• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    #Ro

    De verdad que estoy cansada de que me reaccionen gente 2D o me envíen peticiones. NO ACEPTO NI REACCIONÓ a sus publicaciones, por favor dejar de hacerlo, es muy molesto y no me apetece poner post en amigos, porque no tengo nada que ocultar.

    #Ro De verdad que estoy cansada de que me reaccionen gente 2D o me envíen peticiones. NO ACEPTO NI REACCIONÓ a sus publicaciones, por favor dejar de hacerlo, es muy molesto y no me apetece poner post en amigos, porque no tengo nada que ocultar.
    0 comentarios 0 compartidos
  • † 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓 𝖕𝖆𝖗𝖙𝖓𝖊𝖗 †
    Categoría Terror
    El silencio sepulcral inundaba las salas, como si se tratase de una maldición, pero la bruja disfrutaba la soledad de su hogar, el gran caserón que parecía eterno, pasillos largos, amplios y llenos de habitaciones que tal vez nunca habían tenido dueño, pero existían; habitaciones con el propósito de llenarlas de vida. La reina anterior del aquelarre, la madre de Catherine, siempre quiso tener muchos hijos. Pero un parto como el que ella tuvo le secó la matriz. Ni un hijo más podría nacer de ella, pues la parte demoníaca de Cath le arrancó cada vestigio de nueva vida, su egoísmo existía desde que ella era del tamaño de un haba.

    No había manera entonces de que esa casa tuviera tantas brujas como en su momento deseó ella. Cuando se hizo del aquelarre, todas las brujas incluyéndola, llegaron a un acuerdo, cada luna llena iban a reunirse, el árbol gigantesco en el bosque de la Luna era el lugar de reunión, a la vista el trono de madera de la Reina bruja. Así que... El silencio siempre era el acompañante de Catherine, pero a veces... Ciertas veces... Necesitaba sentir que alguien le escuchaba. No necesitaba consejo, una bruja como ella no.

    En una de esas tantas noches de insomnio, donde las sombras de los que se ha llevado danzaban alrededor de su cama, la vela revelaba sus formas sobre la pared, ansiosos de ser notados por su ama. ¿Debería hacer que una sombra sea su acompañante? No, una sombra no... Las sombras son sus esclavos. Las sombras aprenden a torturar, a guiar a los demás a la locura. No hablan, no gritan, solo danzan hasta que la persona no puede resistir y su esencia viene a Cath, su nueva dueña.

    Necesitaba a alguien inteligente, que pudiera hacer todo tipo de cosas... Alguien con voz. Un humano adulador no iba a servir. Sabía ahora lo que tenía que hacer, una hija de la unión de la noche tenía que poseer a alguien que pudiera con todo lo que Catherine representaba.

    — 𝖀𝖓 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔... 𝕹𝖔. 𝖀𝖓𝖆 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔. —

    En el infierno las clasificaciones eran estúpidas y la mayoría no tenía género, pero ella no podía confiarle su espalda a algo que pudiera mínimamente ser hombre, masculino, agh.

    Movió la diestra para hacer que las sombras se fueran, el espectáculo terminó. Se levantó en su perfecta desnudez a su área de trabajo. Dibujó un círculo en el suelo con pintura roja, conocía el ritual de invocación muy bien, alguna vez trajo algo horrores Elritch, usó su propia sangre para invocar eso que ella tanto deseaba, aunque al principio quisiera ocultarlo. El sacrificio era la sangre demoníaca con humana, su deseo de una compañía apta para ella, para la bruja más fuerte.

    — 𝖁𝖊𝖓 𝖆 𝖒í, 𝖕𝖊𝖖𝖚𝖊ñ𝖆. 𝖁𝖊𝖓 𝖆 𝖙𝖔𝖒𝖆𝖗 𝖙𝖚 𝖑𝖚𝖌𝖆𝖗 𝖈𝖔𝖒𝖔 𝖒𝖎 𝖆𝖈𝖔𝖒𝖕𝖆ñ𝖆𝖓𝖙𝖊. —
    El silencio sepulcral inundaba las salas, como si se tratase de una maldición, pero la bruja disfrutaba la soledad de su hogar, el gran caserón que parecía eterno, pasillos largos, amplios y llenos de habitaciones que tal vez nunca habían tenido dueño, pero existían; habitaciones con el propósito de llenarlas de vida. La reina anterior del aquelarre, la madre de Catherine, siempre quiso tener muchos hijos. Pero un parto como el que ella tuvo le secó la matriz. Ni un hijo más podría nacer de ella, pues la parte demoníaca de Cath le arrancó cada vestigio de nueva vida, su egoísmo existía desde que ella era del tamaño de un haba. No había manera entonces de que esa casa tuviera tantas brujas como en su momento deseó ella. Cuando se hizo del aquelarre, todas las brujas incluyéndola, llegaron a un acuerdo, cada luna llena iban a reunirse, el árbol gigantesco en el bosque de la Luna era el lugar de reunión, a la vista el trono de madera de la Reina bruja. Así que... El silencio siempre era el acompañante de Catherine, pero a veces... Ciertas veces... Necesitaba sentir que alguien le escuchaba. No necesitaba consejo, una bruja como ella no. En una de esas tantas noches de insomnio, donde las sombras de los que se ha llevado danzaban alrededor de su cama, la vela revelaba sus formas sobre la pared, ansiosos de ser notados por su ama. ¿Debería hacer que una sombra sea su acompañante? No, una sombra no... Las sombras son sus esclavos. Las sombras aprenden a torturar, a guiar a los demás a la locura. No hablan, no gritan, solo danzan hasta que la persona no puede resistir y su esencia viene a Cath, su nueva dueña. Necesitaba a alguien inteligente, que pudiera hacer todo tipo de cosas... Alguien con voz. Un humano adulador no iba a servir. Sabía ahora lo que tenía que hacer, una hija de la unión de la noche tenía que poseer a alguien que pudiera con todo lo que Catherine representaba. — 𝖀𝖓 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔... 𝕹𝖔. 𝖀𝖓𝖆 𝖉𝖊𝖒𝖔𝖓𝖎𝖔. — En el infierno las clasificaciones eran estúpidas y la mayoría no tenía género, pero ella no podía confiarle su espalda a algo que pudiera mínimamente ser hombre, masculino, agh. Movió la diestra para hacer que las sombras se fueran, el espectáculo terminó. Se levantó en su perfecta desnudez a su área de trabajo. Dibujó un círculo en el suelo con pintura roja, conocía el ritual de invocación muy bien, alguna vez trajo algo horrores Elritch, usó su propia sangre para invocar eso que ella tanto deseaba, aunque al principio quisiera ocultarlo. El sacrificio era la sangre demoníaca con humana, su deseo de una compañía apta para ella, para la bruja más fuerte. — 𝖁𝖊𝖓 𝖆 𝖒í, 𝖕𝖊𝖖𝖚𝖊ñ𝖆. 𝖁𝖊𝖓 𝖆 𝖙𝖔𝖒𝖆𝖗 𝖙𝖚 𝖑𝖚𝖌𝖆𝖗 𝖈𝖔𝖒𝖔 𝖒𝖎 𝖆𝖈𝖔𝖒𝖕𝖆ñ𝖆𝖓𝖙𝖊. —
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    6
    3 turnos 0 maullidos
  • Antes de que mí siguiente turno laboral llegara recibí una llamada del dragón de fuego al que rescate.. me dio la ubicación de los mercenarios que los habían capturado

    Enseguida me prepare con lo necesario y volé por encima de las nubes hasta llegar y ocultarme detrás de unas rocas en la montaña.. necesito encontrar a la persona que está fabricando esos collares, no voy a permitir que nos controlen a su antojo.

    Después de observar un rato la base pude notar que de vez en cuando llegan camiones del ejército a darles provisiones y armamento.. como era de esperarse el gobierno está colaborando con ellos en secreto.. los humanos no tienen piedad.
    Antes de que mí siguiente turno laboral llegara recibí una llamada del dragón de fuego al que rescate.. me dio la ubicación de los mercenarios que los habían capturado Enseguida me prepare con lo necesario y volé por encima de las nubes hasta llegar y ocultarme detrás de unas rocas en la montaña.. necesito encontrar a la persona que está fabricando esos collares, no voy a permitir que nos controlen a su antojo. Después de observar un rato la base pude notar que de vez en cuando llegan camiones del ejército a darles provisiones y armamento.. como era de esperarse el gobierno está colaborando con ellos en secreto.. los humanos no tienen piedad.
    5 turnos 0 maullidos
  • † 𝕹𝖎𝖌𝖍𝖙𝖒𝖆𝖗𝖊 †

    [Canción si quieren que el rol sea más inmersivo, es la que usé como inspiración: https://www.youtube.com/watch?v=xMraIqfl1ro ]

    Un sonido apenas reconocible. Venido en aumento mientras podía encontrarle sentido a ese ruido, pero dentro de todo era muy familiar, lo había escuchado antes, varias veces, sí, muchas veces. Pero algo extraño parecía apoderarse de lo que normalmente era una alegre canción circense... Como si un toque oscuro estuviera dominando el ritmo. Abrió los párpados de inmediato, la oscuridad de la habitación parecía consumirlo todo, apenas un atisbo de luz lunar se colaba entre las cortinas.

    Se puso en pie, ni siquiera se detuvo a ponerse nada en los pies, pues la música extraña parecía cada vez estar más fuerte, como si el volumen fuera de menos a mucho más, el ruido debía despertar a todos los vecinos si seguía así. Abrió la puerta y salió, en cuanto puso ambos pies afuera un azote lo dejó ahí. Cuando se giró a intentar abrir de nuevo, la puerta había desaparecido. El panorama de lo que una vez fue el exterior de su habitación, ahora parecía un enorme circo con la luna brillando en todo su esplendor. Una imagen que le hizo estremecer. La música se mantuvo en todo momento, repitiéndose la misma canción macabra, capaz de provocarle miedo. Habría querido huir, pero no había a dónde, todo a su alrededor parecía un paisaje espejo, lo que había de un lado estaba del otro, pero lo más difícil no era eso, no, no... Era soportar las miradas, en esa oscuridad de colores acromáticos, blanco y negro por todo lado... y después solo gris, y más negro... Y más negro... Y miradas que podían atravesarle hasta el espíritu, música que le hacía sentir incómodo, pero no podía moverse. Cualquier paso parecía guiarlo dentro de una carpa, como si estuviesen muy cerca, aunque se veían lejos.

    La música cambió, una melodía mucho más oscura, mucho más tétrica, que marcó la entrada de un pequeño coche rojo, tan pequeño que apenas cabrían niños, pero cuando éste se detuvo a unos metros de él, la puertecita del conductor se abrió de golpe. Una muy larga pierna salió de ahí, después un cuerpo delgado, largo, mucho más largo que cualquier persona, vestido de rayas acromáticas también. Un mimo, un mimo horrendo, gigante, el rostro sin gesto, pero una de sus manos le hizo un saludo, moviendo intercaladamente sus dedos largos y con uñas igualmente enormes. No lo soportó, echó a correr hacía el otro lado. El otro circo, el que estaba a su espalda, no parecía haber carrito ahí, pero en cuanto dio un par de pasos hacía él entró a un cuarto lleno de máscaras, unas tristes, otras felices, pero cada una tenía un aspecto más traumática que la anterior, intentando encontrar una salida mientras su mirada evitaba a las máscaras, de repente, entre ellas, un mimo como el de antes, pero con unos cinco pares extra de brazos, empezó a seguirlo, primero lento, ocultándose entre las sombras, pero una vez que él le vio por el rabillo del ojo, no había nada que ocultar, el corazón parecía que iba a salirse de su pecho, porque corría tan rápido como le permitían sus piernas.

    Pero, en un mundo sin reglas, el monstruo se adueñó de él. Soltó unas máscaras para tomarlo entre cuatro manos, lo alzó, su rostro sin expresión era el peor, mientras empezaba a jalarlo con tanta fuerza que parecía que lo iba a romper, hasta que la tela crujió. Y después su piel. Pues lo había tomado por las extremidades hasta que lo partió en cuatro.

    𝕽𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖓𝖌

    La alarma sonó, fuerte. Tanto que lo hizo saltar de la cama, retomó el aire, estuvo llorando... Incluso... Sus sábanas estaban mojadas. Era de día porque el sol le permitió ver como se orinó por un simple sueño, un dulce sueño... Una pequeñez. Sobre la otra almohada encontró un encantador detalle, un antifaz. Acromático.

    𝕮𝖆𝖙𝖍𝖊𝖗𝖎𝖓𝖊 𝖉𝖊 𝖛𝖊𝖗𝖉𝖆𝖉 𝖉𝖊𝖘𝖊𝖆𝖇𝖆 𝖖𝖚𝖊 𝖊𝖘𝖊 𝖔𝖇𝖘𝖊𝖖𝖚𝖎𝖔 𝖑𝖊 𝖌𝖚𝖘𝖙𝖆𝖗𝖆 𝖒𝖚𝖈𝖍𝖔, 𝖎𝖇𝖆 𝖆 𝖓𝖊𝖈𝖊𝖘𝖎𝖙𝖆𝖗𝖑𝖔 𝖊𝖓 𝖘𝖚𝖘 𝖓𝖔𝖈𝖍𝖊𝖘 𝖉𝖊 𝖈𝖎𝖗𝖈𝖔.
    † 𝕹𝖎𝖌𝖍𝖙𝖒𝖆𝖗𝖊 † [Canción si quieren que el rol sea más inmersivo, es la que usé como inspiración: https://www.youtube.com/watch?v=xMraIqfl1ro ] Un sonido apenas reconocible. Venido en aumento mientras podía encontrarle sentido a ese ruido, pero dentro de todo era muy familiar, lo había escuchado antes, varias veces, sí, muchas veces. Pero algo extraño parecía apoderarse de lo que normalmente era una alegre canción circense... Como si un toque oscuro estuviera dominando el ritmo. Abrió los párpados de inmediato, la oscuridad de la habitación parecía consumirlo todo, apenas un atisbo de luz lunar se colaba entre las cortinas. Se puso en pie, ni siquiera se detuvo a ponerse nada en los pies, pues la música extraña parecía cada vez estar más fuerte, como si el volumen fuera de menos a mucho más, el ruido debía despertar a todos los vecinos si seguía así. Abrió la puerta y salió, en cuanto puso ambos pies afuera un azote lo dejó ahí. Cuando se giró a intentar abrir de nuevo, la puerta había desaparecido. El panorama de lo que una vez fue el exterior de su habitación, ahora parecía un enorme circo con la luna brillando en todo su esplendor. Una imagen que le hizo estremecer. La música se mantuvo en todo momento, repitiéndose la misma canción macabra, capaz de provocarle miedo. Habría querido huir, pero no había a dónde, todo a su alrededor parecía un paisaje espejo, lo que había de un lado estaba del otro, pero lo más difícil no era eso, no, no... Era soportar las miradas, en esa oscuridad de colores acromáticos, blanco y negro por todo lado... y después solo gris, y más negro... Y más negro... Y miradas que podían atravesarle hasta el espíritu, música que le hacía sentir incómodo, pero no podía moverse. Cualquier paso parecía guiarlo dentro de una carpa, como si estuviesen muy cerca, aunque se veían lejos. La música cambió, una melodía mucho más oscura, mucho más tétrica, que marcó la entrada de un pequeño coche rojo, tan pequeño que apenas cabrían niños, pero cuando éste se detuvo a unos metros de él, la puertecita del conductor se abrió de golpe. Una muy larga pierna salió de ahí, después un cuerpo delgado, largo, mucho más largo que cualquier persona, vestido de rayas acromáticas también. Un mimo, un mimo horrendo, gigante, el rostro sin gesto, pero una de sus manos le hizo un saludo, moviendo intercaladamente sus dedos largos y con uñas igualmente enormes. No lo soportó, echó a correr hacía el otro lado. El otro circo, el que estaba a su espalda, no parecía haber carrito ahí, pero en cuanto dio un par de pasos hacía él entró a un cuarto lleno de máscaras, unas tristes, otras felices, pero cada una tenía un aspecto más traumática que la anterior, intentando encontrar una salida mientras su mirada evitaba a las máscaras, de repente, entre ellas, un mimo como el de antes, pero con unos cinco pares extra de brazos, empezó a seguirlo, primero lento, ocultándose entre las sombras, pero una vez que él le vio por el rabillo del ojo, no había nada que ocultar, el corazón parecía que iba a salirse de su pecho, porque corría tan rápido como le permitían sus piernas. Pero, en un mundo sin reglas, el monstruo se adueñó de él. Soltó unas máscaras para tomarlo entre cuatro manos, lo alzó, su rostro sin expresión era el peor, mientras empezaba a jalarlo con tanta fuerza que parecía que lo iba a romper, hasta que la tela crujió. Y después su piel. Pues lo había tomado por las extremidades hasta que lo partió en cuatro. 𝕽𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖎𝖓𝖌 La alarma sonó, fuerte. Tanto que lo hizo saltar de la cama, retomó el aire, estuvo llorando... Incluso... Sus sábanas estaban mojadas. Era de día porque el sol le permitió ver como se orinó por un simple sueño, un dulce sueño... Una pequeñez. Sobre la otra almohada encontró un encantador detalle, un antifaz. Acromático. 𝕮𝖆𝖙𝖍𝖊𝖗𝖎𝖓𝖊 𝖉𝖊 𝖛𝖊𝖗𝖉𝖆𝖉 𝖉𝖊𝖘𝖊𝖆𝖇𝖆 𝖖𝖚𝖊 𝖊𝖘𝖊 𝖔𝖇𝖘𝖊𝖖𝖚𝖎𝖔 𝖑𝖊 𝖌𝖚𝖘𝖙𝖆𝖗𝖆 𝖒𝖚𝖈𝖍𝖔, 𝖎𝖇𝖆 𝖆 𝖓𝖊𝖈𝖊𝖘𝖎𝖙𝖆𝖗𝖑𝖔 𝖊𝖓 𝖘𝖚𝖘 𝖓𝖔𝖈𝖍𝖊𝖘 𝖉𝖊 𝖈𝖎𝖗𝖈𝖔.
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me endiabla
    12
    0 turnos 0 maullidos
  • Boda de León y Alastor
    Fandom Resident evil y hazbin hotel
    Categoría Romance
    -La iglesia estaba en silencio, demasiado silencio.
    El eco lejano de los pasos que ya se habían ido aún parecía vibrar entre las paredes altas, mientras las velas titilaban suavemente, como si también estuvieran nerviosas. León permanecía de pie frente al altar, con las manos ligeramente temblorosas, entrelazadas con fuerza para ocultarlo.
    Su respiración no era constante.
    Miraba hacia la puerta luego al suelo luego otra vez a la puerta.-

    Estoy nervioso ..

    —murmuró para sí mismo, casi sin voz
    Pero el tiempo seguía pasando.
    Cada segundo pesaba.
    Cada sonido lo hacía tensarse.
    León tragó saliva, sintiendo el corazón golpearle el pecho con fuerza, como si quisiera escapar. Nunca lo había sentido así esa mezcla de ansiedad, miedo y algo más difícil de nombrar.
    Sus dedos se aferraron al borde del altar.-


    Alastor…

    —susurró-
    -La iglesia estaba en silencio, demasiado silencio. El eco lejano de los pasos que ya se habían ido aún parecía vibrar entre las paredes altas, mientras las velas titilaban suavemente, como si también estuvieran nerviosas. León permanecía de pie frente al altar, con las manos ligeramente temblorosas, entrelazadas con fuerza para ocultarlo. Su respiración no era constante. Miraba hacia la puerta luego al suelo luego otra vez a la puerta.- Estoy nervioso .. —murmuró para sí mismo, casi sin voz Pero el tiempo seguía pasando. Cada segundo pesaba. Cada sonido lo hacía tensarse. León tragó saliva, sintiendo el corazón golpearle el pecho con fuerza, como si quisiera escapar. Nunca lo había sentido así esa mezcla de ansiedad, miedo y algo más difícil de nombrar. Sus dedos se aferraron al borde del altar.- Alastor… —susurró-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    5
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    Me shockea
    9
    14 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSADES DE AIGIS
    1) Es la última androide que queda de armas anti sombras.
    2) Ha logrado que su Persona evolucione, gracias a que poco a poco conoce el sentido de la vida.
    3) Es bastante hábil abriendo puertas.
    4) Es la guardaespaldas más fiel que tiene Mitsuru.
    5) Para ocultar todo sus mecanismos de armamento tiene tatuajes.
    6) Estuvo varias semanas sin saber que hacer tras el coma de Kotone.
    7) Aunque sea difícil de creer no le gusta aprender cosas de ciencias.
    8) Actualmente tiene el pelo castaño.
    9) Tiene una hermana mayor llamada Labris.
    10) Le encanta pasar tiempo con Fuuka.
    11) Está aprendiendo a lidiar la vida
    CURIOSADES DE AIGIS 1) Es la última androide que queda de armas anti sombras. 2) Ha logrado que su Persona evolucione, gracias a que poco a poco conoce el sentido de la vida. 3) Es bastante hábil abriendo puertas. 4) Es la guardaespaldas más fiel que tiene Mitsuru. 5) Para ocultar todo sus mecanismos de armamento tiene tatuajes. 6) Estuvo varias semanas sin saber que hacer tras el coma de Kotone. 7) Aunque sea difícil de creer no le gusta aprender cosas de ciencias. 8) Actualmente tiene el pelo castaño. 9) Tiene una hermana mayor llamada Labris. 10) Le encanta pasar tiempo con Fuuka. 11) Está aprendiendo a lidiar la vida
    0 comentarios 0 compartidos
  • Somos criaturas que han existido desde mucho tiempo antes que los humanos.

    Al inicio creímos que sería sencillo convivir con ellos, pero nunca nos aceptaron, una vez que la cacería inicio nos vimos obligados a esconder nuestra verdadera apariencia, tuvimos que fingir ser humanos.

    Querían utilizar a nuestra raza de varias formas diferentes..

    Éramos su fuente de comida, sus esclavos y su método de comercio. Algunos nos mataban solo por deporte.

    El ser humano no esta preparado para saber de nuestra existencia, somos una amenaza para ellos y creen que hemos venido a tomar lo que les pertenece, pero no es así.

    Los dragones somos una raza legendaria con el objetivo de proteger la belleza del mundo y su naturaleza.

    Pero hasta que el humano no decida aceptarnos, tendremos que ocultarnos..
    Somos criaturas que han existido desde mucho tiempo antes que los humanos. Al inicio creímos que sería sencillo convivir con ellos, pero nunca nos aceptaron, una vez que la cacería inicio nos vimos obligados a esconder nuestra verdadera apariencia, tuvimos que fingir ser humanos. Querían utilizar a nuestra raza de varias formas diferentes.. Éramos su fuente de comida, sus esclavos y su método de comercio. Algunos nos mataban solo por deporte. El ser humano no esta preparado para saber de nuestra existencia, somos una amenaza para ellos y creen que hemos venido a tomar lo que les pertenece, pero no es así. Los dragones somos una raza legendaria con el objetivo de proteger la belleza del mundo y su naturaleza. Pero hasta que el humano no decida aceptarnos, tendremos que ocultarnos..
    Me gusta
    Me encocora
    Me entristece
    3
    11 turnos 0 maullidos
  • El bosque de los Susurros se traga el sonido de tus pasos, pero no puede ocultarte de ella. Su luz se filtra como lanzas de escarcha, arrancando destellos de lo que lleves sobre la piel.
    Las armaduras nunca me han gustado, en la oscuridad donde el único testigo es su luz hace que cada peso que lleves se sienta más, hasta que logra desplomar tu ser...

    ¿Tu qué buscas bajo el testimonio de la luna?"

    El bosque de los Susurros se traga el sonido de tus pasos, pero no puede ocultarte de ella. Su luz se filtra como lanzas de escarcha, arrancando destellos de lo que lleves sobre la piel. Las armaduras nunca me han gustado, en la oscuridad donde el único testigo es su luz hace que cada peso que lleves se sienta más, hasta que logra desplomar tu ser... ¿Tu qué buscas bajo el testimonio de la luna?"
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Aquel año no había tenido que ocultar sus maquinaciones para el regalo de Hope. La idea le había asaltado de forma completamente inesperada mientras hacia aquel viaje con Jack.
    Ver al chaval conduciendo el Impala, sorprendentemente le había llenado de orgullo, y no de desesperación por no ser él quien llevara el volante. Quizás se estuviera haciendo viejo.

    A ver no nos engañemos, Baby seguía siendo su chica, pero ahora ya no le horrorizaba la idea de que cualquier otra persona de su confianza la condujera. Mientras él estuviera en el asiento de al lado vigilando, claro.
    El problema era que en aquella ocasión Hope Mikaelson no estaba en el bunker. Y la visita a su familia no era mero reencuentro. ¿Debería a pesar de todo mandarle el regalo?
    Que coño, ¿Qué mas daba que ellos se enfrentaran a un arcángel y los Mikaelson a zombies supernaturales? Seguía siendo su cumpleaños, de modo que lo prepara todo para que ese día dos de mayo llegue el paquete hasta el complejo.

    En la tapa de la caja va pegada una nota.

    "Feliz cumpleaños niña. Se que quizás esto esté fuera de lugar, pero no quería dejar pasar el día. El aparato gigante es un radiocasete, seguro que tus tíos te pueden explicar como funciona, es para que grabes en las cintas tus canciones favoritas... he pensado que te gustaría tener tu propia selección de música en el Impala.
    Espero que te guste
    D.W"
    Aquel año no había tenido que ocultar sus maquinaciones para el regalo de Hope. La idea le había asaltado de forma completamente inesperada mientras hacia aquel viaje con Jack. Ver al chaval conduciendo el Impala, sorprendentemente le había llenado de orgullo, y no de desesperación por no ser él quien llevara el volante. Quizás se estuviera haciendo viejo. A ver no nos engañemos, Baby seguía siendo su chica, pero ahora ya no le horrorizaba la idea de que cualquier otra persona de su confianza la condujera. Mientras él estuviera en el asiento de al lado vigilando, claro. El problema era que en aquella ocasión [thetribrid] no estaba en el bunker. Y la visita a su familia no era mero reencuentro. ¿Debería a pesar de todo mandarle el regalo? Que coño, ¿Qué mas daba que ellos se enfrentaran a un arcángel y los Mikaelson a zombies supernaturales? Seguía siendo su cumpleaños, de modo que lo prepara todo para que ese día dos de mayo llegue el paquete hasta el complejo. En la tapa de la caja va pegada una nota. "Feliz cumpleaños niña. Se que quizás esto esté fuera de lugar, pero no quería dejar pasar el día. El aparato gigante es un radiocasete, seguro que tus tíos te pueden explicar como funciona, es para que grabes en las cintas tus canciones favoritas... he pensado que te gustaría tener tu propia selección de música en el Impala. Espero que te guste D.W"
    Me encocora
    1
    1 turno 0 maullidos
  • Where two worlds meet. - El primer encuentro.
    Fandom OC
    Categoría Original
    Illán

    Demasiados años habían pasado desde los momentos de gloria de la torre, aquellos tiempos en los que el deber de Eve tenía sentido, proteger la torre de intrusos no deseados... Ahora no era más que la vigilante de una puerta que jamás se abría, pero eso debería cambiar ¿No? Era imposible que la humanidad simplemente se olvidase de la torre, imposible que los guerreros poderosos dejaran de existir de esa manera...

    En su aburrimiento, la guardiana cumpliría un nuevo papel, pero esta vez impuesto por nadie más que si misma; buscaría nuevos candidatos para la torre, así tuviera que crearlos ella misma.

    Un viaje, bien sabido era por ella que la torre la llamaría cuando fuera necesario ¿Dónde la llevó su viaje? Buena pregunta, después de todo, para ella el mundo moderno era un laberinto, desconocía los nombres de las ciudades o países que ella, vulgarmente, llamaba reinos.

    Su instinto seguía tan afilado como hace siglos, siempre tuvo un talento para encontrar gente con potencial, por eso mismo su instinto sería la brújula que guíe su camino, poco le importaba el lugar. Las calles de la ciudad se sentían opresivas, las miradas curiosas de los transeúntes se clavaban sobre ella y era comprensible, después de todo, su apariencia llamaba la atención de lejos:

    Cabello rubio desordenado.
    Ojos rojos brillantes.
    Sus dos cuernos que no se molestaba en ocultar.
    Sus ropajes que parecían sacados de otra época.

    Mientras pensaba en su próximo destino, lo sintió... Una presencia diferente, casi imperceptible, era como si formase parte del propio ambiente, como si se fusionara con el todo... Le llamó la atención, claro que lo hizo, tanto o más de lo que lo haría una presencia opresiva.

    Se dirigió hacia donde su instinto la guio y, en la distancia, lo vio, un hombre pelirrojo que, a simple vista, parecía una persona normal y corriente... ⸻ Te encontré. ⸻ Sin ningún tipo de vergüenza se acercó, irrumpiendo en la acción que se estuviera llevando a cabo y una vez estuvo frente a él, alzó el dedo índice de la diestra, señalando. ⸻ ¡Tú! ⸻ Alzó la voz, su energía a veces la hacía ser ruidosa. ⸻ ¡Eres fuerte! ¡Seamos amigos! ⸻ Y si, así de fácil, así de simple, así era ella.
    [Cursed_Bastard] Demasiados años habían pasado desde los momentos de gloria de la torre, aquellos tiempos en los que el deber de Eve tenía sentido, proteger la torre de intrusos no deseados... Ahora no era más que la vigilante de una puerta que jamás se abría, pero eso debería cambiar ¿No? Era imposible que la humanidad simplemente se olvidase de la torre, imposible que los guerreros poderosos dejaran de existir de esa manera... En su aburrimiento, la guardiana cumpliría un nuevo papel, pero esta vez impuesto por nadie más que si misma; buscaría nuevos candidatos para la torre, así tuviera que crearlos ella misma. Un viaje, bien sabido era por ella que la torre la llamaría cuando fuera necesario ¿Dónde la llevó su viaje? Buena pregunta, después de todo, para ella el mundo moderno era un laberinto, desconocía los nombres de las ciudades o países que ella, vulgarmente, llamaba reinos. Su instinto seguía tan afilado como hace siglos, siempre tuvo un talento para encontrar gente con potencial, por eso mismo su instinto sería la brújula que guíe su camino, poco le importaba el lugar. Las calles de la ciudad se sentían opresivas, las miradas curiosas de los transeúntes se clavaban sobre ella y era comprensible, después de todo, su apariencia llamaba la atención de lejos: Cabello rubio desordenado. Ojos rojos brillantes. Sus dos cuernos que no se molestaba en ocultar. Sus ropajes que parecían sacados de otra época. Mientras pensaba en su próximo destino, lo sintió... Una presencia diferente, casi imperceptible, era como si formase parte del propio ambiente, como si se fusionara con el todo... Le llamó la atención, claro que lo hizo, tanto o más de lo que lo haría una presencia opresiva. Se dirigió hacia donde su instinto la guio y, en la distancia, lo vio, un hombre pelirrojo que, a simple vista, parecía una persona normal y corriente... ⸻ Te encontré. ⸻ Sin ningún tipo de vergüenza se acercó, irrumpiendo en la acción que se estuviera llevando a cabo y una vez estuvo frente a él, alzó el dedo índice de la diestra, señalando. ⸻ ¡Tú! ⸻ Alzó la voz, su energía a veces la hacía ser ruidosa. ⸻ ¡Eres fuerte! ¡Seamos amigos! ⸻ Y si, así de fácil, así de simple, así era ella.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    3
    7 turnos 1 maullido
Ver más resultados
Patrocinados