• '╭❥ Un baño en la tina y a dormir. ~

    '╭❥ Un baño en la tina y a dormir. ~
    Me encocora
    Me gusta
    6
    3 turnos 0 maullidos
  • — Un nuevo atuendo, ¿Será que me luce bien? — Cuestiona pensativo en pequeño soliloquio.
    — Un nuevo atuendo, ¿Será que me luce bien? — Cuestiona pensativo en pequeño soliloquio.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 1 maullido
  • Solo disfrutando el día, no hay otra razon mas que disfrutar de tu calor sofocandome, es todo lo que necesito en esta vida
    Solo disfrutando el día, no hay otra razon mas que disfrutar de tu calor sofocandome, es todo lo que necesito en esta vida
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Carmina estaba sola en la tienda aquella tarde. El suave zumbido de los refrigeradores era lo único que rompía el silencio, pero eso no le importaba. Hoy el día había sido tranquilo, y mientras limpiaba los estantes, de repente un bolero comenzó a sonar en la radio que siempre dejaba encendida. La romántica melodía llenó el pequeño local, y una sonrisa se dibujó en sus labios. Era una de sus canciones favoritas.

    Dejó el trapo sobre el mostrador y, sin poder resistirse, comenzó a cantar en voz baja, al compás de los versos que tanto conocía:

    “Tu boca no cabe duda es fuego incesante… Que Dios me imponga censura total…”

    Su voz era suave al principio, un susurro para sí misma, pero poco a poco se fue soltando, sumergiéndose en cada palabra. El ritmo la envolvía, y pronto sus pies comenzaron a moverse, deslizándose por el suelo mientras la escoba que sostenía se convertía en su pareja de baile imaginaria. Giraba suavemente, mientras la canción seguía hablando de amores imposibles:

    “Mi credo está en tu cintura y soy practicante… Tu piel una dictadura total…”

    Carmina cerró los ojos, dejándose llevar por la melodía y las emociones que despertaba. Cada giro y cada paso eran una liberación, un desahogo que no se permitía cuando la tienda estaba llena. Cantaba con el corazón, su voz vibrando en el aire mientras barría el suelo con elegancia, como si estuviera en un salón de baile.

    "Pídeme el cielo, mi vida o el mar… lo que tú quieras…", recitaba al compás, sintiendo cómo el bolero la hacía soñar, reviviendo amores pasados o imaginados. Al ritmo de la música, sus manos no sabían disimular, siguiendo los gestos de una pasión secreta que solo la canción conocía:

    “Me vuelves frágil y empiezo a temblar… como una llama…”

    Se movía de un lado a otro de la tienda, su cuerpo fluyendo con cada acorde, cada palabra. “Pídeme todo mi amor… lo que tú quieras…”, cantaba mientras sus caderas marcaban el compás. La escoba en sus manos parecía cobrar vida, mientras ella la llevaba con giros lentos por los pasillos.

    En ese instante, la tienda dejó de ser lo que era. Las estanterías desaparecieron, los productos se esfumaron, y el suelo bajo sus pies se convirtió en un salón de baile bajo las estrellas, donde solo la voz del bolero y el movimiento de su cuerpo importaban.

    Con el último acorde, Carmina se detuvo, dando un último giro y sonriendo para sí misma. El bolero había terminado, pero el fuego que encendía en su interior tardaría mucho más en apagarse.
    Carmina estaba sola en la tienda aquella tarde. El suave zumbido de los refrigeradores era lo único que rompía el silencio, pero eso no le importaba. Hoy el día había sido tranquilo, y mientras limpiaba los estantes, de repente un bolero comenzó a sonar en la radio que siempre dejaba encendida. La romántica melodía llenó el pequeño local, y una sonrisa se dibujó en sus labios. Era una de sus canciones favoritas. Dejó el trapo sobre el mostrador y, sin poder resistirse, comenzó a cantar en voz baja, al compás de los versos que tanto conocía: “Tu boca no cabe duda es fuego incesante… Que Dios me imponga censura total…” Su voz era suave al principio, un susurro para sí misma, pero poco a poco se fue soltando, sumergiéndose en cada palabra. El ritmo la envolvía, y pronto sus pies comenzaron a moverse, deslizándose por el suelo mientras la escoba que sostenía se convertía en su pareja de baile imaginaria. Giraba suavemente, mientras la canción seguía hablando de amores imposibles: “Mi credo está en tu cintura y soy practicante… Tu piel una dictadura total…” Carmina cerró los ojos, dejándose llevar por la melodía y las emociones que despertaba. Cada giro y cada paso eran una liberación, un desahogo que no se permitía cuando la tienda estaba llena. Cantaba con el corazón, su voz vibrando en el aire mientras barría el suelo con elegancia, como si estuviera en un salón de baile. "Pídeme el cielo, mi vida o el mar… lo que tú quieras…", recitaba al compás, sintiendo cómo el bolero la hacía soñar, reviviendo amores pasados o imaginados. Al ritmo de la música, sus manos no sabían disimular, siguiendo los gestos de una pasión secreta que solo la canción conocía: “Me vuelves frágil y empiezo a temblar… como una llama…” Se movía de un lado a otro de la tienda, su cuerpo fluyendo con cada acorde, cada palabra. “Pídeme todo mi amor… lo que tú quieras…”, cantaba mientras sus caderas marcaban el compás. La escoba en sus manos parecía cobrar vida, mientras ella la llevaba con giros lentos por los pasillos. En ese instante, la tienda dejó de ser lo que era. Las estanterías desaparecieron, los productos se esfumaron, y el suelo bajo sus pies se convirtió en un salón de baile bajo las estrellas, donde solo la voz del bolero y el movimiento de su cuerpo importaban. Con el último acorde, Carmina se detuvo, dando un último giro y sonriendo para sí misma. El bolero había terminado, pero el fuego que encendía en su interior tardaría mucho más en apagarse.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Los 4 caballeros de la apocalipsis

    Los 4 caballeros de la apocalipsis
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • No deberían, sortimarme por ser una mujer deberían mejor preocuparse por su vida mas de todo.
    No deberían, sortimarme por ser una mujer deberían mejor preocuparse por su vida mas de todo.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Bastante aburrido...

    *Comentó Aimi, tomando una taza de te caliente para calentarse un poco, todo el día estuvo lloviendo lo que provoca que este el clima frío. *
    Bastante aburrido... *Comentó Aimi, tomando una taza de te caliente para calentarse un poco, todo el día estuvo lloviendo lo que provoca que este el clima frío. *
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • - ¡Groar!

    Junta las manos, entrelazando sus garras, formando un bulto que utiliza para martillar la espalda de aquel infestado serpentino, cuya coraza para logrando ablandar, mientras usa el peso de su cuerpo para mantener inmovilizado el resto de esa criatura.

    Ignorando los latigazos sobre su espalda, el bicho intenta liberarse desesperadamente de él hasta que finalmente deja de sacudirse o intentar escapar, luego de otro rugido triunfal.

    - ¡Groar!
    - ¡Groar! Junta las manos, entrelazando sus garras, formando un bulto que utiliza para martillar la espalda de aquel infestado serpentino, cuya coraza para logrando ablandar, mientras usa el peso de su cuerpo para mantener inmovilizado el resto de esa criatura. Ignorando los latigazos sobre su espalda, el bicho intenta liberarse desesperadamente de él hasta que finalmente deja de sacudirse o intentar escapar, luego de otro rugido triunfal. - ¡Groar!
    0 turnos 0 maullidos
  • A veces..
    O siempre, odio ser tan sensible...
    A veces.. O siempre, odio ser tan sensible...
    0 turnos 0 maullidos
  • -no se por que [FireDarkKitty1] se enorgullece tanto de poder alzar la pierna- se rió un poco y se estiró tronando sus huesos -que se enorgullezca cuando pueda hacer esto sin que le duela- se abrió de piernas haciendo un split inclinando su torso totalmente sobre su pierna derecha y con la misma fuerza de sus caderas alzo su pierna izquierda formando una L, para luego formar una O, seguido de una V y finalmente un E, luego se levantó y con su cuerpo formó las letras Y, O y U - haber si el gatito lo entiende- se rió un poco al terminar
    -no se por que [FireDarkKitty1] se enorgullece tanto de poder alzar la pierna- se rió un poco y se estiró tronando sus huesos -que se enorgullezca cuando pueda hacer esto sin que le duela- se abrió de piernas haciendo un split inclinando su torso totalmente sobre su pierna derecha y con la misma fuerza de sus caderas alzo su pierna izquierda formando una L, para luego formar una O, seguido de una V y finalmente un E, luego se levantó y con su cuerpo formó las letras Y, O y U - haber si el gatito lo entiende- se rió un poco al terminar
    Me shockea
    1
    2 turnos 0 maullidos
Patrocinados