• '╭❥ En tu cuello clavo profundamente todo mi amor, mézclate con mi sangre y juguemos en la oscuridad.

    https://www.youtube.com/watch?v=ggWawkVkU8A
    '╭❥ En tu cuello clavo profundamente todo mi amor, mézclate con mi sangre y juguemos en la oscuridad. https://www.youtube.com/watch?v=ggWawkVkU8A
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  • La luz de las velas titilaba en las mesas de la tasca, creando sombras danzantes en las paredes de madera oscura. Charlotte, la temida capitana pirata, se reclinaba en su silla con una elegancia desenfadada, su mirada fija en el vaso de ron que reposaba frente a ella. Su cabello rebelde, enredado por la brisa del mar, caía sobre sus hombros, y su tricornio, colocado a un lado, dejaba al descubierto una cicatriz que contaba historias de batallas y aventuras.

    A medida que las horas pasaban, el murmullo de risas y canciones llenaba el aire, pero Charlotte parecía ajena a todo. Los ruidos de la tasca, con su olor a sal y a tabaco, se entrelazaban con sus pensamientos. Recordaba los mapas que había trazado, las islas misteriosas que aún la aguardaban y el oro escondido en los rincones más oscuros del Caribe.

    Con un gesto decidido, levantó su vaso y brindó en silencio por aquellos que habían caído en su camino, y por aquellos que aún luchaban a su lado. A pesar de las sombras que se cernían sobre su vida, en su interior ardía una llama de libertad que nada podía apagar. La noche era su aliada, y el mar, su eterno hogar. Con una sonrisa desafiante, Charlotte miró hacia la puerta, lista para el siguiente capítulo de su historia.

    #3D #Comunidad3D #Personajes3D #CharlotteLockhart
    La luz de las velas titilaba en las mesas de la tasca, creando sombras danzantes en las paredes de madera oscura. Charlotte, la temida capitana pirata, se reclinaba en su silla con una elegancia desenfadada, su mirada fija en el vaso de ron que reposaba frente a ella. Su cabello rebelde, enredado por la brisa del mar, caía sobre sus hombros, y su tricornio, colocado a un lado, dejaba al descubierto una cicatriz que contaba historias de batallas y aventuras. A medida que las horas pasaban, el murmullo de risas y canciones llenaba el aire, pero Charlotte parecía ajena a todo. Los ruidos de la tasca, con su olor a sal y a tabaco, se entrelazaban con sus pensamientos. Recordaba los mapas que había trazado, las islas misteriosas que aún la aguardaban y el oro escondido en los rincones más oscuros del Caribe. Con un gesto decidido, levantó su vaso y brindó en silencio por aquellos que habían caído en su camino, y por aquellos que aún luchaban a su lado. A pesar de las sombras que se cernían sobre su vida, en su interior ardía una llama de libertad que nada podía apagar. La noche era su aliada, y el mar, su eterno hogar. Con una sonrisa desafiante, Charlotte miró hacia la puerta, lista para el siguiente capítulo de su historia. #3D #Comunidad3D #Personajes3D #CharlotteLockhart
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  • '╭❥ Just don't give up, I'm workin' it out
    Please don't give in, I won't let you down
    It messed me up, need a second to breathe
    Just keep coming around
    Hey, what do you want from me?

    -Sonaba su reproductor de música mientras estaba recostada en el sillón y movía su pie al ritmo de la canción, a fin de cuentas estaba como siempre, sola, ella en su enorme casa, con sus miles de problemas, desaparecidos y demonios por exterminar. Un descanso, una esperanza... Todos necesitan alguna.-

    https://www.youtube.com/watch?v=FeC0umreLjE
    '╭❥ Just don't give up, I'm workin' it out Please don't give in, I won't let you down It messed me up, need a second to breathe Just keep coming around Hey, what do you want from me? -Sonaba su reproductor de música mientras estaba recostada en el sillón y movía su pie al ritmo de la canción, a fin de cuentas estaba como siempre, sola, ella en su enorme casa, con sus miles de problemas, desaparecidos y demonios por exterminar. Un descanso, una esperanza... Todos necesitan alguna.- https://www.youtube.com/watch?v=FeC0umreLjE
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  • ∘₊✧──────✧₊∘𝔽𝕝𝕒𝕤𝕙𝔹𝕒𝕔𝕜∘₊✧──────✧₊∘



    —ᴍɪɢᴜᴇʟ...

    Murmuró suavemente, sin siquiera pestar atención al filo de la espada que amenazaba su cuello.

    —ᴍɪ ᴘʀɪᴍᴇʀ ʜᴇʀᴍᴀɴᴏ... ᴍɪ ɢᴇᴍᴇʟᴏ.

    𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—¡ᴄɪᴇʀʀᴀ ʟᴀ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴀ ʙᴏᴄᴀ, ꜱᴀᴍᴀᴇʟ! ᴛᴜ ʏ ʏᴏ ɴᴏ ꜱᴏᴍᴏꜱ ɴᴀᴅᴀ... ¿¡ᴄÓᴍᴏ ᴘᴜᴅɪꜱᴛᴇ ᴛʀᴀɪᴄɪᴏɴᴀʀ ᴀʟ ᴄɪᴇʟᴏ ᴘᴏʀ ᴜɴᴀ ᴍᴜᴊᴇʀ!?

    El filo de la espada terminó rozando la blanca piel del caído, dejando un hilo dorado caer lentamente.

    —ʏᴏ ɴᴏ ꜱᴀʙÍᴀ Qᴜᴇ... ᴛᴏᴅᴏ ᴇꜱᴛᴏ...
    ᴍɪɢᴜᴇʟ, ʏᴏ ɴᴏ QᴜᴇʀÍᴀ... ꜱÓʟᴏ ʙᴜꜱᴄᴀʙᴀ ᴅᴀʀ ᴇʟ ʟɪʙʀᴇ ᴀʟʙᴇᴅʀÍᴏ ᴀ ᴀᴅÁɴ ʏ ᴀ ᴇᴠᴀ... QᴜᴇʀÍᴀ ᴇɴꜱᴇÑᴀʀʟᴇꜱ Qᴜᴇ ʜᴀʏ ᴍÁꜱ...

    𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—¡ꜰᴜɪꜱᴛᴇ ᴇɴ ᴄᴏɴᴛʀᴀ ᴅᴇ ɴᴏꜱᴏᴛʀᴏꜱ, ᴅᴇ ʟᴏꜱ ᴀɴᴄɪᴀɴᴏꜱ! ᴛᴜ ɴᴏ ᴄᴏɴᴏᴄᴇꜱ ʟÍᴍɪᴛᴇꜱ, ɴᴏ ᴛɪᴇɴᴇꜱ ʀᴇꜱᴘᴇᴛᴏ ᴘᴏʀ ʟᴀꜱ ɴᴏʀᴍᴀꜱ.
    ʜᴀᴄᴇꜱ ᴛᴜ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴀ ᴠᴏʟᴜɴᴛᴀᴅ ᴄᴜᴀɴᴅᴏ Qᴜɪᴇʀᴇꜱ.

    —¿ᴠᴀꜱ... ᴀ ᴍᴀᴛᴀʀᴍᴇ?

    𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—ᴅᴇʙᴇʀÍᴀ... ɴᴏ ᴍᴇʀᴇᴄᴇꜱ ᴘɪᴇᴅᴀᴅ ᴀʟɢᴜɴᴀ. ᴘᴇʀᴏ, ᴍᴀᴛᴀʀᴛᴇ, ꜱᴇʀÍᴀ ᴘɪᴀᴅᴏꜱᴏ.
    ꜱᴇʀÁ ᴛɪᴇɴᴇ ᴛᴜ ᴄᴀꜱᴛɪɢᴏ, ᴘᴀɢᴀʀÁꜱ ᴘᴏʀ ᴛᴜꜱ ᴇʀʀᴏʀᴇꜱ, ꜱᴀᴍᴀᴇʟ, ᴘᴀɢᴀʀÁꜱ ᴄᴀʀᴏ.

    Se escuchó un suspiro profundo, derramando la última lágrima por su, antes, hermano.

    𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—​🇵​​🇪​​🇷​​🇴​ ​🇩​​🇪​ ​🇲​​🇮​ ​🇨​​🇺​​🇪​​🇳​​🇹​​🇦​ ​🇨​​🇴​​🇷​​🇷​​🇪​... ​🇻​​🇴​​🇾​ ​🇦​ ​🇩​​🇪​​🇸​​🇹​​🇷​​🇴​​🇿​​🇦​​🇷​ ​🇹​​🇺​ ​🇨​​🇺​​🇪​​🇷​​🇵​​🇴​, ​🇭​​🇦​​🇸​​🇹​​🇦​ ​🇶🇺​​🇪​ ​🇩​​🇪​​🇸​​🇪​​🇪​​🇸​ ​🇾​ ​🇷​​🇺​​🇪​​🇬​​🇺​​🇪​​🇸​ ​🇦​ ​🇦​​🇿​​🇷​​🇦​​🇪​​🇱​ ​🇵​​🇴​​🇷​ ​🇱​​🇦​ ​🇲​​🇺​​🇪​​🇷​​🇹​​🇪​ ​🇵​​🇦​​🇷​​🇦​ ​🇪​​🇸​​🇨​​🇦​​🇵​​🇦​​🇷​ ​🇩​​🇪​​🇱​ ​🇲​​🇦​​🇷​​🇹​​🇮​​🇷​​🇮​​🇴​.

    Y todo oscureció.
    Samael había sido encadenado, torturado, atravezado con lanzas, espadas, azotado y sus alas fueron arrancadas, pluma por pluma, trozo por trozo, hueso por hueso, todo antes de ser arrojado al abismo que se volvería su nuevo hogar.
    Como si aquel dolor que lo envolvía, no fuera suficiente, siguió la corrupción.
    Sus piernas rotas, se fueron deformando hasta que sus pies se volvieron pezuñas, la piel de su cabeza se rompió, dejando el nacimiento a aquella cornamenta que rasgaba cada centímetro a su paso. Sus dientes, perfectos y aperlados, terminaron volviéndose en fauces afiladas con las cuales llegó a arrancar trozos de su propia lengua y, sus manos, aquellas manos que tanto crearon en el cielo, ahora eran garras. Manos blancas que terminaron manchadas en su pecado, enegreciendo lentamente, subiendo por los brazos con el paso de los años, por cada nuevo pecador que caía, manchándolo con el pecado original, lentamente, tortuoso, hasta el día en que su cuerpo se viera completamente cubierto.
    ∘₊✧──────✧₊∘𝔽𝕝𝕒𝕤𝕙𝔹𝕒𝕔𝕜∘₊✧──────✧₊∘ —ᴍɪɢᴜᴇʟ... Murmuró suavemente, sin siquiera pestar atención al filo de la espada que amenazaba su cuello. —ᴍɪ ᴘʀɪᴍᴇʀ ʜᴇʀᴍᴀɴᴏ... ᴍɪ ɢᴇᴍᴇʟᴏ. 𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—¡ᴄɪᴇʀʀᴀ ʟᴀ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴀ ʙᴏᴄᴀ, ꜱᴀᴍᴀᴇʟ! ᴛᴜ ʏ ʏᴏ ɴᴏ ꜱᴏᴍᴏꜱ ɴᴀᴅᴀ... ¿¡ᴄÓᴍᴏ ᴘᴜᴅɪꜱᴛᴇ ᴛʀᴀɪᴄɪᴏɴᴀʀ ᴀʟ ᴄɪᴇʟᴏ ᴘᴏʀ ᴜɴᴀ ᴍᴜᴊᴇʀ!? El filo de la espada terminó rozando la blanca piel del caído, dejando un hilo dorado caer lentamente. —ʏᴏ ɴᴏ ꜱᴀʙÍᴀ Qᴜᴇ... ᴛᴏᴅᴏ ᴇꜱᴛᴏ... ᴍɪɢᴜᴇʟ, ʏᴏ ɴᴏ QᴜᴇʀÍᴀ... ꜱÓʟᴏ ʙᴜꜱᴄᴀʙᴀ ᴅᴀʀ ᴇʟ ʟɪʙʀᴇ ᴀʟʙᴇᴅʀÍᴏ ᴀ ᴀᴅÁɴ ʏ ᴀ ᴇᴠᴀ... QᴜᴇʀÍᴀ ᴇɴꜱᴇÑᴀʀʟᴇꜱ Qᴜᴇ ʜᴀʏ ᴍÁꜱ... 𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—¡ꜰᴜɪꜱᴛᴇ ᴇɴ ᴄᴏɴᴛʀᴀ ᴅᴇ ɴᴏꜱᴏᴛʀᴏꜱ, ᴅᴇ ʟᴏꜱ ᴀɴᴄɪᴀɴᴏꜱ! ᴛᴜ ɴᴏ ᴄᴏɴᴏᴄᴇꜱ ʟÍᴍɪᴛᴇꜱ, ɴᴏ ᴛɪᴇɴᴇꜱ ʀᴇꜱᴘᴇᴛᴏ ᴘᴏʀ ʟᴀꜱ ɴᴏʀᴍᴀꜱ. ʜᴀᴄᴇꜱ ᴛᴜ ᴍᴀʟᴅɪᴛᴀ ᴠᴏʟᴜɴᴛᴀᴅ ᴄᴜᴀɴᴅᴏ Qᴜɪᴇʀᴇꜱ. —¿ᴠᴀꜱ... ᴀ ᴍᴀᴛᴀʀᴍᴇ? 𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—ᴅᴇʙᴇʀÍᴀ... ɴᴏ ᴍᴇʀᴇᴄᴇꜱ ᴘɪᴇᴅᴀᴅ ᴀʟɢᴜɴᴀ. ᴘᴇʀᴏ, ᴍᴀᴛᴀʀᴛᴇ, ꜱᴇʀÍᴀ ᴘɪᴀᴅᴏꜱᴏ. ꜱᴇʀÁ ᴛɪᴇɴᴇ ᴛᴜ ᴄᴀꜱᴛɪɢᴏ, ᴘᴀɢᴀʀÁꜱ ᴘᴏʀ ᴛᴜꜱ ᴇʀʀᴏʀᴇꜱ, ꜱᴀᴍᴀᴇʟ, ᴘᴀɢᴀʀÁꜱ ᴄᴀʀᴏ. Se escuchó un suspiro profundo, derramando la última lágrima por su, antes, hermano. 𝕸𝖎𝖌𝖚𝖊𝖑:—​🇵​​🇪​​🇷​​🇴​ ​🇩​​🇪​ ​🇲​​🇮​ ​🇨​​🇺​​🇪​​🇳​​🇹​​🇦​ ​🇨​​🇴​​🇷​​🇷​​🇪​... ​🇻​​🇴​​🇾​ ​🇦​ ​🇩​​🇪​​🇸​​🇹​​🇷​​🇴​​🇿​​🇦​​🇷​ ​🇹​​🇺​ ​🇨​​🇺​​🇪​​🇷​​🇵​​🇴​, ​🇭​​🇦​​🇸​​🇹​​🇦​ ​🇶🇺​​🇪​ ​🇩​​🇪​​🇸​​🇪​​🇪​​🇸​ ​🇾​ ​🇷​​🇺​​🇪​​🇬​​🇺​​🇪​​🇸​ ​🇦​ ​🇦​​🇿​​🇷​​🇦​​🇪​​🇱​ ​🇵​​🇴​​🇷​ ​🇱​​🇦​ ​🇲​​🇺​​🇪​​🇷​​🇹​​🇪​ ​🇵​​🇦​​🇷​​🇦​ ​🇪​​🇸​​🇨​​🇦​​🇵​​🇦​​🇷​ ​🇩​​🇪​​🇱​ ​🇲​​🇦​​🇷​​🇹​​🇮​​🇷​​🇮​​🇴​. Y todo oscureció. Samael había sido encadenado, torturado, atravezado con lanzas, espadas, azotado y sus alas fueron arrancadas, pluma por pluma, trozo por trozo, hueso por hueso, todo antes de ser arrojado al abismo que se volvería su nuevo hogar. Como si aquel dolor que lo envolvía, no fuera suficiente, siguió la corrupción. Sus piernas rotas, se fueron deformando hasta que sus pies se volvieron pezuñas, la piel de su cabeza se rompió, dejando el nacimiento a aquella cornamenta que rasgaba cada centímetro a su paso. Sus dientes, perfectos y aperlados, terminaron volviéndose en fauces afiladas con las cuales llegó a arrancar trozos de su propia lengua y, sus manos, aquellas manos que tanto crearon en el cielo, ahora eran garras. Manos blancas que terminaron manchadas en su pecado, enegreciendo lentamente, subiendo por los brazos con el paso de los años, por cada nuevo pecador que caía, manchándolo con el pecado original, lentamente, tortuoso, hasta el día en que su cuerpo se viera completamente cubierto.
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  • Hay lugares en donde ocurrieron eventos que , jamás deben ser revelados .
    Hay lugares en donde ocurrieron eventos que , jamás deben ser revelados .
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  • Yo ya me aceptado como soy mitad vampiro y mitad demonio .
    Es mi esencia , eso no va cambiar aunque algún día me vuela reina del reino demonico. Así soy yo!
    Yo ya me aceptado como soy mitad vampiro y mitad demonio . Es mi esencia , eso no va cambiar aunque algún día me vuela reina del reino demonico. Así soy yo!
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  • 𝙒𝘼𝘿𝙀 𝙒𝙄𝙇𝙎𝙊𝙉 oh no, eres tú —gruñe—
    [DeadPool2] oh no, eres tú —gruñe—
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  • Fue durante el último equinoccio de otoño que Tolek invocó las fuerzas del clan Chérnikov, una práctica que sólo es necesaria cuando se trata de hechizos poderosos. Su clan está muerto, pero sus fantasmas aún pueden caminar la tierra de los vivos y son especialmente poderosos durante estas épocas tan cercanas a la noche de los muertos.

    El brujo ha preparado un círculo de invocación en aquella zona más especial del bosque que custodia: el manantial. Allí, bajo la atenta mirada de una familia de curiosos kitsune, un par dríades y ninfas, y alguna que otra criatura peculiar más, el clan Chérnikov se reúne entorno a una hoguera mágica que arde con un fuego de color blanco poco común. El fantasma de los hombres más cercanos de su clan, quienes son su padre y los hermanos de su padre, rodean el fuego más de cerca que las mujeres, quienes mantienen un coro de protección e invocación alrededor.

    Es a su padre a quien Tolek ofrece un anillo dorado adornado con una tierna florecilla púrpura, que acaba de retirar de su dedo, antes despidiéndose de este con un beso. El hombre lo recibe con cuidado y recita las mismas palabras que las mujeres, uniéndose al coro por un momento, justo antes de lanzarlo a la hoguera.

    Las llamas se avivan y crecen tornándose doradas por un momento.

    Luego, el brujo ofrece un colgante que retira de su cuello y que despide del mismo modo, con un sentido beso, antes de ofrecérselo a su padre.

    Las llamas lo reciben con otra explosión de brillo dorado.
    El espectáculo de luces fascina a las criaturas que lo atestiguan, lejos de quemar a nadie ni de ponerles en riesgo.
    Por otro lado, el brujo ya es incapaz de contener las lágrimas que le ahogan los ojos.

    Lo siguiente es un anillo de plata rosa, una coronita que despide con una lágrima que cae sin querer, antes de ofrecerlo a su padre. El brujo se limpia los ojos con el revés de la manga justo a tiempo para ver la explosión de humo rosa que deja a todos ciegos alrededor, inundados, además, por un penetrante olor a chicle.

    Esta vez, todas los espectadores vivos tosen.

    Finalmente, el brujo se quita su característico abrigo de piel... pero le cuesta entregarlo. Antes, se abraza y aferra la prenda con un profundo cariño, y luego la deja ir con la vista otra vez empañada, pero le da igual. De todos modos, nadie ve nada por culpa de la nube rosa chicle, hasta que el siguiente estallido eleva las llamas a lo más alto y por encima de las copas de los árboles, lenguas de fuego de color negro que abrasan el aire circundante capaces de consumir todo a su alrededor. Pero el canto de las mujeres no es en vano, nada ni nadie se quema ni sufre.

    Y así, el brujo agacha la cabeza como si la nuca le pesara mucho más de la cuenta, un peso que pronto desaparece, sin embargo. Creyendo que todo ha terminado, el brujo se extraña al escuchar que el canto persiste, aunque ha cambiado de letra y ritmo, y que su padre aún espera frente a él.

    — No tengo nada más que entregar... —pronuncia Tolek.

    Su padre le mira el pecho.

    — No, la amatista se queda —declara el brujo, con voz tajante.

    Pero su padre aún le mira el pecho.
    Al parecer, lo que sea que esté sucediendo no tiene algo que ver con la amatista.

    Entonces, frente a los ojos del brujo, su padre parece cambiar de forma. Su rostro se desfigura, su cráneo queda expuesto, de su cabeza crecen grandes astas y su cabello se alarga en negras hebras. Su espalda se encorva, pero a la vez se estira dándole mucha más altura de la normal, sus manos se convierten en garras y sus piernas son las de una cabra. Y sin embargo, Tolek no muestra miedo, al contrario, se arrodilla al igual que lo hacen todos los demás de su clan alrededor, aunque con cierta dificultad debido a su cojera.

    El que se encuentra frente a él no es otra más que una de las formas que adopta el dios patrono de los Chérnikov, Weles. Y el que se presente en ese momento es un honor que toma por sorpresa al único que no lo esperaba, el brujo cojo.

    Weles, rodeado de un aura de misterio y quietud aterradora, extiende una mano para posarla sobre la cabeza del brujo cojo frente a él. Tolek siente la rugosa presión de los dedos del dios y sólo puede pensar en que ha venido a por su alma, al fin, como castigo por la ingratitud que acaba de cometer al sacrificar los recuerdos de sus seres queridos. Pero no puede estar más equivocado, el dios se muestra paciente al esperar un momento de travieso suspenso antes de obrar, y Tolek puede sentir como su pantorrilla izquierda se endurece y cruje como si estuviera hecha de madera, de raíces que se retuercen flexibles, pero a la vez rígidas bajo su piel. Y de pronto, como si al fin se deshiciera de una sanguijuela que llevara pegada a la pierna constantemente, el dolor desaparece.

    #ElBrujoCojo
    Fue durante el último equinoccio de otoño que Tolek invocó las fuerzas del clan Chérnikov, una práctica que sólo es necesaria cuando se trata de hechizos poderosos. Su clan está muerto, pero sus fantasmas aún pueden caminar la tierra de los vivos y son especialmente poderosos durante estas épocas tan cercanas a la noche de los muertos. El brujo ha preparado un círculo de invocación en aquella zona más especial del bosque que custodia: el manantial. Allí, bajo la atenta mirada de una familia de curiosos kitsune, un par dríades y ninfas, y alguna que otra criatura peculiar más, el clan Chérnikov se reúne entorno a una hoguera mágica que arde con un fuego de color blanco poco común. El fantasma de los hombres más cercanos de su clan, quienes son su padre y los hermanos de su padre, rodean el fuego más de cerca que las mujeres, quienes mantienen un coro de protección e invocación alrededor. Es a su padre a quien Tolek ofrece un anillo dorado adornado con una tierna florecilla púrpura, que acaba de retirar de su dedo, antes despidiéndose de este con un beso. El hombre lo recibe con cuidado y recita las mismas palabras que las mujeres, uniéndose al coro por un momento, justo antes de lanzarlo a la hoguera. Las llamas se avivan y crecen tornándose doradas por un momento. Luego, el brujo ofrece un colgante que retira de su cuello y que despide del mismo modo, con un sentido beso, antes de ofrecérselo a su padre. Las llamas lo reciben con otra explosión de brillo dorado. El espectáculo de luces fascina a las criaturas que lo atestiguan, lejos de quemar a nadie ni de ponerles en riesgo. Por otro lado, el brujo ya es incapaz de contener las lágrimas que le ahogan los ojos. Lo siguiente es un anillo de plata rosa, una coronita que despide con una lágrima que cae sin querer, antes de ofrecerlo a su padre. El brujo se limpia los ojos con el revés de la manga justo a tiempo para ver la explosión de humo rosa que deja a todos ciegos alrededor, inundados, además, por un penetrante olor a chicle. Esta vez, todas los espectadores vivos tosen. Finalmente, el brujo se quita su característico abrigo de piel... pero le cuesta entregarlo. Antes, se abraza y aferra la prenda con un profundo cariño, y luego la deja ir con la vista otra vez empañada, pero le da igual. De todos modos, nadie ve nada por culpa de la nube rosa chicle, hasta que el siguiente estallido eleva las llamas a lo más alto y por encima de las copas de los árboles, lenguas de fuego de color negro que abrasan el aire circundante capaces de consumir todo a su alrededor. Pero el canto de las mujeres no es en vano, nada ni nadie se quema ni sufre. Y así, el brujo agacha la cabeza como si la nuca le pesara mucho más de la cuenta, un peso que pronto desaparece, sin embargo. Creyendo que todo ha terminado, el brujo se extraña al escuchar que el canto persiste, aunque ha cambiado de letra y ritmo, y que su padre aún espera frente a él. — No tengo nada más que entregar... —pronuncia Tolek. Su padre le mira el pecho. — No, la amatista se queda —declara el brujo, con voz tajante. Pero su padre aún le mira el pecho. Al parecer, lo que sea que esté sucediendo no tiene algo que ver con la amatista. Entonces, frente a los ojos del brujo, su padre parece cambiar de forma. Su rostro se desfigura, su cráneo queda expuesto, de su cabeza crecen grandes astas y su cabello se alarga en negras hebras. Su espalda se encorva, pero a la vez se estira dándole mucha más altura de la normal, sus manos se convierten en garras y sus piernas son las de una cabra. Y sin embargo, Tolek no muestra miedo, al contrario, se arrodilla al igual que lo hacen todos los demás de su clan alrededor, aunque con cierta dificultad debido a su cojera. El que se encuentra frente a él no es otra más que una de las formas que adopta el dios patrono de los Chérnikov, Weles. Y el que se presente en ese momento es un honor que toma por sorpresa al único que no lo esperaba, el brujo cojo. Weles, rodeado de un aura de misterio y quietud aterradora, extiende una mano para posarla sobre la cabeza del brujo cojo frente a él. Tolek siente la rugosa presión de los dedos del dios y sólo puede pensar en que ha venido a por su alma, al fin, como castigo por la ingratitud que acaba de cometer al sacrificar los recuerdos de sus seres queridos. Pero no puede estar más equivocado, el dios se muestra paciente al esperar un momento de travieso suspenso antes de obrar, y Tolek puede sentir como su pantorrilla izquierda se endurece y cruje como si estuviera hecha de madera, de raíces que se retuercen flexibles, pero a la vez rígidas bajo su piel. Y de pronto, como si al fin se deshiciera de una sanguijuela que llevara pegada a la pierna constantemente, el dolor desaparece. #ElBrujoCojo
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  • Mmmm .....
    Ey! Estaba durmiendo bonito estaba soñando, déjame seguir soñando quiero volver a mi siesta!
    Mmmm ..... Ey! Estaba durmiendo bonito estaba soñando, déjame seguir soñando quiero volver a mi siesta!
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  • —ehm...me puedes recordar porque decidimos cambiar de vestuario?—

    dijo ella curiosa

    —esto no es muy apto para pelear como estoy acostumbrada

    [Sapphire1]
    —ehm...me puedes recordar porque decidimos cambiar de vestuario?— dijo ella curiosa —esto no es muy apto para pelear como estoy acostumbrada [Sapphire1]
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