• ─ Después de aquí ...¿ya puedo irme a dormir?
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  • -La maternidad es bella pero un poco angustiante... de pronto el mundo se ve tan peligroso y lleno de riesgos para ese pequeño que viene.
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  • Pan de cada día. (?)
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  • Quizás en un principio parecemos enemigos en este mundo, Pero recordemos que ambos compartimos dos de los 3 soles que otorgan nuestro natalicio a cada uno de nosotros, y gracias a la misión que nos otorgó el Ur-Dragón, volvemos a ser aliados como en los viejos tiempos.

    -Le di la mano a mi hermano, que a pesar de nuestras diferencias, compartimos la misma sangre y el mismo destino.-

    ¡Feliz día de Natalicio CROSIS!
    Quizás en un principio parecemos enemigos en este mundo, Pero recordemos que ambos compartimos dos de los 3 soles que otorgan nuestro natalicio a cada uno de nosotros, y gracias a la misión que nos otorgó el Ur-Dragón, volvemos a ser aliados como en los viejos tiempos. -Le di la mano a mi hermano, que a pesar de nuestras diferencias, compartimos la misma sangre y el mismo destino.- ¡Feliz día de Natalicio CROSIS!
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  • El rugido de "Baby" rompía el silencio del cementerio mientras Dean apagaba el motor frente a una hilera de lápidas olvidadas.
    Sal, hierro y gasolina. La misma historia de siempre. La rutina... Porque algunos muertos no descansan… hasta que alguien encuentra sus restos y les prende fuego de una vez por todas.
    El rugido de "Baby" rompía el silencio del cementerio mientras Dean apagaba el motor frente a una hilera de lápidas olvidadas. Sal, hierro y gasolina. La misma historia de siempre. La rutina... Porque algunos muertos no descansan… hasta que alguien encuentra sus restos y les prende fuego de una vez por todas.
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  • La noche había caído por completo cuando llegamos.

    La luna iluminaba el paisaje con una claridad antinatural, tan perfecta que parecía arrancada de un sueño… o de una pesadilla. Ni una sola nube se atrevía a cruzar el cielo. Las estrellas observaban desde arriba como ojos inmóviles mientras el lago reposaba frente a nosotras.

    O al menos fingía reposar.

    Porque sus aguas se movían demasiado.

    Respiraban.

    Algo enorme parecía deslizarse bajo la superficie oscura, deformando reflejos plateados entre ondas lentas y monstruosas. A los alrededores, las plantas crecían altas y hermosas, pero sus hojas tenían bordes imposibles, afilados como cuchillas capaces de partir roca con apenas rozarla.

    Y aun así…

    Era precioso.

    Me detuve frente al lago con las manos dentro de los bolsillos de mi vestido, observando el agua en silencio mientras el viento agitaba lentamente mi cabello rosado.

    Entonces giré apenas el rostro hacia ti.

    —Te he traído a este lugar por lo que representa.

    Mi voz sonó tranquila.

    Demasiado tranquila para las palabras que pronunciaba.

    —En nombre del Caos…

    Las aguas del lago temblaron apenas.

    —He cometido crímenes atroces… y aún tengo muchos por cometer.

    Mis ojos descendieron lentamente hacia mi propio reflejo deformado sobre el agua negra.

    —Para crear el nuevo mundo… primero hay que destruir.

    El silencio que siguió fue pesado.

    Sincero.

    —En nombre del Caos…

    Una pequeña sonrisa cansada apareció apenas sobre mis labios, aunque no tenía nada de divertida.

    —A veces mis actos me pesan… pero no voy a ceder.

    Giré entonces completamente hacia ti y por primera vez desde que llegamos mi mirada perdió parte de esa arrogancia juguetona habitual.

    Había algo mucho más vulnerable debajo.

    Algo peligrosamente real.

    —Pero el acto que más pesa en mi corazón… es el de haberte robado un primer beso.

    El viento se detuvo.

    O quizá sólo dejó de importarme.

    —Un primer beso debería ser especial.

    Mis ojos permanecieron clavados en los tuyos.

    —¿No fue eso lo que dijiste?

    Di un paso hacia ti lentamente.

    —No puedo pedir perdón por mi impulsividad… pero sí puedo regalarte un pedazo de mi alma… de mi corazón.

    Mi mano se apoyó suavemente sobre mi pecho.

    —Para que al menos sientas que, si eres dueña de tu segundo beso… entonces sí pueda sentirse especial.

    El lago se agitó violentamente.

    Las aguas chocaron entre sí como si algo gigantesco hubiese despertado en las profundidades al escucharme.

    Y aun así sonreí.

    Una sonrisa pequeña.

    Peligrosa.

    —¿Quieres darte un baño?

    El agua respondió con otro estremecimiento monstruoso.

    Entonces incliné apenas la cabeza observándote fijamente.

    —Si te pidiera que entraras… ¿lo harías?

    La luna brilló todavía más fuerte sobre el lago oscuro.

    Y mis labios se curvaron apenas una última vez.

    —En nombre del Caos.
    La noche había caído por completo cuando llegamos. La luna iluminaba el paisaje con una claridad antinatural, tan perfecta que parecía arrancada de un sueño… o de una pesadilla. Ni una sola nube se atrevía a cruzar el cielo. Las estrellas observaban desde arriba como ojos inmóviles mientras el lago reposaba frente a nosotras. O al menos fingía reposar. Porque sus aguas se movían demasiado. Respiraban. Algo enorme parecía deslizarse bajo la superficie oscura, deformando reflejos plateados entre ondas lentas y monstruosas. A los alrededores, las plantas crecían altas y hermosas, pero sus hojas tenían bordes imposibles, afilados como cuchillas capaces de partir roca con apenas rozarla. Y aun así… Era precioso. Me detuve frente al lago con las manos dentro de los bolsillos de mi vestido, observando el agua en silencio mientras el viento agitaba lentamente mi cabello rosado. Entonces giré apenas el rostro hacia ti. —Te he traído a este lugar por lo que representa. Mi voz sonó tranquila. Demasiado tranquila para las palabras que pronunciaba. —En nombre del Caos… Las aguas del lago temblaron apenas. —He cometido crímenes atroces… y aún tengo muchos por cometer. Mis ojos descendieron lentamente hacia mi propio reflejo deformado sobre el agua negra. —Para crear el nuevo mundo… primero hay que destruir. El silencio que siguió fue pesado. Sincero. —En nombre del Caos… Una pequeña sonrisa cansada apareció apenas sobre mis labios, aunque no tenía nada de divertida. —A veces mis actos me pesan… pero no voy a ceder. Giré entonces completamente hacia ti y por primera vez desde que llegamos mi mirada perdió parte de esa arrogancia juguetona habitual. Había algo mucho más vulnerable debajo. Algo peligrosamente real. —Pero el acto que más pesa en mi corazón… es el de haberte robado un primer beso. El viento se detuvo. O quizá sólo dejó de importarme. —Un primer beso debería ser especial. Mis ojos permanecieron clavados en los tuyos. —¿No fue eso lo que dijiste? Di un paso hacia ti lentamente. —No puedo pedir perdón por mi impulsividad… pero sí puedo regalarte un pedazo de mi alma… de mi corazón. Mi mano se apoyó suavemente sobre mi pecho. —Para que al menos sientas que, si eres dueña de tu segundo beso… entonces sí pueda sentirse especial. El lago se agitó violentamente. Las aguas chocaron entre sí como si algo gigantesco hubiese despertado en las profundidades al escucharme. Y aun así sonreí. Una sonrisa pequeña. Peligrosa. —¿Quieres darte un baño? El agua respondió con otro estremecimiento monstruoso. Entonces incliné apenas la cabeza observándote fijamente. —Si te pidiera que entraras… ¿lo harías? La luna brilló todavía más fuerte sobre el lago oscuro. Y mis labios se curvaron apenas una última vez. —En nombre del Caos.
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  • Existe una alarmante falta de dignidad en el alma de los mortales que disfrazan su debilidad de misticismo romántico. Deambulas por el mundo bajo la gastada insignia del seductor, pretendiendo cautivar miradas externas cuando, en realidad, solo buscas un refugio para no mirar el abismo de tu propio vacío: un pasado que te superó y al que sigues encadenado en silencio.
    Te cobijas en el drama de la melancolía porque te resulta más cómodo adorar a un fantasma que tener la valentía de avanzar. Al cruzarte con una presencia imponente, tu naturaleza sumisa no puede evitar fantasear con un 'baile final', en un intento desesperado por convertir tu insignificancia en una tragedia poética. Pero no eres el protagonista de ninguna obra excelsa; eres simplemente un espíritu errante buscando una nueva obsesión para justificar tu mediocridad.
    Continúa ofreciendo tus lamentos al viento y tus versos tristes al ayer. Es un espectáculo predecible. Tu historia jamás alcanzará el honor de un desenlace artístico; está condenada a disolverse en el rincón más gris del olvido, donde ni tu nostalgia ni tus delirios tendrán jamás el menor rastro de relevancia.
    Existe una alarmante falta de dignidad en el alma de los mortales que disfrazan su debilidad de misticismo romántico. Deambulas por el mundo bajo la gastada insignia del seductor, pretendiendo cautivar miradas externas cuando, en realidad, solo buscas un refugio para no mirar el abismo de tu propio vacío: un pasado que te superó y al que sigues encadenado en silencio. Te cobijas en el drama de la melancolía porque te resulta más cómodo adorar a un fantasma que tener la valentía de avanzar. Al cruzarte con una presencia imponente, tu naturaleza sumisa no puede evitar fantasear con un 'baile final', en un intento desesperado por convertir tu insignificancia en una tragedia poética. Pero no eres el protagonista de ninguna obra excelsa; eres simplemente un espíritu errante buscando una nueva obsesión para justificar tu mediocridad. Continúa ofreciendo tus lamentos al viento y tus versos tristes al ayer. Es un espectáculo predecible. Tu historia jamás alcanzará el honor de un desenlace artístico; está condenada a disolverse en el rincón más gris del olvido, donde ni tu nostalgia ni tus delirios tendrán jamás el menor rastro de relevancia.
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  • Me llegó encomienda. Veamos que clase de regalo me ha enviado mi amiga Giggles.
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  • Esa dama tiene unos cuernitos hermosos y una mirada cautivadora, enamorarse de esa forma agresiva de expresión se vuelve muy sencillo, es natural, el Basilio se ve atraído por las mujeres fuertes, me daría el placer de vivir un baile a su lado aunque fuese el último en mi vida y el final de mi historia .
    Esa dama tiene unos cuernitos hermosos y una mirada cautivadora, enamorarse de esa forma agresiva de expresión se vuelve muy sencillo, es natural, el Basilio se ve atraído por las mujeres fuertes, me daría el placer de vivir un baile a su lado aunque fuese el último en mi vida y el final de mi historia .
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  • *A pesar de que ni siquiera he sido contratada aún. Sólo el entusiasmo de saber que quizás podría hacer clases de nuevo. Pero esta vez acerca de temas que me apasionan como lo son los temas sobrenaturales y de criaturas que un ser humano común consideraría como "críptidos". Fue suficiente para motivarme a comprar ropa nueva*

    Fufu. Ahora si que luzco como profesora. ¿Este colgante de extraterrestre estará bien para acompañar el atuendo?. Aún no estoy segura.
    *A pesar de que ni siquiera he sido contratada aún. Sólo el entusiasmo de saber que quizás podría hacer clases de nuevo. Pero esta vez acerca de temas que me apasionan como lo son los temas sobrenaturales y de criaturas que un ser humano común consideraría como "críptidos". Fue suficiente para motivarme a comprar ropa nueva* Fufu. Ahora si que luzco como profesora. ¿Este colgante de extraterrestre estará bien para acompañar el atuendo?. Aún no estoy segura.
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