acción
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ Dean Winchester


    ¿Nunca has pensado en la posibilidad de la existencia de mundos paralelos? Ya sabes, mundos que parecen iguales al tuyo y que difieren en pequeños y simples aspectos. El efecto mariposa elevado a la máxima potencia. Tal vez si le hubieras plantado cara a esa abusona en el instituto en lugar de agachar la cabeza y continuar por el pasillo hoy serias dueña de una multinacional. Decisiones mínimas que tomamos a diario pueden desentrañar cambios impresionantes. ¡BUM! Mundos paralelos.

    Bueno, en nuestro caso no es tan sencillo. Digamos que en esta realidad la creación de mundos paralelos no depende de nuestras decisiones, más bien de las de un ser codicioso, despreciable y aburrido. Un tipo que crea mundos enteros y los deshecha cuando no le entretienen lo suficiente. Y uno de estos mundos descartados y abandonado a su buena suerte era el mundo en el que Sadie vivía. Claro que las personas del planeta no sabían que Dios habia cerrado la puerta y se habia mudado de edificio. Ellos vivían sus vidas cotidianas, con el vaivén de las vicisitudes del día a día.

    Y luego estaba la cara B. El mundo sobrenatural, los Hombres de Letras y los cazadores. Los que aterrorizaban a los inocentes por la noche y los que los combatían. Sadie Torres era una de ellas. Se habia formado como bruja y habia terminado viendo como su vida era destrozada por un grupo de vampiros. No os voy a mentir, aquel desenlace fue terrible, pero abrió una puerta desconocida para Sadie y le consiguió un puesto en la prestigiosa organización de Los Hombres de Letras de Estados Unidos.

    Los Hombres de Letras era el cuerpo de elite del conocimiento sobrenatural, contaban con equipos de cazadores, de agentes y estudiosos. Poseían búnkeres por todo el mundo. Varios en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Bélgica. En fin… En cada parte del mundo la organización habia extendido sus largos dedos con intención de mantener el orden y la estabilidad de un mundo cada vez más caótico.

    Y los lideres de esa organización en Estados Unidos eran los Winchester. John dirigía el bunker de Kansas y se coordinaba con el resto de búnkeres y miembros del país. Mary, su mujer, prefería el trabajo de campo y entrenaba y salvaba a nuevos cazadores y futuros reclutas. Luego estaban sus hijos: Sam y Dean. Sam era experto en demonología y Angeología. Y Dean… el mayor, era de los que preferían mancharse las manos. Un excelente estratega, habilidoso en la batalla y con una mente brillante y avispada. A menudo Sadie bromeaba con él diciendo que bien parecía McGyver, capaz de construir una bomba con un chiche y un boli bic.

    Sadie y Dean se compenetraban a la perfección. Tanto que comenzaron a realizar salidas juntos: cacerías, salvamento de inocentes, resolución de misterios… Y, como era de esperar, se enamoraron. Tanto que Dean se sintió con la confianza de dar el siguiente paso tres años después de conocer a Sadie. Todo parecía ir sobre ruedas hasta que… el universo empezó a colapsar sobre sí mismo…

    Literalmente.

    Al principio eran solamente noticias raras sobre meteoritos y extraños movimientos de tierra. Después comenzaron las catástrofes naturales: maremotos en Indonesia y Europa, terremotos en Estados Unidos, derrumbamiento de acantilados y puentes… Y entonces… llegó el fin del mundo sin que nadie supiera qué hacer para detener aquello.

    John Winchester se pasó una mano por el rostro, abatido. Apenas se sentía capaz de alzar la mirada hacia los cazadores y miembros de la organización. Sadie pudo ver que no sabía qué decirles a pesar de haberlos reunido allí como su líder. Sadie sabía que, ante el fin del mundo, ni siquiera el todopoderoso John Winchester, su suegro, sabia como proteger a su gente y que solo era cuestión de tiempo que el bunker cayera sobre sus cabezas.

    -Ha llegado la hora… El mundo se va al infierno y no hay forma de pararlo. No voy a pediros que os quedéis. Si teneis familia, si teneis algo ahí afuera, volved a casa con vuestros seres queridos. Me duele decir esto pero, por primera vez, no encuentro la forma de detener esto…

    Sadie tragó saliva de forma pesada y se aferró aún más a la mano de Dean. Este captó el gesto y alzó ese brazo para rodear el cuello de Sadie estrechándola contra sí y dejar después un beso en su cabello.

    -Saldremos de esta, ¿vale? -le dijo en voz baja- No sé cómo, pero te pondré a salvo…

    Sadie asintió solamente.

    Tras aquella funesta reunión fueron muchos de sus amigos los que decidieron abandonar el bunker para poder pasar sus últimos dias con sus seres queridos. En las despedidas todo eran buenos deseos, abrazos y lágrimas silenciosas de dolor y frustración. Y menos de tres dias después solo la familia Winchester restaba en el bunker. Aunque estos eran resilientes y cabezotas. Sadie sobre todo. Intentó buscar y crear hechizos que pudieran protegerlos pero ninguno funcionaba…

    Absolutamente. Ninguno.

    Y entonces… no hubo escapatoria.

    Era de noche en el resto del mundo pero en el interior del bunker de Lebanon la familia superviviente corría para salvar sus vidas. La corriente eléctrica habia fallado y el color rojizo de las luces de emergencia parpadeando iluminaban el pasillo de forma mortecina. El primer temblor habia puesto a la familia Winchester en alerta. Después llegó una sacudida aún más fuerte y el panel de seguridad empezó a timbrar de forma estridente y aguda avisando de un fallo de seguridad en la estructura. No era tal, pues lo cierto era que medio edificio se habia derrumbado desde uno de los lados cayendo sobre la gruesa capa de hormigón y piedra.

    Sadie, Sam y Dean corrían por el pasillo que llegaba hasta la biblioteca. Corazones latiendo a toda velocidad, compungidos ante los sonidos de golpes sobre sus cabezas y el tintineo de los azulejos de las paredes al resquebrajarse a su paso. Sadie aferraba la mano de Dean y sentía clavarse el anillo de compromiso entre sus otros dedos al ser estos oprimidos por la fuerza de la mano de su prometido.

    De pronto el pasillo colapsó sobre sí mismo y los tres tuvieron que retroceder entre el polvo y los cascotes de hormigón. Dean agarró a Sadie apartándola de la trayectoria de los escombros que caían y la estrechó contra la pared, cubriéndola con su cuerpo y sus manos.

    -¿Estás bien? -preguntó él con la voz ronca a causa del polvo en el ambiente.

    Sadie asintió tosiendo ligeramente.

    -¡Por aquí! -bramó la voz de John desde la entrada de la cocina. No podían verle con el humo reinante en el ambiente, pero todos sabían dónde se encontraba la puerta asi que retrocedieron hasta dar con las manos de Mary y John que los guiaron hasta el interior de la cocina.

    -¡Esto se va a la mierda! -gritó Dean- ¿Podemos llegar al garaje?

    John negó con la cabeza.

    -El techo se ha derrumbado y la puerta está bloqueada… -dijo Mary.

    -Joder… -masculló Dean.

    John posó una mano en la espalda de Mary guiándola hacia la otra salida de la sala.

    -Tenemos que irnos ahora mismo. O moriremos aquí abajo. Solo podemos salir por la puerta de la sala de guerra… Es arriesgado…

    Sadie todavia tosía el humo y polvo que habia aspirado.

    -Puedo intentar contener el derrumbe y daros una oportunidad -dijo ella con voz débil.

    Dean la miró como si acabara de ver a ET recién aterrizado.

    -¿Estás loca? No, ni de coña. Nos vamos. Todos.

    John hizo una seña con un gesto de su cabeza.

    -Pues tiene que ser ahora. ¡Ya! ¡Vamos!

    De modo que los cinco salieron corriendo por la segunda puerta de la cocina, la que quedaba más cerca de la biblioteca. Las luces rojas impedían estar seguro de por donde uno pisaba y tener que esquivar mesas y sillas no era una tarea facil mientras el escenario temblaba.

    De pronto un enorme estruendo y una sacudida al edificio hizo que Sam, Dean y Sadie cayeran al suelo.

    -¡NO! ¡MAMÁ!

    Sadie pudo escuchar el grito desgarrador de Dean cuando al incorporarse descubrió que John y Mary Winchester no habían podido llegar a la biblioteca antes de que el pasillo colapsara sobre ellos, atrapándolos bajo los escombros. El cazador corrió a intentar quitar las piedras, con la esperanza de poder llegar hasta sus padres a pesar de la mancha de sangre que comenzaba a brotar en el suelo en un fino reguero.

    -¡DEAN! -lo llamó Sam mientras Sadie y él llegaban hasta Dean para intentar detenerlo.

    -¡Dean! ¡Cariño, tenemos que salir de aquí! -le pidió la bruja a su prometido- ¡Dean! ¡Por favor!

    El cazador cejó en su empeño con rabia, dolor y frustración. Se incorporó pasándose el dorso de la muñeca por el rostro para limpiar su visión de polvo y lágrimas y asintió tomando rápidamente la mano de Sadie para salir corriendo hacia la salida. Estaban cerca. Tan cerca…

    Y de pronto…

    -¡DEAN! -fue todo lo que Sadie escuchó antes de que Sam apartara a Dean de un empujón. Dean cayó al suelo y Sam desapareció de la vista de los dos debajo de una nube de piedra y polvo.

    -No… Nonononono…¡NO! ¡SAM! -la voz rota de Dean destrozó el corazón de Sadie.

    -Dean… Dean… Tenemos que irnos… ¡Dean!

    Sadie buscó el brazo de su prometido con la mano y trató de tirar de él para apartarlo de aquelle enorme grieta en el techo. Todo sucedió muy rapido después de aquello. Sadie advirtió el sonido de la piedra desprendiéndose. Su mirada buscó a Dean y vio el miedo en los ojos verdes de Dean un segundo antes de que el techo comenzara a caer sobre él.

    -¡DEAN!- gritó Sadie. Alargó sus manos hacia él liberando una onda expansiva de magia con intención de apartarlo del derrumbe. Pero esta golpeó contra uno de los símbolos de protección tallados en la piedra del arco principal de la entrada a la biblioteca y entonces…. Todo explotó. Y se volvió negro.

    >> Todo era normal en el bunker, o al menos tan normal como esos dias en que no se terminaba el mundo. Sam se habia levantado a las seis de la mañana, habia salido a correr… Habia recogido el correo de la oficina de correos del pueblo y habia regresado a casa. Mientras esperaba al regreso de Dean, quien habia bajado a comprar, habia preparado la comida… Como digo, un día absolutamente normal.

    Esa tarde compartían un bourbon ya que Sam habia decidido apartar la mirada de la sección de noticias de la página web que mostraba su ordenador portátil, un rato al ser traicioneramente seducido por la botella que su hermano habia llevado hasta la mesa. Si no habían encontrado a Amara en una semana, no la encontrarían en los siguientes veinte minutos.

    -¿Qué harías tú? -preguntó Sam de pronto, dando voz a una pregunta que habia pasado algunas veces por su cabeza- Si tuviésemos la opción de una vida normal, quiero decir. Yo querría retomar Derecho y… seria increible graduarme antes de los cuarenta y cinco…- bromeó negando con la cabeza- Y el bunker… Podríamos convertirlo en algo más… En algo mejor… Un lugar que ayudase a otros cazadores… ¿Cuál sería tu plan?

    Entonces recordó algo.

    -Antes de que se me olvide… -dijo inclinándose hacia su portátil y cambiando de pestaña en el navegador- Garth cree que hay un caso de poltergeist en Utah. Le dije que le echaríamos un vistazo…

    Y entonces… un fogonazo de luz los sorprendió a ambos. Una luz amarilla que duró un segundo, un destello de una luz de emergencia lejana y de pronto… Una humareda de polvo y algunos cascotes de piedra cayeron sobre el suelo de madera. Sam se levantó a toda velocidad dejando su vaso sobre la mesa y corriendo a ver qué ocurría.

    -¡Dean! -llamó a su hermano al ver el cuerpo de una mujer joven, inconsciente en el suelo. Estaba cubierta de polvo, magullada y tenía heridas recientes en la frente, en la mejilla, en el hombro- ¿Qué demonios…?

    Entonces la muchacha abrió los ojos apenas un par de segundos.

    -¿Dean? -preguntó esbozando una sonrisa cansada.

    Sam miró a su hermano y luego descubrió algo al lado de la muchacha. Se agachó a recogerlo al tiempo que la joven preguntaba de nuevo, casi sin voz ni consciencia:

    -¿Sam…?

    Sam frunció las cejas mientras tomaba un cascote de piedra y se lo enseñaba a su hermano. Era el emblema de la estrella de Acuario que adornaba el arco de la entrada a la biblioteca. Exactamente. El. Mismo. Escudo. De. Piedra.

    Sam lo alzó para compararlo con el que presidia el arco.

    -¿Qué está pasando? -preguntó.
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ [IMPALA.DRIVER] ¿Nunca has pensado en la posibilidad de la existencia de mundos paralelos? Ya sabes, mundos que parecen iguales al tuyo y que difieren en pequeños y simples aspectos. El efecto mariposa elevado a la máxima potencia. Tal vez si le hubieras plantado cara a esa abusona en el instituto en lugar de agachar la cabeza y continuar por el pasillo hoy serias dueña de una multinacional. Decisiones mínimas que tomamos a diario pueden desentrañar cambios impresionantes. ¡BUM! Mundos paralelos. Bueno, en nuestro caso no es tan sencillo. Digamos que en esta realidad la creación de mundos paralelos no depende de nuestras decisiones, más bien de las de un ser codicioso, despreciable y aburrido. Un tipo que crea mundos enteros y los deshecha cuando no le entretienen lo suficiente. Y uno de estos mundos descartados y abandonado a su buena suerte era el mundo en el que Sadie vivía. Claro que las personas del planeta no sabían que Dios habia cerrado la puerta y se habia mudado de edificio. Ellos vivían sus vidas cotidianas, con el vaivén de las vicisitudes del día a día. Y luego estaba la cara B. El mundo sobrenatural, los Hombres de Letras y los cazadores. Los que aterrorizaban a los inocentes por la noche y los que los combatían. Sadie Torres era una de ellas. Se habia formado como bruja y habia terminado viendo como su vida era destrozada por un grupo de vampiros. No os voy a mentir, aquel desenlace fue terrible, pero abrió una puerta desconocida para Sadie y le consiguió un puesto en la prestigiosa organización de Los Hombres de Letras de Estados Unidos. Los Hombres de Letras era el cuerpo de elite del conocimiento sobrenatural, contaban con equipos de cazadores, de agentes y estudiosos. Poseían búnkeres por todo el mundo. Varios en Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Bélgica. En fin… En cada parte del mundo la organización habia extendido sus largos dedos con intención de mantener el orden y la estabilidad de un mundo cada vez más caótico. Y los lideres de esa organización en Estados Unidos eran los Winchester. John dirigía el bunker de Kansas y se coordinaba con el resto de búnkeres y miembros del país. Mary, su mujer, prefería el trabajo de campo y entrenaba y salvaba a nuevos cazadores y futuros reclutas. Luego estaban sus hijos: Sam y Dean. Sam era experto en demonología y Angeología. Y Dean… el mayor, era de los que preferían mancharse las manos. Un excelente estratega, habilidoso en la batalla y con una mente brillante y avispada. A menudo Sadie bromeaba con él diciendo que bien parecía McGyver, capaz de construir una bomba con un chiche y un boli bic. Sadie y Dean se compenetraban a la perfección. Tanto que comenzaron a realizar salidas juntos: cacerías, salvamento de inocentes, resolución de misterios… Y, como era de esperar, se enamoraron. Tanto que Dean se sintió con la confianza de dar el siguiente paso tres años después de conocer a Sadie. Todo parecía ir sobre ruedas hasta que… el universo empezó a colapsar sobre sí mismo… Literalmente. Al principio eran solamente noticias raras sobre meteoritos y extraños movimientos de tierra. Después comenzaron las catástrofes naturales: maremotos en Indonesia y Europa, terremotos en Estados Unidos, derrumbamiento de acantilados y puentes… Y entonces… llegó el fin del mundo sin que nadie supiera qué hacer para detener aquello. John Winchester se pasó una mano por el rostro, abatido. Apenas se sentía capaz de alzar la mirada hacia los cazadores y miembros de la organización. Sadie pudo ver que no sabía qué decirles a pesar de haberlos reunido allí como su líder. Sadie sabía que, ante el fin del mundo, ni siquiera el todopoderoso John Winchester, su suegro, sabia como proteger a su gente y que solo era cuestión de tiempo que el bunker cayera sobre sus cabezas. -Ha llegado la hora… El mundo se va al infierno y no hay forma de pararlo. No voy a pediros que os quedéis. Si teneis familia, si teneis algo ahí afuera, volved a casa con vuestros seres queridos. Me duele decir esto pero, por primera vez, no encuentro la forma de detener esto… Sadie tragó saliva de forma pesada y se aferró aún más a la mano de Dean. Este captó el gesto y alzó ese brazo para rodear el cuello de Sadie estrechándola contra sí y dejar después un beso en su cabello. -Saldremos de esta, ¿vale? -le dijo en voz baja- No sé cómo, pero te pondré a salvo… Sadie asintió solamente. Tras aquella funesta reunión fueron muchos de sus amigos los que decidieron abandonar el bunker para poder pasar sus últimos dias con sus seres queridos. En las despedidas todo eran buenos deseos, abrazos y lágrimas silenciosas de dolor y frustración. Y menos de tres dias después solo la familia Winchester restaba en el bunker. Aunque estos eran resilientes y cabezotas. Sadie sobre todo. Intentó buscar y crear hechizos que pudieran protegerlos pero ninguno funcionaba… Absolutamente. Ninguno. Y entonces… no hubo escapatoria. Era de noche en el resto del mundo pero en el interior del bunker de Lebanon la familia superviviente corría para salvar sus vidas. La corriente eléctrica habia fallado y el color rojizo de las luces de emergencia parpadeando iluminaban el pasillo de forma mortecina. El primer temblor habia puesto a la familia Winchester en alerta. Después llegó una sacudida aún más fuerte y el panel de seguridad empezó a timbrar de forma estridente y aguda avisando de un fallo de seguridad en la estructura. No era tal, pues lo cierto era que medio edificio se habia derrumbado desde uno de los lados cayendo sobre la gruesa capa de hormigón y piedra. Sadie, Sam y Dean corrían por el pasillo que llegaba hasta la biblioteca. Corazones latiendo a toda velocidad, compungidos ante los sonidos de golpes sobre sus cabezas y el tintineo de los azulejos de las paredes al resquebrajarse a su paso. Sadie aferraba la mano de Dean y sentía clavarse el anillo de compromiso entre sus otros dedos al ser estos oprimidos por la fuerza de la mano de su prometido. De pronto el pasillo colapsó sobre sí mismo y los tres tuvieron que retroceder entre el polvo y los cascotes de hormigón. Dean agarró a Sadie apartándola de la trayectoria de los escombros que caían y la estrechó contra la pared, cubriéndola con su cuerpo y sus manos. -¿Estás bien? -preguntó él con la voz ronca a causa del polvo en el ambiente. Sadie asintió tosiendo ligeramente. -¡Por aquí! -bramó la voz de John desde la entrada de la cocina. No podían verle con el humo reinante en el ambiente, pero todos sabían dónde se encontraba la puerta asi que retrocedieron hasta dar con las manos de Mary y John que los guiaron hasta el interior de la cocina. -¡Esto se va a la mierda! -gritó Dean- ¿Podemos llegar al garaje? John negó con la cabeza. -El techo se ha derrumbado y la puerta está bloqueada… -dijo Mary. -Joder… -masculló Dean. John posó una mano en la espalda de Mary guiándola hacia la otra salida de la sala. -Tenemos que irnos ahora mismo. O moriremos aquí abajo. Solo podemos salir por la puerta de la sala de guerra… Es arriesgado… Sadie todavia tosía el humo y polvo que habia aspirado. -Puedo intentar contener el derrumbe y daros una oportunidad -dijo ella con voz débil. Dean la miró como si acabara de ver a ET recién aterrizado. -¿Estás loca? No, ni de coña. Nos vamos. Todos. John hizo una seña con un gesto de su cabeza. -Pues tiene que ser ahora. ¡Ya! ¡Vamos! De modo que los cinco salieron corriendo por la segunda puerta de la cocina, la que quedaba más cerca de la biblioteca. Las luces rojas impedían estar seguro de por donde uno pisaba y tener que esquivar mesas y sillas no era una tarea facil mientras el escenario temblaba. De pronto un enorme estruendo y una sacudida al edificio hizo que Sam, Dean y Sadie cayeran al suelo. -¡NO! ¡MAMÁ! Sadie pudo escuchar el grito desgarrador de Dean cuando al incorporarse descubrió que John y Mary Winchester no habían podido llegar a la biblioteca antes de que el pasillo colapsara sobre ellos, atrapándolos bajo los escombros. El cazador corrió a intentar quitar las piedras, con la esperanza de poder llegar hasta sus padres a pesar de la mancha de sangre que comenzaba a brotar en el suelo en un fino reguero. -¡DEAN! -lo llamó Sam mientras Sadie y él llegaban hasta Dean para intentar detenerlo. -¡Dean! ¡Cariño, tenemos que salir de aquí! -le pidió la bruja a su prometido- ¡Dean! ¡Por favor! El cazador cejó en su empeño con rabia, dolor y frustración. Se incorporó pasándose el dorso de la muñeca por el rostro para limpiar su visión de polvo y lágrimas y asintió tomando rápidamente la mano de Sadie para salir corriendo hacia la salida. Estaban cerca. Tan cerca… Y de pronto… -¡DEAN! -fue todo lo que Sadie escuchó antes de que Sam apartara a Dean de un empujón. Dean cayó al suelo y Sam desapareció de la vista de los dos debajo de una nube de piedra y polvo. -No… Nonononono…¡NO! ¡SAM! -la voz rota de Dean destrozó el corazón de Sadie. -Dean… Dean… Tenemos que irnos… ¡Dean! Sadie buscó el brazo de su prometido con la mano y trató de tirar de él para apartarlo de aquelle enorme grieta en el techo. Todo sucedió muy rapido después de aquello. Sadie advirtió el sonido de la piedra desprendiéndose. Su mirada buscó a Dean y vio el miedo en los ojos verdes de Dean un segundo antes de que el techo comenzara a caer sobre él. -¡DEAN!- gritó Sadie. Alargó sus manos hacia él liberando una onda expansiva de magia con intención de apartarlo del derrumbe. Pero esta golpeó contra uno de los símbolos de protección tallados en la piedra del arco principal de la entrada a la biblioteca y entonces…. Todo explotó. Y se volvió negro. >> Todo era normal en el bunker, o al menos tan normal como esos dias en que no se terminaba el mundo. Sam se habia levantado a las seis de la mañana, habia salido a correr… Habia recogido el correo de la oficina de correos del pueblo y habia regresado a casa. Mientras esperaba al regreso de Dean, quien habia bajado a comprar, habia preparado la comida… Como digo, un día absolutamente normal. Esa tarde compartían un bourbon ya que Sam habia decidido apartar la mirada de la sección de noticias de la página web que mostraba su ordenador portátil, un rato al ser traicioneramente seducido por la botella que su hermano habia llevado hasta la mesa. Si no habían encontrado a Amara en una semana, no la encontrarían en los siguientes veinte minutos. -¿Qué harías tú? -preguntó Sam de pronto, dando voz a una pregunta que habia pasado algunas veces por su cabeza- Si tuviésemos la opción de una vida normal, quiero decir. Yo querría retomar Derecho y… seria increible graduarme antes de los cuarenta y cinco…- bromeó negando con la cabeza- Y el bunker… Podríamos convertirlo en algo más… En algo mejor… Un lugar que ayudase a otros cazadores… ¿Cuál sería tu plan? Entonces recordó algo. -Antes de que se me olvide… -dijo inclinándose hacia su portátil y cambiando de pestaña en el navegador- Garth cree que hay un caso de poltergeist en Utah. Le dije que le echaríamos un vistazo… Y entonces… un fogonazo de luz los sorprendió a ambos. Una luz amarilla que duró un segundo, un destello de una luz de emergencia lejana y de pronto… Una humareda de polvo y algunos cascotes de piedra cayeron sobre el suelo de madera. Sam se levantó a toda velocidad dejando su vaso sobre la mesa y corriendo a ver qué ocurría. -¡Dean! -llamó a su hermano al ver el cuerpo de una mujer joven, inconsciente en el suelo. Estaba cubierta de polvo, magullada y tenía heridas recientes en la frente, en la mejilla, en el hombro- ¿Qué demonios…? Entonces la muchacha abrió los ojos apenas un par de segundos. -¿Dean? -preguntó esbozando una sonrisa cansada. Sam miró a su hermano y luego descubrió algo al lado de la muchacha. Se agachó a recogerlo al tiempo que la joven preguntaba de nuevo, casi sin voz ni consciencia: -¿Sam…? Sam frunció las cejas mientras tomaba un cascote de piedra y se lo enseñaba a su hermano. Era el emblema de la estrella de Acuario que adornaba el arco de la entrada a la biblioteca. Exactamente. El. Mismo. Escudo. De. Piedra. Sam lo alzó para compararlo con el que presidia el arco. -¿Qué está pasando? -preguntó.
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