• Me siento culpable por averlos dejarlos asi pero no sabia como seguir y por mi muerte seguro estan mal.
    Me siento culpable por averlos dejarlos asi pero no sabia como seguir y por mi muerte seguro estan mal.
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  • ㅤ☆ ㅤ#DiezCosasSobre 𝘮𝘰𝘪, Eve Sheffield-Fine.

    ☆ Usa el guardarropa heredado de su madre, Fran Fine. Eso incluye minifaldas de leopardo, blazers Dior, escotes que alteran religiones, y tacones que hacen temblar al patriarcado.

    ☆ Cree en el poder de la belleza con contexto: todo lo que viste tiene historia, desde joyas judías familiares hasta abrigos comprados en París durante una ruptura amorosa.

    ☆ Tiene un diario de nombres donde anota gente que la ha decepcionado... y otro donde escribe nombres de futuros perros.

    ☆ No cocina casi nunca, pero guarda las recetas de su abuela judía como si fueran textos sagrados.

    ☆ Habla inglés, hebreo y sarcasmo fluido.

    ☆ Le gusta el cine francés, el buen whisky y las novelas de mujeres locamente brillantes.

    ☆ Cree firmemente en las señales del universo, pero le grita si tardan en llegar.

    ☆ Su lugar feliz es un sillón de terciopelo, con un libro de Sylvia Plath y una copa de vino caro.

    ☆ Tiene una playlist llamada “Para llorar como actriz de los 50” y otra que se llama “Empowered little cunt”.


    ☆ Cree que el legado se construye con amor, furia y estilo. El sarcasmo es gratis, pero necesario.
    ㅤ☆ ㅤ#DiezCosasSobre 𝘮𝘰𝘪, Eve Sheffield-Fine. ☆ Usa el guardarropa heredado de su madre, Fran Fine. Eso incluye minifaldas de leopardo, blazers Dior, escotes que alteran religiones, y tacones que hacen temblar al patriarcado. ☆ Cree en el poder de la belleza con contexto: todo lo que viste tiene historia, desde joyas judías familiares hasta abrigos comprados en París durante una ruptura amorosa. ☆ Tiene un diario de nombres donde anota gente que la ha decepcionado... y otro donde escribe nombres de futuros perros. ☆ No cocina casi nunca, pero guarda las recetas de su abuela judía como si fueran textos sagrados. ☆ Habla inglés, hebreo y sarcasmo fluido. ☆ Le gusta el cine francés, el buen whisky y las novelas de mujeres locamente brillantes. ☆ Cree firmemente en las señales del universo, pero le grita si tardan en llegar. ☆ Su lugar feliz es un sillón de terciopelo, con un libro de Sylvia Plath y una copa de vino caro. ☆ Tiene una playlist llamada “Para llorar como actriz de los 50” y otra que se llama “Empowered little cunt”. ☆ Cree que el legado se construye con amor, furia y estilo. El sarcasmo es gratis, pero necesario.
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  • Jijiji

    *Ace se ríe.*

    Volver aquí parece que fue una buena idea. ¡Es muy divertido!
    Jijiji 😁 *Ace se ríe.* Volver aquí parece que fue una buena idea. ¡Es muy divertido!
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  • Aun asi poco a poco recuperare mis memorias , sere otra pero mi alma y corazon son los mismo .... igual que mi poder soy como un fenix que renace en sus senisas ..... ahora ya no tengo miedo de peliar contra el caos, ayudar los jinetes siempre sera mi mision.
    Aun asi poco a poco recuperare mis memorias , sere otra pero mi alma y corazon son los mismo .... igual que mi poder soy como un fenix que renace en sus senisas ..... ahora ya no tengo miedo de peliar contra el caos, ayudar los jinetes siempre sera mi mision.
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  • ¿A que soy hermoso y adorable? Aunque tengo cara de pocos amigos me dejo mimar
    ¿A que soy hermoso y adorable? Aunque tengo cara de pocos amigos me dejo mimar
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  • Ya sé que nos animará, baile y tragos. ¿Que dicen?.
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    Me entristece
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  • Ella no bajó.
    Nunca lo hace.
    Solo observa.
    Desde lo alto, donde los hilos tiemblan,
    donde los destinos se enredan antes de ser cortados.

    Y vio.

    A una chica.
    Luz pura, risa fácil,
    el tipo de alma que no conoce aún lo que el mundo exige a cambio de amar.

    Y a él.
    Roto.
    Oscuro por dentro,
    arrastrando cicatrices que no se ven pero pesan.

    Ella se acercó.
    No por deber.
    Por algo más humano, más trágico.
    Creyó —como otros antes—
    que el amor todo lo cura.

    Y dio.
    Día tras día.
    Sonrisa tras herida.
    Luz tras sombra.
    Hasta que él volvió a ser alguien.

    Y ella…
    se apagó.

    Atropos no parpadeó.
    Ya lo había visto antes.
    Lo ve siempre.

    Pero entonces,
    cuando el hilo parecía ya haber sido trenzado del todo,
    vio a otra.
    Nueva.
    Llena.
    Radiante.
    Mirándolo como si fuera su mundo.

    Y él, limpio ya de oscuridad,
    recibió esa nueva luz sin pensar.
    Como si no recordara la llama que lo sostuvo cuando era ceniza.

    La primera chica miró.
    Y en sus ojos,
    Atropos no vio rabia,
    ni celos,
    ni rencor.

    Solo entendimiento.
    Dolor calmo.
    Una rendición sin palabras.

    La humana comprendía lo que muchos aún no:
    a veces, salvar a alguien no significa quedarse.
    A veces, solo se es puente.
    Luz de paso.
    Fuego que otros usan para arder…
    y luego olvidar.

    Atropos no intervino.
    No era su lugar.
    Ella solo corta.
    Pero antes,
    siempre mira.

    Y en ese mirar eterno,
    reconoció la tragedia callada de dar sin ser recordada.
    La historia más antigua de los humanos.
    Ella no bajó. Nunca lo hace. Solo observa. Desde lo alto, donde los hilos tiemblan, donde los destinos se enredan antes de ser cortados. Y vio. A una chica. Luz pura, risa fácil, el tipo de alma que no conoce aún lo que el mundo exige a cambio de amar. Y a él. Roto. Oscuro por dentro, arrastrando cicatrices que no se ven pero pesan. Ella se acercó. No por deber. Por algo más humano, más trágico. Creyó —como otros antes— que el amor todo lo cura. Y dio. Día tras día. Sonrisa tras herida. Luz tras sombra. Hasta que él volvió a ser alguien. Y ella… se apagó. Atropos no parpadeó. Ya lo había visto antes. Lo ve siempre. Pero entonces, cuando el hilo parecía ya haber sido trenzado del todo, vio a otra. Nueva. Llena. Radiante. Mirándolo como si fuera su mundo. Y él, limpio ya de oscuridad, recibió esa nueva luz sin pensar. Como si no recordara la llama que lo sostuvo cuando era ceniza. La primera chica miró. Y en sus ojos, Atropos no vio rabia, ni celos, ni rencor. Solo entendimiento. Dolor calmo. Una rendición sin palabras. La humana comprendía lo que muchos aún no: a veces, salvar a alguien no significa quedarse. A veces, solo se es puente. Luz de paso. Fuego que otros usan para arder… y luego olvidar. Atropos no intervino. No era su lugar. Ella solo corta. Pero antes, siempre mira. Y en ese mirar eterno, reconoció la tragedia callada de dar sin ser recordada. La historia más antigua de los humanos.
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  • No soy un elfo raro, solo que no entienden la "fin vibra" (?) * ha consumido la pulpa de la manzana que utiliza para crear licor.*
    No soy un elfo raro, solo que no entienden la "fin vibra" (?) * ha consumido la pulpa de la manzana que utiliza para crear licor.*
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  • ~ vamos nyx debes ir hablarle ..... pero si no me reconoce dijo el , ya deja de ser insegura!!!! ~

    *DECIA EN SU CABEZA*

    [[Lancelot88]]
    ~ vamos nyx debes ir hablarle ..... pero si no me reconoce dijo el , ya deja de ser insegura!!!! ~ *DECIA EN SU CABEZA* [[Lancelot88]]
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