• —Tengo la peculiar sensación que de este modo me ven siempre...
    —Tengo la peculiar sensación que de este modo me ven siempre...
    Me encocora
    2
    52 turnos 0 maullidos
  • Neuvillette amor mio, ven acá te amo
    [NeuvilletteFontaine9] amor mio, ven acá te amo
    Me encocora
    1
    4 turnos 0 maullidos
  • He visto demonios morir y he visto a demonios llorar. No son dos cosas incompatibles.

    Cuando la furia se apaga por un instante, aparecen restos de lo que fueron: miradas confusas, palabras torpes que intentan decir un nombre, recuerdos de un padre, una madre, una risa que ya no encaja. Esos vestigios me agarran la garganta más de lo que me gustaría admitir. Me enseñan que el monstruo no nació en un día ni en un acto; nació de heridas humanas, de traiciones y de hambre convertida en voluntad. Comprender eso no me convierte en su aliado. Simplemente me obliga a ser honesto con la brutalidad del mundo.

    Entender a un demonio es ver la factura de la humanidad en su rostro. Entenderlo es saber que detrás del hambre, del sadismo, hubo una cadena de negligencias y dolor que lo transformó. Pero entender no cura. Entender no hace retroceder al filo que parte un cuerpo, ni devuelve a un niño que dejó de existir por su culpa. La empatía puede enseñar, pero no puede sustituir a la espada cuando la amenaza es inminente.

    Por eso deben ser exterminados. No por placer, no por odio ciego, sino por un cálculo terrible y simple: cada demonio que queda es una fábrica de muertes futuras. Regeneran, engañan, se multiplican bajo la noche. Si les das tiempo, si permites que sus heridas se vuelvan máscara, el saldo es siempre más sangre. El mundo en el que vivo no tiene espacios seguros para teorías románticas; las dudas se pagan con vidas.

    Hay un peligro aún peor que convertir la ejecución en costumbre: convertir la comprensión en indulgencia. Cuando la compasión se vuelve excusa para no actuar, la compasión deja de ser virtud y se vuelve traición a los vivos. Por eso mi empatía tiene un límite: escucho sus historias, veo sus brasas de humanidad, pero no me dejo convencer por ellas. No porque no sienta, sino porque siento con demasiada claridad lo que cuesta permitirles existir un día más.

    Matar a un demonio me deja cicatrices; lo hago con asco y con pena. Esa pena es la que me mantiene humano. Me recuerda que en cada cabeza que corto hay algo que alguna vez fue humano y por eso la eliminación duele. Pero el dolor no me paraliza: me obliga a actuar con rigor, a diseñar métodos que minimicen víctimas, a preferir la estrategia sobre la épica suicida. Exterminarlos no es venganza ni purga moral, es la única forma práctica de impedir que su sufrimiento siga reproduciéndose en otros seres humanos.
    He visto demonios morir y he visto a demonios llorar. No son dos cosas incompatibles. Cuando la furia se apaga por un instante, aparecen restos de lo que fueron: miradas confusas, palabras torpes que intentan decir un nombre, recuerdos de un padre, una madre, una risa que ya no encaja. Esos vestigios me agarran la garganta más de lo que me gustaría admitir. Me enseñan que el monstruo no nació en un día ni en un acto; nació de heridas humanas, de traiciones y de hambre convertida en voluntad. Comprender eso no me convierte en su aliado. Simplemente me obliga a ser honesto con la brutalidad del mundo. Entender a un demonio es ver la factura de la humanidad en su rostro. Entenderlo es saber que detrás del hambre, del sadismo, hubo una cadena de negligencias y dolor que lo transformó. Pero entender no cura. Entender no hace retroceder al filo que parte un cuerpo, ni devuelve a un niño que dejó de existir por su culpa. La empatía puede enseñar, pero no puede sustituir a la espada cuando la amenaza es inminente. Por eso deben ser exterminados. No por placer, no por odio ciego, sino por un cálculo terrible y simple: cada demonio que queda es una fábrica de muertes futuras. Regeneran, engañan, se multiplican bajo la noche. Si les das tiempo, si permites que sus heridas se vuelvan máscara, el saldo es siempre más sangre. El mundo en el que vivo no tiene espacios seguros para teorías románticas; las dudas se pagan con vidas. Hay un peligro aún peor que convertir la ejecución en costumbre: convertir la comprensión en indulgencia. Cuando la compasión se vuelve excusa para no actuar, la compasión deja de ser virtud y se vuelve traición a los vivos. Por eso mi empatía tiene un límite: escucho sus historias, veo sus brasas de humanidad, pero no me dejo convencer por ellas. No porque no sienta, sino porque siento con demasiada claridad lo que cuesta permitirles existir un día más. Matar a un demonio me deja cicatrices; lo hago con asco y con pena. Esa pena es la que me mantiene humano. Me recuerda que en cada cabeza que corto hay algo que alguna vez fue humano y por eso la eliminación duele. Pero el dolor no me paraliza: me obliga a actuar con rigor, a diseñar métodos que minimicen víctimas, a preferir la estrategia sobre la épica suicida. Exterminarlos no es venganza ni purga moral, es la única forma práctica de impedir que su sufrimiento siga reproduciéndose en otros seres humanos.
    0 turnos 0 maullidos
  • Y pasar así toda una vida entera…
    Y pasar así toda una vida entera…
    Me encocora
    1
    3 turnos 0 maullidos
  • 𝙎𝙞 𝙖𝙡𝙜𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙢𝙚 𝙗𝙪𝙨𝙘𝙖, 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙚 𝙘𝙞𝙣𝙘𝙤 𝙗𝙤𝙘𝙖𝙙𝙤𝙨.
    𝙎𝙞 𝙖𝙡𝙜𝙪𝙞𝙚𝙣 𝙢𝙚 𝙗𝙪𝙨𝙘𝙖, 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙨𝙥𝙚𝙧𝙚 𝙘𝙞𝙣𝙘𝙤 𝙗𝙤𝙘𝙖𝙙𝙤𝙨.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ────Así es, soy una con las flores, hasta que la cámara termine de hacer su magia o una abeja decida que soy su nuevo hotel de campo.
    ────Así es, soy una con las flores, hasta que la cámara termine de hacer su magia o una abeja decida que soy su nuevo hotel de campo.
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Ahora soy yo el que piensa en el amor... ¿Y si me arriesgo a amar? ¿Y si le doy mi corazón a alguien?
    Ahora soy yo el que piensa en el amor... ¿Y si me arriesgo a amar? ¿Y si le doy mi corazón a alguien?
    Me gusta
    Me encocora
    5
    7 turnos 0 maullidos
  • 𝓦𝓱𝔂 𝓪𝓻𝓮 𝔂𝓸𝓾 𝓸𝓫𝓼𝓮𝓼𝓼𝓮𝓭 𝔀𝓲𝓽𝓱 𝓶𝓮?
    𝓦𝓱𝔂 𝓪𝓻𝓮 𝔂𝓸𝓾 𝓸𝓫𝓼𝓮𝓼𝓼𝓮𝓭 𝔀𝓲𝓽𝓱 𝓶𝓮?
    Me encocora
    Me gusta
    7
    9 turnos 0 maullidos
  • Espero que .... Hoy puede tener un día un poco , mejor sin presiones
    Espero que .... Hoy puede tener un día un poco , mejor sin presiones
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Fuiste el primer hombre con quién experimente muchas primeras veces, es curioso en nuestros primeros encuentros deseaba con todas mis ganas que finalizaran cuánto antes.
    El comienzo de nuestra historia de amor desde luego no fue nada idílico, no podíamos pasar ni cinco minutos sin querer tirarte los trastos a la cabeza.
    Y ahora no hay ni un solo día que pueda estar separada de ti y de nuestro pequeño príncipe.

    Espero de todo corazón que estés disfrutando de tu cumpleaños, siempre serás él único dueño de mi alma y cuerpo.

    Anthony Bridgerton
    Fuiste el primer hombre con quién experimente muchas primeras veces, es curioso en nuestros primeros encuentros deseaba con todas mis ganas que finalizaran cuánto antes. El comienzo de nuestra historia de amor desde luego no fue nada idílico, no podíamos pasar ni cinco minutos sin querer tirarte los trastos a la cabeza. Y ahora no hay ni un solo día que pueda estar separada de ti y de nuestro pequeño príncipe. Espero de todo corazón que estés disfrutando de tu cumpleaños, siempre serás él único dueño de mi alma y cuerpo. [ThxVizconde]
    Me encocora
    Me gusta
    9
    1 turno 0 maullidos
Patrocinados