• -Finalmente después de un largo viaje en el expreso Astral, llegaron a Jairo VI, la vista de Belolog es hermosa, desde la crisis de Estelaron (el cáncer de los mundos), se quedo observando lo hermoso que se miraba.

    El sol salía al horizonte, el frío había comenzado a menguar, aun el mundo estaba cubierto de nieve pero pronto comenzaría a llenarse de vida, mostró una nostalgica sonrisa, mientras esperaba la llegada de los demás trazacaminos, pues había sido invitados a un evento especial por lo que el expreso Astral, opto por pasar un momento en el lugar. -

    Con esto puedo estar distraída.

    -Comentó mientras lleva su mano a su pecho, aveces dolía otras no tanto, es algo que ya debía esta familiarzada, aun así por sus amigos, trato de estar mejor para no aguarles la fiesta. -
    -Finalmente después de un largo viaje en el expreso Astral, llegaron a Jairo VI, la vista de Belolog es hermosa, desde la crisis de Estelaron (el cáncer de los mundos), se quedo observando lo hermoso que se miraba. El sol salía al horizonte, el frío había comenzado a menguar, aun el mundo estaba cubierto de nieve pero pronto comenzaría a llenarse de vida, mostró una nostalgica sonrisa, mientras esperaba la llegada de los demás trazacaminos, pues había sido invitados a un evento especial por lo que el expreso Astral, opto por pasar un momento en el lugar. - Con esto puedo estar distraída. -Comentó mientras lleva su mano a su pecho, aveces dolía otras no tanto, es algo que ya debía esta familiarzada, aun así por sus amigos, trato de estar mejor para no aguarles la fiesta. -
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  • La Cámara del Segundo Guardián: Ignis, el Señor de las Llamas Mentales

    La puerta se cerró tras ellos con un estruendo ardiente. La cámara era un horno viviente: columnas de fuego giraban como tornados, el suelo era de obsidiana agrietada, y el aire quemaba al respirar. En el centro, sobre una plataforma flotante de magma, se alzaba Ignis, el Guardián del Fuego Mental.
    Su cuerpo era una amalgama de llamas vivas y metal fundido, con una corona de fuego que giraba sobre su cabeza. Sus ojos no miraban: penetraban.
    —“La mente es combustible. Y ustedes… están llenos de recuerdos que arden.”


    Sin mover un músculo, Ignis lanzó una onda de fuego invisible. Yukine y Lidica sintieron un golpe seco en el pecho, como si algo se hubiera roto por dentro. No era dolor físico: era una invasión mental.
    - Yukine cayó de rodillas. Veía a su maestro, muerto por su culpa. Escuchaba gritos de aldeanos que nunca pudo salvar. Su transformación femenina, que antes le daba fuerza, ahora se le mostraba como una traición a sí mismo.

    - Lidica vio a su hermana, atrapada en llamas, extendiendo la mano. Cada vez que intentaba alcanzarla, la imagen se desvanecía. Su cuerpo temblaba, sus dagas caían al suelo.

    Ignis se alimentaba de sus emociones. Las llamas de la sala crecían con cada pensamiento oscuro. El suelo comenzó a agrietarse, y columnas de fuego surgían de los recuerdos más dolorosos.
    —“¡No es real! ¡Lidica, mírame!” —gritó Yukine, con lágrimas en los ojos.

    Lidica, con esfuerzo, se arrancó una pulsera que le había dado su hermana. La apretó en su mano, y con un grito desgarrador, recuperó el control. Yukine, inspirado por su fuerza, canalizó un hechizo de purificación mental, pero el costo fue brutal: su nariz sangraba, su piel se agrietaba por el esfuerzo mágico.

    Ignis rugió, y su cuerpo se dividió en tres entidades:

    - Ira: un ser de fuego rojo que atacaba con explosiones caóticas.

    - Miedo: una figura negra envuelta en llamas azules, que paralizaba con ilusiones de muerte.

    - Culpa: una sombra ardiente que susurraba verdades distorsionadas.

    Yukine enfrentó a Culpa. Cada hechizo que lanzaba se volvía contra él si dudaba. Su propio fuego lo quemaba. Lidica luchaba contra Miedo, pero cada vez que esquivaba un ataque, veía a Yukine muerto en el suelo. Su cuerpo comenzaba a fallar: quemaduras en los brazos, cortes en las piernas.

    —“¡No podemos vencerlos separados!” —gritó Yukine.

    Con un último esfuerzo, Yukine lanzó un hechizo de sincronización mágica. Sus mentes se conectaron. Por unos segundos, compartieron pensamientos, emociones, recuerdos. Lidica sintió la carga de Yukine. Yukine sintió el dolor de Lidica. Y juntos, atacaron.
    - Yukine usó un hechizo de “Llama Invertida”, absorbiendo el fuego de Ira.

    - Lidica, guiada por la conexión, atravesó a Miedo con una daga encantada bañada en la energía de Yukine.
    - Culpa intentó dividirlos, pero Yukine y Lidica se tomaron de las manos y canalizaron una explosión conjunta de magia y acero.
    Las tres entidades se fusionaron nuevamente en Ignis, debilitado pero furioso.


    Ignis se elevó, convirtiéndose en una esfera de fuego mental. La cámara comenzó a colapsar. El suelo se partía, el techo se derrumbaba. Yukine y Lidica estaban al borde del colapso físico: quemaduras, heridas abiertas, magia agotada.

    —“¡Este es el final!” —gritó Yukine.

    —“¡Entonces que arda contigo!” —respondió Lidica.

    Yukine canalizó su último hechizo: una “Llama de Esencia”, que quemaba su propia energía vital. Lidica, con los músculos desgarrados, saltó por encima de una grieta y lanzó sus dos dagas al núcleo.

    La explosión fue silenciosa. Ignis se desintegró en una lluvia de cenizas doradas. La cámara se apagó. Solo quedaba el sonido de su respiración entrecortada.

    Yukine cayó inconsciente. Lidica, apenas de pie, lo arrastró lejos del centro. Ambos estaban al borde de la muerte. Pero vivos.
    —“No fue solo fuego. Fue todo lo que somos.” —susurró Lidica.
    Una nueva puerta se abrió, con runas azules que fluían como agua. El Guardián del Agua los espera.
    La Cámara del Segundo Guardián: Ignis, el Señor de las Llamas Mentales La puerta se cerró tras ellos con un estruendo ardiente. La cámara era un horno viviente: columnas de fuego giraban como tornados, el suelo era de obsidiana agrietada, y el aire quemaba al respirar. En el centro, sobre una plataforma flotante de magma, se alzaba Ignis, el Guardián del Fuego Mental. Su cuerpo era una amalgama de llamas vivas y metal fundido, con una corona de fuego que giraba sobre su cabeza. Sus ojos no miraban: penetraban. —“La mente es combustible. Y ustedes… están llenos de recuerdos que arden.” Sin mover un músculo, Ignis lanzó una onda de fuego invisible. Yukine y Lidica sintieron un golpe seco en el pecho, como si algo se hubiera roto por dentro. No era dolor físico: era una invasión mental. - Yukine cayó de rodillas. Veía a su maestro, muerto por su culpa. Escuchaba gritos de aldeanos que nunca pudo salvar. Su transformación femenina, que antes le daba fuerza, ahora se le mostraba como una traición a sí mismo. - Lidica vio a su hermana, atrapada en llamas, extendiendo la mano. Cada vez que intentaba alcanzarla, la imagen se desvanecía. Su cuerpo temblaba, sus dagas caían al suelo. Ignis se alimentaba de sus emociones. Las llamas de la sala crecían con cada pensamiento oscuro. El suelo comenzó a agrietarse, y columnas de fuego surgían de los recuerdos más dolorosos. —“¡No es real! ¡Lidica, mírame!” —gritó Yukine, con lágrimas en los ojos. Lidica, con esfuerzo, se arrancó una pulsera que le había dado su hermana. La apretó en su mano, y con un grito desgarrador, recuperó el control. Yukine, inspirado por su fuerza, canalizó un hechizo de purificación mental, pero el costo fue brutal: su nariz sangraba, su piel se agrietaba por el esfuerzo mágico. Ignis rugió, y su cuerpo se dividió en tres entidades: - Ira: un ser de fuego rojo que atacaba con explosiones caóticas. - Miedo: una figura negra envuelta en llamas azules, que paralizaba con ilusiones de muerte. - Culpa: una sombra ardiente que susurraba verdades distorsionadas. Yukine enfrentó a Culpa. Cada hechizo que lanzaba se volvía contra él si dudaba. Su propio fuego lo quemaba. Lidica luchaba contra Miedo, pero cada vez que esquivaba un ataque, veía a Yukine muerto en el suelo. Su cuerpo comenzaba a fallar: quemaduras en los brazos, cortes en las piernas. —“¡No podemos vencerlos separados!” —gritó Yukine. Con un último esfuerzo, Yukine lanzó un hechizo de sincronización mágica. Sus mentes se conectaron. Por unos segundos, compartieron pensamientos, emociones, recuerdos. Lidica sintió la carga de Yukine. Yukine sintió el dolor de Lidica. Y juntos, atacaron. - Yukine usó un hechizo de “Llama Invertida”, absorbiendo el fuego de Ira. - Lidica, guiada por la conexión, atravesó a Miedo con una daga encantada bañada en la energía de Yukine. - Culpa intentó dividirlos, pero Yukine y Lidica se tomaron de las manos y canalizaron una explosión conjunta de magia y acero. Las tres entidades se fusionaron nuevamente en Ignis, debilitado pero furioso. Ignis se elevó, convirtiéndose en una esfera de fuego mental. La cámara comenzó a colapsar. El suelo se partía, el techo se derrumbaba. Yukine y Lidica estaban al borde del colapso físico: quemaduras, heridas abiertas, magia agotada. —“¡Este es el final!” —gritó Yukine. —“¡Entonces que arda contigo!” —respondió Lidica. Yukine canalizó su último hechizo: una “Llama de Esencia”, que quemaba su propia energía vital. Lidica, con los músculos desgarrados, saltó por encima de una grieta y lanzó sus dos dagas al núcleo. La explosión fue silenciosa. Ignis se desintegró en una lluvia de cenizas doradas. La cámara se apagó. Solo quedaba el sonido de su respiración entrecortada. Yukine cayó inconsciente. Lidica, apenas de pie, lo arrastró lejos del centro. Ambos estaban al borde de la muerte. Pero vivos. —“No fue solo fuego. Fue todo lo que somos.” —susurró Lidica. Una nueva puerta se abrió, con runas azules que fluían como agua. El Guardián del Agua los espera.
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  • Es imposible, dijo el orgullo.
    Es arriesgado, dijo la experiencia.
    No tiene sentido, dijo la razón.
    Inténtalo, dijo el corazón.
    Es imposible, dijo el orgullo. Es arriesgado, dijo la experiencia. No tiene sentido, dijo la razón. Inténtalo, dijo el corazón.
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  • En los momentos de silencio compartido, Bucky solía perderse en sus pensamientos sobre ella, pero la realidad era que la rubia nunca estaba callada el tiempo suficiente como para que eso sucediera. Mientras él intentaba reflexionar sobre ella, Eve estaba al teléfono con sus amigos, hablando cualquier barbaridad que hacía confundir o reír a Bucky, sacándolo de sus cavilaciones, devolviéndolo al presente, donde lo único que importaba era estar a su lado y disfrutar de su alegría.
    En los momentos de silencio compartido, Bucky solía perderse en sus pensamientos sobre ella, pero la realidad era que la rubia nunca estaba callada el tiempo suficiente como para que eso sucediera. Mientras él intentaba reflexionar sobre ella, Eve estaba al teléfono con sus amigos, hablando cualquier barbaridad que hacía confundir o reír a Bucky, sacándolo de sus cavilaciones, devolviéndolo al presente, donde lo único que importaba era estar a su lado y disfrutar de su alegría.
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  • - la Joven estaba mirando el orisonte , sus manos en el pecho preocupada mirando como si una señal de su caballero asi que mientras estaba en la terraza del palacio https://youtu.be/-AVBfU8C9po?si=dI0pQOKrMgv5GJSK comenzo a cantar, esperando que el un lugar la escuche su voz.-
    - la Joven estaba mirando el orisonte , sus manos en el pecho preocupada mirando como si una señal de su caballero asi que mientras estaba en la terraza del palacio https://youtu.be/-AVBfU8C9po?si=dI0pQOKrMgv5GJSK comenzo a cantar, esperando que el un lugar la escuche su voz.-
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  • Como no voy a estar eternamente enamorada de el hombre más diabólico, inteligente y romántico que he conocido en estos últimos 100 años

    Draco Negrescu
    Como no voy a estar eternamente enamorada de el hombre más diabólico, inteligente y romántico que he conocido en estos últimos 100 años [ThxVampire13]
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  • Entre la búsqueda de apartamento y el nuevo proyectó que llevamos trabajando en el ya hace tres semanas, además también ahora le sumo las flores, bombones y hasta un horrible peluche de oso pequeño.
    Todos de mi admirador secreto, por supuesto todos han acabado en el cubo de la basura.
    No tengo ni remota idea de quién es, ya le he informado a Layla de que si viene otro repartidor con algún regalo de ese sujeto que no lo deje entrar.

    Ahora estamos ultimando los últimos detalles para el nuevo anuncio que tanto esfuerzo nos ha llevado acabo.
    En esta ocasión es para una cadena internacional de hoteles, el primero lo abrieron en 1830.

    Todos mis empleados se encuentran en la sala que usamos para las reuniones y ahora también para ver la proyección final de todos los anuncios que llevamos acabo.
    Veremos todos juntos la proyección, han trabajado muy duro y se merecen ver a la vez que disfrutar del resultado final.

    Una vez acabada la proyección todos incluida yo misma comenzamos a aplaudir, me situó en el medio observándolos.

    ⸻⸻Tranquilos no voy a dar un discurso profundo y tedioso.
    Solo quiero daros a todos las gracias, no han sido unas semanas fáciles debido a los cambios a última hora y muchos días os he pedido que hagáis horas extra.
    Os aseguro que a fin de mes os serán muy bien pagadas.

    ¡Somos un equipo y hemos vuelto a triunfar!

    La gran mayoría después del trabajo van celebrarlo, el proyecto ya ha sido enviado a nuestro cliente.
    Entre la búsqueda de apartamento y el nuevo proyectó que llevamos trabajando en el ya hace tres semanas, además también ahora le sumo las flores, bombones y hasta un horrible peluche de oso pequeño. Todos de mi admirador secreto, por supuesto todos han acabado en el cubo de la basura. No tengo ni remota idea de quién es, ya le he informado a Layla de que si viene otro repartidor con algún regalo de ese sujeto que no lo deje entrar. Ahora estamos ultimando los últimos detalles para el nuevo anuncio que tanto esfuerzo nos ha llevado acabo. En esta ocasión es para una cadena internacional de hoteles, el primero lo abrieron en 1830. Todos mis empleados se encuentran en la sala que usamos para las reuniones y ahora también para ver la proyección final de todos los anuncios que llevamos acabo. Veremos todos juntos la proyección, han trabajado muy duro y se merecen ver a la vez que disfrutar del resultado final. Una vez acabada la proyección todos incluida yo misma comenzamos a aplaudir, me situó en el medio observándolos. ⸻⸻Tranquilos no voy a dar un discurso profundo y tedioso. Solo quiero daros a todos las gracias, no han sido unas semanas fáciles debido a los cambios a última hora y muchos días os he pedido que hagáis horas extra. Os aseguro que a fin de mes os serán muy bien pagadas. ¡Somos un equipo y hemos vuelto a triunfar! La gran mayoría después del trabajo van celebrarlo, el proyecto ya ha sido enviado a nuestro cliente.
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  • Llegó mal herido a mí apartamento pero al menos acabe con ese hijo de puta y me dejó caer en el sofá


    Ivanna 𝑺𝒑𝒆𝒍𝒍𝒎𝒂𝒏
    Llegó mal herido a mí apartamento pero al menos acabe con ese hijo de puta y me dejó caer en el sofá [ThxGreen]
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  • Aquel dia que te vi/Salvador
    Tiempo Aquel ~ 14 años. recuerdo aquel dia que lo conoci , aquel niño que me salvo de aquel moustro . Recuerdo que hestaba corriendo asustada , por un demonio o una pecie de mouatro cuando entre aquel bosque en aquel entinces solo tenia 14 años , habia entrado a reino de Benwich. Estaba muy asustada que alguien me ayude , cuando mentropese y cai al suelo crei que seria...
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  • Pasaron días desde aquella reconciliación, los cuadernos volvían a estar escritos con mensajes de ambos y el refugio en aquella torre se convirtió en la estancia que más compartían.

    En otras circunstancias habría sido más prudente, pero aquel año todos estaban bajo una gran presión y Draco se ausentaba tanto como Daphne o él; no quería levantar rumores sobre ambos.

    Aquella tarde fue él quien llegó primero a la torre y mientras ponía orden en sus libros y pergaminos, descubrió que se había colado otro documento. Se trataba del anuncio de la fiesta del fin de verano organizada por Slughorn.
    Pasaron días desde aquella reconciliación, los cuadernos volvían a estar escritos con mensajes de ambos y el refugio en aquella torre se convirtió en la estancia que más compartían. En otras circunstancias habría sido más prudente, pero aquel año todos estaban bajo una gran presión y Draco se ausentaba tanto como Daphne o él; no quería levantar rumores sobre ambos. Aquella tarde fue él quien llegó primero a la torre y mientras ponía orden en sus libros y pergaminos, descubrió que se había colado otro documento. Se trataba del anuncio de la fiesta del fin de verano organizada por Slughorn.
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