• ¿Has visto la portada de El Profeta? Ya en breves va a ser el juicio de tu padre. ¿No vas a ir?
    ¿Has visto la portada de El Profeta? Ya en breves va a ser el juicio de tu padre. ¿No vas a ir?
    Me gusta
    1
    9 turnos 0 maullidos
  • Dime que tienes los apuntes de la última clase de Pociones.
    Dime que tienes los apuntes de la última clase de Pociones.
    Me gusta
    1
    7 turnos 0 maullidos
  • Que bien se siente estar libre!
    Que bien se siente estar libre!
    Me gusta
    Me encocora
    5
    2 turnos 0 maullidos
  • La asusta mucho cuando personas que no conocen la tratan de abrazar, ¡Jamás abrazaría a un desconocido! Además todos sus abrazos son para sus novias.
    La asusta mucho cuando personas que no conocen la tratan de abrazar, ¡Jamás abrazaría a un desconocido! Además todos sus abrazos son para sus novias.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Qué? No va a negar sus preferencias. Y probablemente el único que podría conseguir que hiciera cualquier trago, pero no a voluntad como a Angel Dust, sería Alastor.

    — Avísame si quieres otro — Agregó tras darle el vaso con el licor
    ¿Qué? No va a negar sus preferencias. Y probablemente el único que podría conseguir que hiciera cualquier trago, pero no a voluntad como a [Ange1Dust], sería Alastor. — Avísame si quieres otro — Agregó tras darle el vaso con el licor
    Me encocora
    Me enjaja
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • -La casa estaba en silencio por primera vez en todo el día. Las luces cálidas del salón creaban un ambiente suave, casi dorado, mientras el aroma tenue de té recién preparado flotaba en el aire. Afuera la noche era tranquila, pero dentro de la casa había una calidez casi acogedora, como si cada rincón estuviera acostumbrado a guardar risas, carreras diminutas y juguetes olvidados por todas partes.

    Ella, todavía con parte del uniforme de trabajo puesto y el cabello suelto cayéndole por los hombros, se apoyó contra la mesa del comedor con una sonrisa traviesa dibujándose en sus labios. Se había quitado los tacones, tenía los pies descalzos sobre el piso cálido y ese pequeño gesto ya la hacía sentirse más viva, más ligera. Sus mejillas aún estaban ligeramente sonrojadas, no se sabía si por el calor, la risa… o por la compañía inesperada-

    Bueno…

    -dijo con una risa suave mientras se acomodaba un mechón detrás de la oreja-

    Parece que al fin puedo descansar un poco… y justo llegas tú para hacer la noche más amena.

    -Su voz tenía esa mezcla perfecta entre alegría, cansancio bonito y un ligero toque de coquetería, típica de ella. Se inclinó un poco, mirando hacia la puerta con brillo en los ojos, ese brillo que siempre tenía en sus ojos azules que mostraba su lado dulce-

    Espero que no te moleste el desastre… ya sabes, vida de mamá. Pero prometo que compenso el desorden con buena compañía.

    -Su sonrisa se ensanchó apenas, cálida, invitante-
    -La casa estaba en silencio por primera vez en todo el día. Las luces cálidas del salón creaban un ambiente suave, casi dorado, mientras el aroma tenue de té recién preparado flotaba en el aire. Afuera la noche era tranquila, pero dentro de la casa había una calidez casi acogedora, como si cada rincón estuviera acostumbrado a guardar risas, carreras diminutas y juguetes olvidados por todas partes. Ella, todavía con parte del uniforme de trabajo puesto y el cabello suelto cayéndole por los hombros, se apoyó contra la mesa del comedor con una sonrisa traviesa dibujándose en sus labios. Se había quitado los tacones, tenía los pies descalzos sobre el piso cálido y ese pequeño gesto ya la hacía sentirse más viva, más ligera. Sus mejillas aún estaban ligeramente sonrojadas, no se sabía si por el calor, la risa… o por la compañía inesperada- Bueno… -dijo con una risa suave mientras se acomodaba un mechón detrás de la oreja- Parece que al fin puedo descansar un poco… y justo llegas tú para hacer la noche más amena. -Su voz tenía esa mezcla perfecta entre alegría, cansancio bonito y un ligero toque de coquetería, típica de ella. Se inclinó un poco, mirando hacia la puerta con brillo en los ojos, ese brillo que siempre tenía en sus ojos azules que mostraba su lado dulce- Espero que no te moleste el desastre… ya sabes, vida de mamá. Pero prometo que compenso el desorden con buena compañía. -Su sonrisa se ensanchó apenas, cálida, invitante-
    Me encocora
    Me gusta
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • Dos opciones, o me sueltas o te arranco el brazo entero.....
    Dos opciones, o me sueltas o te arranco el brazo entero.....
    Me gusta
    Me shockea
    5
    57 turnos 0 maullidos
  • Me he adelantado a la Navidad otra vez
    Me he adelantado a la Navidad otra vez ✨
    0 turnos 0 maullidos
  • -Alguien le había enseñado del placer de apostar, de la sensación de riesgo, la adrenalina adictiva que recorría su cuerpo. Era algo que jamás hubiera disfrutado de no haber tomado aquél cuerpo, por lo que ahora se encontraba en un encuentro más, dando todo de sí.-

    Vamos, vamos ¡Apuesta! Si ganas, te lo daré todo, incluso haré lo que desees.
    -Alguien le había enseñado del placer de apostar, de la sensación de riesgo, la adrenalina adictiva que recorría su cuerpo. Era algo que jamás hubiera disfrutado de no haber tomado aquél cuerpo, por lo que ahora se encontraba en un encuentro más, dando todo de sí.- Vamos, vamos ¡Apuesta! Si ganas, te lo daré todo, incluso haré lo que desees.
    Me encocora
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • -Calma, Fuwawa… respira… bau bau…
    No te pongas tan nerviosa, solo tienes que sonreír… ¡sí, así! Ehehe~
    -Calma, Fuwawa… respira… bau bau… No te pongas tan nerviosa, solo tienes que sonreír… ¡sí, así! Ehehe~
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    7
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados