• Cada noche te veo , en mi sueño ..... y mi corazon se alegra pero cuando despierto y no te veo se ya estoy en la realidad , te echo de menos.
    Cada noche te veo , en mi sueño ..... y mi corazon se alegra pero cuando despierto y no te veo se ya estoy en la realidad , te echo de menos.
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  • Si tuviera que elegir elegiría el día sábado..
    Las semanas se hacen más pesadas y largas..
    - Observo el sol como si fuera un dolor de cabeza constante -

    Y pensar que no puedo estar en el mundo espiritual por encargarme de estas criaturas..
    Si tuviera que elegir elegiría el día sábado.. Las semanas se hacen más pesadas y largas.. - Observo el sol como si fuera un dolor de cabeza constante - Y pensar que no puedo estar en el mundo espiritual por encargarme de estas criaturas..
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  • Habíamos atracado en una isla pequeña, apenas un punto en el mapa. La tripulación andaba dispersa, Luffy y los demas salieron a perder el tiempo, yo tenía la tarea de conseguir suministros decentes.
    La lluvia empezaba a golpear los techos cuando lo vi en el mercado. Un matón enorme, con el sello de los perros de Barbanegra en el chaleco, estaba levantando a un comerciante por el cuello. El viejo apenas podía respirar mientras los demás lo miraban en silencio, demasiado asustados para hacer algo.
    No me conocía, no sabía quién era yo ni me importaba. Solo era otro forastero para él, alguien a quien ignorar. Pero a mí me hervía la sangre.
    Caminé hacia ellos, encendí un cigarrillo y le hablé con calma.

    — Suelta al viejo.

    El matón soltó una carcajada, esa risa podrida de quien cree que manda. Quiso levantar su puño como advertencia, pero no llegó a darlo. Mi pierna ya lo había alcanzado, directo en la sien.
    El gigante cayó como un saco de carne mojada, inconsciente sobre el barro. El comerciante tosió, libre, mientras los demás lugareños se acercaban poco a poco, primero con miedo, luego con valor.
    No dije nada más. Guardé silencio, recogí mis bolsas de verduras y seguí caminando bajo la lluvia. Sabía que ellos sabrían qué hacer con el cuerpo tirado.
    Habíamos atracado en una isla pequeña, apenas un punto en el mapa. La tripulación andaba dispersa, Luffy y los demas salieron a perder el tiempo, yo tenía la tarea de conseguir suministros decentes. La lluvia empezaba a golpear los techos cuando lo vi en el mercado. Un matón enorme, con el sello de los perros de Barbanegra en el chaleco, estaba levantando a un comerciante por el cuello. El viejo apenas podía respirar mientras los demás lo miraban en silencio, demasiado asustados para hacer algo. No me conocía, no sabía quién era yo ni me importaba. Solo era otro forastero para él, alguien a quien ignorar. Pero a mí me hervía la sangre. Caminé hacia ellos, encendí un cigarrillo y le hablé con calma. — Suelta al viejo. El matón soltó una carcajada, esa risa podrida de quien cree que manda. Quiso levantar su puño como advertencia, pero no llegó a darlo. Mi pierna ya lo había alcanzado, directo en la sien. El gigante cayó como un saco de carne mojada, inconsciente sobre el barro. El comerciante tosió, libre, mientras los demás lugareños se acercaban poco a poco, primero con miedo, luego con valor. No dije nada más. Guardé silencio, recogí mis bolsas de verduras y seguí caminando bajo la lluvia. Sabía que ellos sabrían qué hacer con el cuerpo tirado.
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  • —Asegúrate de lavar las muelas tambien..

    Nayuta:(Esto es molesto y tonto)

    —¿Prefieres caries y sufrir en el dentista?,lavate los dientes señorita..
    —Asegúrate de lavar las muelas tambien.. Nayuta:(Esto es molesto y tonto) —¿Prefieres caries y sufrir en el dentista?,lavate los dientes señorita..
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  • Espero ir bien para salir esta noche por las calles de la ciudad....Aun hay que aprovechar el verano.
    Espero ir bien para salir esta noche por las calles de la ciudad....Aun hay que aprovechar el verano.
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  • Buenos días,
    A todos ustedes los Reinos les deseó bonito día.
    Buenos días, A todos ustedes los Reinos les deseó bonito día.
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  • ¿cuando fue la ultima vez que salí al sol?
    fwah...un mes.
    ¿cuando fue la ultima vez que salí al sol? fwah...un mes.
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  • -Ya solo quedaban unos días para que mi celo se disipara y no permita la partida de ninguno de sus esposos.-

    ¿Mmm? ¿Preguntan porqué tengo estos utensilios de tortura? Jxjxjxjx mis amores, he visto tanto durante mis largas limitaciones que tenerlos cerca me lleva a tener pensamientos bastante atrevidos.  
    -Ya solo quedaban unos días para que mi celo se disipara y no permita la partida de ninguno de sus esposos.- ¿Mmm? ¿Preguntan porqué tengo estos utensilios de tortura? Jxjxjxjx mis amores, he visto tanto durante mis largas limitaciones que tenerlos cerca me lleva a tener pensamientos bastante atrevidos.  
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  • Ser forzado a salirse de mi normalidad es...incomodo.
    Pero si es lo que se necesita para intimidar y tener mi dinero... se tendrá que hacer.
    Ser forzado a salirse de mi normalidad es...incomodo. Pero si es lo que se necesita para intimidar y tener mi dinero... se tendrá que hacer.
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  • Las noches de luna llena son mi condena y mi deseo, no me transformo como otros, mis huesos no crujen ni mi piel se desgarra, pero algo en mí despierta, más primitivo, más salvaje. La luna llena me quema la sangre, la testosterona me golpea con fuerza, cada músculo vibra con un hambre que no entiende de calma ni de paciencia. Soy un lobo solitario, no tengo manada que contenga la rabia, y eso me vuelve más peligroso, porque lo único que me calma es el contacto de una hembra bajo mi dominio.

    En esas noches no basta con un roce ni un beso, necesito poseer, marcar, desfogar toda la presión que me arranca la luna. Me vuelvo animal, mis colmillos quieren hundirse, mis manos quieren atrapar, mi mirada se clava como un lazo imposible de romper. La luna me roba el control y me obliga a entregarme desesperado, piel contra piel, sudor mezclado, gemidos quebrados en la garganta, la sensación de que nada es suficiente hasta que la fuerza se me escape en cada embestida.

    No hay cadenas que puedan retenerme, no hay calma que sobreviva en mí cuando la luna está llena. Soy un lobo enjaulado, rugiendo contra los barrotes, exigiendo libertad, exigiendo carne y alma que resistan mi fuego. No busco compañía, no busco manada, solo esa hembra que sepa lo que significa tenerme encima esas noches, cuando no soy hombre ni bestia, sino ambas cosas a la vez, devorando y reclamando hasta que la luna descienda y me deje exhausto, marcado por el mismo deseo que me arranca la cordura.
    Las noches de luna llena son mi condena y mi deseo, no me transformo como otros, mis huesos no crujen ni mi piel se desgarra, pero algo en mí despierta, más primitivo, más salvaje. La luna llena me quema la sangre, la testosterona me golpea con fuerza, cada músculo vibra con un hambre que no entiende de calma ni de paciencia. Soy un lobo solitario, no tengo manada que contenga la rabia, y eso me vuelve más peligroso, porque lo único que me calma es el contacto de una hembra bajo mi dominio. En esas noches no basta con un roce ni un beso, necesito poseer, marcar, desfogar toda la presión que me arranca la luna. Me vuelvo animal, mis colmillos quieren hundirse, mis manos quieren atrapar, mi mirada se clava como un lazo imposible de romper. La luna me roba el control y me obliga a entregarme desesperado, piel contra piel, sudor mezclado, gemidos quebrados en la garganta, la sensación de que nada es suficiente hasta que la fuerza se me escape en cada embestida. No hay cadenas que puedan retenerme, no hay calma que sobreviva en mí cuando la luna está llena. Soy un lobo enjaulado, rugiendo contra los barrotes, exigiendo libertad, exigiendo carne y alma que resistan mi fuego. No busco compañía, no busco manada, solo esa hembra que sepa lo que significa tenerme encima esas noches, cuando no soy hombre ni bestia, sino ambas cosas a la vez, devorando y reclamando hasta que la luna descienda y me deje exhausto, marcado por el mismo deseo que me arranca la cordura.
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