Tal y como había optado por esta vez, seguir sus ámbitos crepusculares, no fue hasta cerca del anochecer y cuando la marea mecía con menor intensidad el barco que, Antínoo decidió moverse.
Aunque dedicando unos instantes a observar a Telemachus posiblemente dormido. Sin hacer ruido se puso en pie, se vistió y se dispuso a merodear por el barco.
Tal y como había optado por esta vez, seguir sus ámbitos crepusculares, no fue hasta cerca del anochecer y cuando la marea mecía con menor intensidad el barco que, Antínoo decidió moverse.
Aunque dedicando unos instantes a observar a Telemachus posiblemente dormido. Sin hacer ruido se puso en pie, se vistió y se dispuso a merodear por el barco.