• Brillen, ojos filosos como navajas, antes de que los muros se desplomen,
    más feroces que bestias hambrientas, más ensordecedores que los gritos de un alma rota.

    Los pájaros y las abejas languidecen, atrapados en la prisión del tiempo,
    y un viento helado se arrastra por mi carne, devorándome desde adentro.

    Brillen, ojos afilados, saboreando el éxtasis de la destrucción,
    brillen, antes de que el aliento se torne cenizas.
    Brillen, en esta penumbra donde la luz es un susurro agónico,
    mientras el frío me desnuda, fragmentando mi ser.

    Estoy harto de este dueto humano,
    una danza vacía de máscaras rotas,
    donde ninguna civilización esconde
    el hambre primitiva, la sed de caos,
    nuestros impulsos animales,
    nuestros demonios encadenados que claman por sangre.

    Brillen, ojos filosos como navajas, antes de que los muros se desplomen, más feroces que bestias hambrientas, más ensordecedores que los gritos de un alma rota. Los pájaros y las abejas languidecen, atrapados en la prisión del tiempo, y un viento helado se arrastra por mi carne, devorándome desde adentro. Brillen, ojos afilados, saboreando el éxtasis de la destrucción, brillen, antes de que el aliento se torne cenizas. Brillen, en esta penumbra donde la luz es un susurro agónico, mientras el frío me desnuda, fragmentando mi ser. Estoy harto de este dueto humano, una danza vacía de máscaras rotas, donde ninguna civilización esconde el hambre primitiva, la sed de caos, nuestros impulsos animales, nuestros demonios encadenados que claman por sangre.
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  • • Hace acto de su gloriosa y brillante presencia a altas horas de la noche. •
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  • A veces me paresco tanto a mi padre que me da miedo ser como el en un futuro...
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  • Vaquita, perrita, gatita o tigresa ¿Cual se ve mejor?
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  • 𝖀𝖓𝖆 𝖛𝖎𝖉𝖆 𝖊𝖓𝖙𝖊𝖗𝖆 𝖆 𝖙𝖚 𝖑𝖆𝖉𝖔 𝖊𝖘 𝖙𝖔𝖉𝖔 𝖑𝖔 𝖖𝖚𝖊 𝖉𝖊𝖘𝖊𝖔.
    𝖀𝖓𝖆 𝖛𝖎𝖉𝖆 𝖊𝖓𝖙𝖊𝖗𝖆 𝖆 𝖙𝖚 𝖑𝖆𝖉𝖔 𝖊𝖘 𝖙𝖔𝖉𝖔 𝖑𝖔 𝖖𝖚𝖊 𝖉𝖊𝖘𝖊𝖔.
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  • 𝘠𝘰𝘶 𝘶𝘴𝘦𝘥 𝘵𝘰 𝘤𝘢𝘱𝘵𝘪𝘷𝘢𝘵𝘦 𝘮𝘦 𝘣𝘺 𝘺𝘰𝘶𝘳 𝘳𝘦𝘴𝘰𝘯𝘢𝘵𝘪𝘯𝘨 𝘭𝘪𝘨𝘩𝘵
    𝘕𝘰𝘸, 𝘐'𝘮 𝘣𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘣𝘺 𝘵𝘩𝘦 𝘭𝘪𝘧𝘦 𝘺𝘰𝘶 𝘭𝘦𝘧𝘵 𝘣𝘦𝘩𝘪𝘯𝘥
    𝘠𝘰𝘶𝘳 𝘧𝘢𝘤𝘦 𝘪𝘵 𝘩𝘢𝘶𝘯𝘵𝘴 𝘮𝘺 𝘰𝘯𝘤𝘦 𝘱𝘭𝘦𝘢𝘴𝘢𝘯𝘵 𝘥𝘳𝘦𝘢𝘮𝘴
    𝘠𝘰𝘶𝘳 𝘷𝘰𝘪𝘤𝘦 𝘪𝘵 𝘤𝘩𝘢𝘴𝘦𝘥 𝘢𝘸𝘢𝘺 𝘢𝘭𝘭 𝘵𝘩𝘦 𝘴𝘢𝘯𝘪𝘵𝘺 𝘪𝘯 𝘮𝘦
    𝘛𝘩𝘦𝘴𝘦 𝘸𝘰𝘶𝘯𝘥𝘴 𝘸𝘰𝘯'𝘵 𝘴𝘦𝘦𝘮 𝘵𝘰 𝘩𝘦𝘢𝘭, 𝘵𝘩𝘪𝘴 𝘱𝘢𝘪𝘯 𝘪𝘴 𝘫𝘶𝘴𝘵 𝘵𝘰𝘰 𝘳𝘦𝘢𝘭
    𝘛𝘩𝘦𝘳𝘦'𝘴 𝘫𝘶𝘴𝘵 𝘵𝘰𝘰 𝘮𝘶𝘤𝘩 𝘵𝘩𝘢𝘵 𝘵𝘪𝘮𝘦 𝘤𝘢𝘯𝘯𝘰𝘵 𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦.
    𝘠𝘰𝘶 𝘶𝘴𝘦𝘥 𝘵𝘰 𝘤𝘢𝘱𝘵𝘪𝘷𝘢𝘵𝘦 𝘮𝘦 𝘣𝘺 𝘺𝘰𝘶𝘳 𝘳𝘦𝘴𝘰𝘯𝘢𝘵𝘪𝘯𝘨 𝘭𝘪𝘨𝘩𝘵 𝘕𝘰𝘸, 𝘐'𝘮 𝘣𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘣𝘺 𝘵𝘩𝘦 𝘭𝘪𝘧𝘦 𝘺𝘰𝘶 𝘭𝘦𝘧𝘵 𝘣𝘦𝘩𝘪𝘯𝘥 𝘠𝘰𝘶𝘳 𝘧𝘢𝘤𝘦 𝘪𝘵 𝘩𝘢𝘶𝘯𝘵𝘴 𝘮𝘺 𝘰𝘯𝘤𝘦 𝘱𝘭𝘦𝘢𝘴𝘢𝘯𝘵 𝘥𝘳𝘦𝘢𝘮𝘴 𝘠𝘰𝘶𝘳 𝘷𝘰𝘪𝘤𝘦 𝘪𝘵 𝘤𝘩𝘢𝘴𝘦𝘥 𝘢𝘸𝘢𝘺 𝘢𝘭𝘭 𝘵𝘩𝘦 𝘴𝘢𝘯𝘪𝘵𝘺 𝘪𝘯 𝘮𝘦 𝘛𝘩𝘦𝘴𝘦 𝘸𝘰𝘶𝘯𝘥𝘴 𝘸𝘰𝘯'𝘵 𝘴𝘦𝘦𝘮 𝘵𝘰 𝘩𝘦𝘢𝘭, 𝘵𝘩𝘪𝘴 𝘱𝘢𝘪𝘯 𝘪𝘴 𝘫𝘶𝘴𝘵 𝘵𝘰𝘰 𝘳𝘦𝘢𝘭 𝘛𝘩𝘦𝘳𝘦'𝘴 𝘫𝘶𝘴𝘵 𝘵𝘰𝘰 𝘮𝘶𝘤𝘩 𝘵𝘩𝘢𝘵 𝘵𝘪𝘮𝘦 𝘤𝘢𝘯𝘯𝘰𝘵 𝘦𝘳𝘢𝘴𝘦.
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  • Era una tarde tranquila en la tienda de conveniencia donde trabajaba Carmina. Los pasillos estaban ordenados, los refrigeradores emitían un zumbido constante y, salvo por algún cliente ocasional que entraba a comprar un refresco o una bolsa de papas, el lugar estaba casi desierto. Aprovechando la calma, Carmina se deslizó detrás del mostrador y tomó una revista de moda de la pequeña sección de revistas y periódicos.

    Se acomodó en el taburete y comenzó a hojearla, deteniéndose en las imágenes de mujeres perfectamente maquilladas y vestidas con trajes que parecían sacados de otro mundo. Las modelos lucían impecables: pieles radiantes, cuerpos esbeltos, poses seguras y sonrisas llenas de una confianza que parecía inalcanzable. Carmina inclinó la cabeza, observando con detenimiento una fotografía en particular, donde una modelo con cabello perfectamente alisado llevaba un vestido largo que fluía como el agua.

    — ¿Quién se ve así en la vida real? — murmuró, dejando escapar un suspiro. Bajó la vista hacia su uniforme: una camiseta simple con el logo de la tienda y jeans que ya estaban un poco gastados. Su cabello, recogido en una coleta rápida, había comenzado a desordenarse tras varias horas de trabajo. De manera casi inconsciente, se estiró para alisar un mechón rebelde detrás de su oreja.

    Con la revista abierta en su regazo, su mente comenzó a divagar. ¿Cómo sería ser alguien como ellas? Pensó en su rutina diaria: despertarse temprano, lidiar con clientes apresurados, reponer productos en los estantes. Nada en su vida se sentía glamoroso ni digno de una portada.

    Sin embargo, al pasar la página, encontró una entrevista con una de esas modelos. Hablaba de lo agotador que era mantener una imagen perfecta, de las largas horas en sesiones de fotos y de las inseguridades que aún la perseguían pese a toda su fama. Carmina frunció el ceño, releyendo un párrafo. Entonces, incluso ellas tienen sus momentos de duda...

    Miró su reflejo en la pequeña pantalla apagada de la caja registradora. "Supongo que nadie es perfecto, ni siquiera ellas," murmuró con una media sonrisa. Cerró la revista y la dejó en su lugar, sacudiéndose las comparaciones como si fueran polvo.

    Un cliente entró en ese momento, rompiendo el silencio. "¿Podrías ayudarme a encontrar algo?" preguntó.

    Carmina se levantó, dejando atrás las imágenes de la revista. "Claro, ¿qué necesitas?" respondió con una sonrisa sincera, sintiéndose, por primera vez en mucho tiempo, lo suficientemente bien en su propia piel.
    Era una tarde tranquila en la tienda de conveniencia donde trabajaba Carmina. Los pasillos estaban ordenados, los refrigeradores emitían un zumbido constante y, salvo por algún cliente ocasional que entraba a comprar un refresco o una bolsa de papas, el lugar estaba casi desierto. Aprovechando la calma, Carmina se deslizó detrás del mostrador y tomó una revista de moda de la pequeña sección de revistas y periódicos. Se acomodó en el taburete y comenzó a hojearla, deteniéndose en las imágenes de mujeres perfectamente maquilladas y vestidas con trajes que parecían sacados de otro mundo. Las modelos lucían impecables: pieles radiantes, cuerpos esbeltos, poses seguras y sonrisas llenas de una confianza que parecía inalcanzable. Carmina inclinó la cabeza, observando con detenimiento una fotografía en particular, donde una modelo con cabello perfectamente alisado llevaba un vestido largo que fluía como el agua. — ¿Quién se ve así en la vida real? — murmuró, dejando escapar un suspiro. Bajó la vista hacia su uniforme: una camiseta simple con el logo de la tienda y jeans que ya estaban un poco gastados. Su cabello, recogido en una coleta rápida, había comenzado a desordenarse tras varias horas de trabajo. De manera casi inconsciente, se estiró para alisar un mechón rebelde detrás de su oreja. Con la revista abierta en su regazo, su mente comenzó a divagar. ¿Cómo sería ser alguien como ellas? Pensó en su rutina diaria: despertarse temprano, lidiar con clientes apresurados, reponer productos en los estantes. Nada en su vida se sentía glamoroso ni digno de una portada. Sin embargo, al pasar la página, encontró una entrevista con una de esas modelos. Hablaba de lo agotador que era mantener una imagen perfecta, de las largas horas en sesiones de fotos y de las inseguridades que aún la perseguían pese a toda su fama. Carmina frunció el ceño, releyendo un párrafo. Entonces, incluso ellas tienen sus momentos de duda... Miró su reflejo en la pequeña pantalla apagada de la caja registradora. "Supongo que nadie es perfecto, ni siquiera ellas," murmuró con una media sonrisa. Cerró la revista y la dejó en su lugar, sacudiéndose las comparaciones como si fueran polvo. Un cliente entró en ese momento, rompiendo el silencio. "¿Podrías ayudarme a encontrar algo?" preguntó. Carmina se levantó, dejando atrás las imágenes de la revista. "Claro, ¿qué necesitas?" respondió con una sonrisa sincera, sintiéndose, por primera vez en mucho tiempo, lo suficientemente bien en su propia piel.
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  • 𝕮𝖔𝖓 𝖌𝖚𝖘𝖙𝖔 𝖆𝖈𝖊𝖕𝖙𝖔 𝖘𝖊𝖗 𝖊𝖑 𝖒𝖔𝖓𝖘𝖙𝖗𝖚𝖔 𝖊𝖓 𝖙𝖚 𝖍𝖎𝖘𝖙𝖔𝖗𝖎𝖆, 𝖕𝖊𝖗𝖔, 𝖕𝖔𝖗 𝖋𝖆𝖛𝖔𝖗, 𝖈𝖚𝖆𝖓𝖉𝖔 𝖑𝖆 𝖈𝖚𝖊𝖓𝖙𝖊𝖘, 𝖓𝖔 𝖔𝖒𝖎𝖙𝖆𝖘 𝖊𝖑 𝖒𝖔𝖒𝖊𝖓𝖙𝖔 𝖊𝖓 𝖖𝖚𝖊 𝖒𝖊 𝖈𝖗𝖊𝖆𝖘𝖙𝖊.
    𝕮𝖔𝖓 𝖌𝖚𝖘𝖙𝖔 𝖆𝖈𝖊𝖕𝖙𝖔 𝖘𝖊𝖗 𝖊𝖑 𝖒𝖔𝖓𝖘𝖙𝖗𝖚𝖔 𝖊𝖓 𝖙𝖚 𝖍𝖎𝖘𝖙𝖔𝖗𝖎𝖆, 𝖕𝖊𝖗𝖔, 𝖕𝖔𝖗 𝖋𝖆𝖛𝖔𝖗, 𝖈𝖚𝖆𝖓𝖉𝖔 𝖑𝖆 𝖈𝖚𝖊𝖓𝖙𝖊𝖘, 𝖓𝖔 𝖔𝖒𝖎𝖙𝖆𝖘 𝖊𝖑 𝖒𝖔𝖒𝖊𝖓𝖙𝖔 𝖊𝖓 𝖖𝖚𝖊 𝖒𝖊 𝖈𝖗𝖊𝖆𝖘𝖙𝖊.
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  • Ya no tengo más motivos... Aquello de ti hacia mi a muerto... u.u
    Ya no tengo más motivos... Aquello de ti hacia mi a muerto... u.u
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    Me entristece
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  • Lan wangji su altura es de
    1.88 centímetros

    Yo: 1.80...

    Sigo siendo chiquito
    Lan wangji su altura es de 1.88 centímetros Yo: 1.80... Sigo siendo chiquito
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