• Hoy voy a estar mucho menos tiempo de lo que acostumbro últimamente ~ No me echen mucho de menos. (Aún tengo un buen rato por aquí antes de marcharme, igualmente)
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  • No lo tomes como algo personal Michaelis, simplemente acabas de despertar mi curiosidad ¿Acaso eres alguna estúpida fusión? Quienes son las verdaderas entidades que te conforman ... Mich.... Mich.... ¿Cómo es que un desperfecto como tu puedes ser llamado pecado capital?

    -acaricia aquellos cabellos negros para después enterrarle las uñas en el cráneo y alzarlo del suelo como si fuera un simple muñeco de trapo -

    Estoy seguro de haber extinguido a los de tu especie.... Vaya falla la que sigue viva onyx onyx..... Recuerdo que una gema gritaba con desesperación tu nombre debiste ver el terror de sus ojos estaba más desesperada por proteger de una canasta dónde sospecho que estabas metido que por salvar su propia vida... Y su esposo.... Un estúpido híbrido motivo del porque lleve a la extinción a los perros demoníacos.... Ohh cariño, no te sientas mal

    -golpea su cráneo contra la pared -

    Te juro que sesshomaru se unirá a ti ambos darán sus cuerpos en el nombre de la ciencia Sebastián Michaelis
    No lo tomes como algo personal Michaelis, simplemente acabas de despertar mi curiosidad ¿Acaso eres alguna estúpida fusión? Quienes son las verdaderas entidades que te conforman ... Mich.... Mich.... ¿Cómo es que un desperfecto como tu puedes ser llamado pecado capital? -acaricia aquellos cabellos negros para después enterrarle las uñas en el cráneo y alzarlo del suelo como si fuera un simple muñeco de trapo - Estoy seguro de haber extinguido a los de tu especie.... Vaya falla la que sigue viva onyx onyx..... Recuerdo que una gema gritaba con desesperación tu nombre debiste ver el terror de sus ojos estaba más desesperada por proteger de una canasta dónde sospecho que estabas metido que por salvar su propia vida... Y su esposo.... Un estúpido híbrido motivo del porque lleve a la extinción a los perros demoníacos.... Ohh cariño, no te sientas mal -golpea su cráneo contra la pared - Te juro que sesshomaru se unirá a ti ambos darán sus cuerpos en el nombre de la ciencia [Michaelis]
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  • No es nada personal pero estás abusando de la libertad que te concedí... Shui ‡ cat poet

    No, no, no..... Eres un mal esposo, mal padre , mal compañero... ¿Que debería de hacer contigo?

    -sonrio al tocar las mejillas de su esposo ¿Quería su peligro? Pues ahora tiene a su peligroso esposo corrompido representando al pecado capital más temido de todos "la humanidad". Deslizó una mano detrás de sus cabellos forzando lo a estar de rodillas apegando la cabeza justo en su entre pierna (no se me ocurrió nada mejor que ponerlo loquito por la lujuria acumulada :'v perdón)-

    Voy a re educarte ~ seres la pareja ideal y un padre modelo para nuestras fusiones
    No es nada personal pero estás abusando de la libertad que te concedí... [Elf0l1bre] No, no, no..... Eres un mal esposo, mal padre , mal compañero... ¿Que debería de hacer contigo? -sonrio al tocar las mejillas de su esposo ¿Quería su peligro? Pues ahora tiene a su peligroso esposo corrompido representando al pecado capital más temido de todos "la humanidad". Deslizó una mano detrás de sus cabellos forzando lo a estar de rodillas apegando la cabeza justo en su entre pierna (no se me ocurrió nada mejor que ponerlo loquito por la lujuria acumulada :'v perdón)- Voy a re educarte ~ seres la pareja ideal y un padre modelo para nuestras fusiones
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  • Dean nunca había sido un hombre detallista. Al menos eso había pensado sobre si mismo durante demasiado tiempo. Pero tambien había llegado casi a convencerse de que él no quería una vida tranquila, una vida normal, un matrimonio, una relación, una casa e hijos. Barbacoas y partidos de futbol los domingos.

    Sin embargo, su tiempo con Lisa había demostrado que no se le daba nada mal ser un padre de mi familia, llevar una vida como el resto del mundo, y lo peor no era que no se le diera mal, si no que le gustaba.

    El gran problema era que él no podia olvidar todo cuanto sabia que vivía acechando en las sombras. Y aquella vida con Lisa estaba demasiado lejos de lo que su pasado le había obligado a ser.

    Pero ahora... Con Hope podia tener el punto intermedio, lo mejor de los dos mundos, si es que su mundo tenia algo de bueno.
    Lo que si sabia era que no iba a dinamitar la paz y la seguridad de Hope por estar cerca, porque Hope había nacido, crecido y vivido en el mundo de las sombras, como él.

    De modo que el mayor de los hermanos que ahora ocupaba el bunker, había sacado a relucir de nuevo aquel lado suyo que escondía tanto que incluso a él llegaba a sorprenderle, caminaba por el pasillo, cargando una bandeja, con dos cafés, un vaso opaco con leche calentada a temperatura corporal, dos zumos, dos platos con seis tortitas repartidas, dos huevos y bacon.

    Siente la mirada y la sonrisa de Sam cuando se cruzan, él dirección a las habitaciones y el mas joven a la cocina, pero ninguno de los dos dice nada.

    El cazador abre la puerta con el codo y deja la bandeja en su lado de la cama para que Hope Mikaelson la viera cuando se despertase.

    — Buenos diaaaas...
    Dean nunca había sido un hombre detallista. Al menos eso había pensado sobre si mismo durante demasiado tiempo. Pero tambien había llegado casi a convencerse de que él no quería una vida tranquila, una vida normal, un matrimonio, una relación, una casa e hijos. Barbacoas y partidos de futbol los domingos. Sin embargo, su tiempo con Lisa había demostrado que no se le daba nada mal ser un padre de mi familia, llevar una vida como el resto del mundo, y lo peor no era que no se le diera mal, si no que le gustaba. El gran problema era que él no podia olvidar todo cuanto sabia que vivía acechando en las sombras. Y aquella vida con Lisa estaba demasiado lejos de lo que su pasado le había obligado a ser. Pero ahora... Con Hope podia tener el punto intermedio, lo mejor de los dos mundos, si es que su mundo tenia algo de bueno. Lo que si sabia era que no iba a dinamitar la paz y la seguridad de Hope por estar cerca, porque Hope había nacido, crecido y vivido en el mundo de las sombras, como él. De modo que el mayor de los hermanos que ahora ocupaba el bunker, había sacado a relucir de nuevo aquel lado suyo que escondía tanto que incluso a él llegaba a sorprenderle, caminaba por el pasillo, cargando una bandeja, con dos cafés, un vaso opaco con leche calentada a temperatura corporal, dos zumos, dos platos con seis tortitas repartidas, dos huevos y bacon. Siente la mirada y la sonrisa de Sam cuando se cruzan, él dirección a las habitaciones y el mas joven a la cocina, pero ninguno de los dos dice nada. El cazador abre la puerta con el codo y deja la bandeja en su lado de la cama para que [thetribrid] la viera cuando se despertase. — Buenos diaaaas...
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  • Me pagarán horas extra o estoy trabajando solo por amor al arte? Spoiler: odio el arte
    Me pagarán horas extra o estoy trabajando solo por amor al arte? Spoiler: odio el arte
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  • El tintineo de las campanas en la puerta aún resonaba en la mente de Carmina mientras se quitaba los zapatos al entrar a su habitación. Había sido otro día largo en la tienda de conveniencia de su abuela, atendiendo clientes y reponiendo estantes. Se desplomó sobre su cama, dejando el uniforme tirado en una silla cercana. Desde su mesita de noche, la foto de su abuela joven la observaba, recordándole por qué seguía trabajando tan duro. Minu, su gato, saltó al colchón, acomodándose a su lado. "Otro día hecho, Minu", susurró, acariciándolo mientras el cansancio la llevaba al sueño.
    El tintineo de las campanas en la puerta aún resonaba en la mente de Carmina mientras se quitaba los zapatos al entrar a su habitación. Había sido otro día largo en la tienda de conveniencia de su abuela, atendiendo clientes y reponiendo estantes. Se desplomó sobre su cama, dejando el uniforme tirado en una silla cercana. Desde su mesita de noche, la foto de su abuela joven la observaba, recordándole por qué seguía trabajando tan duro. Minu, su gato, saltó al colchón, acomodándose a su lado. "Otro día hecho, Minu", susurró, acariciándolo mientras el cansancio la llevaba al sueño.
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  • \//𝕄𝕞𝕞𝕞 𝕡𝕠𝕣 𝕡𝕣𝕚𝕞𝕖𝕣𝕒 𝕧𝕖𝕤 𝕟𝕠 𝕤𝕖 𝕢𝕦𝕖 𝕡𝕛 𝕦𝕤𝕒𝕣 , 𝕢𝕦𝕚𝕖𝕣𝕠 𝕦𝕟 𝕔𝕒𝕞𝕓𝕚𝕠 𝕡𝕣𝕠𝕓𝕒𝕣 𝕒𝕝𝕘𝕠 𝕟𝕦𝕖𝕧𝕠 //
    \//𝕄𝕞𝕞𝕞 𝕡𝕠𝕣 𝕡𝕣𝕚𝕞𝕖𝕣𝕒 𝕧𝕖𝕤 𝕟𝕠 𝕤𝕖 𝕢𝕦𝕖 𝕡𝕛 𝕦𝕤𝕒𝕣 , 𝕢𝕦𝕚𝕖𝕣𝕠 𝕦𝕟 𝕔𝕒𝕞𝕓𝕚𝕠 𝕡𝕣𝕠𝕓𝕒𝕣 𝕒𝕝𝕘𝕠 𝕟𝕦𝕖𝕧𝕠 //
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  • Bien después de este momento refrescate, iré a descansar pero antes una foto.
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  • — Necesito una distracción… antes de que empiece a ver elefantes rosas..—
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  • ❝ ── 𝑨 𝒔𝒊𝒍𝒆𝒏𝒕 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕 ❞




    Un suspiro cargado de cansancio se deslizó de sus labios mientras abotonaba la camisa blanca que había elegido para esa noche. El tejido ligero caía suavemente sobre su piel, dejando los dos últimos botones desabrochados, como si incluso el pequeño esfuerzo de cerrarlos fuera innecesario.

    Llevó las manos hacia su cuello, con movimientos lentos apartando su cabello ondulado de un rojo vibrante para dejarlo caer libremente sobre su espalda. Había sido un día largo, pero había valido la pena; la reunión con esa Italiana había salido mucho mejor de lo que esperaba, y ahora solo buscaba un momento de paz en su propio espacio.

    Su mirada vagó por el departamento, un lugar que llamaba "hogar" por comodidad, pero que en realidad siempre había sentido más como un refugio temporal más que nada en dónde podía descansar. Sus pasos, descalzos y casi inaudibles, la llevaron hacia la ventana, en dónde observo la ciudad bajo sus pies que se extendía como un mapa vacío, sin personas presentes.

    Al llegar, apoyó los antebrazos en el marco y dejó caer su mentón sobre ellos. Sus ojos vagaron hacia el cielo oscuro, buscando algo que ni siquiera ella sabía. De un momento a otro, sintió como un viento helado se filtraba poco a poco sobre sus piernas, muslos y luego por debajo de la camisa, llegando hasta sus pechos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, pero ni eso hizo que se apartará de ahí, era terca.

    Últimamente había estado sintiéndose muy agotada, probablemente debido al trabajo que tenia. Aunque, en realidad más que nada terminaba apoyando en la mafia a la que trabajaba debido a su puesto, en realidad habia deseado salir de aquel trabajo muy "legal" hacia ya mucho tiempo, pero no tenia opciones, solo estaba ahi con un objetivo en claro, eso, y porque básicamente tenia un contrato que debia cumplir. Aunque intento escapar varias veces, siempre fue encontrada, de hecho, fue tantas las veces que lo intento que más parecía un juego "Del gato y del ratón" para sus compañeros de trabajo. Un juego que terminaba perdiendo y del cual se rindió hace ya mucho tiempo.

    Una vida "normal" es lo único que hubiera deseado, pero la vida actual era su realidad, una muy y terriblemente mala. Sus pensamientos seguían vagando, no paro hasta que sintió algo suave y caliente en su pierna, bajo la mirada notando la presencia de su pequeña minina y su cola sobre esta.

    — Hanna, ven aquí ... — Pronunció suavemente y con una sonrisa delicada, la tomó entre sus brazos y fue hacia el sofá para acomodarse, se hecho apenas pudo, dejando que su gata se enrollara como caracol sobre sus piernas desnudas, apoyó su cabeza en el antebrazo del sillón mientras aun mantenia su mirada sobre la ventana y luego sobre la mesita de la sala en dónde se hallaba una cartera blanca, en donde se encontraba cierto papel con un nombre y número telefónico, que le había entregado Elisabetta para comunicarse con una mujer para sacarle información. Si que estos días iban a ser movidos, aunque ahora simplemente se relajaría.

    ❝ ── 𝑨 𝒔𝒊𝒍𝒆𝒏𝒕 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕 ❞ Un suspiro cargado de cansancio se deslizó de sus labios mientras abotonaba la camisa blanca que había elegido para esa noche. El tejido ligero caía suavemente sobre su piel, dejando los dos últimos botones desabrochados, como si incluso el pequeño esfuerzo de cerrarlos fuera innecesario. Llevó las manos hacia su cuello, con movimientos lentos apartando su cabello ondulado de un rojo vibrante para dejarlo caer libremente sobre su espalda. Había sido un día largo, pero había valido la pena; la reunión con esa Italiana había salido mucho mejor de lo que esperaba, y ahora solo buscaba un momento de paz en su propio espacio. Su mirada vagó por el departamento, un lugar que llamaba "hogar" por comodidad, pero que en realidad siempre había sentido más como un refugio temporal más que nada en dónde podía descansar. Sus pasos, descalzos y casi inaudibles, la llevaron hacia la ventana, en dónde observo la ciudad bajo sus pies que se extendía como un mapa vacío, sin personas presentes. Al llegar, apoyó los antebrazos en el marco y dejó caer su mentón sobre ellos. Sus ojos vagaron hacia el cielo oscuro, buscando algo que ni siquiera ella sabía. De un momento a otro, sintió como un viento helado se filtraba poco a poco sobre sus piernas, muslos y luego por debajo de la camisa, llegando hasta sus pechos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, pero ni eso hizo que se apartará de ahí, era terca. Últimamente había estado sintiéndose muy agotada, probablemente debido al trabajo que tenia. Aunque, en realidad más que nada terminaba apoyando en la mafia a la que trabajaba debido a su puesto, en realidad habia deseado salir de aquel trabajo muy "legal" hacia ya mucho tiempo, pero no tenia opciones, solo estaba ahi con un objetivo en claro, eso, y porque básicamente tenia un contrato que debia cumplir. Aunque intento escapar varias veces, siempre fue encontrada, de hecho, fue tantas las veces que lo intento que más parecía un juego "Del gato y del ratón" para sus compañeros de trabajo. Un juego que terminaba perdiendo y del cual se rindió hace ya mucho tiempo. Una vida "normal" es lo único que hubiera deseado, pero la vida actual era su realidad, una muy y terriblemente mala. Sus pensamientos seguían vagando, no paro hasta que sintió algo suave y caliente en su pierna, bajo la mirada notando la presencia de su pequeña minina y su cola sobre esta. — Hanna, ven aquí ... — Pronunció suavemente y con una sonrisa delicada, la tomó entre sus brazos y fue hacia el sofá para acomodarse, se hecho apenas pudo, dejando que su gata se enrollara como caracol sobre sus piernas desnudas, apoyó su cabeza en el antebrazo del sillón mientras aun mantenia su mirada sobre la ventana y luego sobre la mesita de la sala en dónde se hallaba una cartera blanca, en donde se encontraba cierto papel con un nombre y número telefónico, que le había entregado Elisabetta para comunicarse con una mujer para sacarle información. Si que estos días iban a ser movidos, aunque ahora simplemente se relajaría.
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