• Keita Kurosawa
    ‘Entornó un poco los ojos cuando escuchó a aquel chico presentarse, en su rostro se medio dibujó una sonrisa socarrona de lado y alzó un tanto las cejas pues sintió algo de sorpresa por todo lo que aconteció. Takeru, no acostumbrado al amable y educado (demasiado según él) sistema social Japonés, hizo una pseudo reverencia con un movimiento rápido de la cabeza -mi padre estaría orgulloso-pensó Takeru, pues nunca su padre le pudo convencer de hacerlo como costumbre, sin embargo ahora que estaba de intercambio en Tokio por unos cuantos meses, quería hacer buena simbiosis, era inglés, sin embargo también la mitad de sus cromosomas eran nipones -mucho gusto Kaito, mi nombre es Okada Takeru- extendió la mano por inercia, porque así era como se debía saludar a un extraño, no con una reverencia. Aunque después de extender la mano hacia aquel muchacho, una duda surgió sobre sí se la estrecharía o no, hizo ademán de retirarla pero la mantuvo firme al frente’
    [mirage_aqua_owl_535] ‘Entornó un poco los ojos cuando escuchó a aquel chico presentarse, en su rostro se medio dibujó una sonrisa socarrona de lado y alzó un tanto las cejas pues sintió algo de sorpresa por todo lo que aconteció. Takeru, no acostumbrado al amable y educado (demasiado según él) sistema social Japonés, hizo una pseudo reverencia con un movimiento rápido de la cabeza -mi padre estaría orgulloso-pensó Takeru, pues nunca su padre le pudo convencer de hacerlo como costumbre, sin embargo ahora que estaba de intercambio en Tokio por unos cuantos meses, quería hacer buena simbiosis, era inglés, sin embargo también la mitad de sus cromosomas eran nipones -mucho gusto Kaito, mi nombre es Okada Takeru- extendió la mano por inercia, porque así era como se debía saludar a un extraño, no con una reverencia. Aunque después de extender la mano hacia aquel muchacho, una duda surgió sobre sí se la estrecharía o no, hizo ademán de retirarla pero la mantuvo firme al frente’
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  • Y allí estaba ella en la entrada de aquel imponente templo japonés aún se preguntaba como había terminado así toda la situación .

    Luego de una charla con los espíritus elementales se enteró que a los alrededores de aquel templo sucedían cosas fuera de lo normal, una inusual energía rondaba furtiva e inquietaba a los espíritus y los animales, estos últimos obtaron por alejarse del lugar confiando en su instinto de supervivencia.

    Yukine quien luego de ser informado de la situación decidió tomar cartas para esclarecer estos sucesos, su apari femenina actual sería perfecta ya que dicho templo por tradición siempre albergaba a una sacerdotisa encargada del cuidado y la purificación del lugar y sus visitantes.

    En primeras de su llegada al imponente santuario no percibió nada fuera de lo normal salvó esa tranquilidad casi sobrenatural y un camino alfombrado con las hojas secas de los árboles

    "Tengo mucho trabajo que hacer"

    Pensó para si misma al ver todo lo que tenía que limpiar de manera rudimentaria ya que no podrá usar su magia para facilitarse las tareas; sin pensarlo 2 veces avanzo por el sendero y entro al templo principal donde fue recibida por un monje anciano quien a su llegada se reverencio y presento a su nueva sacerdotisa a su vez que le daba instrucciones de sus funciones y quehaceres en el templo.....
    Y allí estaba ella en la entrada de aquel imponente templo japonés aún se preguntaba como había terminado así toda la situación . Luego de una charla con los espíritus elementales se enteró que a los alrededores de aquel templo sucedían cosas fuera de lo normal, una inusual energía rondaba furtiva e inquietaba a los espíritus y los animales, estos últimos obtaron por alejarse del lugar confiando en su instinto de supervivencia. Yukine quien luego de ser informado de la situación decidió tomar cartas para esclarecer estos sucesos, su apari femenina actual sería perfecta ya que dicho templo por tradición siempre albergaba a una sacerdotisa encargada del cuidado y la purificación del lugar y sus visitantes. En primeras de su llegada al imponente santuario no percibió nada fuera de lo normal salvó esa tranquilidad casi sobrenatural y un camino alfombrado con las hojas secas de los árboles "Tengo mucho trabajo que hacer" Pensó para si misma al ver todo lo que tenía que limpiar de manera rudimentaria ya que no podrá usar su magia para facilitarse las tareas; sin pensarlo 2 veces avanzo por el sendero y entro al templo principal donde fue recibida por un monje anciano quien a su llegada se reverencio y presento a su nueva sacerdotisa a su vez que le daba instrucciones de sus funciones y quehaceres en el templo.....
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  • Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> 𝐃𝐫𝐚 𝐒𝐚𝐦𝐚𝐧𝐭𝐡𝐚 𝐓𝐚𝐤𝐚𝐡𝐚𝐬𝐡𝐢

    《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》

    La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama.

    Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida.

    Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar.

    Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración.
    «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero.

    Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos.

    —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos.
    —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. —

    Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto.

    En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto.

    Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
    Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> [Samantha_Takahashi] 《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》 La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama. Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida. Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar. Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración. «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero. Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos. —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos. —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. — Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto. En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto. Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
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  • *Temprano en la mañana antes de ir al trabajo, en la cocina estaba preparando algunos alimentos para guardarlos en un bento, un estilo japonés para guardar alimentos para comer durante descansos*

    — (Veamos, tiene que ser facil de digerir, llenador y que aún si esta un poco frio no desagrade al paladar... pulpitos de salchicas de pollo creo estan bien, unas bolas oniguiri japonesas, y un poco de bocaditos frios estilo europeo en base a queso... sip tengo mi menú)

    *Con cierta pericia, habilidad aprendida al vivir solo por varios años, preparó su bento que consumiría por la tarde en un almuerzo, al terminar dejó guardado todo en una cajita antes de preparar el maletín para su trabajo*

    — (Bien Lunes... tu no me agradas y yo no te agrado pero aqui nos toca aguantarnos uno al otro, hagamos de hoy un día no tan feo y que porfavor el cascarrabias no moleste... por favor)

    *Suspirando daba un rezo casual*

    #FreeRol #SliceOfLife #Monday #NiponStyle
    *Temprano en la mañana antes de ir al trabajo, en la cocina estaba preparando algunos alimentos para guardarlos en un bento, un estilo japonés para guardar alimentos para comer durante descansos* — (Veamos, tiene que ser facil de digerir, llenador y que aún si esta un poco frio no desagrade al paladar... pulpitos de salchicas de pollo creo estan bien, unas bolas oniguiri japonesas, y un poco de bocaditos frios estilo europeo en base a queso... sip tengo mi menú) *Con cierta pericia, habilidad aprendida al vivir solo por varios años, preparó su bento que consumiría por la tarde en un almuerzo, al terminar dejó guardado todo en una cajita antes de preparar el maletín para su trabajo* — (Bien Lunes... tu no me agradas y yo no te agrado pero aqui nos toca aguantarnos uno al otro, hagamos de hoy un día no tan feo y que porfavor el cascarrabias no moleste... por favor) *Suspirando daba un rezo casual* #FreeRol #SliceOfLife #Monday #NiponStyle
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    #Ro ¿ Qué tan heavy es llevar esta cuenta menos de un año y tener 30 bloqueos ?

    Estoy cansada de 2D que intentan agregar a mi PJ, de gente que solo rasca puntos a mis pjs o gente que solo se quieren fo**** a mi PJ.

    Tendré que aprender japonés para escribir y así quizás me entiendan, porque entiendo que cada uno hace lo que quiere pero si pido respecto y tengo x normas es por algo.
    #Ro ¿ Qué tan heavy es llevar esta cuenta menos de un año y tener 30 bloqueos ? Estoy cansada de 2D que intentan agregar a mi PJ, de gente que solo rasca puntos a mis pjs o gente que solo se quieren fo**** a mi PJ. Tendré que aprender japonés para escribir y así quizás me entiendan, porque entiendo que cada uno hace lo que quiere pero si pido respecto y tengo x normas es por algo.
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  • Cocinando juntas
    Fandom Persona 3 / Free Rol
    Categoría Comedia
    Había estado comprando los ingredientes necesarios para hacer una cheesecake japonesa, había visto la receta y la quería recrear después de todo ya no era chica de secundaria que había comidas que ni koro era capaz de comer.

    Además de que en un rato Kotone vendría de sus entrenamientos de natación, así ¿ Qué mejor sorpresa que hacerle un rico pastel ? Seguro que le haría muy feliz.

    Además que quería pasar más tiempo con ella, gracias a ella descubrí de que tenía talento para la informática y si soy quien soy ahora.

    Kotone Shiomi
    Había estado comprando los ingredientes necesarios para hacer una cheesecake japonesa, había visto la receta y la quería recrear después de todo ya no era chica de secundaria que había comidas que ni koro era capaz de comer. Además de que en un rato Kotone vendría de sus entrenamientos de natación, así ¿ Qué mejor sorpresa que hacerle un rico pastel ? Seguro que le haría muy feliz. Además que quería pasar más tiempo con ella, gracias a ella descubrí de que tenía talento para la informática y si soy quien soy ahora. [Kotone_Heroin92]
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  • ¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
    ¿No has oído de mí? Bueno, te haré un resumen, controlo todas las criaturas demoníacas del folklore Japonés, soy una Oni, con el poder Supremo, tranquilamente podría ser la madre de todas esas criaturas, pero... También puedo hacer otras cosas.
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    No se qué no hace click...
    Mi personaje es un señor japones de casi 50 que se cansó de fingir ser hetero y por fin es feliz escribiendo sus novelas y amando a su patito, digo, novio y viviendo lejos de Tokio y en un sitio donde no los juzgan por su sexualidad, si no porque Kagehiro sale en pijama a la tienda (asi de cómo esta, que le importa un bledo que le vean su pijama)
    No se qué no hace click... Mi personaje es un señor japones de casi 50 que se cansó de fingir ser hetero y por fin es feliz escribiendo sus novelas y amando a su patito, digo, novio y viviendo lejos de Tokio y en un sitio donde no los juzgan por su sexualidad, si no porque Kagehiro sale en pijama a la tienda (asi de cómo esta, que le importa un bledo que le vean su pijama)
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  • Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible.

    Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él.

    Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió.

    Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban.

    Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator.
    No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error.

    —…¿Ya terminaste?

    Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
    Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible. Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él. Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió. Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban. Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator. No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error. —…¿Ya terminaste? Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
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  • Sea japonesa o china, estas ropas son tan comodas

    +Contento se acomoda la ropa+
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