Los Caballeros Bastardos-Arco III:
Fandom Culto de Saturno
Categoría Acción
//el que quiera unirse que me agregue y lo hablamos
Era una mañana fría. El cielo se teñía de tonos rosados mientras la ciudad despertaba lentamente. Los primeros automóviles comenzaban a llenar las calles y las cafeterías abrían sus puertas a los trabajadores que iniciaban una nueva jornada.
Entre aquella multitud se encontraban nuestros protagonistas: Zelkova, el cura exiliado. Nami, la ladrona. Marco, el vengador.
Los dos hermanos ocultaban sus identidades bajo pelucas, maquillaje y ropa distinta a la habitual. A simple vista eran sólo ciudadanos más entre la multitud. Fugitivos ante la ley, no podían permitirse cometer errores.
Zelkova, en cambio, caminaba con relativa tranquilidad. Según los registros alterados por el Culto de Saturno, estaba muerto. Aquella circunstancia lo convertía en el único miembro del grupo capaz de moverse libremente dentro del ojo del huracán.
Finalmente llegaron frente al Hospital Privado Germánico Nueva Esperanza. El edificio se elevaba majestuoso sobre los demás, una torre de cristal y acero que reflejaba los colores del amanecer. Su reputación era impecable. Médicos prestigiosos, tecnología de vanguardia y pacientes capaces de pagar tratamientos imposibles de encontrar en otros lugares.
En la cima del octavo piso, observando la ciudad desde una amplia oficina, se encontraba el director: Cassius Vagner.
Un apellido respetado en el ámbito médico. Una figura influyente cuya red de hospitales se extendía por varias regiones del país.
Abajo, las puertas automáticas se abrieron silenciosamente al detectar la presencia de los recién llegados. Por ahora, sus disfraces seguían funcionando.
Porque mientras los tres cruzaban aquellas puertas, lejos de su vista comenzaban a moverse piezas mucho más peligrosas que cualquier policía o cultista al que hubieran enfrentado antes. Los enemigos estaban cerca. Y cuando finalmente mostraran sus rostros, la guerra contra el Culto de Saturno entraría en una nueva fase.
Una fase marcada por sangre, secretos y hombres que habían renunciado a toda nobleza para convertirse en algo peor.
Los Caballeros Bastardos habían comenzado a cabalgar.
Era una mañana fría. El cielo se teñía de tonos rosados mientras la ciudad despertaba lentamente. Los primeros automóviles comenzaban a llenar las calles y las cafeterías abrían sus puertas a los trabajadores que iniciaban una nueva jornada.
Entre aquella multitud se encontraban nuestros protagonistas: Zelkova, el cura exiliado. Nami, la ladrona. Marco, el vengador.
Los dos hermanos ocultaban sus identidades bajo pelucas, maquillaje y ropa distinta a la habitual. A simple vista eran sólo ciudadanos más entre la multitud. Fugitivos ante la ley, no podían permitirse cometer errores.
Zelkova, en cambio, caminaba con relativa tranquilidad. Según los registros alterados por el Culto de Saturno, estaba muerto. Aquella circunstancia lo convertía en el único miembro del grupo capaz de moverse libremente dentro del ojo del huracán.
Finalmente llegaron frente al Hospital Privado Germánico Nueva Esperanza. El edificio se elevaba majestuoso sobre los demás, una torre de cristal y acero que reflejaba los colores del amanecer. Su reputación era impecable. Médicos prestigiosos, tecnología de vanguardia y pacientes capaces de pagar tratamientos imposibles de encontrar en otros lugares.
En la cima del octavo piso, observando la ciudad desde una amplia oficina, se encontraba el director: Cassius Vagner.
Un apellido respetado en el ámbito médico. Una figura influyente cuya red de hospitales se extendía por varias regiones del país.
Abajo, las puertas automáticas se abrieron silenciosamente al detectar la presencia de los recién llegados. Por ahora, sus disfraces seguían funcionando.
Porque mientras los tres cruzaban aquellas puertas, lejos de su vista comenzaban a moverse piezas mucho más peligrosas que cualquier policía o cultista al que hubieran enfrentado antes. Los enemigos estaban cerca. Y cuando finalmente mostraran sus rostros, la guerra contra el Culto de Saturno entraría en una nueva fase.
Una fase marcada por sangre, secretos y hombres que habían renunciado a toda nobleza para convertirse en algo peor.
Los Caballeros Bastardos habían comenzado a cabalgar.
//el que quiera unirse que me agregue y lo hablamos
Era una mañana fría. El cielo se teñía de tonos rosados mientras la ciudad despertaba lentamente. Los primeros automóviles comenzaban a llenar las calles y las cafeterías abrían sus puertas a los trabajadores que iniciaban una nueva jornada.
Entre aquella multitud se encontraban nuestros protagonistas: Zelkova, el cura exiliado. Nami, la ladrona. Marco, el vengador.
Los dos hermanos ocultaban sus identidades bajo pelucas, maquillaje y ropa distinta a la habitual. A simple vista eran sólo ciudadanos más entre la multitud. Fugitivos ante la ley, no podían permitirse cometer errores.
Zelkova, en cambio, caminaba con relativa tranquilidad. Según los registros alterados por el Culto de Saturno, estaba muerto. Aquella circunstancia lo convertía en el único miembro del grupo capaz de moverse libremente dentro del ojo del huracán.
Finalmente llegaron frente al Hospital Privado Germánico Nueva Esperanza. El edificio se elevaba majestuoso sobre los demás, una torre de cristal y acero que reflejaba los colores del amanecer. Su reputación era impecable. Médicos prestigiosos, tecnología de vanguardia y pacientes capaces de pagar tratamientos imposibles de encontrar en otros lugares.
En la cima del octavo piso, observando la ciudad desde una amplia oficina, se encontraba el director: Cassius Vagner.
Un apellido respetado en el ámbito médico. Una figura influyente cuya red de hospitales se extendía por varias regiones del país.
Abajo, las puertas automáticas se abrieron silenciosamente al detectar la presencia de los recién llegados. Por ahora, sus disfraces seguían funcionando.
Porque mientras los tres cruzaban aquellas puertas, lejos de su vista comenzaban a moverse piezas mucho más peligrosas que cualquier policía o cultista al que hubieran enfrentado antes. Los enemigos estaban cerca. Y cuando finalmente mostraran sus rostros, la guerra contra el Culto de Saturno entraría en una nueva fase.
Una fase marcada por sangre, secretos y hombres que habían renunciado a toda nobleza para convertirse en algo peor.
Los Caballeros Bastardos habían comenzado a cabalgar.
Tipo
Grupal
Líneas
Cualquier línea
Estado
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