Amanecía en el desierto de Sumeru. Echó un rápido vistazo al campamento, donde estaba su prisionero, el principe Amir. Le habían pagado por deshacerse de él, y si… No tenía nada en contra de eliminar un miembro de la realeza, a fin de cuentas la mayoría estaban corruptos a su entender. Y la paga había sido muy buena pero…
No contó con que Amir, al menos aparentemente distaba mucho de la realeza a la que estaba acostumbrado, no era un imbecil. Y eso era decir mucho. Suspiró, ahi estaba el prisionero, atado, amordazado (por que era muy pesado) y profundamente dormido. Malik se puso en pie y caminó por la arena todavía fria hasta ponerse al lado del muchacho, y con un golpecito con el pie loco enzó a despertar.
—Eh, principito. Hora de levantarse—instó con cierta burla, pese a que por dentro estaba debatiéndose. O lo alejaba más para ejecutarlo tal y como estaba decidido o se lo llevaba a la guarida y le seguia con el cuento de que aquello no era más que un secuestro hasta vete tú a saber cuando por que obvio una mentira Asi no se sostenía. Por que… eñ algún punto debían de pagar ¿No?
Mientras el “bello durmiente” despertaba. Malik encendió una hoguera con la intención de preparar algo para desayunar.
Amanecía en el desierto de Sumeru. Echó un rápido vistazo al campamento, donde estaba su prisionero, el principe Amir. Le habían pagado por deshacerse de él, y si… No tenía nada en contra de eliminar un miembro de la realeza, a fin de cuentas la mayoría estaban corruptos a su entender. Y la paga había sido muy buena pero…
No contó con que Amir, al menos aparentemente distaba mucho de la realeza a la que estaba acostumbrado, no era un imbecil. Y eso era decir mucho. Suspiró, ahi estaba el prisionero, atado, amordazado (por que era muy pesado) y profundamente dormido. Malik se puso en pie y caminó por la arena todavía fria hasta ponerse al lado del muchacho, y con un golpecito con el pie loco enzó a despertar.
—Eh, principito. Hora de levantarse—instó con cierta burla, pese a que por dentro estaba debatiéndose. O lo alejaba más para ejecutarlo tal y como estaba decidido o se lo llevaba a la guarida y le seguia con el cuento de que aquello no era más que un secuestro hasta vete tú a saber cuando por que obvio una mentira Asi no se sostenía. Por que… eñ algún punto debían de pagar ¿No?
Mientras el “bello durmiente” despertaba. Malik encendió una hoguera con la intención de preparar algo para desayunar.