• —esta es mi hermana karai¡ a veces se convierte en una gran serpiente tenebrosa pero así la quiero
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  • Soy la hija del rey demonio y la heredela del clan vampiro ..... no te gustaria , verme molesta
    Soy la hija del rey demonio y la heredela del clan vampiro ..... no te gustaria , verme molesta 😈🖤
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  • No puedo creer que en algo asi ..... pero tambien al cosas que realmente se que estan dentro mio .
    No puedo creer que en algo asi ..... pero tambien al cosas que realmente se que estan dentro mio .
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  • Crímenes de guerra
    Fandom Mercenaries
    Categoría Fantasía
    Se dice que las grandes historias comienzan con un héroe defendiendo al desprotegido, haciendo gala de sus habilidades en combate y su perspicaz lengua de oro en las discusiones. Pero esta historia no es igual, no comienza en ninguna guerra, ni un espectacular combate mano a mano con el villano de turno. Ésta historia tiene su origen en un pequeño poblado perteneciente al reino de Fenris, en una aldea en su mayoría habitada por campesinos, peleteros y zapateros. Rodeada de verdes praderas y extensas tierras de cultivo, dónde la gente prosperaba con el sudor de su frente y las ampollas en sus manos, rogando por sobrevivir a los fríos inviernos y a los calurosos veranos.

    En una posada poco visitada por extranjeros, ya que casi siempre era un lugar tranquilo.
    El murmullo de la muchedumbre dentro del local era audible desde unos metros de la puerta de madera gruesa abierta al público. El sol había caído hacía un par de horas.
    Varias antorchas alumbraban la entrada de la posada invitando a la gente a entrar.
    En aquel entonces era poco común el que una posada ofreciera bebida y comida a cualquier persona. Para poder comer y beber en las posadas, debías hospedarte en ellas, pero en aquel pueblo fueron más visionarios y permitían a cualquiera con monedas para pagar el consumo de las viandas.

    Una muchacha de cabellos rubios y baja estatura entró al lugar, portaba una vestimenta un tanto extraña para los ojos que le seguían con la mirada: una especie de peto corto rojo, un faldón y unas pierneras del mismo color que cubrían sus muslos, espinillas y botas. Aunque lo que más llamaría la atención, era la espada que llevaba en la espalda, de un tamaño normal, pero debido a la estatura de su portadora, se veía enorme.

    Dio unos pasos hasta llegar a la barra y tomar asiento escalando la silla. El posadero, quién a diferencia de ella era enorme, calvo y malencarado le sonrió, curioso por su apariencia.

    ─¿Qué le sirvo, señorita? ─preguntó con voz ronca.

    ─Una cerveza y una habitación para pasar la noche.

    ─Tengo dos tipos de cerveza; una fuerte y una más ligera. Tengo una habitación disponible subiendo las escaleras. Son 2 monedas de oro o 10 de plata, pago por adelantado ─ respondió expectante.

    La mujer se arqueó hacia su costado derecho, desamarrando y cogiendo un saco con monedas, se veía gordo y guardado peligrosamente. Tomó de el saco un par de monedas de oro y las puso sobre la húmeda madera.
    ─Cerveza ligera y la habitación. ¿Cuánto es de la cerveza?

    El hombre tomó las monedas, pero se notó una incomodidad en su rostro que no pudo contener haciendo una mueca de preocupación.
    ─No debería de andar con ese saco tan a la vista, es peligroso. La cerveza cuesta una moneda de plata, pero por pagar con oro, le daré esta cómo parte del hospedaje.

    ─Oh, gracias. Qué amable de su parte. Tendré en cuenta lo que me ha dicho del dinero ─sonrió con amabilidad y cogió el tarro y bebió de él un gran trago.
    Se dice que las grandes historias comienzan con un héroe defendiendo al desprotegido, haciendo gala de sus habilidades en combate y su perspicaz lengua de oro en las discusiones. Pero esta historia no es igual, no comienza en ninguna guerra, ni un espectacular combate mano a mano con el villano de turno. Ésta historia tiene su origen en un pequeño poblado perteneciente al reino de Fenris, en una aldea en su mayoría habitada por campesinos, peleteros y zapateros. Rodeada de verdes praderas y extensas tierras de cultivo, dónde la gente prosperaba con el sudor de su frente y las ampollas en sus manos, rogando por sobrevivir a los fríos inviernos y a los calurosos veranos. En una posada poco visitada por extranjeros, ya que casi siempre era un lugar tranquilo. El murmullo de la muchedumbre dentro del local era audible desde unos metros de la puerta de madera gruesa abierta al público. El sol había caído hacía un par de horas. Varias antorchas alumbraban la entrada de la posada invitando a la gente a entrar. En aquel entonces era poco común el que una posada ofreciera bebida y comida a cualquier persona. Para poder comer y beber en las posadas, debías hospedarte en ellas, pero en aquel pueblo fueron más visionarios y permitían a cualquiera con monedas para pagar el consumo de las viandas. Una muchacha de cabellos rubios y baja estatura entró al lugar, portaba una vestimenta un tanto extraña para los ojos que le seguían con la mirada: una especie de peto corto rojo, un faldón y unas pierneras del mismo color que cubrían sus muslos, espinillas y botas. Aunque lo que más llamaría la atención, era la espada que llevaba en la espalda, de un tamaño normal, pero debido a la estatura de su portadora, se veía enorme. Dio unos pasos hasta llegar a la barra y tomar asiento escalando la silla. El posadero, quién a diferencia de ella era enorme, calvo y malencarado le sonrió, curioso por su apariencia. ─¿Qué le sirvo, señorita? ─preguntó con voz ronca. ─Una cerveza y una habitación para pasar la noche. ─Tengo dos tipos de cerveza; una fuerte y una más ligera. Tengo una habitación disponible subiendo las escaleras. Son 2 monedas de oro o 10 de plata, pago por adelantado ─ respondió expectante. La mujer se arqueó hacia su costado derecho, desamarrando y cogiendo un saco con monedas, se veía gordo y guardado peligrosamente. Tomó de el saco un par de monedas de oro y las puso sobre la húmeda madera. ─Cerveza ligera y la habitación. ¿Cuánto es de la cerveza? El hombre tomó las monedas, pero se notó una incomodidad en su rostro que no pudo contener haciendo una mueca de preocupación. ─No debería de andar con ese saco tan a la vista, es peligroso. La cerveza cuesta una moneda de plata, pero por pagar con oro, le daré esta cómo parte del hospedaje. ─Oh, gracias. Qué amable de su parte. Tendré en cuenta lo que me ha dicho del dinero ─sonrió con amabilidad y cogió el tarro y bebió de él un gran trago.
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  • U;;|| le pido disculpas a la única persona con la que estoy manteniendo un rol a través de está cuenta, no me he encontrado nada bien y creo que seguiré un poco ausente solo que hoy por fin pude avisar, lo siento
    U;;|| le pido disculpas a la única persona con la que estoy manteniendo un rol a través de está cuenta, no me he encontrado nada bien y creo que seguiré un poco ausente solo que hoy por fin pude avisar, lo siento
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  • Pasó la Nochebuena desplegado en una franja olvidada del norte de Rusia, donde la nieve no cae: vigila, y las anomalías no se esconden porque nadie vive lo suficiente para denunciarlas.

    Decían que allí el mundo se adelgazaba, que la realidad se resquebrajaba con facilidad. Pero él no sentía miedo. El miedo requiere todavía algo de apego a la vida, uno que él ya no expresaba.

    Entró al cementerio cuando el cielo se volvió de un negro absoluto, y a las doce en punto se dejó caer entre las lápidas sin nombre.

    Luego busco hasta que se acurrucó en el regazo de una anomalía que imitaba la escultura en forma de una mujer, tal vez una virgen, tal vez algo más, el marmol era demasiado frío, pero aun asi Toby acariciaba la mano de la anomalia/escultura.

    Su respiración llegaba tarde, como un eco mal sincronizado del mundo real. Aun así, no se movió más. Era lo más cercano a un cuerpo, a una presencia que no lo juzgara ni le pidiera que siguiera adelante.

    Porque la verdad era simple y cruel: los peores infiernos no lo aguardaban fuera, no estaban en esa tierra maldita ni en las criaturas que la habitaban.

    Vivían en su cabeza, susurrándole recuerdos que no podía enterrar, recordándole que incluso rodeado de lo sobrenatural, seguía estando irremediablemente solo.
    Pasó la Nochebuena desplegado en una franja olvidada del norte de Rusia, donde la nieve no cae: vigila, y las anomalías no se esconden porque nadie vive lo suficiente para denunciarlas. Decían que allí el mundo se adelgazaba, que la realidad se resquebrajaba con facilidad. Pero él no sentía miedo. El miedo requiere todavía algo de apego a la vida, uno que él ya no expresaba. Entró al cementerio cuando el cielo se volvió de un negro absoluto, y a las doce en punto se dejó caer entre las lápidas sin nombre. Luego busco hasta que se acurrucó en el regazo de una anomalía que imitaba la escultura en forma de una mujer, tal vez una virgen, tal vez algo más, el marmol era demasiado frío, pero aun asi Toby acariciaba la mano de la anomalia/escultura. Su respiración llegaba tarde, como un eco mal sincronizado del mundo real. Aun así, no se movió más. Era lo más cercano a un cuerpo, a una presencia que no lo juzgara ni le pidiera que siguiera adelante. Porque la verdad era simple y cruel: los peores infiernos no lo aguardaban fuera, no estaban en esa tierra maldita ni en las criaturas que la habitaban. Vivían en su cabeza, susurrándole recuerdos que no podía enterrar, recordándole que incluso rodeado de lo sobrenatural, seguía estando irremediablemente solo.
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  • Y por fin, después de tanto, de todas una vida y todo un infierno... Al fin ambos lo habían conseguido, ya era oficial. Nada ni en el cielo ni en el infierno volvería a separarlo jamás de Husk ¿Quien necesita la redención cuando ambos estaban construyendo su propio cielo?
    Y por fin, después de tanto, de todas una vida y todo un infierno... Al fin ambos lo habían conseguido, ya era oficial. Nada ni en el cielo ni en el infierno volvería a separarlo jamás de [barcat75] ¿Quien necesita la redención cuando ambos estaban construyendo su propio cielo?
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  • Diciembre 1, 1989

    —Luego de haber asesinado a los lideres de la mafia rusa en la ciudad de Miami, Jacket se vio obligado a huir, no le quedaba nada alli mas que sangre y una identidad que no le correspondia—
    Diciembre 1, 1989 —Luego de haber asesinado a los lideres de la mafia rusa en la ciudad de Miami, Jacket se vio obligado a huir, no le quedaba nada alli mas que sangre y una identidad que no le correspondia—
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  • Pues ya esta... Si hermanito se había casado al fin. Ahora solo quedaba disfrutar de la fiesta. En realidad, Arackniss no sentía que encajase ahí. Sin embargo, no iba a marcharse tan pronto, sabía que Ángel lo quería allí, y eso ya era suficiente motivo para quedarse. En un momento dado, vio a la pareja feliz, tratando con ambos hijos y sonrió, con disimulo les hizo una fotografía y aunque por unos momentos dudó...

    Le envió la fotografía a Striker junto a un mensaje:

    "Gracias"
    Pues ya esta... Si hermanito se había casado al fin. Ahora solo quedaba disfrutar de la fiesta. En realidad, Arackniss no sentía que encajase ahí. Sin embargo, no iba a marcharse tan pronto, sabía que Ángel lo quería allí, y eso ya era suficiente motivo para quedarse. En un momento dado, vio a la pareja feliz, tratando con ambos hijos y sonrió, con disimulo les hizo una fotografía y aunque por unos momentos dudó... Le envió la fotografía a [C0WBOY] junto a un mensaje: "Gracias"
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  • Ella queria que le ensañara a bailar
    Astara Jade Ashwood
    Ella queria que le ensañara a bailar [glimmer_titanium_zebra_716]
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