• Tengo unas ganas de saber que será mi bebé.
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  • Una salidita al cine con mi hermoso y maravilloso novio me gusta tener citas con él lo amo Hansel Bae Jisung
    Una salidita al cine con mi hermoso y maravilloso novio me gusta tener citas con él lo amo [shimmer_fuchsia_sheep_555]
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  • — Última vez que meto mi hocico en tus problemas, siempre acabo pagando las consecuencias por defenderte, chavalote.
    Alec Noir Semidiós
    — Última vez que meto mi hocico en tus problemas, siempre acabo pagando las consecuencias por defenderte, chavalote. [Blue_eyes_blonde_780]
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  • Las vueltas que dan la vida a veces nos hace replantearnos muchos aspectos de uno mismo.
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  • Mi profesor es tan guapo me gusta mucho, aunque en secreto es el amor de mi vida sin duda es el hombre perfecto
    Mi profesor es tan guapo me gusta mucho, aunque en secreto es el amor de mi vida sin duda es el hombre perfecto
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  • Creo que esta ropa es más cómoda para estar en el mundo de los humanos... Me siento bien aunque la tímidez sigue igual.
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  • AU / Tʜᴇ ᴛɪᴍᴇʟᴇss ғᴜᴛᴜʀᴇ.

    "Aʟʟ ɪɴ ᴀ ᴅᴀʏ's ᴡᴏʀᴋ."
    AU / Tʜᴇ ᴛɪᴍᴇʟᴇss ғᴜᴛᴜʀᴇ. "Aʟʟ ɪɴ ᴀ ᴅᴀʏ's ᴡᴏʀᴋ."
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  • — Tenemos que irnos, tu padre quiere que seas amable con la princesa Alexandra de Noruega, tiene casi tú misma edad y piensa que puede fluir una conveniente amistad.
    — Tenemos que irnos, tu padre quiere que seas amable con la princesa Alexandra de Noruega, tiene casi tú misma edad y piensa que puede fluir una conveniente amistad.
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  • ¿Te gusta? . . . Aunque no es mi estilo.
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  • Jacob recuerda vagamente una noche que no quería que existiera, una cena que empezó con promesas de diplomacia y terminó en vergüenza y humillación. Aaron Smith, el presidente, sonrió como siempre, demasiado amable, y cuando Jacob se negó a seguirle el juego lo tranquilizaron con palabras y una copa que no debió aceptar. Después de eso hay lagunas, fragmentos sueltos... risas lejanas, una puerta cerrándose, la sensación de perder el control y calor.

    Cuando despertó desnudo no tenía recuerdos claros de lo ocurrido, y en su lugar apareció un día después la peor amenaza posible. Aaron tenía material íntimo de esa noche, imágenes que Jacob no recordaba pero que demostraban cosas que él jamás contaría si podía evitarlo. La vergüenza lo consumió, la rabia y el miedo se mezclaron, y pronto quedó claro que aquello no era sólo una deuda personal, era una moneda de cambio.

    Para asegurarse de que Jacob cumpliera, Aaron le ofreció —o mejor dicho le impuso— un encargo, proteger a su hija Irina y vigilar que cumpliera con su agenda, sus compromisos y su seguridad pública. Jacob aceptó porque no tuvo alternativa, porque llevaba encima la amenaza de ver su vida y su reputación destrozadas si no obedecía. Ahora, cada gesto hacia Irina está teñido por la culpa y la coacción, y Jacob vive con el peso de algo que no puede confesar.

    Jacob recuerda vagamente una noche que no quería que existiera, una cena que empezó con promesas de diplomacia y terminó en vergüenza y humillación. Aaron Smith, el presidente, sonrió como siempre, demasiado amable, y cuando Jacob se negó a seguirle el juego lo tranquilizaron con palabras y una copa que no debió aceptar. Después de eso hay lagunas, fragmentos sueltos... risas lejanas, una puerta cerrándose, la sensación de perder el control y calor. Cuando despertó desnudo no tenía recuerdos claros de lo ocurrido, y en su lugar apareció un día después la peor amenaza posible. Aaron tenía material íntimo de esa noche, imágenes que Jacob no recordaba pero que demostraban cosas que él jamás contaría si podía evitarlo. La vergüenza lo consumió, la rabia y el miedo se mezclaron, y pronto quedó claro que aquello no era sólo una deuda personal, era una moneda de cambio. Para asegurarse de que Jacob cumpliera, Aaron le ofreció —o mejor dicho le impuso— un encargo, proteger a su hija Irina y vigilar que cumpliera con su agenda, sus compromisos y su seguridad pública. Jacob aceptó porque no tuvo alternativa, porque llevaba encima la amenaza de ver su vida y su reputación destrozadas si no obedecía. Ahora, cada gesto hacia Irina está teñido por la culpa y la coacción, y Jacob vive con el peso de algo que no puede confesar.
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