• Se sienta a su lado para ver juntos el atardecer. Recargo mi cabeza en su hombro con una sonrisa mirando como las olas golpean la playa mientras el sol se oculta poco a poco.

    - Gracias por traerme a conocer el mar, mi amor. Es hermoso ...-
    [Aiden_Boyle]
    Se sienta a su lado para ver juntos el atardecer. Recargo mi cabeza en su hombro con una sonrisa mirando como las olas golpean la playa mientras el sol se oculta poco a poco. - Gracias por traerme a conocer el mar, mi amor. Es hermoso ...- [Aiden_Boyle]
    0 turnos 0 maullidos
  • ✘ 𝘿𝙤𝙣'𝙩 𝙗𝙚 𝙖𝙛𝙧𝙖𝙞𝙙, 𝙮𝙤𝙪'𝙧𝙚 𝙖𝙡𝙤𝙣𝙚 𝙖𝙣𝙮𝙬𝙖𝙮.
    ✘ 𝘿𝙤𝙣'𝙩 𝙗𝙚 𝙖𝙛𝙧𝙖𝙞𝙙, 𝙮𝙤𝙪'𝙧𝙚 𝙖𝙡𝙤𝙣𝙚 𝙖𝙣𝙮𝙬𝙖𝙮.
    Me encocora
    Me entristece
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • NOOV ᵉˡ ᶜʰᶤᶜᵒ ʳᵒᵇᵒᵗ Me agrada que me maquilles, Pequeño Robot.
    [n.o.o.v] Me agrada que me maquilles, Pequeño Robot.
    Me encocora
    1
    5 turnos 0 maullidos
  • Le había suplicado a su hermano no dejarlo solo o terminaría haciendo una locura... Justo la locura llegó.
    Salió del palacio y observó el vacío exterior, casi de extremo a extremo con el hotel tan lejos.
    Con sus propias garras se encargó de abrirse la piel, desde los brazos, torso, piernas y el cuello incluso, dejando emanar la sangre.

    Aquello no sería suficiente para matarlo, pero si lo necesitaba antes de caer desmayado al suelo para nutrirlo conforme la sangre se iba extendiendo y siendo absorbida, repitiendo su promesa de amor.

    Una tras una, lentamente y formando un camino que rodeaba todo el castillo, así como recorrería todo el infierno de ser necesario, las rosas sempiternas que había creado especialmente para él, comenzaban a brotar del árido suelo, majestuosas.
    Era su firme declaración, a pesar del dolor y la angustia, no dejaría de amarlo, de añorarlo, por lo que ese regalo lo dejaría ahí para él, por todo el infierno, siempre a su paso como una alfombra, como el rey que estaba a sus pies a pesar de todo.
    Le había suplicado a su hermano no dejarlo solo o terminaría haciendo una locura... Justo la locura llegó. Salió del palacio y observó el vacío exterior, casi de extremo a extremo con el hotel tan lejos. Con sus propias garras se encargó de abrirse la piel, desde los brazos, torso, piernas y el cuello incluso, dejando emanar la sangre. Aquello no sería suficiente para matarlo, pero si lo necesitaba antes de caer desmayado al suelo para nutrirlo conforme la sangre se iba extendiendo y siendo absorbida, repitiendo su promesa de amor. Una tras una, lentamente y formando un camino que rodeaba todo el castillo, así como recorrería todo el infierno de ser necesario, las rosas sempiternas que había creado especialmente para él, comenzaban a brotar del árido suelo, majestuosas. Era su firme declaración, a pesar del dolor y la angustia, no dejaría de amarlo, de añorarlo, por lo que ese regalo lo dejaría ahí para él, por todo el infierno, siempre a su paso como una alfombra, como el rey que estaba a sus pies a pesar de todo.
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Se quedó sentado en la cama, a duras penas había entrado en esta y miraba fijamente una pequeña cajita musical roja, acariciándola y abriéndola para escuchar la melodía.
    Aquel regalo que le dio su cervatillo cuando siquiera parecía recordarlo mientras era humano, aún conservaba cada pequeño detalle y, aún cuando dejó el hotel no pudo dejarlos atrás, no quería sólo abandonarlo todo o fingir que no pasó, por más que le estuviera destruyendo por dentro.

    Las lágrimas brotaban, pero su expresión era nula, igual a un cadáver, demacrándose lentamente.
    Ni la tortura de Vox, ni la partida de Lilith le habían dolido así.
    Ni siquiera quería volver a hacer patitos, pancakes, cantar... ya no tenía ganas de nada, absolutamente nada más.
    Se quedó sentado en la cama, a duras penas había entrado en esta y miraba fijamente una pequeña cajita musical roja, acariciándola y abriéndola para escuchar la melodía. Aquel regalo que le dio su cervatillo cuando siquiera parecía recordarlo mientras era humano, aún conservaba cada pequeño detalle y, aún cuando dejó el hotel no pudo dejarlos atrás, no quería sólo abandonarlo todo o fingir que no pasó, por más que le estuviera destruyendo por dentro. Las lágrimas brotaban, pero su expresión era nula, igual a un cadáver, demacrándose lentamente. Ni la tortura de Vox, ni la partida de Lilith le habían dolido así. Ni siquiera quería volver a hacer patitos, pancakes, cantar... ya no tenía ganas de nada, absolutamente nada más.
    0 turnos 0 maullidos
  • -En medio de una vista desalentadora de un mundo en el borde del colapso, se escuchaban truenos y destrucción por todos lados. El edificio en donde se encontraba aquel chico parecido a Rhett, estaba apunto de colapsar. La tierra temblaba junto al sonido de lo que aparentaba ser un ser indescriptible de maginutes inimaginables, dando los últimos pasos de un valz macabro-

    ???: Maldita sea...


    -El chico intentaba ponerse de pie, sin embargo se encontraba herido. No obstante, lentamente sus heridas poco a poco sanaban junto a una energía color purpura. Mientras se escuchaban sonidos de alguna entidad cósmica que invocaba los lamentos de la perdición, el chico parece dirigirse a una persona-


    ???: Esto no es un juego...si puedes escuchar esto, posiblemente tú mundo sera el siguiente. Encuentra a tantos como tú o mejores. No vas a poder luchar contra esta cosa tú solo. Nisiquiera se cuantos son necesarios...pero minimo tendrían que ser 10...

    -Otro gran estruendo se escucha y lentamente el techo comienza a colapsar. Sin embargo, antes de ver la resolución de tal escena, Rhett despierta en la sala privada del bar. Éste se encontraba agitado, sudando, como si hubiera sido una pesadilla. Tal fue la magnitud de la sorpresa, que dejaba caer al suelo el vaso de Whisky-


    Mierda...¿Que carajos fue eso?

    -En medio de una vista desalentadora de un mundo en el borde del colapso, se escuchaban truenos y destrucción por todos lados. El edificio en donde se encontraba aquel chico parecido a Rhett, estaba apunto de colapsar. La tierra temblaba junto al sonido de lo que aparentaba ser un ser indescriptible de maginutes inimaginables, dando los últimos pasos de un valz macabro- ???: Maldita sea... -El chico intentaba ponerse de pie, sin embargo se encontraba herido. No obstante, lentamente sus heridas poco a poco sanaban junto a una energía color purpura. Mientras se escuchaban sonidos de alguna entidad cósmica que invocaba los lamentos de la perdición, el chico parece dirigirse a una persona- ???: Esto no es un juego...si puedes escuchar esto, posiblemente tú mundo sera el siguiente. Encuentra a tantos como tú o mejores. No vas a poder luchar contra esta cosa tú solo. Nisiquiera se cuantos son necesarios...pero minimo tendrían que ser 10... -Otro gran estruendo se escucha y lentamente el techo comienza a colapsar. Sin embargo, antes de ver la resolución de tal escena, Rhett despierta en la sala privada del bar. Éste se encontraba agitado, sudando, como si hubiera sido una pesadilla. Tal fue la magnitud de la sorpresa, que dejaba caer al suelo el vaso de Whisky- Mierda...¿Que carajos fue eso?
    1 turno 0 maullidos
  • —No... No lo estás...

    Murmuró con tristeza y arrinconado en la alcoba, abrazando sus piernas.
    Todo lo que se ilusionó, todos los sueños que deseaba compartir con él, a su lado... La familia que deseaba formar de nuevo...
    Todo se había derrumbado.
    Se sentía morir, quería volver a morir y no volver jamás ¿De qué le había venido entregar el corazón si iban a destrozarlo otra vez?

    Lo amaba, añoraba por sus brazos, por sus besos, pero no lo había elegido, no fue capaz de elegirlo a él y eso terminó matándolo de peor manera que sólo físicamente.
    No quería salir nunca más, no volvería a dejar su palacio, no volvería a mostrarse al mundo por segunda vez, ya no.
    Miró aquel traje de boda, el traje que tanta ilusión le hacía ponerse y terminaría arrumbado, acercándose a tomarlo entre manos, abrazándolo contra su cuerpo.

    —I... I close my eyes and i can see... a world...

    Su voz se quebraba con cada palabra de aquella canción, recordando esa noche, la noche en que estaba tan seguro de entregarle su corazón, de querer la vida a su lado.

    —A million dreams... for the world we're gonna... make...

    Y no pudo más, deshaciéndose en dolor, en llanto, gritando al grado de lastimar su garganta, en la completa soledad de aquel palacio otra vez.
    —No... No lo estás... Murmuró con tristeza y arrinconado en la alcoba, abrazando sus piernas. Todo lo que se ilusionó, todos los sueños que deseaba compartir con él, a su lado... La familia que deseaba formar de nuevo... Todo se había derrumbado. Se sentía morir, quería volver a morir y no volver jamás ¿De qué le había venido entregar el corazón si iban a destrozarlo otra vez? Lo amaba, añoraba por sus brazos, por sus besos, pero no lo había elegido, no fue capaz de elegirlo a él y eso terminó matándolo de peor manera que sólo físicamente. No quería salir nunca más, no volvería a dejar su palacio, no volvería a mostrarse al mundo por segunda vez, ya no. Miró aquel traje de boda, el traje que tanta ilusión le hacía ponerse y terminaría arrumbado, acercándose a tomarlo entre manos, abrazándolo contra su cuerpo. —I... I close my eyes and i can see... a world... Su voz se quebraba con cada palabra de aquella canción, recordando esa noche, la noche en que estaba tan seguro de entregarle su corazón, de querer la vida a su lado. —A million dreams... for the world we're gonna... make... Y no pudo más, deshaciéndose en dolor, en llanto, gritando al grado de lastimar su garganta, en la completa soledad de aquel palacio otra vez.
    0 turnos 0 maullidos
  • Visite de recojo este lugar, adoro las brujas de este universo, me preguntó cómo me vería yo si fuera tan intimidante como estás brujas
    Visite de recojo este lugar, adoro las brujas de este universo, me preguntó cómo me vería yo si fuera tan intimidante como estás brujas
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —Abriste una ventana despertando una ilusión,
    cegando por completo mi razón...
    Mantuve la esperanza conociendo tu interior, sintiendo tan ajeno tu calor.
    Probé de la manzana por amor...
    .
    .
    .
    .
    ¿Por qué siempre soy yo el de la mala suerte?
    —Abriste una ventana despertando una ilusión, cegando por completo mi razón... Mantuve la esperanza conociendo tu interior, sintiendo tan ajeno tu calor. Probé de la manzana por amor... . . . . ¿Por qué siempre soy yo el de la mala suerte?
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • -Hank empezo a tomarle gusto a el blanco,incluso le crearon un nombre nuevo con un juego de palabras-
    -Hank empezo a tomarle gusto a el blanco,incluso le crearon un nombre nuevo con un juego de palabras-
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados