• #Notas: №7.

    "Creí que la enormidad y complejidad de las instalaciones estaba atrofiando mi estabilidad mental, pero los pasillos alargados y la aparición de áreas no ilustradas en los mapas son una realidad palpable. Estas anomalías aún carecen de un origen claro, pero creo que tiene relación directa con la nave nodriza en los niveles inferiores".

    -El papel es plegado bajo la frialdad y firmeza de los guantes de su oscura armadura. Él continúa descendiendo las escaleras, directo a la oscuridad que amenaza con consumir a aquellos que retan al abismo.


    ||POV: Black Ops.
    ||Mission: Recover and clean.
    ||Status: Alone and injured.
    #Notas: №7. "Creí que la enormidad y complejidad de las instalaciones estaba atrofiando mi estabilidad mental, pero los pasillos alargados y la aparición de áreas no ilustradas en los mapas son una realidad palpable. Estas anomalías aún carecen de un origen claro, pero creo que tiene relación directa con la nave nodriza en los niveles inferiores". -El papel es plegado bajo la frialdad y firmeza de los guantes de su oscura armadura. Él continúa descendiendo las escaleras, directo a la oscuridad que amenaza con consumir a aquellos que retan al abismo. ||POV: Black Ops. ||Mission: Recover and clean. ||Status: Alone and injured.
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  • Muy misteriosamente -y milagrosamente- había preparado café, y un intento de ensalada que parecía más un collage de verduras sobrevivientes. Sirvió dos tazas humeantes justo antes de convocar a Veyra Leˑron y Kieran a una reunión en la cocina (?)

    —¡Ahem! Atención, por favor —anunció, dando un golpecito a la encimera con una libreta de notas que tenía en su mano— los he convocado hoy a esta... reunión oficial... porque, dado el hecho de que últimamente mi mansión se ha convertido en su residencia no oficial, y hasta tienen habitaciones asignadas... he considerado necesario establecer un sistema de responsabilidades domésticas. Mhm, para mantener el orden... o algo así (?) —intentó sonar seria mientras lo decía, pero estuvo todo el rato intentando contener una sonrisa traviesa
    Muy misteriosamente -y milagrosamente- había preparado café, y un intento de ensalada que parecía más un collage de verduras sobrevivientes. Sirvió dos tazas humeantes justo antes de convocar a [vey.ra] y [forever.tainted] a una reunión en la cocina (?) —¡Ahem! Atención, por favor —anunció, dando un golpecito a la encimera con una libreta de notas que tenía en su mano— los he convocado hoy a esta... reunión oficial... porque, dado el hecho de que últimamente mi mansión se ha convertido en su residencia no oficial, y hasta tienen habitaciones asignadas... he considerado necesario establecer un sistema de responsabilidades domésticas. Mhm, para mantener el orden... o algo así (?) —intentó sonar seria mientras lo decía, pero estuvo todo el rato intentando contener una sonrisa traviesa
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  • El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa.

    En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa.

    —Mmh…

    murmuró mientras mordía una rebanada de pizza

    —. Pepperoni. Clásico infernal.

    Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente.

    —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…”

    leyó en voz baja

    —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer.

    Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación.

    —¡Ey, no!

    la limpió rápido con una servilleta

    —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi.

    Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada.

    —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.”

    alzó una ceja

    —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto.

    Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas.

    —Si combino este sello con un círculo de sangre…

    murmuró pensativa

    —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad…

    Miró su pizza.

    —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos.

    Se recostó en el sofá con un suspiro dramático.

    —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes?

    Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
    El cuartel de Devil May Cry estaba envuelto en una calma extraña, casi sospechosa. En el sofá, con las piernas cruzadas y una caja de pizza apoyada sobre varios pergaminos demoníacos antiguos, estaba Dante… chaqueta roja abierta, botas sobre la mesa, cabello desordenado y mirada afilada, aunque en ese momento estaba más concentrada en no manchar los textos arcanos con grasa. —Mmh… murmuró mientras mordía una rebanada de pizza —. Pepperoni. Clásico infernal. Con la otra mano sostenía un pergamino cubierto de símbolos demoníacos que brillaban tenuemente. —“El Devoraalmas puede poseer cuerpos vacíos si el ritual se ejecuta bajo una luna sangrante…” leyó en voz baja —. Wow. Qué intenso. Ni yo cuando no me han dado de comer. Una gota de queso cayó peligrosamente sobre un sello de invocación. —¡Ey, no! la limpió rápido con una servilleta —. Esto vale más que la pizza… bueno… casi. Dante siguió leyendo, sorprendentemente enfocada. —“…los demonios abisales reaccionan a frecuencias sonoras específicas.” alzó una ceja —. ¿Entonces si les pongo heavy metal los puedo desintegrar? Huh. Lo anoto. Escribió con letra ordenada en una hoja llena de notas tácticas, a pesar de estar rodeada de cajas de pizza, libros malditos y migas. —Si combino este sello con un círculo de sangre… murmuró pensativa —. Podría atrapar a un archidemonio sin que destruya la ciudad… Miró su pizza. —…pero también podría pedirme otra de cuatro quesos. Se recostó en el sofá con un suspiro dramático. —Ser una cazademonios genial es duro, ¿sabes? Le dio otro mordisco a la pizza y siguió estudiando magia prohibida como si fuera lo más normal del mundo.
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  • -¿Quieres jugar?, bien. Juguemos a que tú eres mi maestro y yo soy tú estudiante y llevo malas notas. Ahora...¿me vas a acorralar y a inclinar sobre el escritorio, o eso también tengo que hacerlo yo misma?
    -¿Quieres jugar?, bien. Juguemos a que tú eres mi maestro y yo soy tú estudiante y llevo malas notas. Ahora...¿me vas a acorralar y a inclinar sobre el escritorio, o eso también tengo que hacerlo yo misma?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.



    No sigo caminos. Los inauguro.
    Mi mapa es el eco de mis propios pasos.

    ( Toma pluma y se sienta en su pequeño estudio y escribe en silencio solo sus pensamientos )

    Veo cómo estudian mis movimientos,
    buscando el secreto en mis cimientos.
    Toman notas, intentan replicar
    la fuerza que emana de mi singular andar.
    Levantan sus muros con miedo y con prisa...
    Donde otros ven límites, yo construyo oportunidades.
    Convierto sus finales en mi punto de acción,
    soy la arquitecta de mi propia rebelión.

    ()
    Y me observas, anhelando entender
    el fuego que tengo, mi forma de ser.
    Pero es inútil, no pierdas tu aliento...
    No se puede copiar lo que se lleva por dentro.

    ()
    ¡Porque soy el ejemplo que los demás intentan imitar y jamás logran alcanzar!
    ¡Soy el diseño maestro, el plan original!
    ¡No hay manual que descifre mi composición,
    porque no soy la mejor, soy la que viene después de la palabra perfección!
    Mi nombre es la meta que nunca tocarás,
    soy el horizonte que siempre verás... a lo lejos.

    ()
    Para el que lucha, soy su inspiración,
    la prueba viviente de que existe la opción.
    Me ven y entienden que se puede volar
    más allá de este cielo, más allá del mar.
    Pero para el que cede, el que vive en temor...
    mi simple existencia es un cruel recordatorio de su error.
    Soy la inspiración de los que aspiran y la pesadilla de los que fracasan.

    ()
    Me preguntas por qué no me uno a tu juego,
    por qué no respondo a tu infantil ruego.
    La respuesta es simple, es una ley natural,
    un axioma que tu mente no puede procesar...
    No compito, porque donde estoy no hay rivales.

    (se para deja la pluma en su diario y grita por la ventana ala fría noche )

    ¡PORQUE SOY EL EJEMPLO QUE LOS DEMÁS INTENTAN IMITAR Y JAMÁS LOGRAN ALCANZAR!
    ¡SOY EL DISEÑO MAESTRO, EL PLAN ORIGINAL!
    ¡NO HAY MANUAL QUE DESCIFRE MI COMPOSICIÓN,
    PORQUE NO SOY LA MEJOR, SOY LA QUE VIENE DESPUÉS DE LA PALABRA PERFECCIÓN!
    ¡MI NOMBRE ES LA META QUE NUNCA TOCARÁS,
    SOY EL HORIZONTE QUE SIEMPRE VERÁS... A LO LEJOS!

    https://www.youtube.com/watch?v=MHY79OdNQ2Y&list=RDMHY79OdNQ2Y&start_radio=1

    No sigo caminos. Los inauguro. Mi mapa es el eco de mis propios pasos. ( Toma pluma y se sienta en su pequeño estudio y escribe en silencio solo sus pensamientos ) Veo cómo estudian mis movimientos, buscando el secreto en mis cimientos. Toman notas, intentan replicar la fuerza que emana de mi singular andar. Levantan sus muros con miedo y con prisa... Donde otros ven límites, yo construyo oportunidades. Convierto sus finales en mi punto de acción, soy la arquitecta de mi propia rebelión. () Y me observas, anhelando entender el fuego que tengo, mi forma de ser. Pero es inútil, no pierdas tu aliento... No se puede copiar lo que se lleva por dentro. () ¡Porque soy el ejemplo que los demás intentan imitar y jamás logran alcanzar! ¡Soy el diseño maestro, el plan original! ¡No hay manual que descifre mi composición, porque no soy la mejor, soy la que viene después de la palabra perfección! Mi nombre es la meta que nunca tocarás, soy el horizonte que siempre verás... a lo lejos. () Para el que lucha, soy su inspiración, la prueba viviente de que existe la opción. Me ven y entienden que se puede volar más allá de este cielo, más allá del mar. Pero para el que cede, el que vive en temor... mi simple existencia es un cruel recordatorio de su error. Soy la inspiración de los que aspiran y la pesadilla de los que fracasan. () Me preguntas por qué no me uno a tu juego, por qué no respondo a tu infantil ruego. La respuesta es simple, es una ley natural, un axioma que tu mente no puede procesar... No compito, porque donde estoy no hay rivales. (se para deja la pluma en su diario y grita por la ventana ala fría noche ) ¡PORQUE SOY EL EJEMPLO QUE LOS DEMÁS INTENTAN IMITAR Y JAMÁS LOGRAN ALCANZAR! ¡SOY EL DISEÑO MAESTRO, EL PLAN ORIGINAL! ¡NO HAY MANUAL QUE DESCIFRE MI COMPOSICIÓN, PORQUE NO SOY LA MEJOR, SOY LA QUE VIENE DESPUÉS DE LA PALABRA PERFECCIÓN! ¡MI NOMBRE ES LA META QUE NUNCA TOCARÁS, SOY EL HORIZONTE QUE SIEMPRE VERÁS... A LO LEJOS! https://www.youtube.com/watch?v=MHY79OdNQ2Y&list=RDMHY79OdNQ2Y&start_radio=1
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  • Anoche me encerré porque ya no tenía piel para seguir por fuera.
    Cerré la puerta y sentí que algo dentro de mí
    se estaba rompiendo con un ruido tan silencioso
    que solo yo podía escucharlo.

    Quise cantar…
    pero lo que salió no fue voz,
    fue un temblor.
    Un temblor que me dijo sin decirlo:
    “ya no puedes sostenerte ni a ti misma.”

    Cada intento de seguir la letra
    me hundía más.
    No alcanzaba las notas,
    no alcanzaba mi propio aire,
    no alcanzaba nada.
    Y esa falta, ese hueco,
    me desgarraba como si tuviera filo.

    Tomé.
    Tomé porque no sabía qué más arrancarme.
    Porque cuando ya no puedes gritar,
    bebes,
    y cuando ya no puedes beber,
    lloras,
    y cuando ya no puedes llorar…
    te quedas ahí, vaciándote sin que nadie lo note.

    Las lágrimas me salían sin permiso,
    a borbotones,
    como si mi cuerpo tratara de expulsar algo
    que no sabe por dónde salir.
    Como si lo que llevo guardado
    arañara por dentro,
    buscando una grieta para escapar.

    Me miré un instante en la pantalla,
    borrosa, torcida, irreconocible.
    Y me dolió.
    Porque vi a alguien que ya no sabía cómo sostener su propia tristeza,
    alguien que se había ido quedando sin voz, sin fuerza,
    sin forma de sacarse el peso del pecho.

    Y ahí, con el karaoke sonando solo,
    y yo hecha pedazos,
    entendí algo que me atravesó
    como un vidrio frío:

    No estaba llorando por la noche.
    Ni por el alcohol.
    Ni por la canción.

    Lloraba por todo lo que llevo años tragándome,
    por todo lo que nunca dije,
    por todo lo que dejé que me hiriera,
    por todo lo que me callé para no romperme…

    …y me rompí igual.
    Anoche me encerré porque ya no tenía piel para seguir por fuera. Cerré la puerta y sentí que algo dentro de mí se estaba rompiendo con un ruido tan silencioso que solo yo podía escucharlo. Quise cantar… pero lo que salió no fue voz, fue un temblor. Un temblor que me dijo sin decirlo: “ya no puedes sostenerte ni a ti misma.” Cada intento de seguir la letra me hundía más. No alcanzaba las notas, no alcanzaba mi propio aire, no alcanzaba nada. Y esa falta, ese hueco, me desgarraba como si tuviera filo. Tomé. Tomé porque no sabía qué más arrancarme. Porque cuando ya no puedes gritar, bebes, y cuando ya no puedes beber, lloras, y cuando ya no puedes llorar… te quedas ahí, vaciándote sin que nadie lo note. Las lágrimas me salían sin permiso, a borbotones, como si mi cuerpo tratara de expulsar algo que no sabe por dónde salir. Como si lo que llevo guardado arañara por dentro, buscando una grieta para escapar. Me miré un instante en la pantalla, borrosa, torcida, irreconocible. Y me dolió. Porque vi a alguien que ya no sabía cómo sostener su propia tristeza, alguien que se había ido quedando sin voz, sin fuerza, sin forma de sacarse el peso del pecho. Y ahí, con el karaoke sonando solo, y yo hecha pedazos, entendí algo que me atravesó como un vidrio frío: No estaba llorando por la noche. Ni por el alcohol. Ni por la canción. Lloraba por todo lo que llevo años tragándome, por todo lo que nunca dije, por todo lo que dejé que me hiriera, por todo lo que me callé para no romperme… …y me rompí igual.
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  • Lo habían llamado hacía no mucho a un apartamento en el centro de la ciudad, una mujer que sonaba desesperada y destruida, el llanto apenas haciendo sentido a las palabras. Koda pudo sacar información suficiente como para saber a dónde tenía que dirigirse y qué pasó según la mujer.

    —Llegué a casa del... del... trabajo y... lo vi... en-en la silla y... muerto... —habló la mujer del otro lado de la línea telefónica, tratando de calmarse.

    —Está bien, voy a encontrar al culpable, señora, no se preocupe.

    —Gracias, pero tu-... tu... ¿no eres- no eres un niño? Suenas como... niño. —la pregunta le molestó al detective, haciendo que bajara sus orejas hacia atrás y se quedara en silencio por un largo rato.

    —No. —cortó de inmediato, estaba de buen humor como para dejar que alguien más lo arruinara, planeaba mantenerse así.

    -------

    En el apartamento la escena era clara y todavía fresca, aunque la pobre señora de la llamada no estaba ahí. Ni siquiera tuvo que pedir llaves o forzar la entrada porque ya estaba abierta.

    —No está forzada... no entró por aquí. —comentó para sí mismo mientras inspeccionó la puerta, después alzó bien en alto sus orejas para inspeccionar el resto del lugar.

    Lo primero que notaron sus fosas nasales fue un intenso aroma dulzón, un perfume. Por las notas juzgaba que era de mujer. ¿De quién llamó o alguien más? Tomó nota mental de eso para corroborar después.

    Se acercó a donde estaba el cuerpo, en un sofá individual en la sala de estar. La televisión aún estaba encendida con un programa de citas transcurriendo. No le prestó atención a eso, si no al cuerpo. Tenía un orificio en la frente y otro en la parte anterior de la cabeza, por supuesto que la bala atravesó el cráneo y cerebro.

    Olfateó tanto el cadáver como el ambiente. La sangre seguía fresca, el cuerpo más o menos caliente y pudo detectar, entre ese perfume horrible, un muy ligero rastro de pólvora. También había tabaco.

    —Reciente... apenas unas... ¿tres horas? Cuatro, cuanto mucho. —murmuró mientras rascó apenas su barbilla, después se fijó en la mesa al lado del sofá, allí donde se esparció la sangre, el reloj marcaba la hora y la caja de cigarrillos junto con las colillas indicaban que el hombre estuvo fumando. Lo tomaron totalmente desprevenido.

    Caminó alrededor, todavía olfateando, hasta llegar a la cómoda de la sala. Se acercó a uno de los cajones, notando algo...

    —¿Aceite industrial? Huh... De la víctima no es... ¿el culpable? —de su abrigo sacó un pañuelo y abrió el cajón para inspeccionar el interior. Estaba revuelto, algunas cajas y papeles, incluso fotos, pero nada más. Cerró el cajón—. ¿Qué estaba buscando...?

    Siguió la investigación mientras guardó el pañuelo, pasando por la cocina, también algo revuelta entre las alacenas y heladera, pero nada para tomar nota. Así, pasó por el pequeño pasillo que conectaba la sala con el baño y dos habitaciones más, pequeñas. Pero Koda se detuvo en el primer cuarto, el aire cambió.

    Empujó la puerta lo suficiente para entrar y vio, al igual que antes, todo revuelto. Lo que llamó más su atención fue la ventana del cuarto abierta. Posible entrada del culpable.

    Se acercó a olfatear y, sí, más rastro de aceite. Además, la escalera de incendios estaba cerca de ahí.

    —Pudo subir por las escaleras y entrar sin ser detectado, mh... —cruzó los brazos, pensativo, pero esto no duró mucho cuando oyó pasos. Sus orejas enseguida se voltearon en la dirección de donde provenían.

    El zorro se movió rápido hacia la entrada del apartamento.

    —¡Esto es la escena de un crimen, no puedes estar aquí! ¡No, no! ¡Nada te incumbe así que lárgate! ¡Vas a terminar contaminando la escena! —su voz se alzó en volumen contra aquella persona, pero sonaba algo cómico por el hecho que tenía una voz juvenil. Incluso eso cambió además de su apariencia. Una desdicha—. Anda, vete ya, no me obligues a sacarte.

    A nadie intimidaba con la baja estatura.


    [Cualquiera puede responder si gusta.]
    Lo habían llamado hacía no mucho a un apartamento en el centro de la ciudad, una mujer que sonaba desesperada y destruida, el llanto apenas haciendo sentido a las palabras. Koda pudo sacar información suficiente como para saber a dónde tenía que dirigirse y qué pasó según la mujer. —Llegué a casa del... del... trabajo y... lo vi... en-en la silla y... muerto... —habló la mujer del otro lado de la línea telefónica, tratando de calmarse. —Está bien, voy a encontrar al culpable, señora, no se preocupe. —Gracias, pero tu-... tu... ¿no eres- no eres un niño? Suenas como... niño. —la pregunta le molestó al detective, haciendo que bajara sus orejas hacia atrás y se quedara en silencio por un largo rato. —No. —cortó de inmediato, estaba de buen humor como para dejar que alguien más lo arruinara, planeaba mantenerse así. ------- En el apartamento la escena era clara y todavía fresca, aunque la pobre señora de la llamada no estaba ahí. Ni siquiera tuvo que pedir llaves o forzar la entrada porque ya estaba abierta. —No está forzada... no entró por aquí. —comentó para sí mismo mientras inspeccionó la puerta, después alzó bien en alto sus orejas para inspeccionar el resto del lugar. Lo primero que notaron sus fosas nasales fue un intenso aroma dulzón, un perfume. Por las notas juzgaba que era de mujer. ¿De quién llamó o alguien más? Tomó nota mental de eso para corroborar después. Se acercó a donde estaba el cuerpo, en un sofá individual en la sala de estar. La televisión aún estaba encendida con un programa de citas transcurriendo. No le prestó atención a eso, si no al cuerpo. Tenía un orificio en la frente y otro en la parte anterior de la cabeza, por supuesto que la bala atravesó el cráneo y cerebro. Olfateó tanto el cadáver como el ambiente. La sangre seguía fresca, el cuerpo más o menos caliente y pudo detectar, entre ese perfume horrible, un muy ligero rastro de pólvora. También había tabaco. —Reciente... apenas unas... ¿tres horas? Cuatro, cuanto mucho. —murmuró mientras rascó apenas su barbilla, después se fijó en la mesa al lado del sofá, allí donde se esparció la sangre, el reloj marcaba la hora y la caja de cigarrillos junto con las colillas indicaban que el hombre estuvo fumando. Lo tomaron totalmente desprevenido. Caminó alrededor, todavía olfateando, hasta llegar a la cómoda de la sala. Se acercó a uno de los cajones, notando algo... —¿Aceite industrial? Huh... De la víctima no es... ¿el culpable? —de su abrigo sacó un pañuelo y abrió el cajón para inspeccionar el interior. Estaba revuelto, algunas cajas y papeles, incluso fotos, pero nada más. Cerró el cajón—. ¿Qué estaba buscando...? Siguió la investigación mientras guardó el pañuelo, pasando por la cocina, también algo revuelta entre las alacenas y heladera, pero nada para tomar nota. Así, pasó por el pequeño pasillo que conectaba la sala con el baño y dos habitaciones más, pequeñas. Pero Koda se detuvo en el primer cuarto, el aire cambió. Empujó la puerta lo suficiente para entrar y vio, al igual que antes, todo revuelto. Lo que llamó más su atención fue la ventana del cuarto abierta. Posible entrada del culpable. Se acercó a olfatear y, sí, más rastro de aceite. Además, la escalera de incendios estaba cerca de ahí. —Pudo subir por las escaleras y entrar sin ser detectado, mh... —cruzó los brazos, pensativo, pero esto no duró mucho cuando oyó pasos. Sus orejas enseguida se voltearon en la dirección de donde provenían. El zorro se movió rápido hacia la entrada del apartamento. —¡Esto es la escena de un crimen, no puedes estar aquí! ¡No, no! ¡Nada te incumbe así que lárgate! ¡Vas a terminar contaminando la escena! —su voz se alzó en volumen contra aquella persona, pero sonaba algo cómico por el hecho que tenía una voz juvenil. Incluso eso cambió además de su apariencia. Una desdicha—. Anda, vete ya, no me obligues a sacarte. A nadie intimidaba con la baja estatura. [Cualquiera puede responder si gusta.]
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  • *Caminando por un escenario vacío al aire libre, pasando mis dedos por uno de los platillos de una batería que había fijándome que también había una guitarra, un bajo y un micrófono, pensativo se me ocurrió una idea, tomando la guitarra colocándome frente al micrófono y comencé a tocar alguna que otra nota para ver si estaba afinada escuchándose por los gran altavoces, al tocar todas las notas de una haciendo un estruendo sonreí ampliamente ahora estando en cada los otros instrumentos clones míos, mirándoles estando todos preparados el batería nos dio el ritmo para comenzar a tocar, siendo yo y el clon que tocaba el bajo los que cantábamos.

    La canción/concierto comenzó a retransmitirse por el mundo y también por cielo/infierno, ¿Por qué? Porque me apetecía, captando la atención de muchas personas comenzando siendo por curiosidad, pero al poco tiempo disfrutaron de la canción, la zona del escenario comenzó a llenarse de gente atraídos por el concierto así que mientras tocaba y cantaba se me ocurrían otras canciones que cantar.*

    https://www.youtube.com/watch?v=rCq85KKE7BU
    *Caminando por un escenario vacío al aire libre, pasando mis dedos por uno de los platillos de una batería que había fijándome que también había una guitarra, un bajo y un micrófono, pensativo se me ocurrió una idea, tomando la guitarra colocándome frente al micrófono y comencé a tocar alguna que otra nota para ver si estaba afinada escuchándose por los gran altavoces, al tocar todas las notas de una haciendo un estruendo sonreí ampliamente ahora estando en cada los otros instrumentos clones míos, mirándoles estando todos preparados el batería nos dio el ritmo para comenzar a tocar, siendo yo y el clon que tocaba el bajo los que cantábamos. La canción/concierto comenzó a retransmitirse por el mundo y también por cielo/infierno, ¿Por qué? Porque me apetecía, captando la atención de muchas personas comenzando siendo por curiosidad, pero al poco tiempo disfrutaron de la canción, la zona del escenario comenzó a llenarse de gente atraídos por el concierto así que mientras tocaba y cantaba se me ocurrían otras canciones que cantar.* https://www.youtube.com/watch?v=rCq85KKE7BU
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  • Una Cazadora
    Fandom Devil May Cry
    Categoría Acción
    El bar Devil’s Scoop está casi vacío, iluminado por luces neón rosa y azul que parpadean perezosamente. Afuera llueve, pero adentro huele a azúcar tostada y café caliente. A esta hora nadie pide helados… excepto ella.

    Dante, cabello blanco cayendo en mechones rebeldes y chaqueta roja abierta sobre una camiseta corta, está sentada en la barra. Con una mano sostiene un enorme sundae de chocolate y cereza. Con la otra hace girar absentemente una cuchara entre los dedos, como si fuera un arma.

    Se nota que está aburrida, el tipo de aburrimiento que solo una cazadora de demonios extremadamente poderosa puede sentir cuando la vida se vuelve demasiado tranquila. Mira el sundae como si esperara que de repente saltara para atacarla.

    Mientras la música suave llena el bar, las puertas se abren con un leve chirrido. Entra un desconocido para ella. La notas de inmediato: la chica de cabello blanco, postura despreocupada pero peligrosa, ojos que parecen capaces de atravesar paredes… o almas.
    El bar Devil’s Scoop está casi vacío, iluminado por luces neón rosa y azul que parpadean perezosamente. Afuera llueve, pero adentro huele a azúcar tostada y café caliente. A esta hora nadie pide helados… excepto ella. Dante, cabello blanco cayendo en mechones rebeldes y chaqueta roja abierta sobre una camiseta corta, está sentada en la barra. Con una mano sostiene un enorme sundae de chocolate y cereza. Con la otra hace girar absentemente una cuchara entre los dedos, como si fuera un arma. Se nota que está aburrida, el tipo de aburrimiento que solo una cazadora de demonios extremadamente poderosa puede sentir cuando la vida se vuelve demasiado tranquila. Mira el sundae como si esperara que de repente saltara para atacarla. Mientras la música suave llena el bar, las puertas se abren con un leve chirrido. Entra un desconocido para ella. La notas de inmediato: la chica de cabello blanco, postura despreocupada pero peligrosa, ojos que parecen capaces de atravesar paredes… o almas.
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  • -Buscando un respiro, me dirigí a la quietud de la sala de eventos, donde un modesto piano aguardaba sobre un pequeño escenario. No era solo aliviar el estrés; era un sueño melancólico de evocar algo perdido: el vibrante, cascabeleño espíritu de SINSMAS.
    Tomé asiento, dejando que la yema de mis dedos se posara sobre el marfil. Al pulsar las primeras notas, la melodía se derramó en el aire, una dulce añoranza que llenó el vacío. En cada acorde latía la esperanza de que, por un instante fugaz, el lugar y sus huéspedes pudieran sentir la alegría que una vez conocimos. Y así fue: el sonido abrazó el espacio, y vi cómo las almas que me escuchaban compartían, conmigo, ese hermoso y efímero recuerdo.-

    https://youtube.com/shorts/gvPnQ88VwpA?si=t7HxPrITkvlBWvLB
    -Buscando un respiro, me dirigí a la quietud de la sala de eventos, donde un modesto piano aguardaba sobre un pequeño escenario. No era solo aliviar el estrés; era un sueño melancólico de evocar algo perdido: el vibrante, cascabeleño espíritu de SINSMAS. Tomé asiento, dejando que la yema de mis dedos se posara sobre el marfil. Al pulsar las primeras notas, la melodía se derramó en el aire, una dulce añoranza que llenó el vacío. En cada acorde latía la esperanza de que, por un instante fugaz, el lugar y sus huéspedes pudieran sentir la alegría que una vez conocimos. Y así fue: el sonido abrazó el espacio, y vi cómo las almas que me escuchaban compartían, conmigo, ese hermoso y efímero recuerdo.- https://youtube.com/shorts/gvPnQ88VwpA?si=t7HxPrITkvlBWvLB
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