Kaiji Itou, 28 años, 172 cm. 

Un superviviente de su propio apocalipsis. Días de miseria, noches de juego, deudas que se apilan como hojas secas en el otoño eterno de una vida que nunca conoció una primavera, y el perpetuo sabor de la incertidumbre. 

¿A qué sabe? Quizás le ha perdido gusto tras una vida entera en el más bajo estrato de la sociedad, donde los olvidados, los rechazados, los parias habitan. Y con justa razón: Nada rescatable hay aquí abajo. 

Y aún así, cuando no se puede bajar más, ¿qué queda, sino subir...? 

¿...O burlar a la lógica y demostrar que se puede seguir vayendo?