Siendo el cumpleaños de su sobrino y casi hijo indirecto, obviamente pensaba preparar algo especial pero no sabía el que.
Maxi era capaz de transformar y crear cualquier cosa con su sentido de caos y eso le dejaba limitaciones en busca de darle algo que no se le hubiera ocurrido antes, siendo como un golpe cuando la idea le llegó y se puso a trabajar en ello antes de llevar la caja ante él.
—¡Feliz cumpleaños a mi pequeño angelillo caótico!~
Sí, para él siempre sería ese pequeño y dulce ser que llegó a conocer, sin importar cuan grande estuviera, pero reconociendo que ya era capaz de tantas cosas desde entonces.
Extensión la caja de fina madera tallada y con distintivos, como no podía ser de otro modo, de patos.
Unas cuantas botellas de licor personalizadas por su propia mano, de colección pero igualmente consumibles si lo deseaba.
Maxi era capaz de transformar y crear cualquier cosa con su sentido de caos y eso le dejaba limitaciones en busca de darle algo que no se le hubiera ocurrido antes, siendo como un golpe cuando la idea le llegó y se puso a trabajar en ello antes de llevar la caja ante él.
—¡Feliz cumpleaños a mi pequeño angelillo caótico!~
Sí, para él siempre sería ese pequeño y dulce ser que llegó a conocer, sin importar cuan grande estuviera, pero reconociendo que ya era capaz de tantas cosas desde entonces.
Extensión la caja de fina madera tallada y con distintivos, como no podía ser de otro modo, de patos.
Unas cuantas botellas de licor personalizadas por su propia mano, de colección pero igualmente consumibles si lo deseaba.
Siendo el cumpleaños de su sobrino y casi hijo indirecto, obviamente pensaba preparar algo especial pero no sabía el que.
Maxi era capaz de transformar y crear cualquier cosa con su sentido de caos y eso le dejaba limitaciones en busca de darle algo que no se le hubiera ocurrido antes, siendo como un golpe cuando la idea le llegó y se puso a trabajar en ello antes de llevar la caja ante él.
—¡Feliz cumpleaños a mi pequeño angelillo caótico!~
Sí, para él siempre sería ese pequeño y dulce ser que llegó a conocer, sin importar cuan grande estuviera, pero reconociendo que ya era capaz de tantas cosas desde entonces.
Extensión la caja de fina madera tallada y con distintivos, como no podía ser de otro modo, de patos.
Unas cuantas botellas de licor personalizadas por su propia mano, de colección pero igualmente consumibles si lo deseaba.