• Fue en ese momento donde todos esos puros e inocentes animales sintieron el verdadero terror

    Maomao

    https://vm.tiktok.com/ZMByutYxw/
    Fue en ese momento donde todos esos puros e inocentes animales sintieron el verdadero terror [Ma0ma0] https://vm.tiktok.com/ZMByutYxw/
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    10 turnos 0 maullidos
  • El eco de las voces de aquel auditorio llegaba amortiguado hasta el pasillo detrás del escenario. Jack Tessaro estaba de pie en mitad de aquel reducido espacio, revisando mentalmente los puntos clave de la charla que iba a ofrecer. A su lado, también de pie, Martin Hammond observaba la pantalla de su teléfono con la expresión calmada que lo caracterizaba.

    —La sala está llena —comentó Hammond sin levantar la vista—. Tienes un público atento.

    Jack dejó ir un ligero suspiro y se pasó una mano por el cabello.

    —Ya, bueno... Hasta que les cuente la parte desagradable. Ahí es cuando empiezan a removerse en los asientos.

    Hammond dejó escapar una ligera risa nasal.

    —Bueno, no han venido a escuchar cuentos de hadas. Saben porqué están aquí.

    Jack ladeó la cabeza con una media sonrisa que se tornó demasiado fugaz.

    —No, vinieron a convencerse de que entienden a los monstruos.

    Uno de los profesores de la Universidad se asomó por la puerta del escenario y les hizo una señal. Cinco minutos. Jack asintió y ajustó el reloj en su muñeca.

    Hammond lo estudió por un instante antes de hablar.

    —Tienes esa mirada.

    Jack arqueó una ceja.

    —¿Qué mirada?

    —La de cuando recuerdas demasiado.

    Jack desvió la vista hacia el suelo por un segundo antes de enderezarse.

    —No se trata de mí esta vez.

    Hammond soltó un leve resoplido.

    —No. Pero todo lo que vas a decir ahí fuera está marcado por lo que hemos visto. No finjas que no lo sabes.

    El silencio se hizo palpable entre los dos. Luego, Jack inspiró profundamente y sacudió los hombros, removiéndose la tensión.

    —No he venido a debatir con Freud, Hammond.

    Su compañero esbozó una sonrisa rápida.

    —Entonces haz lo tuyo. Cuéntales lo que necesitan saber.

    Jack echó un último vistazo al escenario antes de avanzar.

    —Siempre lo hago.

    El murmullo del auditorio se volvió mucho más solemne cuando su figura apareció bajo las luces.
    El eco de las voces de aquel auditorio llegaba amortiguado hasta el pasillo detrás del escenario. Jack Tessaro estaba de pie en mitad de aquel reducido espacio, revisando mentalmente los puntos clave de la charla que iba a ofrecer. A su lado, también de pie, Martin Hammond observaba la pantalla de su teléfono con la expresión calmada que lo caracterizaba. —La sala está llena —comentó Hammond sin levantar la vista—. Tienes un público atento. Jack dejó ir un ligero suspiro y se pasó una mano por el cabello. —Ya, bueno... Hasta que les cuente la parte desagradable. Ahí es cuando empiezan a removerse en los asientos. Hammond dejó escapar una ligera risa nasal. —Bueno, no han venido a escuchar cuentos de hadas. Saben porqué están aquí. Jack ladeó la cabeza con una media sonrisa que se tornó demasiado fugaz. —No, vinieron a convencerse de que entienden a los monstruos. Uno de los profesores de la Universidad se asomó por la puerta del escenario y les hizo una señal. Cinco minutos. Jack asintió y ajustó el reloj en su muñeca. Hammond lo estudió por un instante antes de hablar. —Tienes esa mirada. Jack arqueó una ceja. —¿Qué mirada? —La de cuando recuerdas demasiado. Jack desvió la vista hacia el suelo por un segundo antes de enderezarse. —No se trata de mí esta vez. Hammond soltó un leve resoplido. —No. Pero todo lo que vas a decir ahí fuera está marcado por lo que hemos visto. No finjas que no lo sabes. El silencio se hizo palpable entre los dos. Luego, Jack inspiró profundamente y sacudió los hombros, removiéndose la tensión. —No he venido a debatir con Freud, Hammond. Su compañero esbozó una sonrisa rápida. —Entonces haz lo tuyo. Cuéntales lo que necesitan saber. Jack echó un último vistazo al escenario antes de avanzar. —Siempre lo hago. El murmullo del auditorio se volvió mucho más solemne cuando su figura apareció bajo las luces.
    Me gusta
    2
    1 turno 0 maullidos
  • — Otro jueves más. La monotonía es un veneno. —
    — Otro jueves más. La monotonía es un veneno. —
    Me encocora
    Me gusta
    Me emputece
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • — Aguarda... —

    Con ambas manos sosteniendo su cabeza, se tambaleó un poquito.

    — Por favor, ¿me puedes hablar más lento?... Creo que mi cerebro sigue dormido y no entendí la mitad de lo que dijiste... —
    — Aguarda... — Con ambas manos sosteniendo su cabeza, se tambaleó un poquito. — Por favor, ¿me puedes hablar más lento?... Creo que mi cerebro sigue dormido y no entendí la mitad de lo que dijiste... —
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • ✴ ──────
    ᴇʟɪᴢᴀʙᴇᴛʜ: ʟᴀ ǫᴜᴇ ᴇʀᴀ ʏ ʟᴀ ǫᴜᴇ ᴇꜱ

    Sombras de hostilidad se disipan
    Una semilla de ternura con la《 𝓚 》 tallada y enraizada en la médula del ser

    La mujer cabellos de fuego en la soledad era incendio con miedo de florecer

    Sin entender como ni por qué
    En su ciclo vital cambia la oruga
    persiguiendo su sueño de volar,
    con ondulante gracia que subyuga
    cambia el río sus aguas sin cesar.

    Por claridad cambia la noche en fuga y el migrante, en el mundo,
    su lugar.

    Quien se abre a los cambios se despierta
    a una perenne realidad mutante
    que reverdece, gentil, ante su puerta

    y se transforma en soñadora errante
    con el don de saber a ciencia cierta
    fluir naturalmente hacia adelante.

    Elizabeth autora de destrucción, temida y odiada por su realidad emancipada, dando muerte a fuego y espada...

    Hoy teje un capullo de amor, portadora de vida, artífice de una nueva creación

    Caprichoso el destino que une dos caminos.
    Entonces, de pronto, la vida toma sentido
    Como creciendo en el carbón la brasa, una promesa ya cumplida
    La felicidad prometida.
    ✴ ────── ᴇʟɪᴢᴀʙᴇᴛʜ: ʟᴀ ǫᴜᴇ ᴇʀᴀ ʏ ʟᴀ ǫᴜᴇ ᴇꜱ Sombras de hostilidad se disipan Una semilla de ternura con la《 𝓚 》 tallada y enraizada en la médula del ser La mujer cabellos de fuego en la soledad era incendio con miedo de florecer Sin entender como ni por qué En su ciclo vital cambia la oruga persiguiendo su sueño de volar, con ondulante gracia que subyuga cambia el río sus aguas sin cesar. Por claridad cambia la noche en fuga y el migrante, en el mundo, su lugar. Quien se abre a los cambios se despierta a una perenne realidad mutante que reverdece, gentil, ante su puerta y se transforma en soñadora errante con el don de saber a ciencia cierta fluir naturalmente hacia adelante. Elizabeth autora de destrucción, temida y odiada por su realidad emancipada, dando muerte a fuego y espada... Hoy teje un capullo de amor, portadora de vida, artífice de una nueva creación Caprichoso el destino que une dos caminos. Entonces, de pronto, la vida toma sentido Como creciendo en el carbón la brasa, una promesa ya cumplida La felicidad prometida.
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    9
    0 turnos 0 maullidos
  • Aquí despertando con el chillón de [Okkutsu_10] ya no se pueden ver películas triste con el porque parece Magdalena
    Aquí despertando con el chillón de [Okkutsu_10] ya no se pueden ver películas triste con el porque parece Magdalena
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ━ «ᴘᴀᴄɪᴇɴᴄɪᴀ, ᴍᴇɴᴛᴇ ᴘᴏꜱɪᴛɪᴠᴀ ʏ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ ᴀʟ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ».
    ━ «ᴘᴀᴄɪᴇɴᴄɪᴀ, ᴍᴇɴᴛᴇ ᴘᴏꜱɪᴛɪᴠᴀ ʏ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ ᴀʟ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ».
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Vamos a preparar un rico y delicioso desayuno.
    Vamos a preparar un rico y delicioso desayuno.
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    4
    9 turnos 0 maullidos
  • — Increíble lo que unos pulmones sanos pueden hacer.

    Aun acostumbrándose a su existencia bipartita, hacen acto de presencia frente a la representante del Caos.

    — Hey, tenemos que hablar. La puta con cuernos me obligó a tomar medidas drásticas para no morir, pero sigo aquí. Mi misión de despertar a D.I.V.A. no ha cambiado. De hecho, te tengo noticias al respecto.
    — Increíble lo que unos pulmones sanos pueden hacer. Aun acostumbrándose a su existencia bipartita, hacen acto de presencia frente a la representante del Caos. — Hey, tenemos que hablar. La puta con cuernos me obligó a tomar medidas drásticas para no morir, pero sigo aquí. Mi misión de despertar a D.I.V.A. no ha cambiado. De hecho, te tengo noticias al respecto.
    0 turnos 0 maullidos
  • Por favor, no me dispares. ¿Quien va a salvar tu culo cuando te disparen a ti?
    ¿tu mismo? Pero si no pudiste soportar la fosa común ¿qué te hace pensar que puedes trabajar bajo presión?

    Yo corro sin rifle hacia las balas para salvar a alguien.
    Tú te proteges y das fuego de cobertura.
    Claramente yo tengo mas huevos que tú.
    Por favor, no me dispares. ¿Quien va a salvar tu culo cuando te disparen a ti? ¿tu mismo? Pero si no pudiste soportar la fosa común ¿qué te hace pensar que puedes trabajar bajo presión? Yo corro sin rifle hacia las balas para salvar a alguien. Tú te proteges y das fuego de cobertura. Claramente yo tengo mas huevos que tú.
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados