• L'unico vizio che non lascerò mai
    L'unico vizio che non lascerò mai
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • 𝑬𝒍 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒊𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒑𝒊𝒅𝒆 𝒂𝒏𝒅𝒂𝒓 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒄𝒂𝒎𝒊𝒏𝒐𝒔, 𝒏𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒓 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔, 𝒔𝒊𝒏𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒂 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒓 𝒍𝒂𝒔 𝒑𝒓𝒆𝒈𝒖𝒏𝒕𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒓𝒓𝒆𝒄𝒕𝒂𝒔.
    𝑬𝒍 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒊𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒑𝒊𝒅𝒆 𝒂𝒏𝒅𝒂𝒓 𝒑𝒐𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒐𝒔 𝒄𝒂𝒎𝒊𝒏𝒐𝒔, 𝒏𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒓 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒖𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔, 𝒔𝒊𝒏𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒑𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓 𝒂 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒓 𝒍𝒂𝒔 𝒑𝒓𝒆𝒈𝒖𝒏𝒕𝒂𝒔 𝒄𝒐𝒓𝒓𝒆𝒄𝒕𝒂𝒔.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • || A memir…. Hoy estuve muy a lo Vikingo así que les dejo la cancioncita que he estado escuchando pa la inspirancia (que nunca vino por lo menos pa la ficha), hasta la mañanita de mañana.

    https://youtu.be/gGVDTSnWlY4?si=rou0fXDCqCroU7a3
    || A memir…. Hoy estuve muy a lo Vikingo así que les dejo la cancioncita que he estado escuchando pa la inspirancia (que nunca vino por lo menos pa la ficha), hasta la mañanita de mañana. https://youtu.be/gGVDTSnWlY4?si=rou0fXDCqCroU7a3
    0 turnos 0 maullidos
  • — 𝑌𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑎𝑐𝑖́ 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑟𝑖́𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙, 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑐𝑙𝑎𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑐𝑢𝑎𝑙 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑛𝑡𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑙𝑖𝑑𝑒𝑧 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑒 𝑜𝑡𝑜𝑟𝑔𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑓𝑜𝑔𝑎𝑡𝑎 𝑒𝑛 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑏𝑙𝑎𝑛𝑐𝑜 𝑝𝑢𝑟𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑎 𝑙𝑎𝑠 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑟𝑎𝑦𝑜𝑠 𝑑𝑖𝑎𝑚𝑎𝑛𝑡𝑖𝑛𝑜𝑠, 𝑦𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝘩𝑒 𝑠𝑖𝑑𝑜 𝑚𝑎́𝑠 𝑓𝑟𝑖́𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑛𝑜𝑟𝑡𝑒, 𝑚𝑎́𝑠 𝑓𝑟𝑖́𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑔𝑙𝑎𝑐𝑖𝑎𝑟𝑒𝑠 𝘩𝑒𝑙𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑆𝑣𝑎𝑙𝑏𝑎𝑟𝑡 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑚𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑙𝑎𝑠 𝑑𝑖𝑜𝑠𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑓𝑢𝑒𝑔𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑎𝑛𝑧𝑎𝑛 𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑎́𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑎𝑛𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑦 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑥𝑡𝑖𝑒𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑠𝑢𝑠 𝑚𝑎𝑛𝑜𝑠 𝘩𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑟 𝑙𝑎𝑠 𝑚𝑒𝑗𝑖𝑙𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛 𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙𝑖𝑐𝑎𝑑𝑒𝑧𝑎 𝑦 𝑑𝑢𝑙𝑧𝑢𝑟𝑎, 𝑎𝑚𝑜 𝑒𝑠𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑐𝑖𝑠𝑜 𝑚𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑒𝑙𝑜 𝑦 𝑙𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎 𝑠𝑜𝑛 𝑖𝑙𝑢𝑚𝑖𝑛𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑎𝑙 𝑚𝑖𝑠𝑚𝑜 𝑡𝑖𝑒𝑚𝑝𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎́𝑠 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑖𝑒𝑟𝑎.
    — 𝑌𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑎𝑐𝑖́ 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑒𝑙 𝑓𝑟𝑖́𝑜 𝑒𝑠𝑡𝑖𝑣𝑎𝑙, 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑐𝑙𝑎𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑐𝑢𝑎𝑙 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑠𝑒𝑛𝑡𝑖𝑚𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑙𝑖𝑑𝑒𝑧 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑒 𝑜𝑡𝑜𝑟𝑔𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑓𝑜𝑔𝑎𝑡𝑎 𝑒𝑛 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑑𝑒𝑙 𝑏𝑙𝑎𝑛𝑐𝑜 𝑝𝑢𝑟𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑟𝑒𝑓𝑟𝑎𝑐𝑡𝑎 𝑙𝑎𝑠 𝑙𝑙𝑎𝑚𝑎𝑠 𝑒𝑛 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑟𝑎𝑦𝑜𝑠 𝑑𝑖𝑎𝑚𝑎𝑛𝑡𝑖𝑛𝑜𝑠, 𝑦𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝘩𝑒 𝑠𝑖𝑑𝑜 𝑚𝑎́𝑠 𝑓𝑟𝑖́𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑛𝑜𝑟𝑡𝑒, 𝑚𝑎́𝑠 𝑓𝑟𝑖́𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑔𝑙𝑎𝑐𝑖𝑎𝑟𝑒𝑠 𝘩𝑒𝑙𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑆𝑣𝑎𝑙𝑏𝑎𝑟𝑡 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑐𝑖𝑟 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑚𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑙𝑎𝑠 𝑑𝑖𝑜𝑠𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑓𝑢𝑒𝑔𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑑𝑎𝑛𝑧𝑎𝑛 𝑎𝑙 𝑐𝑜𝑚𝑝𝑎́𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑎𝑛𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑦 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑥𝑡𝑖𝑒𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑠𝑢𝑠 𝑚𝑎𝑛𝑜𝑠 𝘩𝑎𝑠𝑡𝑎 𝑟𝑜𝑧𝑎𝑟 𝑙𝑎𝑠 𝑚𝑒𝑗𝑖𝑙𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑛 𝑡𝑎𝑙 𝑑𝑒𝑙𝑖𝑐𝑎𝑑𝑒𝑧𝑎 𝑦 𝑑𝑢𝑙𝑧𝑢𝑟𝑎, 𝑎𝑚𝑜 𝑒𝑠𝑒 𝑝𝑟𝑒𝑐𝑖𝑠𝑜 𝑚𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑙 𝑐𝑖𝑒𝑙𝑜 𝑦 𝑙𝑎 𝑡𝑖𝑒𝑟𝑟𝑎 𝑠𝑜𝑛 𝑖𝑙𝑢𝑚𝑖𝑛𝑎𝑑𝑜𝑠 𝑎𝑙 𝑚𝑖𝑠𝑚𝑜 𝑡𝑖𝑒𝑚𝑝𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑛𝑎𝑑𝑎 𝑚𝑎́𝑠 𝑒𝑥𝑖𝑠𝑡𝑖𝑒𝑟𝑎.
    Me encocora
    Me endiabla
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — 𝑄𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑙𝑎𝑠 𝑎𝑙𝑎𝑠 𝑜𝑠 𝑠𝑜𝑠𝑡𝑒𝑛𝑔𝑎 𝑎𝑙𝑙𝑎́ 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑙 𝑛𝑎𝑣𝑒𝑔𝑎 𝑦 𝑙𝑎 𝑙𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑎.
    — 𝑄𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑣𝑖𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑏𝑎𝑗𝑜 𝑙𝑎𝑠 𝑎𝑙𝑎𝑠 𝑜𝑠 𝑠𝑜𝑠𝑡𝑒𝑛𝑔𝑎 𝑎𝑙𝑙𝑎́ 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑙 𝑠𝑜𝑙 𝑛𝑎𝑣𝑒𝑔𝑎 𝑦 𝑙𝑎 𝑙𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑎.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — 𝗠𝗲 𝗱𝗮 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗽𝗹𝗮𝗰𝗲𝗿, 𝘂𝗻 𝗯𝘂𝗲𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲. 𝗦𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗶𝗲𝗻𝘇𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲. 𝗗𝗮𝗺𝗲 𝘂𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝘆 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮.
    — 𝗠𝗲 𝗱𝗮 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼 𝗽𝗹𝗮𝗰𝗲𝗿, 𝘂𝗻 𝗯𝘂𝗲𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲. 𝗦𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗶𝗲𝗻𝘇𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝘂𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲. 𝗗𝗮𝗺𝗲 𝘂𝗻 𝗻𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝘆 𝗽𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Han pasado semanas, quizás más de las que quiero recordar. La batalla constante dentro de mi mente me ha agotado completamente. Día tras día, mi cabeza se ha sentido como un campo de batalla, donde dos fuerzas irreconciliables luchan sin tregua, desgastándome y destruyéndome por dentro. He llegado a un punto en el que ya no sé cuánto más podré resistir.

    En un momento de silencio absoluto, cuando todo a mi alrededor parecía desvanecerse, finalmente logré pensar con claridad. Fue como si la oscuridad que me envolvía se disipara, aunque solo por un instante, y algo profundamente enterrado dentro de mí comenzara a emerger.

    ¿Cómo no me había dado cuenta antes?

    Me sorprendió la repentina claridad que iluminó mi mente. Después de tanto tiempo huyendo y rechazando esa voz en mi interior, nunca me había detenido a pensar que no era algo ajeno, sino parte de mí mismo. Esa oscuridad que siempre había considerado un enemigo, una amenaza, era, en realidad, una extensión de mi propia esencia.

    No era un monstruo, ni una fuerza desconocida. Era yo.

    La conclusión me golpeó con una oleada de comprensión que se sentía extraña y, a la vez, liberadora. Sin embargo, junto con la paz de ese descubrimiento, surgió un nuevo dilema: ahora que lo sabía, ¿qué debía hacer?

    Había pasado tanto tiempo reprimiéndolo, negándolo, y eso solo lo hizo volverse más violento, más decidido a tomar el control. La constante lucha en su contra estaba acabando conmigo, desgastándome día tras día. Entonces, ¿qué opción me quedaba?

    ¿Debería… aceptarlo?

    Han pasado semanas, quizás más de las que quiero recordar. La batalla constante dentro de mi mente me ha agotado completamente. Día tras día, mi cabeza se ha sentido como un campo de batalla, donde dos fuerzas irreconciliables luchan sin tregua, desgastándome y destruyéndome por dentro. He llegado a un punto en el que ya no sé cuánto más podré resistir. En un momento de silencio absoluto, cuando todo a mi alrededor parecía desvanecerse, finalmente logré pensar con claridad. Fue como si la oscuridad que me envolvía se disipara, aunque solo por un instante, y algo profundamente enterrado dentro de mí comenzara a emerger. ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Me sorprendió la repentina claridad que iluminó mi mente. Después de tanto tiempo huyendo y rechazando esa voz en mi interior, nunca me había detenido a pensar que no era algo ajeno, sino parte de mí mismo. Esa oscuridad que siempre había considerado un enemigo, una amenaza, era, en realidad, una extensión de mi propia esencia. No era un monstruo, ni una fuerza desconocida. Era yo. La conclusión me golpeó con una oleada de comprensión que se sentía extraña y, a la vez, liberadora. Sin embargo, junto con la paz de ese descubrimiento, surgió un nuevo dilema: ahora que lo sabía, ¿qué debía hacer? Había pasado tanto tiempo reprimiéndolo, negándolo, y eso solo lo hizo volverse más violento, más decidido a tomar el control. La constante lucha en su contra estaba acabando conmigo, desgastándome día tras día. Entonces, ¿qué opción me quedaba? ¿Debería… aceptarlo?
    Me gusta
    Me encocora
    Me entristece
    Me shockea
    8
    31 turnos 0 maullidos
  • 𝑬𝒍 𝑼́𝒍𝒕𝒊𝒎𝒐 𝑨𝒎𝒂𝒏𝒆𝒄𝒆𝒓 𝒅𝒆 𝑭𝒂𝒆𝒓𝒊𝒐𝒏
    La niebla cubría el Bosque de los Vientos del Alba, un gris espeso que se enroscaba en las ramas y convertía los árboles en sombras espectrales. Era una mañana sin cantos de pájaros, sin murmullos del viento, como si la naturaleza misma supiera que algo oscuro acechaba en sus dominios. Entre las sombras, el guerrero élfico Kaelen avanzaba, siguiendo las...
    Me encocora
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Bueno , supongo que buenas noches!
    Bueno , supongo que buenas noches!
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — 𝐄𝐥 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐥𝐟𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐝𝐞́𝐫𝐬𝐞𝐥𝐨, 𝐞𝐧 𝐣𝐮𝐧𝐢𝐨 𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬, 𝐬𝐢 𝐭𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐞𝐬𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬.
    — 𝐄𝐥 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐥𝐟𝐨𝐬 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐝𝐞́𝐫𝐬𝐞𝐥𝐨, 𝐞𝐧 𝐣𝐮𝐧𝐢𝐨 𝐛𝐚𝐣𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬, 𝐬𝐢 𝐭𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐞𝐬𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬.
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados