• ᴅᴇɴᴛʀᴏ ᴅᴇ ᴘᴏᴄᴏ ᴛᴇɴɢᴏ ʟᴏ Qᴜᴇ ᴘᴀʀᴇᴄᴇ ᴜɴᴀ ɪᴍᴘᴏʀᴛᴀɴᴛᴇ ʟᴜᴄʜᴀ, ʟᴇᴏɴᴀʀᴅ... ᴜɴᴀ ᴀ ʟᴀ Qᴜᴇ ɴᴏ ᴘᴜᴇᴅᴏ ʟʟᴇᴠᴀʀᴛᴇ, ᴘᴏʀ ᴇꜱᴏ Qᴜɪᴇʀᴏ Qᴜᴇ ᴇꜱᴛéꜱ ʙɪᴇɴ ᴀʟɪᴍᴇɴᴛᴀᴅᴏ. ¡ɴᴏ ᴛᴇ ᴘʀᴇᴏᴄᴜᴘᴇꜱ, ᴇꜱ ᴏʙᴠɪᴏ Qᴜᴇ ᴠᴏʟᴠᴇʀé! ¡ɴᴀᴅᴀ ᴘᴜᴇᴅᴇ ᴅᴇʀʀɪʙᴀʀᴍᴇ!
    ᴅᴇɴᴛʀᴏ ᴅᴇ ᴘᴏᴄᴏ ᴛᴇɴɢᴏ ʟᴏ Qᴜᴇ ᴘᴀʀᴇᴄᴇ ᴜɴᴀ ɪᴍᴘᴏʀᴛᴀɴᴛᴇ ʟᴜᴄʜᴀ, ʟᴇᴏɴᴀʀᴅ... ᴜɴᴀ ᴀ ʟᴀ Qᴜᴇ ɴᴏ ᴘᴜᴇᴅᴏ ʟʟᴇᴠᴀʀᴛᴇ, ᴘᴏʀ ᴇꜱᴏ Qᴜɪᴇʀᴏ Qᴜᴇ ᴇꜱᴛéꜱ ʙɪᴇɴ ᴀʟɪᴍᴇɴᴛᴀᴅᴏ. ¡ɴᴏ ᴛᴇ ᴘʀᴇᴏᴄᴜᴘᴇꜱ, ᴇꜱ ᴏʙᴠɪᴏ Qᴜᴇ ᴠᴏʟᴠᴇʀé! ¡ɴᴀᴅᴀ ᴘᴜᴇᴅᴇ ᴅᴇʀʀɪʙᴀʀᴍᴇ!
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  • – Estoy armando una playlist y me di cuenta de algo…

    La gente dice mucho de sí misma por lo que escucha.

    Así que mi duda es: ¿Qué canción te representa ahora mismo?
    – Estoy armando una playlist y me di cuenta de algo… La gente dice mucho de sí misma por lo que escucha. Así que mi duda es: ¿Qué canción te representa ahora mismo?
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  • ⸻ No sé les puede confiar nada.⸻

    Retorcido en tareas múltiples, como ser niñera.
    ⸻ No sé les puede confiar nada.⸻ Retorcido en tareas múltiples, como ser niñera.
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  • Que Luna tan hermosa hace hoy!

    *Sonrió viendo al cielo mientras camino a mi palacio, hasta q llegó al jardín principal y me siento ahí a verla y pensar*
    Que Luna tan hermosa hace hoy! *Sonrió viendo al cielo mientras camino a mi palacio, hasta q llegó al jardín principal y me siento ahí a verla y pensar*
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  • — Tienes... exactamente 5 minutos mientras mi chocolate se enfría. Luego no atiendo a nadie. (?)
    — Tienes... exactamente 5 minutos mientras mi chocolate se enfría. Luego no atiendo a nadie. (?)
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  • ── ¡ No me mires asi ! Hice casi ocho docenas de cupcakes para la fiesta de coronación del nuevo Rey, merezco un poquito de recompensa.
    Ya extrañaba mi casa, mi horno y bañarme con agua calientita ♡
    ── ¡ No me mires asi ! Hice casi ocho docenas de cupcakes para la fiesta de coronación del nuevo Rey, merezco un poquito de recompensa. Ya extrañaba mi casa, mi horno y bañarme con agua calientita ♡
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  • Las risas del chico hacían eco en la oficina a pesar que esta estaba completamente decorada como para evitar que el sonido rebotara entre las paredes.

    La sangre en la alfombra de decoración floral hacía juego con el tono bordó de la misma, aunque arruinaba las partes en beige.

    El pie de uno de los guardaespaldas de su jefa hacía presión contra su pecho de forma que el aire tuviera dificultad para entrar a sus pulmones. Pero eso a Stray no le importaba, estaba teniendo un momento fantástico.

    —¡Apuesto a que este grandote puede pegar más fuerte! ¿O es que quieres que me tenga consideración? —lo miró a él primero, retándolo a continuar, luego miró a la mujer que estaba de pie no muy lejos de donde estaban ellos, observando la escena.

    Se la veía cansada, hasta algo decepcionada, y eso fue lo que hizo que el muchacho sintiera una punzada corta, pero fuerte, en el pecho. No dejó de sonreír de cualquier forma.

    —Déjalo —ordenó ella mientras se dispuso a ir hasta su asiento, suspirando al sentarse—. ¿Acaso quieres que te golpeen hasta la muerte?

    Stray se incorporó una vez que el hombre se alejó, la sangre de nariz y boca todavía escurriendo. Pasó el dorso de la mano para limpiarse un poco.

    —Es de las pocas cosas que tengo, Alina. —habló en voz baja, mirando la alfombra— El resto te pertenece a ti.

    —¿Qué haré contigo, niño? Creí haberte enseñado bien...

    —Oh, sí. Sí lo hiciste... —al ponerse de pie acomodó su camisa, también manchada por algunas salpicaduras de sangre— El problema es que crecí a base de dolor. Tuve que hacerlo propio, ¿sabes?

    Tener el control en algo, ¿qué mejor que hacer inservible la tortura física? Tal vez hasta la emocional, para ese punto.

    Tomó asiento en uno de lo sillones, pasando la otra mano por su rostro antes de volver a reír.

    —Estoy roto, ¿no es así?

    La mujer se tomó su tiempo en verlo, como si fuera la primera vez que lo hacía, pero conocía muy bien al joven.

    —Para algunos, quizás... Para mí, sigues siendo completamente funcional. Porque lo eres, ¿cierto? —ella nunca alzaba la voz, pero había algo en su tono que a veces llegaba a helarle la sangre. Siempre lo confundía: un día lo trataba como el centro deo universo, al otro era como si solo fuera uno del montón.

    El silencio se extendió, el cuarto se sintió pesado antes que Alina ordenara a otro hombre que le diera un paño húmedo al menor. Cuando se lo dieron, éste lo tomó para pasarlo por su rostro y quedar más limpio.

    —Siempre seré funcional para usted, Madam Dumitru... ¿puedo retirarme ya? —se puso de pie al mismo tiempo que formuló la pregunta, mirando a la mujer.

    —Puedes. —con ese permiso se retiró, de nuevo sintiéndose nefasto, pero sin poder alejarse demasiado. Ella tenía todo, él solamente la tenía a ella.

    ¿Cuándo se acabaría?
    Las risas del chico hacían eco en la oficina a pesar que esta estaba completamente decorada como para evitar que el sonido rebotara entre las paredes. La sangre en la alfombra de decoración floral hacía juego con el tono bordó de la misma, aunque arruinaba las partes en beige. El pie de uno de los guardaespaldas de su jefa hacía presión contra su pecho de forma que el aire tuviera dificultad para entrar a sus pulmones. Pero eso a Stray no le importaba, estaba teniendo un momento fantástico. —¡Apuesto a que este grandote puede pegar más fuerte! ¿O es que quieres que me tenga consideración? —lo miró a él primero, retándolo a continuar, luego miró a la mujer que estaba de pie no muy lejos de donde estaban ellos, observando la escena. Se la veía cansada, hasta algo decepcionada, y eso fue lo que hizo que el muchacho sintiera una punzada corta, pero fuerte, en el pecho. No dejó de sonreír de cualquier forma. —Déjalo —ordenó ella mientras se dispuso a ir hasta su asiento, suspirando al sentarse—. ¿Acaso quieres que te golpeen hasta la muerte? Stray se incorporó una vez que el hombre se alejó, la sangre de nariz y boca todavía escurriendo. Pasó el dorso de la mano para limpiarse un poco. —Es de las pocas cosas que tengo, Alina. —habló en voz baja, mirando la alfombra— El resto te pertenece a ti. —¿Qué haré contigo, niño? Creí haberte enseñado bien... —Oh, sí. Sí lo hiciste... —al ponerse de pie acomodó su camisa, también manchada por algunas salpicaduras de sangre— El problema es que crecí a base de dolor. Tuve que hacerlo propio, ¿sabes? Tener el control en algo, ¿qué mejor que hacer inservible la tortura física? Tal vez hasta la emocional, para ese punto. Tomó asiento en uno de lo sillones, pasando la otra mano por su rostro antes de volver a reír. —Estoy roto, ¿no es así? La mujer se tomó su tiempo en verlo, como si fuera la primera vez que lo hacía, pero conocía muy bien al joven. —Para algunos, quizás... Para mí, sigues siendo completamente funcional. Porque lo eres, ¿cierto? —ella nunca alzaba la voz, pero había algo en su tono que a veces llegaba a helarle la sangre. Siempre lo confundía: un día lo trataba como el centro deo universo, al otro era como si solo fuera uno del montón. El silencio se extendió, el cuarto se sintió pesado antes que Alina ordenara a otro hombre que le diera un paño húmedo al menor. Cuando se lo dieron, éste lo tomó para pasarlo por su rostro y quedar más limpio. —Siempre seré funcional para usted, Madam Dumitru... ¿puedo retirarme ya? —se puso de pie al mismo tiempo que formuló la pregunta, mirando a la mujer. —Puedes. —con ese permiso se retiró, de nuevo sintiéndose nefasto, pero sin poder alejarse demasiado. Ella tenía todo, él solamente la tenía a ella. ¿Cuándo se acabaría?
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  • ── En mundo donde todos corren, detenerse, tomar un café, suena a un lujo necesario.
    ── En mundo donde todos corren, detenerse, tomar un café, suena a un lujo necesario.
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  • Finalmente con la suficiente madera, tejido orgánico inflamables y un circulo de piedras comienza a exhalar su aliento de fuego para prender la fogata de esta noche, sin viento pero con el aceite extraído de infestados, tiene el combustible suficiente para avivar las llamas en los primeros instantes.

    Chroma se hinca y posteriormente su cuerpo se apaga mientras el tenno se materializa fuera pero siempre con un hermoso vistazo del fuego, un poco de luz para la larga noche.
    Finalmente con la suficiente madera, tejido orgánico inflamables y un circulo de piedras comienza a exhalar su aliento de fuego para prender la fogata de esta noche, sin viento pero con el aceite extraído de infestados, tiene el combustible suficiente para avivar las llamas en los primeros instantes. Chroma se hinca y posteriormente su cuerpo se apaga mientras el tenno se materializa fuera pero siempre con un hermoso vistazo del fuego, un poco de luz para la larga noche.
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  • ¿Cómo transcurría la emocionante noche de sábado de Hiruma?

    Con los último preparativos de un baño antipulgas para el escurridizo Cerberus, su perro.

    Hoy los bocadillos habituales, los favoritos del can, no habían surtido la efectividad de siempre para atraerlo y atraparlo, pero Hiruma lo había acabado capturando de todos modos y sosteniéndolo prácticamente a la altura de su rostro.

    ── Tu cita semanal con el jabón y el agua es inevitable, Cerberus. Eres muy astuto, pero lo mejor será no resistirte si sabes lo que te conviene, pequeña alimaña ──jamás admitiría el afecto vertido en ese mote para con otro ser vivo, pero ahí estaba. Hiruma a veces también podía ser eso.
    ¿Cómo transcurría la emocionante noche de sábado de Hiruma? Con los último preparativos de un baño antipulgas para el escurridizo Cerberus, su perro. Hoy los bocadillos habituales, los favoritos del can, no habían surtido la efectividad de siempre para atraerlo y atraparlo, pero Hiruma lo había acabado capturando de todos modos y sosteniéndolo prácticamente a la altura de su rostro. ── Tu cita semanal con el jabón y el agua es inevitable, Cerberus. Eres muy astuto, pero lo mejor será no resistirte si sabes lo que te conviene, pequeña alimaña ──jamás admitiría el afecto vertido en ese mote para con otro ser vivo, pero ahí estaba. Hiruma a veces también podía ser eso.
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