Después de un mes entero en el mar, volver a sentir la tierra bajo las botas se agradece.
Puerto Braventa está como siempre:
Ruido, carros, comerciantes discutiendo precios y media ciudad intentando vender algo antes de que caiga la tarde. Un sitio perfecto para hacer negocios.
He traído algunos barriles para comerciar y pienso quedarme unos días, lo justo para cerrar unos cuantos tratos y ver cómo se mueve el mercado por aquí.
Y siendo un puerto como este… seguro que no falta quien pague bien por alcohol que no pasa precisamente por los registros oficiales. Aquí esas cosas siempre encuentran comprador.
Puerto Braventa está como siempre:
Ruido, carros, comerciantes discutiendo precios y media ciudad intentando vender algo antes de que caiga la tarde. Un sitio perfecto para hacer negocios.
He traído algunos barriles para comerciar y pienso quedarme unos días, lo justo para cerrar unos cuantos tratos y ver cómo se mueve el mercado por aquí.
Y siendo un puerto como este… seguro que no falta quien pague bien por alcohol que no pasa precisamente por los registros oficiales. Aquí esas cosas siempre encuentran comprador.
Después de un mes entero en el mar, volver a sentir la tierra bajo las botas se agradece.
Puerto Braventa está como siempre:
Ruido, carros, comerciantes discutiendo precios y media ciudad intentando vender algo antes de que caiga la tarde. Un sitio perfecto para hacer negocios.
He traído algunos barriles para comerciar y pienso quedarme unos días, lo justo para cerrar unos cuantos tratos y ver cómo se mueve el mercado por aquí.
Y siendo un puerto como este… seguro que no falta quien pague bien por alcohol que no pasa precisamente por los registros oficiales. Aquí esas cosas siempre encuentran comprador.