• ¿Porqué siento que tengo la extraña sensación de que algo me está caminando por la cabeza? ¿Mm? ¿Eres tú Baelz?


    Baelz
    ¿Porqué siento que tengo la extraña sensación de que algo me está caminando por la cabeza? ¿Mm? ¿Eres tú Baelz? [Baelz_Caos]
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    16
    2 turnos 0 maullidos
  • *Mientras estaba en aquel salón en completa soledad, Lili no pudo evitar comenzar a bailar, liberado algo de magia, mientras sujeta su sombrilla para agitar el mana liberado.

    La escena que creo Lilithia parecía eterea, sus movimientos fluidos y elegante, su cabello oscuro moviendose suavemente en cada movimiento de su cuerpo.

    Ella estaba centrada en su danza mágica, olvidandose de lo que le rodea pues estaba solamente centrada en su danza. *
    *Mientras estaba en aquel salón en completa soledad, Lili no pudo evitar comenzar a bailar, liberado algo de magia, mientras sujeta su sombrilla para agitar el mana liberado. La escena que creo Lilithia parecía eterea, sus movimientos fluidos y elegante, su cabello oscuro moviendose suavemente en cada movimiento de su cuerpo. Ella estaba centrada en su danza mágica, olvidandose de lo que le rodea pues estaba solamente centrada en su danza. *
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Estoy muerta lo juro, talvez desaparezca.
    Estoy muerta lo juro, talvez desaparezca.
    6 turnos 0 maullidos
  • -La ciudad respiraba bajo un cielo cubierto por nubes ceniza. Las calles de piedra estaban llenas de comerciantes, viajeros y almas errantes que avanzaban con prisa entre los callejones iluminados por lamparas rojizas. Sin Embargo, para Vaelith, todo aquello parecia distante, casi irreal. Permanecia inmovil en medio de la multitud como una sombra ajena al mundo, observando como los cuerpos pasaban a su alrededor sin siquiera rozar su existencia. Los rostros de las personas se deformaban ante su mirada, convertidos en manchas difusas atravesadas por lineas negras erraticas, como si la realidad misma se negara a otorgarles identidad-

    -Sus ojos rojos recorrian cada rincon de la ciudad con una serenidad totalmente inquietante, el brillo de las ventanas.. las conversaciones apagadas y el Eco de los pasos..-

    -Todo parecia tan distante.. La esencia del eclipse dormia bajo su piel oscura, filtrandose en delicadas grietas doradas que resplandecian debilmente bajo las sombras. Alli, entre miles de vidas efimeras-

    -Vaelith sentia el mismo aislamiento que habia conocido durante siglos, la extraña sensacion de estar presente y ausente al mismo tiempo, una suave corriente de viento agito sus cabellos plateados mientras su mirada se elevaba hacia las altas torres de la ciudad. No existia melancolia en su expresion, pero tampoco satisfaccion. Solo una calma antigua, pesada y eterna sobre sus hombros. Observaba aquel mundo como quien contempla una obra destinada a desaparecer tarde o temprano..-

    -Y mientras las figuras borrosas continuaban avanzando sin percibirlo, Vaelith permanecio alli, silencioso, observando-
    -La ciudad respiraba bajo un cielo cubierto por nubes ceniza. Las calles de piedra estaban llenas de comerciantes, viajeros y almas errantes que avanzaban con prisa entre los callejones iluminados por lamparas rojizas. Sin Embargo, para Vaelith, todo aquello parecia distante, casi irreal. Permanecia inmovil en medio de la multitud como una sombra ajena al mundo, observando como los cuerpos pasaban a su alrededor sin siquiera rozar su existencia. Los rostros de las personas se deformaban ante su mirada, convertidos en manchas difusas atravesadas por lineas negras erraticas, como si la realidad misma se negara a otorgarles identidad- -Sus ojos rojos recorrian cada rincon de la ciudad con una serenidad totalmente inquietante, el brillo de las ventanas.. las conversaciones apagadas y el Eco de los pasos..- -Todo parecia tan distante.. La esencia del eclipse dormia bajo su piel oscura, filtrandose en delicadas grietas doradas que resplandecian debilmente bajo las sombras. Alli, entre miles de vidas efimeras- -Vaelith sentia el mismo aislamiento que habia conocido durante siglos, la extraña sensacion de estar presente y ausente al mismo tiempo, una suave corriente de viento agito sus cabellos plateados mientras su mirada se elevaba hacia las altas torres de la ciudad. No existia melancolia en su expresion, pero tampoco satisfaccion. Solo una calma antigua, pesada y eterna sobre sus hombros. Observaba aquel mundo como quien contempla una obra destinada a desaparecer tarde o temprano..- -Y mientras las figuras borrosas continuaban avanzando sin percibirlo, Vaelith permanecio alli, silencioso, observando-
    Me gusta
    Me encocora
    10
    1 turno 0 maullidos
  • Y bueno, ya salí del hospital. ¿Qué maldades haré ahora?
    Y bueno, ya salí del hospital. ¿Qué maldades haré ahora?
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    3
    25 turnos 0 maullidos
  • Si los dejo aqui, serian comida de todos ..... especialmete de Leona sama , yo sere que les cuente buen lugar ¿que dormitorio los podria tener?
    Si los dejo aqui, serian comida de todos ..... especialmete de Leona sama , yo sere que les cuente buen lugar ¿que dormitorio los podria tener?
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —Prométeme que tú no te pondrás celoso solo por meterme en casas ajenas. —Si, tiene sus patos aún pero ahora los esconde. (?)
    —Prométeme que tú no te pondrás celoso solo por meterme en casas ajenas. —Si, tiene sus patos aún pero ahora los esconde. (?)
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    7
    26 turnos 0 maullidos
  • [al tener su agenda desocupada tras terminar cada tarea como general, Deimos decidió visitar el mundo humano para dar un paseo dentro de un bosque donde quizás nadie lo interrumpiria]

    Esto es bastante relajante y me despeja la mente de todo lo demás, ser alguien despiadado y cruel no significa que me disguste la idea de relajarme aunque sea una noche.

    •el general seguía caminando sin preocuparse por lo que sucediera a su alrededor pero esto no significaba que su guardia estuviera baja, tenía sus sentidos preparados en caso de que alguien lo atacará por sorpresa•
    [al tener su agenda desocupada tras terminar cada tarea como general, Deimos decidió visitar el mundo humano para dar un paseo dentro de un bosque donde quizás nadie lo interrumpiria] Esto es bastante relajante y me despeja la mente de todo lo demás, ser alguien despiadado y cruel no significa que me disguste la idea de relajarme aunque sea una noche. •el general seguía caminando sin preocuparse por lo que sucediera a su alrededor pero esto no significaba que su guardia estuviera baja, tenía sus sentidos preparados en caso de que alguien lo atacará por sorpresa•
    Me encocora
    1
    1 turno 0 maullidos
  • El inicio de todo
    Categoría Original
    Lucius Queen

    Alina revisó la hora en su teléfono por tercera vez en menos de cinco minutos.

    No estaba nerviosa. Bueno… tal vez un poco.

    Pero tampoco era para tanto. ¿O sí?
    Había salido con Lucius varias veces desde aquel extraño encuentro en el parque. Habían recorrido calles sin rumbo fijo, discutido sobre música —aunque seguía cuestionando algunos de sus gustos— y compartido suficientes conversaciones como para que la idea de verlo ya formara parte de su rutina. Incluso habían desarrollado la costumbre de buscarse mutuamente cada vez que tenían algo interesante que contar. Así que no entendía por qué estaba actuando de esa manera.

    Se observó una vez más en el espejo de la entrada antes de acomodar distraídamente un mechón de cabello detrás de su oreja.

    ¿Por qué estaba nerviosa? No era como si le gustara. ¿O sí?

    Apretó ligeramente los labios ante ese pensamiento. Bueno, él era atractivo. Y divertido. Y atento. Y hacía que conversaciones completamente normales terminaran convirtiéndose en una de las mejores partes de sus días.

    Pero eso no significaba nada...

    Además, era solo una cita en el departamento de Lucius. Él iba a cocinar para ella —algo que todavía estaba pendiente de evaluación oficial— y pasarían tiempo juntos, como siempre hacían.

    ¿O era una cita romántica? ¿Por qué sentía ese cosquilleo en el estómago cada vez que pensaba en verlo?

    Antes de que pudiera seguir cuestionándose demasiado, el sonido del timbre la sacó de sus pensamientos.

    Su corazón dio un pequeño salto que decidió ignorar inmediatamente.

    Tomó su bolso, inhaló profundamente y caminó hacia la puerta.

    Al abrirla, una sonrisa apareció en su rostro casi de forma automática.

    —Espero que sepas que estoy confiando muchísimo en ti al aceptar una cena preparada por ti. —comentó con diversión—. Todavía no estoy completamente convencida de que no vayas a envenenarme. —Salió de su casa y cerró la puerta con llave. —¿Nos vamos?
    [phantasm_indigo_pigeon_207] Alina revisó la hora en su teléfono por tercera vez en menos de cinco minutos. No estaba nerviosa. Bueno… tal vez un poco. Pero tampoco era para tanto. ¿O sí? Había salido con Lucius varias veces desde aquel extraño encuentro en el parque. Habían recorrido calles sin rumbo fijo, discutido sobre música —aunque seguía cuestionando algunos de sus gustos— y compartido suficientes conversaciones como para que la idea de verlo ya formara parte de su rutina. Incluso habían desarrollado la costumbre de buscarse mutuamente cada vez que tenían algo interesante que contar. Así que no entendía por qué estaba actuando de esa manera. Se observó una vez más en el espejo de la entrada antes de acomodar distraídamente un mechón de cabello detrás de su oreja. ¿Por qué estaba nerviosa? No era como si le gustara. ¿O sí? Apretó ligeramente los labios ante ese pensamiento. Bueno, él era atractivo. Y divertido. Y atento. Y hacía que conversaciones completamente normales terminaran convirtiéndose en una de las mejores partes de sus días. Pero eso no significaba nada... Además, era solo una cita en el departamento de Lucius. Él iba a cocinar para ella —algo que todavía estaba pendiente de evaluación oficial— y pasarían tiempo juntos, como siempre hacían. ¿O era una cita romántica? ¿Por qué sentía ese cosquilleo en el estómago cada vez que pensaba en verlo? Antes de que pudiera seguir cuestionándose demasiado, el sonido del timbre la sacó de sus pensamientos. Su corazón dio un pequeño salto que decidió ignorar inmediatamente. Tomó su bolso, inhaló profundamente y caminó hacia la puerta. Al abrirla, una sonrisa apareció en su rostro casi de forma automática. —Espero que sepas que estoy confiando muchísimo en ti al aceptar una cena preparada por ti. —comentó con diversión—. Todavía no estoy completamente convencida de que no vayas a envenenarme. —Salió de su casa y cerró la puerta con llave. —¿Nos vamos?
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    9 turnos 0 maullidos
  • Está intentando limpiar el polvo acumulado.
    Está intentando limpiar el polvo acumulado.
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados