Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones.
Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez...
Algo de lo que él carecía.
⸻ Necesito más detalles.
Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución.
Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez...
Algo de lo que él carecía.
⸻ Necesito más detalles.
Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución.
Era momento de buscar a alguien de quien aprender.
Recluido, en la segura soledad de su hogar. Elías se encerraba en la lectura y en sus estudios, como era costumbre, un legado entero de conocimientos que él, con su longevidad, atesoraría en su mente incluso cuando el mundo los olvidara, pero había algo que era incapaz de comprender, algo que para el resto del mundo podía ser algo primordial; las emociones.
Él, con su presencia silente y su mirada atenta llevaba años tratando de averiguar más sobre los humanos, entender esas emociones que los movían, el motor de su vida que los forzaba a levantarse una y otra vez...
Algo de lo que él carecía.
⸻ Necesito más detalles.
Si no podía comprenderlo por su cuenta, tendría que mover ficha, era momento de abandonar ese aislamiento autoimpuesto, ese distanciamiento que él mismo había decidido mantener por precaución.
Era momento de buscar a alguien de quien aprender.